Bangladesh es uno de los países más densamente poblados del mundo y tiene más habitantes que Rusia. También es sumamente pobre: el ingreso nacional bruto (INB) per cápita es de US$520. Se calcula que unos 4,9 millones de niños entre 5 y 15 años trabajan, por lo que es difícil romper un ciclo de pobreza que contribuye a que el país tenga uno de los niveles más bajos de alfabetización de Asia sudoriental. Dado que la tasa de deserción escolar en el quinto grado es de 50%, el desafío supone no sólo lograr que las niñas vayan a la escuela, sino que no la abandonen.
Cada vez más niñas van a la escuela: La
educación femenina es toda una revolución en los poblados rurales.
El
93,7% de los niños en edad escolar en Bangladesh se matricularon
en 2007. Fuente: datos.bancomundial.org
El Programa de Asistencia para Alumnas de Escuela Secundaria de Bangladesh, creado en 1993 y financiado por la Asociación Internacional de Fomento, respaldó una iniciativa nacional destinada a mejorar el acceso femenino a este nivel de instrucción con una subvención para pagar la matrícula que les ayudaba a no desertar.
Así, la calidad de los establecimientos escolares mejoró gracias a medidas como la capacitación docente, la incorporación de incentivos por buen desempeño para instituciones y alumnas y servicios de agua y saneamiento. El proyecto alcanzó a 121 de los 507 subdistritos del país.