Financiamiento innovador para respaldar soluciones de desarrollo

Durante más de 70 años, el BIRF ha movilizado financiamiento para sus países clientes en los mercados de capital internacionales para financiar proyectos y programas por un monto superior a los USD 600 000 millones, con los que se ayuda a los países clientes a abordar sus prioridades de desarrollo.

Durante más de 70 años, el BIRF ha movilizado financiamiento para sus países clientes en los mercados de capital internacionales: USD 16 000 millones en capital pagado aportados por sus accionistas para financiar proyectos y programas por un monto superior a los USD 600 000 millones, con los que se ayuda a los países clientes de todo el mundo a abordar sus prioridades de desarrollo. El Banco Mundial aprovecha la calificación crediticia de triple A de que goza el BIRF y su sólida posición en los mercados para movilizar de forma eficiente y rentable entre USD 45 000 millones y USD 55 000 millones al año en apoyo de su mandato de promover el desarrollo sostenible, crear herramientas financieras novedosas que permitan atender las prioridades de desarrollo a nivel mundial, y ayudar a los clientes a gestionar los riesgos y generar resiliencia.

Movilizar capital privado para los países más pobres

En abril de 2018, por primera vez en sus casi 60 años de existencia, la AIF debutó en los mercados de capital internacionales, aprovechando su sólida posición financiera y su calificación crediticia de triple A. El bono inaugural de la AIF —una emisión de referencia de USD 1500 millones a cinco años— recibió una contundente respuesta de los mercados de capital, con órdenes de compra por un total de USD 4600 millones de inversionistas de todo el mundo. El bono marca el comienzo de un nuevo modelo de financiamiento para el desarrollo que combina recursos aportados por donantes con fondos movilizados en los mercados de capital, incrementando así en un 50 % la capacidad de financiamiento de la Asociación en el contexto de la AIF-18.

En el futuro, la AIF continuará incrementando su programa de empréstitos para movilizar fondos que complementen las aportaciones de los donantes y de esa manera poder ampliar sus inversiones, que transforman la vida de los habitantes de los países más pobres. 

Propiciar una transformación para crear mercados de capital sostenibles 

El Banco Mundial es líder en la movilización de inversiones privadas para el desarrollo a través de los mercados de capital. Desde la emisión del primer bono del BIRF en 1947, ha sido un promotor clave de instrumentos de mercado de capital únicos en su tipo que han brindado al sector privado la oportunidad de participar en la atención de las prioridades de desarrollo en todo el mundo. Por ejemplo, el Banco Mundial es uno de los mayores emisores de bonos verdes, que aprovechan los mercados de capital para respaldar proyectos relacionados con el cambio climático. Desde la emisión del primer bono verde en 2008, ha realizado emisiones por el equivalente a USD 11 000 millones a través de más de 140 transacciones en 19 monedas. En abril de 2018, emitió su primer bono verde denominado en dólares de Hong Kong (HKD 1000 millones).

El Banco Mundial también respalda las iniciativas de los países orientadas a crear mercados de bonos verdes. A través de esta labor, ayuda a sus clientes a demostrar liderazgo en materia de sostenibilidad y acción climática, y, al mismo tiempo, ofrece a los inversionistas la oportunidad de respaldar soluciones de desarrollo que aborden el cambio climático. El trabajo que desarrolla en esta área está impulsando el crecimiento y la innovación. En el ejercicio de 2018, el Banco vio la oportunidad de aprovechar el mayor mercado de deuda basado en la ley islámica (Malasia) para combinar el sukuk (bono islámico) con el bono verde en un nuevo instrumento de financiamiento para el clima: el sukuk verde. Con la asistencia técnica del Banco, en julio de 2017, Tadau Energy, una empresa de energía solar de Malasia, emitió el primer sukuk verde del mundo, operación que recaudó MYR 250 millones para financiar una central de energía solar fotovoltaica de 50 megavatios. Tras esta exitosa demostración, empresas malasias emitieron otros cuatro sukuk verdes y un bono verde, e Indonesia emitió el primer sukuk verde soberano del mundo.

El Banco Mundial, en colaboración con IFC, brindó asistencia a Fiji para transformarse en el primer mercado emergente del mundo en emitir un bono verde soberano (FJD 100 millones). Igualmente, el Banco brindó asistencia técnica a Nigeria para la emisión del primer bono verde soberano del continente africano (NGN 10 690 millones). Además, respaldó la elaboración de los estándares para los bonos verdes de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental y del reglamento para los bonos verdes de la Autoridad de Servicios Financieros de Indonesia.

Aprovechando la evolución del mercado de bonos verdes y la creciente demanda de oportunidades por parte de los inversionistas para producir un impacto positivo, el Banco Mundial ha ampliado su oferta de instrumentos para inversiones sostenibles. En enero de 2018, el BIRF emitió un bono para generar conciencia sobre el empoderamiento de las mujeres y las niñas como una de las maneras más eficaces de acelerar el desarrollo económico, reducir la pobreza y crear sociedades sostenibles en todo el mundo. El bono movilizó CAD 1000 millones de inversionistas institucionales en el mercado de dólares canadienses. En febrero, el Banco Mundial realizó una colocación privada de USD 350 millones con The Folksam Group para generar conciencia sobre cuatro ODS —salud y bienestar, igualdad de género, producción y consumo responsables, y acción por el clima— en los que se fundamenta la estrategia de sostenibilidad de dicha aseguradora. Además, promueve la transición hacia mercados de capital sostenibles a través de su alianza con el Fondo de Inversión de Pensiones del Gobierno de Japón. La finalidad de esta alianza es identificar y encarar los desafíos que plantea una mayor integración ambiental, social y en materia de gobernanza —como la insuficiencia de datos y la disparidad de los estándares— con el objetivo general de encauzar más capital hacia inversiones sostenibles.

Generar mayor resiliencia mediante seguros contra desastres y la transferencia de riesgos

El Banco Mundial es el mayor proveedor de seguros contra riesgos para los países. Al actuar como intermediario entre los países clientes y los mercados de capital, y a través de transacciones directas de bonos e instrumentos derivados extrabursátiles, ayuda a los países a generar resiliencia contra riesgos de desastres naturales, brotes de pandemias y otros riesgos desestabilizadores. La transferencia de riesgos protege a los Gobiernos sin aumentar la deuda pública y es un complemento importante de otras fuentes de financiamiento, como los fondos de emergencia, las reservas presupuestarias, las líneas de crédito y la asistencia internacional. Hasta la fecha, el Banco ha proporcionado a los clientes USD 3900 millones en cobertura contra riesgos climáticos, de catástrofes y para la salud.

En el ejercicio de 2018, el Banco emitió un bono para catástrofes por un monto de USD 360 millones para México, que brinda a ese país cobertura contra pérdidas provocadas por terremotos y huracanes, y en Filipinas brindó cobertura de seguro en moneda local a 25 provincias por un monto de USD 206 millones contra pérdidas causadas por grandes tifones y terremotos. Durante el ejercicio se han realizado dos pagos en el marco de estos programas. México recibió USD 150 millones tras el potente terremoto de magnitud 8.2 que azotó al país en septiembre de 2017. En diciembre de ese mismo año, el tifón Vinta dio lugar a un pago parcial de PHP 83,5 millones (USD 1,6 millones) a la provincia de Davao del Sur (Filipinas). En junio de 2018, el Banco emitió un bono para catástrofes por un monto de USD 1300 millones para brindar protección contra pérdidas potenciales a causa de terremotos en Chile, Colombia, México y Perú. Esta ha sido la mayor operación de seguro contra riesgo soberano jamás realizada y posiciona al Banco como el mayor proveedor de seguros contra riesgo soberano.

Brindar ayuda a los países clientes para la gestión de la deuda pública

Cuando los Gobiernos y otras entidades públicas requieren financiamiento para inversiones en desarrollo, el endeudamiento es una de las opciones disponibles. Para garantizar que la deuda pública no menoscabe los objetivos de desarrollo es necesario adoptar prácticas de gestión adecuadas. Una gestión eficaz, estratégica y eficiente de la deuda pública es fundamental para lograr la estabilidad financiera y una política fiscal sostenible.

En el ejercicio de 2018, el Banco Mundial trabajó con 38 oficinas de gestión de la deuda federales y subnacionales en 33 países de todas las regiones del mundo para ayudar a los Gobiernos a desarrollar la capacidad institucional en todos los ámbitos necesarios para una gestión eficaz de la deuda pública. Durante el ejercicio, los servicios de asesoría en gestión de la deuda del Banco Mundial llegaron a más de 500 profesionales del rubro de diferentes países a través de seminarios web, talleres y foros, comunicaciones en línea y grupos virtuales, así como reuniones presenciales, con el fin de establecer y mantener relaciones duraderas con administradores de la deuda de los países asociados. El Banco también ofrece un repositorio de conocimientos a través de informes y publicaciones sobre investigaciones para estimular el debate y seguir investigando.

En adelante, el Banco Mundial continuará valiéndose de las innovaciones en los mercados de capital para financiar un desarrollo sostenible, atendiendo las necesidades de sus clientes a través de los servicios de asesoría y proyectos de gestión de riesgos, y maximizando los recursos disponibles para ayudar a los países a invertir en sus propias necesidades de desarrollo.

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