El estudio se centra en recientes
estudios analíticos sobre temas sociales en Argentina, que
sugieren que tanto la desigualdad como el desempleo están
empeorando, a... Mostrar más +
gravados por el pesimismo y la desesperación
-en parte provocados por una recesión de casi tres años-,
así como por la incompetencia de las instituciones públicas.
Este estudio examina el caso de Argentina y se basa en su
capital social existente como una estrategia inmediata y una
inversión para el futuro, para evaluar el papel que el
capital social puede desempeñar dentro de su contexto. El
estudio revela que los niveles agregados de capital social
en Argentina son bajos, destacando que si bien el capital
social de los pobres en el país puede activar la protección
entre los mismos en momentos de dificultad, esto no los
ayuda a salir adelante en el largo plazo. Las asociaciones
cívicas han demostrado ser vulnerables a los cambios
profundos en el paisaje local social, económico y político,
al parecer debido a un patrimonio histórico de relaciones
autoritarias con el Estado. Por lo tanto, el estudio intenta
promover un diálogo entre los actores nacionales y los
responsables de las políticas sobre las repercusiones de los
factores determinantes de la participación social y la
confianza interpersonal. La evidencia sugiere que menos del
20% de la población participa en cualquier tipo de
organización, de los cuales, los determinantes de la
participación son las personas más acomodadas, más
instruidas, o desempleadas, mientras que los más pobres
tienden a considerar la experiencia como poco provechosa. El
estudio también mide los niveles de la acción colectiva
menos estructurada en respuesta a las crisis como una
estrategia para interactuar con los funcionarios públicos,
señalando que en cualquier forma de crisis, los argentinos
recurren a su círculo más cercano de familiares o amigos,
pero no hacen valer su influencia en las decisiones públicas
en tiempos de prosperidad. Las recomendaciones sugieren la
creación de un clima propicio para el desarrollo del capital
social, que proporcione espacio para interacciones
público-privadas, con énfasis en las inversiones en
educación, y la creación de una cultura de divulgación de la
información y la transparencia. Mostrar menos -