Uruguay: panorama general

  • Uruguay se destaca en América Latina por ser una sociedad igualitaria y por su alto ingreso per cápita, bajo nivel de desigualdad y pobreza y por la ausencia casi total de indigencia. En términos relativos, su clase media es la más grande de América, y representa el 60% de su población. Uruguay se ubica entre los primeros lugares de la región en relación con diversas medidas de bienestar, como el Índice de Desarrollo Humano, el Índice de Oportunidad Humana y el Índice de Libertad Económica. La estabilidad de las instituciones y los niveles bajos de corrupción se reflejan en el alto grado de confianza que tienen los ciudadanos en el Gobierno. Según el Índice de Oportunidad Humana del Banco Mundial, Uruguay ha logrado alcanzar un alto nivel de igualdad de oportunidades en términos de acceso a servicios básicos tales como educación, agua potable, electricidad y saneamiento.

    En julio de 2013, el Banco Mundial clasificó a Uruguay como un país de renta alta. Para 2015, el ingreso nacional bruto per cápita ascendía a US$15.720, según el método Atlas. Dos características fundamentales -un sólido pacto social y la apertura económica- sustentan el camino hacia la reducción de la pobreza y la promoción de la prosperidad compartida que Uruguay ha transitado con éxito durante la última década.

    Con un crecimiento promedio anual del 4,8 % entre 2006 y 2015, el buen desempeño económico de Uruguay, ha permitido una mayor resiliencia de la economía a choques externos.

    La pobreza moderada pasó del 32,5% en 2006 al 9,7% en 2015, mientras que la indigencia o pobreza extrema ha prácticamente desaparecido: reduciéndose del 2,5% al 0,3% para el mismo periodo. En términos de equidad, los ingresos del 40% más pobre de la población uruguaya han aumentado mucho más rápido que el crecimiento promedio de los ingresos de toda la población.  Las políticas sociales inclusivas se han enfocado en ampliar la cobertura de los programas, por ejemplo, alrededor del 87% de la población de más de 65 años está cubierta por el sistema de pensiones: este es uno de los coeficientes más altos en América Latina y el Caribe, junto con Argentina y Brasil.

    El buen desempeño macroeconómico también se reflejó en el mercado de trabajo que registró niveles de desempleo históricamente bajos en  2014 (6,6%) aunque, ante la marcada desaceleración en el crecimiento, el mismo ha aumentado a 8,6% a julio de 2016. En cuanto a los mercados de exportación, estos se han diversificado con el fin de reducir la dependencia de sus principales socios comerciales y actualmente el 77% de las exportaciones se dirigen a 15 destinos distintos.

    Uruguay sigue manteniendo un marco macroeconómico adecuado aunque en un entorno externo mucho más complicado.

    Para más datos de Uruguay, ingresa al sitio de Open Data del Banco Mundial.

    Última actualización: Sep 26, 2016

  • El Grupo del Banco Mundial (GBM) ha respaldado el proceso de desarrollo de Uruguay durante más de 60 años, con una variedad de instrumentos que incluyen préstamos, seguros, donaciones, asistencia técnica e intercambio de conocimiento.

    Uruguay es el país de ingreso más alto entre los prestatarios activos del GBM y demanda en particular: i) el desarrollo de servicios financieros y de conocimiento innovadores que brinden soluciones basadas en la experiencia del GBM en otros países; ii) el uso de servicios integrados en los que participen el Banco Mundial, la Corporación Financiera Internacional (IFC) y el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), y iii) la divulgación de las experiencias de desarrollo de Uruguay en sitios donde el GBM pueda actuar como plataforma para la difusión de reformas exitosas. De modo similar, el GBM tiene gran interés en seguir trabajando con un cliente como Uruguay, a fin de: i) colaborar con un país que ha elegido un modelo de desarrollo orientado al incremento de la productividad y la inserción en el plano internacional, y en el cual el crecimiento equitativo y el apoyo al 40 % más pobre de la población constituyen valores fundamentales, y ii) asociarse en búsqueda de soluciones de desarrollo innovadoras que respalden al país y generen externalidades positivas en el ámbito de los conocimientos, que puedan ser aprovechadas por otros clientes del GBM en América Latina y otras regiones.

    El programa de trabajo para el periodo 2015-2020 está estructurado en torno a tres pilares:

    ·         Generar resiliencia ante la vulnerabilidad económica y al cambio climático

    ·         Respaldar los esfuerzos del Gobierno por reorientar el pacto social hacia los jóvenes

    ·         Impulsar una mayor integración de Uruguay en la economía mundial       

    El Grupo Banco Mundial (compuesto por tres instituciones: BIRF, IFC y MIGA) cuenta en Uruguay con una cartera de 13 proyectos por un monto aproximado de US$1.500 millones de dólares. El BIRF tiene en la actualidad ocho operaciones activas de las cuales cuatro  son proyectos de inversión por un total de US$153 millones, un Proyecto por Resultados (P4R) para la construcción y mantenimiento de rutas por US$66 millones, y un préstamo de inversión con la opción de desembolso diferido (DDO) por US$200 millones que se activaría si el país se encontrase ante situaciones climáticas adversas. Además hay dos proyectos por US$260 millones cada uno que corresponden a préstamos para políticas de desarrollo, comúnmente conocidos como líneas contingentes que no han sido desembolsadas. Vale destacar que este financiamiento contingente jugó un papel importante en la mejora de la nota de riesgo crediticio de Uruguay, consiguiendo el Grado Inversor a principios de 2012.

    La participación de IFC se centra hoy en día en áreas prioritarias como la infraestructura (transporte de barcazas, energía renovable), el sector financiero y la agroindustria (producción de alimentos), con las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) como eje transversal del apoyo. La cartera actual de inversiones de IFC en Uruguay es de cuatro proyectos por un valor aproximado de US$129 millones. Por otro lado, MIGA ha recientemente emitido una garantía por US$439 millones para la filial uruguaya del Banco Santander.

    Asimismo, la cartera de proyectos se complementa con donaciones asistencias técnicas no reembolsables, y estudios como la gestión de los recursos hídricos en Uruguay, los cambios demográficos, análisis sobre las cadenas logísticas de exportación de granos, y crecimiento verde, entre otros.

    Última actualización: Sep 26, 2016

  • El Grupo del Banco Mundial ha trabajado junto a los distintos gobiernos uruguayos en áreas como infraestructura, transporte, agricultura, recursos naturales, educación, saneamiento y salud. Traducido a resultados eso significa, por ejemplo, 12.300 nuevas conexiones de agua en 12 ciudades, tres plantas de tratamiento de aguas en Minas, Treinta y Tres y Durazno, con lo cual se abastece a 60.000 personas; 5.300 productores uruguayos con mejores capacidades productivas, entre otros.

    Desde 2010 se han aprobado más de US$ 1.000 millones en préstamos para financiar inversiones en infraestructura, agricultura, medio ambiente y fortalecimiento institucional, y para aumentar la capacidad del Gobierno para proteger a los sectores más vulnerables de la población de impactos económicos externos a través de financiamiento contingente.

    Además, el Banco Mundial ha brindado apoyo analítico y técnico para consolidar reformas destinadas a aumentar la eficiencia del gasto público, expandir la cobertura y perfeccionar la selectividad de los programas sociales, y aumentar la inclusión financiera del país.

    El resultado exitoso de estos proyectos refleja el trabajo del Banco Mundial en diferentes sectores:

    Seguro climático: Varios países del mundo se han acercado al Banco Mundial en busca de una solución similar a la que se puso en práctica con el Gobierno uruguayo. En diciembre de 2013, el Banco Mundial firmó un contrato con la empresa de energía (UTE) que proporciona cobertura durante los siguientes 18 meses frente a los riesgos combinados de la sequía y los altos precios del petróleo. La transacción fue diseñada para ayudar a la empresa a compensar pérdidas financieras que pueden ocurrir cuando la falta de lluvia reduce el volumen de agua en los embalses que alimentan las centrales eléctricas y hay que recurrir a la generación térmica, que tiene un costo más elevado y requiere la importación de combustibles alternativos.

    Proyecto de producción responsable. Desde 2005, apuntó a estimular a pequeños y medianos productores uruguayos a que adoptaran sistemas de producción económica y ambientalmente sostenibles, mejoras tecnológicas en el manejo de los suelos, el agua y la diversidad biológica, contribuyendo a la sostenibilidad del desarrollo agropecuario del país a largo plazo. Lo hizo canalizando recursos financieros y asistencia técnica a productores individuales o agrupados, interesados en desarrollar proyectos prediales. El proyecto financió 5.300 subproyectos prediales en todo el país, 86% de los cuales pertenecían a pequeños productores. Unas 28.000 personas fueron beneficiadas directamente, y 600 técnicos capacitados en temas de desarrollo sostenible y manejo integrado de los recursos naturales. Además, el proyecto logró la coordinación de más de 160 instituciones.

    Préstamo programático para políticas de desarrollo y de implementación de reformas. Apoyó el programa del gobierno y otorgó una línea de financiamiento adicional para enfrentar el impacto de la crisis económica internacional, reforzando especialmente los sistemas de protección social. Representó la primera vez en que el Banco Mundial emitió un bono en moneda local en orden al desembolso consecutivo de un préstamo concreto. Fue también innovador en el sentido de que el Banco fue el primer emisor extranjero de un bono público en pesos uruguayos, lo que redujo el costo de financiar y aumentar la diversificación de la deuda pública y las carteras de fondos de pensiones.

    El Proyecto de emergencia para la erradicación de la fiebre aftosa colaboró para que Uruguay alcanzara el estatus de país libre de aftosa luego del brote de la enfermedad en el año 2001, recuperó el acceso a mercados y, con ello, contribuyó a la continuada rentabilidad de los productores. Unos 50,000 productores se beneficiaron con el proyecto. Además, como forma de evitar situaciones similares, el Banco Mundial apoyó el desarrollo del Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG), el cual ha permitido que Uruguay sea el único país de las Américas con 100% de la trazabilidad individual del ganado, y uno de pocos en el mundo. Actualmente, el Ministerio de Agricultura en Uruguay, con el apoyo del Banco Mundial, ha tomado un paso más allá en el desarrollo de tecnologías para el sector agropecuario, y ha desarrollado el Sistema Nacional de Información Agropecuaria (SNIA), una plataforma web que consolida datos tales como predicciones de clima así como avisos tempranos, entre otros. Aunque el SNIA aún no está disponible al público en general, las bases de datos producidas ya están ayudando a los agricultores y ganaderos a mitigar los impactos de los fenómenos meteorológicos en su producción. Ver artículo relacionado.

    Última actualización: Sep 26, 2016



FINANCIAMIENTO

Uruguay: Compromisos por ejercicio (en millones de US$)*

*Montos incluyen compromisos del BIRF y la AIF.


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