Con una prosperidad fundada en las
exportaciones cárnicas, a comienzos del siglo XX Uruguay se
encontraba entre las economías de más rápido crecimiento del
mundo. E... Mostrar más +
n paralelo con el crecimiento económico impulsado
por las exportaciones bajo un régimen comercial liberal, a
principios del siglo XX Uruguay ya había desarrollado un
estado de bienestar sólido y eficiente. En contraposición,
la desaceleración en el crecimiento del PIB per cápita ha
sido más severa en los últimos 40 años (durante 1961-1999 el
crecimiento del PIB per cápita tuvo un promedio de 1,1%, lo
que equivale a dos tercios de la tasa lograda por América
Latina), excepto en la década de 1990 cuando (temporalmente)
Uruguay tuvo un crecimiento más rápido que el de la región.
En el periodo de 1961-1999, el ritmo de crecimiento fue
menor que el de la mitad del de los países industriales y
menor que un cuarto del de Asia oriental. Uruguay debe
consolidar su incipiente recuperación económica luego de una
recesión profunda y prolongada: la economía se contrajo el
17% y el ingreso de las viviendas cayó más del 20% en
términos reales en el periodo 1999-2003. No obstante, la
economía se recuperó fuertemente desde mediados de 2003, y
se estima que el crecimiento del PIB en 2004 fue de 12,3%;
el nivel de desempleo se redujo de, aproximadamente, 20% a
fines de 2002 a 12,1% a fines de 2004. Sin embargo, existe
una diferencia cualitativa entre la recuperación económica y
el crecimiento sostenido. El relativamente bajo nivel de
crecimiento del país durante el último medio siglo puede
atribuirse a una serie de debilidades estructurales: una
política fiscal procíclica intrínsecamente asociada a la
falta de flexibilidad del gasto social; una elevada y
creciente relación de dependencia (entre la población
jubilada y la población en edad laboral), agudizada por la
emigración de jóvenes y mayores niveles de empleo informal;
y la ausencia de competencia efectiva en sectores de
infraestructura dominados por el sector público y,
relacionado con ello, la fijación de tarifas con criterio
fiscal que limita los incentivos para incrementar la
eficiencia, entre muchos otros factores estructurales. El
objetivo de este estudio es ayudar a desarrollar una visión
“compartida” del crecimiento con equidad en Uruguay, pero a
menos que se compartan, las políticas y reformas analizadas
tendrán pocas probabilidades de ser implementadas,
mantenidas o de ser creíbles. El primer pilar de este marco
comprende políticas conducentes a la estabilidad fiscal y
financiera, al funcionamiento eficiente de los mercados de
factores de producción (capital y mano de obra) y al
fortalecimiento de la protección social. El segundo pilar
de políticas y reformas apunta a crear un clima de inversión
favorable para la acumulación de capital físico y humano;
incluye políticas de comercio e integración, el desarrollo
de un marco competitivo (particularmente, en los sectores de
infraestructura) y políticas de educación y sanitarias para
el desarrollo del capital humano. El tercer pilar está
constituido por políticas y reformas para fomentar el
crecimiento impulsado por la innovación; esto requerirá una
transformación exhaustiva de las capacidades
institucionales, la cultura empresarial y el sistema de
innovación. Mostrar menos -