15 de abril de 2013. Al igual que muchas niñas de zonas rurales de Yemen, Raysa Al-Kholani fue obligada a casarse temprano —en séptimo grado— lo cual dificultó que continuara sus estudios. Su familia ... Mostrar más +
política insistió en que se quedara en casa y cuidara de la familia que incluía nueve hijos, pero ella tenía otras ideas: pidió respaldo a su marido para regresar a la escuela.“Tenía que llevar a mis hijos conmigo a la escuela todos los días caminando casi 8 kilómetros”, recordó Raysa. “Muchas niñas de mi comunidad dejaron de ser mis amigas porque estaba estudiando con varones”.Raysa fue perseverante, llegando finalmente a trabajar como maestra voluntaria después de haber completado sus estudios. “Cuando volví a la escuela, solo había 10 niñas, pero dos años después la cifra aumentó a 95. Mi papel ahora no es solo la enseñanza sino también la defensa de la educación de las niñas”.Hoy en día, Raysa da esperanza a las niñas yemeníes como parte de un grupo pionero de maestros capacitados por Mostrar menos -