Las pequeñas trompetistas de Afganistán (i) se ríen. Les resulta muy divertido intentar explicar cómo fueron seleccionadas en un orfanato para estudiar en la nueva escuela de música más prestigiosa de... Mostrar más +
l país.“Es que somos muy, muy buenas”, logra presumir Khalida Safai de 10 años antes de soltar otra carcajada.Pero cuando su instructor da la señal, Khalida echa un vistazo a su compañera Meena Zinat de 9 años, marca el tiempo con el pie para la síncopa, acomoda los labios de manera sorprendente, y ambas niñas comienzan a interpretar la canción “Hot Cross Buns” con lo mejor de ellas.En realidad, son las mejores. De hecho, son las únicas niñas trompetistas de Afganistán. Y al igual que otros 140 estudiantes, forman parte de una visión prometedora que desde hace mucho tiempo persigue Ahmad Sarmast.Sarmast regresó a su patria desde Australia en 2006, con el propósito de crear el Instituto Nacional de Música de Afganistán (ANIM, por sus siglas en inglés) en su país destruido por la guerra. Año Mostrar menos -