ARTÍCULO
Haití: Banco Mundial exhorta a donantes a cumplir con sus compromisos
Julio 15, 2010
PUERTO PRÍNCIPE, 14 de julio de 2010 - Seis meses después de que el terremoto del 12 de enero impactara de manera trágica en la vida de miles de haitianos, el Banco Mundial exhortó a los donantes a hacer efectivos los compromisos de ayuda para mantener el impulso de la reconstrucción. Como agente fiscal del Fondo para la Reconstrucción de Haití (FRH), hasta el momento el Banco solo ha recibido la confirmación formal de $98 millones de los $500 millones prometidos luego de la conferencia de donantes de las Naciones Unidas llevada a cabo a fines de marzo, cuando se prometieron aportes por $ 5,300 millones para ayudar a Haití a recuperarse de la catástrofe. Por lo regular, los aportes al fondo fiduciario representan un 10-15% de los compromisos totales, dado que la mayoría de los aportes se realizan a través de la ayuda bilateral. Al día de hoy, Brasil es el mayor aportante del fondo, con $55 millones, seguido de Noruega ($31.2 millones), Australia ($ 8.6 millones), Colombia ($ 3.2 millones) y Estonia ($ 50,000). Se esperan aportes adicionales de Arabia Saudí, Canadá, la Comisión Europea, Corea del Sur, España, EE. UU., Francia, Georgia, Mauricio, Qatar, y Suecia. "Estamos exhortando a la comunidad internacional a que cumpla con sus compromisos, pero también entendemos que muchos países donantes necesitan la aprobación de sus sistemas presupuestarios", dijo la vicepresidente regional del Banco Mundial Pamela Cox, quien agregó que espera que los aportes se realicen durante la vida efectiva del fondo fiduciario. Mientras se siguen haciendo planteamientos respecto al ritmo de la reconstrucción, los funcionarios del Banco han resaltado la importancia de mantener un equilibrio entre el desembolso de fondos y la buena gobernabilidad, algo que tuvo mucho éxito durante la reconstrucción de Aceh tras del devastador tsunami de 2004. Cox indicó que el Banco —así como los donantes e instituciones asociadas— asumió el compromiso de obtener resultados rápidos para Haití dentro un marco de buena gobernabilidad. La rapidez es esencial —dijo— pero también lo son los controles que aseguren que los fondos no sean malgastados y que se logren resultados. "La experiencia de Aceh muestra que esto es clave a la hora de alcanzar el éxito. Esto significa que los proyectos deben ser viables y diseñarse para beneficiar realmente a los pobres", dijo.
Establecido en marzo último a pedido del gobierno haitiano, el papel del FRH es respaldar la respuesta haitiana al terremoto, en colaboración con las Naciones Unidas (ONU) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Las actividades del fondo complementan y respaldan cualquier otra iniciativa bilateral agrupando los recursos de varios donantes y reduciendo los costos de transacción de gobiernos y donantes, dijo la directora del Banco Mundial para Haití, Yvonne Tsikata. "La mejor parte de este enfoque de múltiples donantes es que podemos hacer uso de las ventajas comparativas de socios comprobados en la esfera internacional y local como el BID, la ONU y otros", agregó Tsikata. La primera solicitud de financiamiento del FRH se realizó el 17 de junio y, en ese mismo día, el comité directivo del FRH asignó $30 millones de asistencia presupuestaria para ayudar al gobierno a prestar servicios críticos a la población haitiana. El dinero del fondo apalancará $30 millones adicionales del Banco Mundial a través de donaciones de la AIF para apoyo prespuestario, indicó el gerente del fondo, Joseph Leitmann. Las actividades del fondo fiduciario pueden monitorearse online en haitireconstructionfund.org.
Además de las contribuciones del FRH a la recuperación de Haití, el Banco Mundial ha hecho aportes a Haití por un total de $479 millones. De esa cifra, $56.6 millones ya han sido utilizados en varios proyectos dirigidos por el gobierno, $39 millones fueron cancelados como parte de la condonación de la deuda haitiana con el Banco, mientras que $35 millones de la institución afiliada del Banco que se ocupa del sector privado, la CFI, fueron utilizados para respaldar el desarrollo del sector privado en Haití. La respuesta inicial del Banco tras el terremoto se centró en el mejoramiento de la situación de las personas afectadas, a la vez que contribuía a emplazar los cimientos de una recuperación a largo plazo, dijo Tsikata. Los proyectos de emergencia incluyen: reconstrucción de la capacidad operativa del Estado, limpieza de los canales de desagüe de la ciudad para evitar inundaciones, alimentar alumnos de escuela, provisión de energía solar para haitianos desplazados, evaluación de daños en viviendas y reconstrucción de caminos y puentes cruciales para la distribución de ayuda.
Muchas de estas iniciativas se nutren de la fortaleza de proyectos orientados a la comunidad que han creado oportunidades para que los haitianos sobrelleven esta catástrofe a través de programas de efectivo por trabajo y financiamiento para la rehabilitación de negocios comunitarios. Se han implementado 40 de estas iniciativas desde marzo de este año, en beneficio directo de 5,000 haitianos que viven en las áreas más pobres de Puerto Príncipe como Solino, Cité Soleil, Martissant, Belair, y Delmas 32, dijo el economista de infraestructura y responsable del proyecto, Nicolas Peltier. "A medida que nos adentramos en la recuperación temprana y pronto en la reconstrucción, debemos ser conscientes de que se necesitarán una cantidad enorme de recursos y esto es algo que no puede resolverse en seis meses, los recursos deben arribar pronto porque estamos hablando de un programa de reconstrucción de 10, 20 años, y se necesitará mucha coordinación, mucho esfuerzo y muchos recursos", dijo Peltier. De allí la importancia de que el dinero de la comunidad de donantes fluya rápidamente hacia Haití y de que el gobierno haitiano cumpla con su parte tomando decisiones oportunas, dijo Cox. Como ejemplo, la funcionaria de más alto rango para la región explicó que la Comisión Interina para la Reconstrucción del gobierno, encargada de dirigir la recuperación del país, recién se estableció el mes pasado. Entretanto, las decisiones sobre asignación de tierras para la reubicación de personas desplazadas siguen pendientes. "Entendemos que el terremoto diezmó la capacidad operacional del gobierno pero también es cierto que los necesitamos a la cabeza de este esfuerzo", dijo Cox. "Estamos aquí para ayudarles a reconstruir su nación", agregó. |





