Esta página en:

ARTÍCULO

Cuerno de África: Luchar contra la sequía… “Nuestra vida no era tan buena en el pasado”

Octubre 04, 2012

Tigray, en el norte de Etiopía, ha padecido sequía, hambre y degradación ambiental en las últimas décadas, pero el futuro se ve prometedor para Abeda, de 13 años.
La adolescente asiste a la escuela y quiere ser médica. Su familia tiene lo suficiente para comer y dinero para  hacer inversiones modestas en su pequeña granja.

“Nuestra vida no era tan buena en el pasado”, dijo Abeda esta primavera. “Ahora tenemos letrina, estanque, una jaula de aves de corral, una pila de abono y un tanque de aguas residuales. Tenemos eucaliptos y podemos vender leña. Es una vida mejor”.

La familia de Abeda se beneficia de una  red de protección social destinada a ayudar a personas que de otra manera no tendrían lo suficiente para comer y quedarían atrapadas en la pobreza. Como parte del programa, el padre de Abeda, Keshi Wolday Halefom, obtiene ingresos durante seis meses del año laborando en proyectos de obras públicas, como la construcción de terrazas en las laderas para reducir la erosión del suelo y aumentar la retención de agua. El trabajo forma parte de un plan para mejorar las tierras agrícolas y que el campo sea más resistente a la sequía.

La red de protección social de Etiopía está ayudando a más de 7,6 millones de personas a resistir la peor sequía en el Cuerno de África de los últimos 60 años. Pero para otros millones de personas de la región y en todo el Sahel, la situación recientemente se tornó crítica.

Desastre

En julio de 2011, más de 13 millones de personas sufrieron hambre, muertes y pérdidas de cosechas y ganado en Somalia, Etiopía, Kenya, Uganda, Djibouti, Sudán y Sudán del Sur. La sequía y los conflictos obligaron a casi 1 millón de somalíes a huir de su país hacia campos de refugiados principalmente en Kenya y Etiopía.

Aunque la falta de lluvias ha disminuido desde septiembre de 2011, casi 10 millones de personas en el Cuerno aún enfrentaban inseguridad alimentaria en julio de 2012. Aproximadamente 2,5 millones de somalíes necesitaron ayuda humanitaria.

Recuperación

Como parte de la respuesta de la comunidad internacional a la crisis, el Banco Mundial y el Fondo Mundial para la Reducción y  Recuperación de Desastres  (GFDRR, por sus siglas en inglés) comprometieron US$1.800 millones para apoyar las redes de protección social y la seguridad alimentaria.

Esto incluyó US$30 millones en recursos de desembolso rápido provenientes de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco para los más pobres, que fueron destinados a suplementos alimenticios para 35.000 niños malnutridos menores de 5 años, 61.000 mosquiteros, una instalación de suministro de agua y programas de vacunación, entre otras acciones en un campo de refugiados en Kenya.

En un albergue de desplazados en Etiopía, el dinero permitió ayudar a 15.850 niños malnutridos y dar suplementos nutricionales a 24.433 infantes menores de 5 años, vacunar a niños contra el sarampión, y construir nuevas instalaciones de agua y saneamiento.

En Somalia, 210.000 agricultores recibieron semillas de maíz y sorgo, urea y fertilizantes. Una  donación de US$9 millones del GFDRR proporcionará empleo temporal a 97.000 personas a través de un programa de dinero por trabajo. La donación respalda además la recuperación de la producción de alimentos mediante la rehabilitación de la tierra, ganado y agua.

El Banco apoya al  Programa de Redes de Protección Social Productivas de Etiopía –puesto en marcha en 2005 y financiado por el Gobierno y varios donantes– y ha iniciado un proyecto para aumentar el acceso al financiamiento para los agricultores pobres, los servicios agrícolas y las actividades generadoras de ingresos. Se espera que la red de protección  social de este país beneficie a 8,3 millones de personas para 2015.

En junio de 2012, importantes donantes comprometieron US$4.000 millones para enfrentar la sequía en la región.

Reducción de riesgos

A largo plazo, la atención se centra en gestionar los riesgos causados ​​por un clima errático y condiciones de sequía, y afrontar los efectos en la población. Eso significa hacer inversiones en salud y nutrición, tener mejores pronósticos meteorológicos y sistemas de alerta anticipada, y otras maneras de gestionar el riesgo.

El Programa de Sustento, Evaluación Preliminar y Protección de Etiopía es un sistema de alerta anticipada de la seguridad alimentaria que calcula por adelantado el rendimiento de los cultivos en la temporada seca del país. La información ayuda a las organizaciones humanitarias a prever las necesidades de las comunidades en zonas expuestas a la falta de lluvias, y se puede usar para ampliar el Programa de Redes de Protección Social Productivas si se pronostica una sequía severa.

La innovadora vigilancia por satélite y el uso intensivo de datos por parte de organizaciones líderes como la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA), y el nuevo Programa de Tecnología de Información para la Asistencia Humanitaria, Cooperación y Acción (ITHACA), que moviliza las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC) para hacer frente a los problemas climáticos, colaboran con los esfuerzos. El Proyecto de Creación de Mapas del Cuerno de África tiene como objetivo compartir todos los datos que han recopilado los organismos humanitarios y de desarrollo que participan en las medidas de respuesta en esta región.

El Proyecto de Transferencia de Riesgo del Cuerno de África para la Adaptación (HARITA) permitió a los agricultores cambiar trabajo por seguros de cosechas, que se activan automáticamente si las precipitaciones no alcanzan el umbral predeterminado. El proyecto se está ampliando en Etiopía y otros tres países africanos en el marco de la Iniciativa de Resistencia Rural R4.

La Iniciativa de Resistencia Rural R4 permite que los agricultores pobres accedan a seguros de cosechas y usa las redes de protección social para transferir riesgos en las temporadas adversas. Esto forma parte del reemplazo de las respuestas a corto plazo por la creación de redes de protección productivas en Etiopía. R4, que beneficia en la actualidad a 13.000 familias, se está extendiendo dentro del país y hacia otras naciones de África.

El Centro de Predicción y Aplicaciones Climáticas de la Autoridad Intergubernamental de asuntos relacionados con la sequía y el desarrollo (ICPAC, por sus siglas en inglés) ha desarrollado programas informáticos de gestión de desastres, un sistema de creación de mapas basado en Internet y un sistema de alerta anticipada mediante el servicio de mensajes cortos para las personas que tienen teléfonos móviles. El ICPAC está trabajando en Uganda, Kenya y Etiopía, entre otros países, para ayudar a los funcionarios y agricultores a planificar y pronosticar mejor los desastres naturales.

Datos básicos

  • 13 millones de personas en el Cuerno de África sufrieron en 2011 la peor sequía en los últimos 60 años.
  • 210.000 agricultores de Somalia recibieron semillas de maíz y sorgo, urea y fertilizantes.
  • 35.000 niños malnutridos menores de 5 años recibieron tratamiento en campos de refugiados en Kenya y 15.850 en Etiopía.
  • 7,6 millones de personas reciben ayuda del Programa de Redes de Protección Social Productivas de Etiopía para hogares en situación de inseguridad alimentaria crónica.
  • Un sistema de alerta anticipada de la seguridad alimentaria está sirviendo de base para la respuesta en Etiopía.