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ARTÍCULO

Revolución de las telecomunicaciones en la región del Pacífico

Mayo 17, 2013

Mayor acceso y costos más bajos de teléfonos móviles e Internet traen aparejados efectos positivos para las personas que viven en la región del Pacífico.

TITULARES DE ARTÍCULOS
  • Países de la región del Pacífico, que están formados por miles de islas en un gran océano, se encuentran entre los más alejados del mundo.
  • Mayor acceso a teléfonos celulares ha mejorado la comunicación entre la población, y pronto llegará el servicio de Internet de alta velocidad.
  • Banco Mundial continúa dando prioridad a las tecnologías de la información y las comunicaciones en el Pacífico para ayudar a respaldar el desarrollo de la región.

La expansión de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) se está produciendo rápidamente en el Pacífico, una de las áreas más dispersas del planeta. Se trata de una región formada por unas 9.000 islas diseminadas en un vasto océano, donde los Gobiernos y las empresas deben enfrentar algunos de los costos de transacción más altos del mundo.

Dos millones más de personas con acceso a teléfonos móviles

Durante los últimos seis años, más de 2 millones de personas en Papua Nueva Guinea y las Islas del Pacífico lograron acceso a teléfonos móviles. En países como Vanuatu, 8 de cada 10 habitantes tiene teléfono celular (un aumento del 70% desde 2007), y los precios de las llamadas han bajado.

Los pobladores que durante años hicieron peligrosos viajes de tres horas en bote para hacer un simple llamado telefónico a la capital, ahora pueden comunicarse y enviar mensajes de texto a familiares que viven en otras provincias y países. El acceso a los celulares redujo el aislamiento, hizo más fácil y más barato hacer negocios, y dio más opciones al Gobierno para la prestación de  servicios.

Los beneficios ya se hicieron sentir en Papua Nueva Guinea, Samoa, Islas Salomón, Tonga y Vanuatu, y ahora se extienden al Pacífico septentrional. Esta “revolución de las telecomunicaciones” también está creando puestos de trabajo donde más se necesitan: solo en Papua Nueva Guinea generó medios de subsistencia de manera directa para al menos 30.000 personas. (i)

Próximo paso: Internet de alta velocidad

Los teléfonos celulares son solo el comienzo. La Internet de alta velocidad es el siguiente paso para superar estos desafíos. La mayoría de los países insulares del Pacífico todavía depende de onerosos enlaces satelitales con ancho de banda limitado y costos de conectividad a Internet, que se encuentran entre los más altos del mundo.

Una conexión de banda ancha de 256 kilobytes por segundo (kbps) cuesta US$650 al mes en Palau. En Kiribati, uno de los países más pobres de la región, costaría US$430. Estas tarifas tan elevadas son comunes en todo el Pacífico. Como resultado, menos del 1% de la población normalmente tiene acceso a una conexión fiable a Internet. Afuera de las ciudades principales, es más probable que las personas todavía se comuniquen a través de cartas transportadas por barco que mediante correo electrónico.

Donde existe Internet, el servicio es a menudo muy lento. Kelela Pasina es dueño de un cibercafé en los suburbios de Nuku'alofa, la capital de Tonga, pero hay importantes limitaciones de banda ancha. “El servicio de Internet funciona muy mal aquí. Se conecta y se desconecta y se vuelve a conectar y desconectar. Es muy malo para el negocio y para mi familia”.

Al igual que muchos habitantes de Tonga, Kelela tiene familiares en el extranjero, pero dice que solo puede contactarse con ellos los domingos, cuando menos personas se conectan a Internet. Él explica que se demorará media hora en subir una sola foto de su nuevo bebé para enviarla a su hermana en Hawai.

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Kelela Pasina
Dueño de un cibercafé

Sin embargo, en los próximos meses se producirá la llegada de la banda ancha. A través de un proyecto financiado por el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo (ADB, por sus siglas en inglés), se instalará bajo el agua un cable de fibra óptica de 830 kilómetros para conectar a Tonga (i) -un país formado por 176 islas diseminadas en 700.000 kilómetros cuadrados de océano-, a la estación de aterrizaje Southern Cross en Fiji, y más adelante a las redes mundiales de alta velocidad. Se espera que los beneficios repercutan en la región a medida que más países se conecten.

Conexiones más rápidas, baratas y confiables pueden dar como resultado:

  • Nuevas oportunidades para intercambiar información: Gobiernos, maestros, médicos, agricultores y pescadores usan la tecnología para comunicarse, intercambiar información, comprar productos, encontrar mejores precios, realizar pagos, mejorar el alcance de sus servicios, y aumentar su poder de negociación.
  • Servicios electrónicos: son desarrollados por los Gobiernos del Pacífico para proporcionar sistemas de información geográfica, nuevos modos de aprendizaje a distancia y aplicaciones empresariales en línea.
  • Cooperación transnacional: en temas como el control de recursos naturales (por ejemplo, la pesca), la mitigación de desastres y la colaboración en la prestación de servicios (entre ellos, salud y educación), incluso en zonas alejadas.

Existe un enorme potencial para aprovechar el poder de la tecnología en la generación de crecimiento económico y oportunidades, y la reducción de la pobreza. El Grupo del Banco Mundial, junto con asociados como el Organismo Australiano de Desarrollo Internacional (AusAID, por sus siglas en inglés), (i) el Programa de Asistencia de Nueva Zelanda (NZAID, por sus siglas en inglés), (i) y ADB, (i) está colaborando con los países del Pacífico para ayudarlos en este camino.

Actualmente, el Banco Mundial financia proyectos para mejorar el acceso a las TIC en siete países insulares del Pacífico y Timor-Leste, en particular en las zonas rurales remotas y las islas más distantes, con proyectos en marcha en Palau y los Estados Federados de Micronesia.