ARTÍCULO

Fundaciones promueven filantropía, visión y conocimientos

Mayo 28, 2013


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Photos: El Banco Mundial

TITULARES
  • Más de 80 fundaciones colaboran con el Grupo del Banco Mundial en iniciativas que van desde el tratamiento de la tuberculosis hasta la preservación de la Amazonia.
  • Estas entidades aportaron US$1.000 millones —aproximadamente el 2% del presupuesto total— a fondos fiduciarios administrados por el Banco entre los ejercicios de 2008 y 2013, y su impacto va mucho más allá del financiamiento.
  • El Grupo del Banco quiere trabajar más estrechamente con las fundaciones en cuestiones, como el cambio climático y la responsabilidad social.

El tema era el cambio climático. Alrededor de la mesa se encontraban los representantes de algunas de las principales fundaciones filantrópicas del mundo y el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim.

Se reunieron en el Banco Mundial en la ciudad de Washington la semana pasada para buscar la manera de trabajar juntos en una de las cuestiones más urgentes en la actualidad: cómo evitar que la temperatura del planeta aumente hasta el punto que millones de personas, ricas y pobres, se vean amenazadas por fenómenos climáticos extremos, el aumento del nivel del mar y la baja de los rendimientos agrícolas.

A pesar de la magnitud del problema, no existe un plan mundial que iguale la tarea, dijo Kim. El nivel de la investigación científica necesaria para las soluciones no está “ni siquiera cerca”. Hay una “enorme falta” de financiamiento.

“Algo no está funcionando… ¿Qué se necesita para estar a la altura del desafío?”, preguntó.

La  interrogante provocó una avalancha de comentarios e ideas, algunas de los cuales ya están en marcha. Entre ellos, ayudar a las ciudades, donde vivirá el 75% de la población mundial y donde se producirá el 80% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero para 2050.

Esta semana, la Fundación Rockefeller (i) anunció su iniciativa 100 Ciudades Resilientes, (i) un esfuerzo de US$100 millones para crear capacidad de adaptación ante los desastres en urbes de todo el mundo. La entidad, que celebra su centenario, ayudó en la recuperación de Nueva Orleans después del huracán Katrina y dirigió la Comisión de Resiliencia de Nueva York tras el paso de la supertormenta Sandy. Su Red de Resiliencia ante el Cambio Climático en Ciudades Asiáticas aborda la vulnerabilidad frente a este fenómeno y los problemas de las urbes. La nueva iniciativa facilitará el acceso de 100 ciudades a las más recientes mejores prácticas y las ayudará a desarrollar y aplicar una estrategia de resistencia en caso de catástrofes.

“Hemos recibido increíbles muestras de interés”, dijo la presidenta de la Fundación Rockefeller, Judith Rodin, al Consejo Asesor de Fundaciones del Grupo del Banco Mundial el 17 de mayo. “Las ciudades están en primera línea, ya que en ellas estará toda la población del planeta, especialmente en Asia, África y América Latina. El crecimiento es increíblemente dramático. Tenemos que hacer algo”.

De las 100 principales áreas urbanas del mundo, 70 son clientes de la institución, pero solo ocho son solventes, dijo la vicepresidenta de la Red de Desarrollo Sostenible del Banco, Rachel Kyte. No pueden obtener el financiamiento que necesitan para un desarrollo urbano sostenible, ni mucho menos planificar y resistir a los desastres. Esta es un área donde las fundaciones y el Grupo del Banco podrán combinar sus fuerzas, agregó.

“Queremos encontrar cosas que podamos hacer que permitirían aprovechar lo que se está realizando actualmente”, señaló Kyte.

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Trabajar con las fundaciones

Ese objetivo es válido para algo más que el cambio climático. El Grupo del Banco quiere usar como base su ya sólida relación con las fundaciones desde hace 40 años para ayudar a lograr dos ambiciosas metas antes de fines de 2030: reducir la pobreza mundial al 3% y aumentar los ingresos del 40% de la población más pobre de cada país. Sin respaldo de los asociados, “no lo conseguiremos”, dijo Kim.

Las fundaciones aportaron US$1.000 millones a fondos fiduciarios administrados por el Banco entre los ejercicios de 2008 y 2013, aproximadamente el 2% del presupuesto del Grupo. El Banco tiene como objetivo allanar el camino para que las fundaciones puedan colaborar más directamente.

Más de 80 de estos organismos cooperan con el Grupo del Banco Mundial en iniciativas, tales como la de la Fundación Bill y Melinda Gates , que brinda atención a millones de pacientes con tuberculosis, o de la Fundación William y Flora Hewlett, (i) que mide la calidad de los servicios de salud y educación. Además, gracias al trabajo conjunto con la Fundación Gordon y Betty Moore (i) se ha contribuido a aumentar las áreas protegidas en la selva amazónica en 63%.

La Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo del Banco Mundial y principal institución financiera mundial de desarrollo que centra su labor exclusivamente en el sector privado, coopera con las fundaciones para potenciar sus esfuerzos. Las prioridades incluyen llenar vacíos críticos en el acceso a financiamiento para empresas pequeñas y medianas —una fuente importante de puestos de trabajo—, el cuidado de la salud, la sostenibilidad ambiental y social y la inversión en pequeños agricultores y su capacitación.

“Estamos listos para ser innovadores, usar nuestro capital y trabajar en conjunto; la participación de IFC da validación para que otros inviertan”, dijo a los miembros de las fundaciones el vicepresidente ejecutivo y director general de IFC, Jin-Yong Cai.

Las fundaciones respaldan, entre otros, al:

·         Grupo Consultivo de Ayuda a la Población más Pobre (i) (CGAP, por sus siglas en inglés), que promueve el acceso a servicios financieros.

·         Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales (i) (CGIAR, por sus siglas en inglés).

·         Grupo Consultivo sobre Atención y Desarrollo en la Primera Infancia (i).

·         Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (i) (FCPF, por sus siglas en inglés), centrado en la reducción de las emisiones provenientes de la deforestación.

Reforzar la voz ciudadana y la responsabilidad social

El Banco colaboró también con varias fundaciones y otros asociados para iniciar hace un año la Alianza Global para la Auditoría Social  (GPSA, por sus siglas en inglés), un mecanismo potencialmente poderoso y transformador destinado a amplificar las voces y la  responsabilidad de los ciudadanos, dijo el vicepresidente del Instituto del Banco Mundial, Sanjay Pradhan. Unos 15 países ya están participando y otros están en el proceso de suscripción.

Esta iniciativa forma parte de un movimiento para abrir el acceso a la información, los datos y los conocimientos con el fin de crear un proceso de desarrollo más transparente y participativo. El Grupo del Banco puso a disposición del público sus propios datos e investigaciones, y está colaborando con países y donantes para ofrecer acceso a presupuestos gubernamentales, contratos relacionados con el desarrollo, datos sobre flujos de ayuda e información sobre proyectos y el sector privado.

Las fundaciones Aga Khan, (i) Ford, (i) Gates, Hewlett, Charles Stewart Mott, (i) y Open Society Foundations (OSF) (i) -junto con el Fondo Marshall Alemán (i) y TrustAfrica-, (i) ayudaron a desarrollar la GPSA, cuyas donaciones fortalecerán la capacidad de la sociedad civil y los ciudadanos para participar en el desarrollo abierto. Aga Khan es el último asociado que anunció financiamiento para la GPSA en la reunión del Consejo Asesor de Fundaciones el pasado viernes. Ford contribuyó con US$3 millones en el lanzamiento de la Alianza y OSF comprometió recientemente otros US$3 millones en fondos paralelos.

“Tenemos la oportunidad de poner a los ciudadanos en el centro del desarrollo”, dijo Pradhan. “Esta Alianza puede ser el puente entre la demanda y la oferta de  buen gobierno y llevar la voz de los pobres y los marginados a la mesa de los grandes actores del desarrollo”, concluyó.


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