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ARTÍCULO

Un paraíso de las energías renovables se abre paso en Centroamérica

Octubre 25, 2013

Hasan Tuluy, VP del Banco Mundial para América Latina y el Caribe durante una visita a la planta de energía geotérmica Polaris en Nicaragua

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  • Para el año 2020, Nicaragua espera producir el 90% de su energía a partir de fuentes limpias y seguras.

Nicaragua es lo que muchos expertos llaman un paraíso de las energías renovables: extensos recursos geotérmicos – producto de su larga cadena de volcanes y actividad sísmica-, una excelente exposición al viento y al sol, y una gran cantidad de fuentes dispersas de agua.

Si se traduce en energía, el país tiene la capacidad para generar 5,800 megavatios (MW) al año proveniente de fuentes limpias pero, hasta el momento, solo poco más del 5% de su potencial renovable ha sido desarrollado.

Paradójicamente, hasta hace algunos años Nicaragua era dependiente de productos derivados del petróleo, excesivamente costosos y nada amigables con el medio ambiente. A esto se suma un tendido eléctrico limitado y una de las tarifas más caras de la región, con un promedio de 0.24 dólares por kilovatio/hora.

Este panorama hizo que en 2006, el Gobierno nicaragüense se replanteara la necesidad de cambiar su matriz energética. Con una fuerte apertura hacia la inversión privada, en la actualidad un 58% de la energía se produce a partir de fuentes renovables y el restante 42%  proviene del búnker, un combustible derivado del petróleo, según estimaciones del Ministerio de Energía y Minas (MEM).

Nicaragua está detrás de Costa Rica con el segundo mayor porcentaje -un 21%-  de participación de energías renovables no hidráulicas en la región. Y el alcance energético de sus recursos geotérmicos es considerado como el mayor de Centroamérica con reservas potenciales estimadas en 1,500 MW (más de la capacidad del sistema energético en el país que es de 1,300 MW) pero solo 154 MW han sido desarrollados por sus plantas, Polaris y Momotombo.

¿Pero qué es la energía geotérmica?

Imagínese grandes reservorios de agua a cientos de kilómetros de profundidad que entran en contacto con el magma. Ese vapor busca salir por algún sitio y así en algunas zonas de la tierra pueden verse grandes columnas que salen disparadas hacia el cielo.  Las plantas geotérmicas canalizan ese vapor hacia generadores y cuando el agua se enfría es devuelta a las profundidades, por lo que se tiene una fuente inagotable de energía limpia.

Según expertos del Banco Mundial, la energía geotérmica puede ser una fuente de energía a precios relativamente bajos, en especial comparada con la energía proveniente de combustibles fósiles. “La generación de este tipo de energía  no solo es importante por los efectos positivos en la economía, sino también por la reducción de emisión de GEI en prácticamente 80,000 toneladas” expresó el vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y Caribe, Hasan Tuluy, durante una visita a la planta Polaris el pasado 22 de octubre.

“Este proyecto le va a significar al país un ahorro de 88 millones de dólares en reducción de importación de petróleo. Vamos a poder sustituir energía que se consume en Nicaragua a base de búnker con energía limpia y renovable” indicó Alejandro Arguello, responsable de desarrollo corporativo de Polaris, durante el recorrido.

Con la idea de que la planta de Polaris de San Jacinto, en el departamento de León,  abastezca casi el 20% de las necesidades energéticas de Nicaragua, se invirtió en una planta de 72 MW con un costo aproximado de 450 millones de dólares parcialmente financiado por la Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas en inglés).

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Hasan Tuluy
VP del Banco Mundial para América Latina y Caribe

Granjas de viento

Otra fuente renovable en la que Nicaragua está poniendo acento es la energía eólica. Cuando se viaja por los caminos nicaragüenses, no es casual encontrarse con enormes y blancos molinos que emergen desde las granjas de viento.

A orillas del lago Cocibolca, en el departamento de Rivas, se encuentra Eolo, la tercera planta eólica del país.  Este mes arrancó oficialmente el funcionamiento de 22 aerogeneradores que aportarán unos 44 MW de energía al interconectado nacional gracias a una inversión de 110 millones de dólares. Se estima que Eolo no necesitará ningún tipo de suministro de combustibles fósiles.

Según el gerente de planta de Eolo, Josh Alvarado, “la inversión privada en el sector energético de Nicaragua puede ayudar a mejorar la sustentabilidad económica y el medio ambiente del país.”

Un proyecto como el de Eolo representará un ahorro de 20 millones de dólares anuales para Nicaragua y desde su puesta en marcha, ha logrado reducir 82,000 toneladas de emisiones de dióxido de carbono.

La meta: Para el año 2020, Nicaragua espera producir el 90% de su energía a partir de fuentes renovables.