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ARTÍCULO

América Latina: la falta de innovación dificulta la creación de empleos de calidad

Diciembre 05, 2013

TITULARES DE ARTÍCULOS
  • América Latina es una región de emprendedores; más de la mitad de su fuerza laboral trabaja en pequeñas empresas.
  • La crónica escasez de innovación en la región frena el crecimiento económico y la competitividad.
  • La región debe generar un ambiente que permita a los emprendedores emerger, competir e innovar.

2006 resultó ser un año importante para las nuevas empresas. La llegada de Twitter y Facebook, abiertos a cualquier persona mayor de 13 años, representó la culminación del sueño de toda la vida de dos jóvenes argentinos.

Puede que Tomás Pando y Francisco Murray no sean tan conocidos como Zuckerberg o Dorsey, pero son la cara del innegable espíritu emprendedor de la región.  Luego de siete años, su reinterpretación del tradicional calzado gauchesco —las alpargatas— lleva vendido un cuarto de millón de pares en 2012 y cuenta con 23 tiendas en todo el mundo, de Angola a Venezuela.

Sin embargo, historias de innovación como la de Páez no son muy frecuentes, de acuerdo a un informe del Banco Mundial publicado hoy.

El 60% de los empleados latinoamericanos trabaja para empresas con cinco o menos empleados. Muchas veces considerado como un motor del desarrollo, el espíritu emprendedor genera puestos de trabajo e impulsa el crecimiento económico. Si bien la creación de empresas en la región es elevada, las compañías que sobreviven crecen a una tasa mucho más baja que sus similares en otras regiones y compañías de ingreso medio. 

“El panorama económico en América Latina es tal que las empresas tienden a empezar pequeñas y permanecer pequeñas”, explicó De la Torre durante el evento inaugural del informe. “No hay nada malo per se en ser pequeño, pero mantenerse pequeño para siempre es un problema”.

La razón detrás de este crecimiento atrofiado: la crónica falta de innovación en la región.

Esto debería hacer sonar las alarmas. En los últimos diez años, América Latina se benefició enormemente de los vientos favorables de la economía global, permitiéndole reducir la pobreza extrema, mejorar la igualdad y catapultar a 50 millones de personas a la clase media. Sin embargo, a medida que estos vientos favorables se diluyen, el crecimiento tendrá que surgir de adentro, y la innovación y el dinamismo serán la clave para que la región pueda aprovechar los avances sociales de los últimos años.

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Augusto de la Torre
Economista jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe

Falta de innovación

Las empresas latinoamericanas introducen productos nuevos a un ritmo menor que sus contrapartes en otras regiones en desarrollo. De hecho, en Ecuador, Jamaica, México y Venezuela, la tasa de desarrollo de productos es menos de la mitad que la de Tailandia o Macedonia. Consecuentemente, esta falta de innovación daña la competitividad, frena el crecimiento y repercute en la generación de puestos de trabajo de calidad —un desafío significativo para el desarrollo, especialmente en América Central

Cuatro son las razones posibles: 

●      Capital humano: Los graduados universitarios en ciencia y tecnología y los ingenieros escasean en América Latina, y esta escasez tiene un impacto directo en la innovación. De hecho, el cofundador de Scup, Daniel Heise, admite que ha estado intentando cubrir diez vacantes a lo largo de un año, aunque sin éxito. Relacionado estrechamente a la calidad de la educación, el informe reconoce que este es un desafío crucial para la región.

●      Propiedad intelectual: Dado que cada país cuenta con sus propias leyes en torno al tema, garantizar los derechos de propiedad intelectual puede llegar a convertirse en una ardua tarea burocrática para los emprendedores de la región. Este panorama complicado brinda menos protección a los creadores de un producto, desalentando la tan necesaria inversión en investigación y desarrollo de nuevos productos.

●      Asunción de riesgos: A nadie le gusta el fracaso, pero en América Latina la profunda vergüenza social asociada al fracaso frena la innovación, desalentando la asunción de riesgos por parte de los emprendedores. Esto es evidente tanto en la reticencia individual a nivel empresario como en el bajo nivel de inversión en investigación y desarrollo, especialmente en el sector privado.

●      Logística: La modernización de los puertos, el transporte y el sistema aduanero podría mejorar las ventajas competitivas de los productos regionales. Actualmente, la baja calidad de los servicios públicos, enlaces de comunicación e infraestructura de transporte multiplican los obstáculos que enfrenta la región a la hora de mejorar su capacidad de producción.

Generación de puestos de trabajo de calidad 

Durante la presentación del informe en Miami, De la Torre planteó que el tamaño no siempre es el mejor indicador de potencial de crecimiento y generación de puestos de trabajo de calidad. De hecho, las ‘multinacionales’ en América Latina son mucho menos dinámicas que sus oficinas en el extranjero, mientras que las ‘multilatinas’ también sufren de un déficit de innovación.

En su lugar, sería mejor considerar a las empresas, sean éstas pequeñas, medianas o grandes, en términos de edad. En la totalidad de los casos, las empresas más jóvenes eclipsan a las más establecidas en términos de generación de puestos de trabajo. La clave, por lo tanto, resta en identificar tempranamente cuáles empresas nuevas tienen el mayor potencial y respaldar su crecimiento mediante programas para empresas nuevas, subsidios, programas o políticas de expansión de negocios, según sea necesario.

Los emprendedores son piezas clave a la hora de mejorar la baja productividad y generar puestos de trabajo de calidad y beneficios económicos duraderos para la región. De esta manera, el informe recomienda generar un ambiente económico que les permita innovar y competir, reduciendo así el poder de los monopolios, mejorar la productividad y diversificar el ambiente de negocios. 

“Se trata de construir una clase empresarial innovadora en donde las empresas de primera clase —aquellas que exportan bienes, servicios e incluso capital— ya no luzcan anodinas en comparación con las superestrellas empresariales de otros lugares”, concluye el informe.