ARTÍCULO

Un yogur con el poder de cambiar la vida de una comunidad rural

Enero 03, 2014


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La fábrica es modesta si se compara con las grandes productoras lácteas de Sao Paulo, pero aun así es un motivo de orgullo para los pobladores de la región.

Mariana Ceratti/Banco Mundial

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  • Pequeños productores lácteos de Brasil ayudan al crecimiento de los niños y de sus economías locales.

Todos los días, la cooperativa Leite do Campo despacha 6.000 litros de yogur de fresa, piña y coco con destino a los supermercados y las escuelas cercanos ala localidad rural de São Pedro.

El líquido llena rápidamente los pequeños recipientes, mientras la operación es celosamente supervisada por un profesor de la Escuela Superior de Agricultura “Luiz de Queiroz”, una de las más prestigiosas del estado de São Paulo.

La fábrica (enlace en portugués) fue abierta en 2007 y es modesta si se compara con las grandes productoras lácteas del estado (el quinto de Brasil en volumen de captación de leche), pero aun así es un motivo de orgullo para los pobladores de la región.

Antônio Aristeu Soares, uno de los 120 proveedores de Leite do Campo asegura que haciendo yogur, no solo tiene una fuente regular de ingreso, sino que también puede ganar más. "Eso me incentiva a producir una leche de mejor calidad”, afirma.

“Con la cooperativa tuvimos el poder de solicitarle a la alcaldía que construyese una escuela de educación básica completa en la zona rural de São Pedro. Sin ella, mucha gente dejaba de estudiar en 4º grado”, recuerda José Lodovico Rinaldi, presidente de Leite do Campo.

Los niños y jóvenes que asisten a esta escuela son, naturalmente, los clientes preferidos de Leite do Campo, y diariamente reciben un yogur cada uno para complementar su merienda.

Esta experiencia convierte en realidad una de las principales conclusiones del estudio “Milk and Dairy Products in Human Nutrition 2013” (Leche y derivados lácteos en la nutrición humana), de la FAO (la agencia de Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura).

En el documento se señala que ese pequeño yogur de la merienda escolar aporta innegables beneficios a la nutrición y la salud de los niños, pero también “alimenta” las economías locales y a las comunidades más pobres.


" Con la cooperativa tuvimos el poder de solicitarle a la alcaldía que construyese una escuela de educación básica completa en la zona rural. Sin ella, mucha gente dejaba de estudiar en 4º grado. "

José Lodovico Rinaldi

Presidente de Leite do Campo

Más leche, más empleo

La FAO afirma que la producción de leche genera más empleos que la agricultura: por cada 30 litros procesados se crea un puesto de trabajo fuera de las granjas. “La industria láctea, aunque requiere una alta inversión, a largo plazo proporciona una fuente de ingresos más confiable que la mayor parte de los cultivos”, dice el estudio.

Según la organización, en los países en desarrollo, 1000 millones de personas viven con lo que obtienen de los productos lácteos en las granjas con al menos un animal.

Sólo en Brasil hay 415.000 personas que viven de esta actividad, de las cuales 250.000 están en el mercado formal (que pasa a través de la inspección sanitaria), de acuerdo a una investigación realizada en 2013 (enlace en portugués) por la Asociación Leite Brasil y la consultora MilkPoint.

De este subtotal, cerca de 170.000 son considerados pequeños productores (que ordeñan hasta 250 litros al día).

El año pasado la industria láctea de Brasil incrementó la recepción total de leche en 2,9% y los precios se elevaron más de un 25%, según los datos que maneja la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (enlace en portugués). Los resultados de este impulso, sin embargo, no siempre llegan a los que producen a pequeña escala y con poca tecnología.

Aunque el informe de la FAO no hace recomendaciones directas a Brasil (enlace en inglés), deja claro que los países tienen mucho que ganar si los pequeños ganaderos logran un mayor acceso al crédito y a la asistencia técnica. Cuando no existe ese apoyo, la leche se puede estropear antes de llegar al mercado, o ser poco rentable.

"Cuando el productor tiene poco conocimiento, la leche es tratada como algo sencillo y el animal termina dando sólo 5 o 6 litros por día, en vez de los 20 que podría ofrecer", dice el agrónomo Sergio Diehl, miembro del equipo que brinda apoyo técnico a la cooperativa de San Pedro (enlace en portugués).

Y añade un toque de humor: "La vaca es el animal más metódico que existe. Si no se ordeña siempre a la misma hora, correctamente, de manera constante, produce menos leche”.

Con el apoyo del Banco Mundial (enlace en portugués), estos productores de São Pedro han obtenido la asistencia técnica y el acceso a los mercados (enlace en portugués) que requieren sus “metódicas” vacas; y esperan, en este año que comienza, seguir dando fuerza al argumento de la FAO de que le leche puede ser una aliada poderosa para garantizar la seguridad alimentaria e impulsar el desarrollo local.


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