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ARTÍCULO

Música, escuelas y empleo para un mayor desarrollo de El Salvador

Junio 02, 2014

Escuela de música en El Salvador

Destacados
  • La recuperación de la economía y la lucha contra el crimen son algunos de los desafíos que enfrenta el país.
  • El fortalecimiento de la calidad educativa, los sistemas de salud y los gobiernos locales son algunos de los ejes del apoyo del BM.

Aracely Adaly Gómez tiene 17 años. Desde que tenía 6 soñaba con estar en una orquesta “y ser cantante profesional”. Una ilusión complicada. Pues para Aracely, como para muchos salvadoreños, el acceso a una educación de calidad es prácticamente un desafío. 

Y aun así, Aracely logró hacer realidad su sueño. Hoy toma clases para ser pianista, corista y solista. “Es realmente sorprendente porque tenía poca esperanza de cumplir esa fantasía”, relata.

Paradójicamente Aracely se adentró por primera vez en el mundo de la música en una de las zonas más violentas de San Salvador, la Comunidad Iberia. Con su ejemplo,  ilustra dos de las grandes problemáticas que afectan a El Salvador, la pobreza y la criminalidad. Dos de los retos con los que a desde el pasado domingo 1 de junio tendrá que lidiar el nuevo presidente del país, Salvador Sánchez Cerén.

A pesar de que El Salvador logró avances importantes, como el haber reducido las cifras de pobreza extrema de un 19% en el 2000 a un 11% en 2012, cuatro de cada 10 salvadoreños todavía son pobres. Otro de los retos que enfrenta El Salvador es lograr una mayor recuperación de la economía, que ha caminado a ritmo lento después de la crisis de 2008 y 2009. Con un crecimiento promedio inferior al 2% en los últimos cinco años, el país se sitúa por debajo de la media de Latinoamérica.

Es precisamente para hacer frente a muchas de estas problemáticas que el Banco Mundial (BM) ha trabajado en los últimos tiempos, con el firme compromiso de fomentar el desarrollo del país.

Uno de los ejemplos de este compromiso es el  Programa de Apoyo Temporal al Ingreso (PATI), que permite que muchos salvadoreños reciban un apoyo monetario de 100 dólares al mes a cambio de que asistan a cursos de formación y participen en actividades productivas o sociales. 

Todo un logro para personas como Ana Miriam Ramírez, del departamento de Sonsonate. “Está complicado conseguir trabajo. No es que no haya, es que a veces no tenemos las herramientas o los estudios que son necesarios para algunos trabajos”, explica, mientras cuenta que tras participar en el programa, sueña con crear su propia panadería.

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Está complicado conseguir trabajo. No es que no haya, es que a veces no tenemos las herramientas o los estudios que son necesarios para algunos trabajos Close Quotes

Ana Miriam Ramírez
Habitante del departamento de Sonsonate

Escuelas de calidad

Precisamente la mejora de la calidad de la educación es otra de las apuestas del BM en El Salvador, que ha apoyado la adopción del modelo de Escuela Inclusiva de Tiempo Completo. Esta iniciativa, que está beneficiando a 41,000 estudiantes de secundaria, busca aumentar las tasas de ingreso, retención y graduación de los estudiantes, además de fomentar la prevención de la violencia en zonas de riesgo.

“Con un monto de 340 millones de dólares, en los últimos 4 años el Banco Mundial se ha centrado en fortalecer la recuperación económica, mejorar los servicios sociales entre los grupos vulnerables y expandir las oportunidades económicas, especialmente para los pobres”, explicó Fabrizio Zarcone, representante residente del Banco Mundial en El Salvador, quien detalló que el BM también ha contribuido con el país en tema de gestión de desastres naturales.

El fortalecimiento de los gobiernos locales y el sistema de salud pública, así como la mejora de la gestión fiscal son otros de los pilares del apoyo del BM a El Salvador. Un respaldo que seguirá en los próximos cinco años a través de una nueva estrategia de país. Con pilares distintos pero el mismo objetivo: ayudar a los más vulnerables y fomentar la prosperidad  compartida.

Solo así, con un compromiso continuado, se logrará que personas como Aracely hagan realidad su sueño de tocar en una orquesta, ilusión a la que el Banco Mundial contribuyó con el convencimiento de que la música y la cultura pueden jugar un rol importante en la prevención de la violencia.