ARTÍCULO

En la clasificación Doing Business 2015, se amplían los datos para expandir el análisis

Octubre 28, 2014


TITULARES
  • Singapur es la economía más favorable a la actividad empresarial en el mundo, según la clasificación de Doing Business 2015.
  • África al sur del Sahara implementó el número más alto de reformas a las regulaciones empresariales en comparación con otras regiones y cinco de los 10 países que más han mejorado pertenecen a esta región.
  • El informe de este año usa una nueva metodología y analiza nuevos datos relacionados con tres temas: la resolución de la insolvencia, la protección de los inversores minoritarios y la obtención de crédito.

Singapur encabeza la lista de las economías más favorables a la actividad empresarial en el mundo, mientras que cinco países de África al sur del Sahara están entre los 10 que más han mejorado, según la clasificación de Doing Business 2015 del Grupo Banco Mundial.

El duodécimo informe anual determina que las 10 economías con ambientes regulatorios más propicios para la actividad empresarial son: Singapur, (i) Nueva Zelandia, la Región Administrativa Especial de Hong Kong (China), Dinamarca, (i) la República de Corea, (i) Noruega, (i) Estados Unidos, (i) el Reino Unido, (i) Finlandia (i) y Australia.

Las 10 economías que más han mejorado desde el año anterior son: Tayikistán, (i) Benin, (i) Togo, (i) Côte d’Ivoire, (i) Senegal, (i) Trinidad y Tabago, la República Democrática del Congo, (i) Azerbaiyán, (i) Irlanda y los Emiratos Árabes Unidos.

Los países de África al sur del Sahara (i) aplicaron el mayor número de reformas regulatorias —75 de 230 en todo el mundo— mientras que la emergente región de Europa y Asia central (i) tuvo el mayor porcentaje de naciones que han mejorado. El progreso ha sido desigual en Oriente Medio y Norte de África, (i) con Siria, (i) —un país afectado por conflictos—, situado en los últimos lugares. Por su parte, Asia meridional (i) puso en práctica el menor número de reformas.

Aunque el 80 % de los países incluidos en el estudio mejoraron sus regulaciones empresariales el año pasado, solo alrededor de un tercio ascendió en la clasificación general. Sin embargo, la diferencia entre los que tuvieron mejor y peor desempeño sigue reduciéndose a medida que las naciones mejoran el clima para los negocios, dijo Rita Ramalho, gerente del proyecto Doing Business.

“Es más fácil hacer negocios este año que el año pasado, que hace dos años o que hace una década”, señaló. “Vemos que las economías situadas en las clasificaciones más bajas están implementando reformas de forma más intensa, de modo que están acercándose a las economías que han tenido mayores progresos”. 

En 2005, por ejemplo, el tiempo promedio para la transferencia de propiedades en los países con peor puntuación era de 235 días y en los países mejor clasificados de 42 días, o sea una diferencia de 193 días. La brecha se ha reducido ahora a 62 días (alrededor de 90 días para los peor clasificados y menos de 40 para los mejor clasificados).

El informe mide la facilidad de hacer negocios en 189 economías sobre la base de 11 regulaciones empresariales, que incluyen: la apertura de un negocio, la obtención de crédito, la obtención de electricidad y el comercio transfronterizo. No obstante, no abarca la totalidad de las preocupaciones de las empresas, como la seguridad, la estabilidad macroeconómica o la corrupción.

La publicación de este año, “Doing Business 2015: Going Beyond Efficiency” (Más allá de la eficiencia), usa una nueva metodología y analiza nuevos datos relacionados con tres temas: la resolución de la insolvencia, la protección de los inversores minoritarios y la obtención de crédito.



" Queremos que las personas sepan que este es un informe diferente y que estamos midiendo nuevas áreas que no considerábamos antes "

Rita Ramalho

Gerente del proyecto Doing Business


Por esa razón, el informe no se puede comparar en forma directa con el del año pasado, agregó. (Las clasificaciones de 2014 han sido recalculadas en base a la nueva metodología y están disponibles en el sitio web).

“Hacer negocios depende, por lo general, de la eficiencia de las regulaciones: cuán rápido, cuán barato, cuán fácil resulta completar una transacción. Pero ahora también queremos medir la calidad” de las regulaciones, indicó.

Nuevos datos revelan que la eficiencia y la calidad regulatoria están estrechamente relacionadas. “Vemos una alta correlación entre las dos. Los países que lo hacen rápidamente y con menores costos es probable que también lo hagan bien”, señaló Ramalho.

El indicador de la resolución de la insolvencia, por ejemplo, se centraba anteriormente en la eficiencia del sistema judicial de quiebras. El informe de este año examina la fortaleza del sistema legal subyacente que rige la insolvencia y si las leyes siguen buenas prácticas. Los países con una calificación baja en este indicador a menudo tienen leyes anticuadas o carecen por completo de una legislación de insolvencia. Algunas naciones tienen buenas leyes en el papel, pero no las aplican de manera eficiente. Sin embargo, sin la existencia de un proceso de insolvencia que funcione bien, es más difícil para los empresarios conseguir financiamiento y menos probable que corran el riesgo de fracasar o aventurarse en un nuevo negocio, dijo Ramalho.

“Nadie, mirando hacia el futuro, abriría un negocio si es muy difícil cerrarlo”, agregó Ramalho. “El fracaso forma parte de la vida, por lo tanto uno quiere tener un sistema legal que claramente aborde cómo afrontar eso”.

El informe 2015 incluye, además, datos de dos ciudades en lugar de una para 11 países con más de 100 millones de habitantes: Bangladesh, (i) Brasil, (i) China, (i) India, (i) Indonesia, (i) Japón, (i) México[MIS1] , Nigeria, (i) Pakistán, (i) la Federación de Rusia (i) y  Estados Unidos. (i) En la mayoría de los casos, el estudio no encontró diferencias significativas entre las dos ciudades en términos del entorno para los negocios.

El próximo año, Doing Business mejorará la metodología, la recopilación de datos y el análisis de cinco indicadores adicionales: la obtención de permisos de construcción, la obtención de electricidad, el registro de propiedades, el pago de impuestos y el cumplimiento de los contratos.