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ARTÍCULO

En Uruguay, las escuelas de tiempo completo sientan las bases de las oportunidades

Febrero 03, 2015

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Escuela de Tiempo Completo 92 de Bella Unión, Artigas


Tres de los 200 edificios que hoy funcionan como Escuelas de Tiempo Completo (ETC) fueron seleccionadas en un concurso de la Sociedad de Arquitectos

En la entrada de la Escuela de Tiempo Completo 375 de Santa Catalina, la sonrisa de los niños vale más que mil palabras y cualquier cifra. Es que no se trata de una escuela cualquiera. Ubicada en uno de los barrios más desfavorecidos de Montevideo, su moderna estructura, con pasillos luminosos y pulcros, amplios salones y áreas verdes la convierten en un lugar atractivo donde a los chicos no les molesta pasar gran parte de su día.

“Es el lugar más lindo que conozco”, afirma Diego, que con 11 años asegura que gracias a eso “me encanta venir a la Escuela”. Lo mismo dicen los padres, que aseguran que la Escuela significó un gran cambio para el barrio. Paola, una joven madre que llegaba ese día con sus dos hijos de la mano, diceo que “sueño con que mis hijos tengan las oportunidades que yo no tuve y traerlos a esta escuela alimenta esa ilusión”.

¿Y qué tiene en común la 375 con la 92 de Bella Unión, Artigas, y la 40 de la ciudad de Artigas? Que las tres participaron del concurso a “Mejor Obra Realizada 2002 – 2014” de la Sociedad Uruguaya de Arquitectos.

Otro punto en común es que las tres ETC seleccionadas en el concurso tienen la característica de estar ubicadas en contextos críticos. “Son de calidad justamente para dar la dignidad que se merecen a esos barrios, que son muy carenciados, de gente de niveles socioeconómicos bajos”, explica el arquitecto Pedro Barrán, uno de los responsables de llevar adelante el proyecto,

“La igualdad de oportunidades empieza por una Escuela que desde el punto de vista arquitectónico no tenga nada que envidiarle a los mejores centros educativos del país”, agrega.

Consultado por las palabras de Diego, Barrán asegura que “eso no solo habla bien de nuestro edificio, sino probablemente muy mal de lo que conoce ese niño, que vive en un contexto complicado, y probablemente no haya salido mucho del mismo”.

“A veces pasan cosas insólitas como que en su casa el niño no tiene un baño formal, piso o agua corriente. Esas cosas que a nosotros nos parecen naturales las encuentran en la escuela. Lo mismo, por ejemplo, pasa con estar en un primer piso: la mayoría vive en casa muy precarias que solo tienen planta baja. Subir una escalera, balconear y mirar hacia abajo son experiencias nuevas para ellos”, explica.

¿Qué son las ETC?

Las Escuelas de Tiempo Completo, incorporan la variable “tiempo” a la hora de analizar el proceso de enseñanza y aprendizaje, y las iniciativas para mejorar los resultados educativos se asocian cada vez más con la extensión de la jornada.

La escuela pública uruguaya, una institución con una larga y prestigiosa trayectoria, afronta el desafío de dar respuestas educativas adecuadas a las situaciones sociales de cada época. A principios del siglo XX fue la creación de ‘Escuelas al Aire Libre’, pensadas para niños tuberculosos o hijos de tuberculosos. A mediados del siglo XX, cuando la pobreza más crítica se concentraba en los rancheríos rurales la respuesta pedagógica fue modificar los Programas con un horario extendido y proporcionando desayuno y merienda.

Hoy las Escuelas de Tiempo Completo recogen esta tradición con el objetivo de enfrentar los retos actuales: una sociedad fragmentada que se disgrega territorialmente y genera escuelas menos integradoras, porque reflejan el lugar donde se encuentran.

Según los expertos, la ETC se constituye en un ambiente capaz de mitigar algunas de las vivencias negativas del entorno social y territorial de los niños en situación de pobreza aproximándose a mejorar las condiciones de equidad. Su diferencia va más allá de la extensión del horario, abarcando una amplia gama de situaciones y experiencias educativas como respuesta a las características y necesidades de la población escolar a la que va dirigida.

El colectivo de maestros decide sobre su proyecto pedagógico e institucional y por tanto sobre la organización de la jornada, teniendo en cuenta que el 75% del tiempo diario constituyan actividades de trabajo, en aula o taller, y el 25% restante en alimentación y recreos.

En la actualidad, hay un total de 193 Escuelas de Tiempo Completo beneficiando a 43.633 alumnos (13% de la matrícula urbana). Hay otras 10 obras en ejecución, y 6 más en procesos de adjudicación y licitación. El año que viene el objetivo es llegar a 50 mil beneficiarios. 


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Escuela de Tiempo Completo 92 de Bella Unión, Artigas


" En la actualidad, hay un total de 193 Escuelas de Tiempo Completo beneficiando a 43.633 alumnos (13% de la matrícula urbana). Hay otras 10 obras en ejecución, y 6 más en procesos de adjudicación y licitación. En el 2015 el objetivo es llegar a 50 mil beneficiarios.  "

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Escuela de Tiempo Completo 92 de Bella Unión, Artigas


Integración es la clave

Barrán señala que “es importante la relación entre el edificio y la propuesta educativa” y eso se tiene en cuenta a la hora de diseñar los proyectos arquitectónicos.

“En ese sentido hay una diferencia muy grande con una escuela común que es el comedor para las 3 comidas diarias. Pero además al ser doble horario, el segundo turno suele ser de actividades especiales como talleres, laboratorios, teatro, huertas y otro tipo de actividades extracurriculares, y eso hace que se necesiten otro tipo de espacios, más flexibles: por ejemplo, mediante un tabique móvil, poder integrar 2 aulas en 1, con el doble de espacio y capacidad”, agrega el arquitecto, que apunta además que también se piensan espacios más pequeños para que los alumnos con dificultades puedan tener una atención mas personalizada.

Respecto a los locales escolares la propuesta pedagógica los define como un espacio social con un claro carácter de símbolo para la comunidad; maestros, niños y familias, principales usuarios de la misma, deben apropiarse de ella. El programa arquitectónico fue discutido con los responsables de Planta Física del Proyecto y los maestros, como usuarios, marcaron algunos criterios generales. De todas maneras cada proyecto es presentado a su comunidad, para discutirlo y mejorarlo.

Y para fomentar esa integración con el barrio, “hay como una cierta disolución de los límites con el exterior, si se compara con una escuela tradicional”, explica Barrán. “La escuela ya no está tan cerrada con respecto al barrio, sino que tiene espacios a los que la comunidad puede entrar sin invadir el resto de la escuela. Como un espacio intermedio, de libre acceso al barrio, pero que es también parte de la escuela”, explica.

Todo esto “ayuda a formar comunidades, a que a los alumnos les guste estar en la Escuela y se sientan orgullosos y partes de la misma”, explica Marina Orozco del Ministerio de Educación y Cultura. Y realmente eso se refleja en las caras de los niños y sus padres.

Entre los objetivos futuros está aumentar el número de ETC, ofreciendo la extensión horaria también a las clases medias, y no solo en los contextos más críticos, así como alcanzar algún tipo de continuidad en el pasaje a la educación media. Por ejemplo, contar con liceos cercanos a las ETC con propuestas de 7 u 8 horas, en lugar de las 4 o 5 actuales.

Con respecto a la ampliación horaria en las escuelas, la propuesta de Escuelas de Tiempo Extendido, ofrece un punto medio (media hora menos, una comida menos y algo menos de personal) permitiendo un ahorro de entre 15 y 20% respecto a las ETC.

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