ARTÍCULO

Desde Santiago a Bangkok, un aire más limpio genera vidas más saludables

Abril 13, 2015


Pensri vende comida en las calles de Bangkok, y Francisca es técnico paramédico en Santiago. Hace una generación, ambas mujeres sufrían de enfermedades relacionadas con la contaminación, pero ahora están sanas gracias en parte a audaces medidas de limpieza de sus ciudades. Vea cómo Tailandia y Chile están liderando la reducción de la contaminación, mejorando las vidas de sus habitantes y sus economías. Se está instando a otras grandes ciudades a que adopten algunos de estos mismos métodos.

World Bank Group

TITULARES
  • Cada año, la contaminación causa la muerte de 8,9 millones de personas en todo el mundo, sobre todo en los países en desarrollo, pero es un problema que se puede solucionar.
  • Las medidas contra la polución adoptadas en ciudades de rápido crecimiento como Bangkok y Santiago redundan en beneficios económicos y en materia de salud para los habitantes.
  • A través de un nuevo Programa de Gestión de la Contaminación y Salud Ambiental, el Banco Mundial continúa trabajando con países de todo el mundo para reducir la polución y mejorar las condiciones sanitarias.

A menudo, los desafíos ambientales parecen demasiado enormes y demasiado difíciles incluso para tratar de estudiarlos, pero cuando se habla del caso de la contaminación, hay buenas razones para seguir siendo optimistas. Las ciudades de Santiago (Chile) y Bangkok (Tailandia) son una prueba de que la acción para frenar la polución redunda en beneficios económicos y en materia de salud para la población local.

Cada año, 8,9 millones de personas (i) mueren debido a causas evitables provocadas por la contaminación del aire, del agua y de la tierra; de esa cifra, 8,4 millones fallecen en los países en desarrollo. La contaminación atmosférica es uno de los mayores riesgos para la salud en las naciones de ingreso bajo y mediano, ya que alrededor de 7 millones (i) de habitantes mueren en el mundo debido a la exposición a la contaminación ambiental y doméstica.

Aunque la polución afecta seriamente la salud y el bienestar de los ciudadanos alrededor del planeta, es en gran parte un problema que se puede solucionar si se toman medidas a nivel local.

Hace años, Santiago era una urbe abrumada por el smog. La contaminación atmosférica, que “atoró” a la ciudad, provocó enfermedades y molestias para sus habitantes.

“Yo tenía crisis cada 15 días”, cuenta Francisca Ianes, de 25 años, una víctima de la sofocante contaminación atmosférica en Santiago. “Mi mamá tenía que llevarme a urgencia y me ponían oxígeno”.

La historia de Francisca no es única. Hace décadas, un estudio mostró (i) que casi la mitad de los niños en Santiago sufría de enfermedades respiratorias debido a la contaminación atmosférica. En 1995, una investigación del Banco Mundial (i) concluyó que el costo de la atención de salud de las enfermedades relacionadas con la contaminación en Santiago era mayor que el costo de limpiar la contaminación en la ciudad.

Desde entonces, Santiago ha adoptado medidas que incluyen un transporte urbano más ecológico, el control de las emisiones en los autos y las fábricas, el uso de gas y fuentes de energía más limpias y campañas de promoción del empleo de bicicletas (ver el gráfico abajo). Los habitantes de todas las edades y de todos los sectores están siendo beneficiados.

“Cada año, va disminuyendo la cantidad de niños que ingresan al hospital por enfermedades respiratorias”, dice Ianes, quien se desempeña como técnico paramédico en el Hospital Calvo Mackenna y se siente optimista acerca del futuro de Santiago.


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Aire limpio y pulmones sanos: Cómo combatir mejor la contaminación atmosférica

Artículo | Informe (i)

Banco Mundial

" Creo que [el aire] ha mejorado desde que usamos el motor de cuatro tiempos y es bueno que la gente pueda respirar con facilidad "

Thangpoon Nawimarn

Thongpoon Nawimarn, un mototaxis en Bangkok


A un mundo de distancia, una historia similar afectó a los ciudadanos de Bangkok. Pensri, quien se gana la vida vendiendo comida a los automovilistas en la calle, sentía a diario el daño de la contaminación.

“Había mucho humo negro. Por aquellos días, mi salud no era muy buena”, dice Pensri al recordar los años setenta en Bangkok, cuando ella comenzó a trabajar en las calles.

Bangkok tomó medidas similares con resultados igualmente edificantes. La adopción de normas de emisión, la eliminación del plomo en la gasolina y la reducción de los contaminantes rickshaws (bicitaxis) de las calles han mejorado las vidas de los habitantes.

“Las condiciones ambientales no eran buenas, pero ahora son mucho mejores”, dice Pensri. “Me siento cómoda y saludable porque hay menos gases de los tubos de escape. Tengo buena salud ahora que el ambiente está mejorando”.

Bangkok también instó a una conversión a motores de cuatro tiempos, más limpios, para las motos de la ciudad, que constituyen un pilar fundamental del sistema de transporte de la ciudad.

“Después de cambiar al motor de cuatro tiempos, me siento mucho mejor”, comenta Thongpoon Nawimarn, quien ha manejado mototaxis durante 20 años. “Creo que [el aire] ha mejorado desde que usamos el motor de cuatro tiempos y es bueno que la gente pueda respirar con facilidad”.

Las intervenciones en Bangkok y Santiago dejan en claro que adoptar medidas para enfrentar la contaminación atmosférica puede traer cambios verdaderos a las vidas de los habitantes, incluso aunque las ciudades sigan creciendo.

Estimaciones de las Naciones Unidas señalan que en 2050 la población en centros urbanos aumentará en 2500 millones de personas, y que el 90 % de este incremento estará concentrado en África y Asia. Una mayor urbanización conlleva el riesgo de una mayor contaminación. Pero el rápido crecimiento urbano también proporciona una oportunidad de implementar políticas e infraestructura para frenar las fuentes de contaminación de sustancias tóxicas, como lo hicieron Chile y Tailandia.

El Banco Mundial se está asociando con los países para reducir de manera importante los niveles de contaminación del aire, de la tierra y del agua a través de la planificación de la gestión de la contaminación y de inversiones para mejorar la salud de las personas. Un nuevo Programa de Gestión de la Contaminación y Salud Ambiental, que será presentado en la ciudad de Washington el 18 de abril durante el evento Global Citizen Earth Day, (i) se centrará inicialmente en la gestión de la calidad del aire en los países que enfrentan una rápida urbanización y que necesitan medidas de reducción de la contaminación. Esta iniciativa también abordará la polución del agua y de la tierra y apuntará a generar nuevos conocimientos sobre este problema y sus impactos en la salud en las zonas urbanas, rurales y marinas así como a promover la sensibilización sobre el tema entre los responsables de formular políticas, el público y otras partes interesadas.