ARTÍCULO

Un nuevo enfoque sobre las ciudades en que se incorpore el tema de la inclusión

Octubre 29, 2015



TITULARES
  • Más de 5 millones de personas se trasladan a las ciudades cada mes, aumentando la disparidad y la desigualdad en las zonas urbanas.
  • La urbanización aporta beneficios económicos y sociales cuando se gestiona bien, pero si no es apropiada puede atrapar a las personas en la pobreza.
  • Con ocasión del Día Mundial de las Ciudades, el Banco Mundial reafirma su compromiso de buscar soluciones para el desarrollo de ciudades donde haya igualdad de acceso a los servicios y las oportunidades para todos y así construir un futuro más próspero.

¿Qué significa hacer que una ciudad sea inclusiva?

Para Bui Thi Mai de la ciudad de Ho Chi Minh, en Viet Nam, significa una calle limpia y segura para que su negocio pueda crecer y prosperar.

“El callejón era tan angosto que solo permitía el paso de una moto”, dijo. “No había alcantarillado así que a menudo se inundaba y la basura flotaba y los mosquitos se reproducían. Era peligroso para nuestra salud. Había pocos faroles, lo que permitía que los delincuentes se escondieran en rincones oscuros. Ahora hacer crecer  mi negocio es mucho más fácil porque la calle está más limpia y es más segura. Los camiones pueden transportar la mercadería hasta mi puerta. Más tiendas y restaurantes se están abriendo en esta calle más grande”.

Para Esperanza Choquehuanca significa participar en el desarrollo impulsado por la comunidad que trajo agua corriente, calles pavimentadas, alumbrado público, áreas deportivas y una casa comunitaria para su barrio en las afueras de La Paz, en Bolivia.

“Teníamos que lavar la ropa en el arroyo o los pozos”, contó. “Las mujeres y las niñas tenían que ir hasta el río para ir al baño. Ahora todos tenemos nuestros propios baños con ducha de agua caliente, así como nuestras propias áreas de lavandería”.

Las tendencias urbanas están haciendo que la presión por la inclusión sea más importante que nunca. Las ciudades están creciendo a un ritmo sin precedentes y el 90 % del crecimiento urbano ocurre en Asia y África. Si bien la urbanización tiene el potencial de sacar a las personas de la pobreza y aumentar la prosperidad, el aumento de la desigualdad y la exclusión amenazan con arruinar el progreso.

“Cuando las personas se trasladan a las ciudades, están buscando mejores empleos y más oportunidades, pero con mucha frecuencia terminan atrapadas en un espacio estigmatizado por la pobreza y la marginación”, señaló Ede Ijjasz-Vasquez, director superior del Departamento de Prácticas Mundiales de Desarrollo Social, Urbano y Rural, y Resiliencia del Grupo Banco Mundial.

“Esto es particularmente cierto para los casi 1000 millones de pobres que viven en asentamientos urbanos informales en todo el mundo. Los niveles actuales de pobreza y desigualdad en las zonas urbanas, junto con las proyecciones de las tasas de urbanización, envían una señal clara e inequívoca: debemos tomar más medidas para fomentar la inclusión y es necesario que lo hagamos de manera diferente”, agregó.


" Los niveles actuales de pobreza y desigualdad en las zonas urbanas, junto con las proyecciones de las tasas de urbanización, envían una señal clara e inequívoca: debemos tomar más medidas para fomentar la inclusión y es necesario que lo hagamos de manera diferente. "
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Ede Ijjasz-Vasquez

Director Superior del Departamento de Prácticas Mundiales de Desarrollo Social, Urbano y Rural, y Resiliencia del Grupo Banco Mundial

En vísperas del Día Mundial de las Ciudades este 31 de octubre, los expertos en desarrollo urbano del Grupo Banco Mundial comparten un enfoque multidimensional sobre las ciudades que va más allá de los programas de infraestructura física convencionales, considerando los múltiples factores espaciales, sociales y económicos que conducen a la exclusión y la marginación.

“Las mejoras en un área tienen consecuencias en todas”, dijo Ellen Hamilton, especialista principal en asuntos urbanos del Banco. “Un transporte público asequible facilita el acceso a los puestos de trabajo; el empleo aumenta el acceso a la vivienda y los servicios básicos, y el acceso a la vivienda y los servicios aumenta la participación de la comunidad en el desarrollo y la toma de decisiones. Todos estos factores de manera conjunta pueden sacar a las personas de la exclusión”.

La exclusión dificulta que los pobres tengan acceso seguro, derechos, tierras y oportunidades en las zonas urbanas, lo que agrava la pobreza. La comunidad del desarrollo se está uniendo en torno a los esfuerzos por hacer que las ciudades sean más inclusivas.

Los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas incluyen por primera vez un objetivo específico sobre el desarrollo urbano: lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Eventos simbólicos sobre la inclusión social  y las ciudades sostenibles generaron gran interés en Perú, durante las Reuniones Anuales del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional realizadas en octubre. La entidad Discovery Learning Alliance  –que usa el poder de los medios de comunicación para mejorar la vida de las comunidades marginadas de todo el mundo– se asoció con el Banco Mundial para producir un video (i) destinado a ayudar a los estudiantes a aprender cómo la planificación urbana puede dar lugar a ciudades productivas e inclusivas.

Muchos Gobiernos nacionales están tomando medidas para promover el desarrollo urbano inclusivo en sus planes y políticas. Países como Sudáfrica, Brasil, Chile e Indonesia han puesto en marcha programas nacionales para crear ciudades libres de barrios marginales e inclusivas. Incluso en ausencia de políticas nacionales, algunos Gobiernos locales están tomando la iniciativa. Medellín, por ejemplo, redujo la exclusión geográfica introduciendo teleféricos como transporte público para las comunidades de las laderas circundantes.

En el Banco Mundial, los expertos en desarrollo urbano se están basando en el éxito de los proyectos que promueven el desarrollo urbano inclusivo.

  • En Viet Nam, (i) donde la inversión en infraestructura se combinó con un fuerte compromiso comunitario, más de 200 zonas donde viven personas de bajos ingresos ahora tienen agua, electricidad y servicios de saneamiento, creando comunidades dinámicas, atractivas y participativas.
  • En Tanzanía, un proyecto de mejoramiento de la infraestructura impulsado por la comunidad tuvo como objetivo 31 asentamientos informales en Dar es Salaam, con un plan de participación para cada uno de ellos que respondiera a sus necesidades específicas.
  • En Jamaica, la integración de las dimensiones de la inclusión espacial, social y económica dio por resultado mejoras significativas en la calidad de vida de los residentes de las comunidades con altos niveles de delincuencia y pobreza. El proyecto mejoró el acceso a la infraestructura urbana básica e incorporó otras iniciativas para promover la inclusión, como el microfinanciamiento para el desarrollo empresarial, la regularización de la tenencia de la tierra y los servicios de mediación, la capacitación profesional y los servicios sociales para mejorar la seguridad pública.

Si bien resultados integrales de los enfoques más inclusivos sobre el desarrollo urbano aún no están disponibles, los efectos sobre el terreno son tangibles.

“Hemos tenido una infancia muy difícil, con mucha pobreza”, recordó Esperanza Choquehuanca, de Bolivia. “Yo no quiero eso para mis hijos y nietos. Sé que están mirando y tendrán vidas mucho mejores”.





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