ARTÍCULO

Fatimatou: una valiente joven que cultiva arroz en Pouss, Camerún

Marzo 06, 2017


Image

La joven Fatimatou y su hijo en el pueblo de Pouss, en la región del Extremo Norte de Camerún.

© Odilia Hebga/Banco Mundial

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, publicamos a lo largo de la semana una serie de retratos de mujeres excepcionales. Fatimatou vive en la región del Extremo Norte, una de las zonas más pobres de Camerún. Al igual que todos los demás agricultores, esta joven que cultiva arroz debe enfrentar condiciones climáticas adversas y crisis ambientales que degradan el suelo y ponen en peligro las plantaciones.

Yaoundé, 6 de marzo de 2017. Se aproxima la temporada de fuertes lluvias y para los habitantes de Pouss —una pequeña aldea a lo largo del dique que separa el pueblo del río Logone—, las lluvias son sinónimo de inundaciones. Eso ocurrió en 2012, cuando el dique entre los pueblos de Begue-Palam y Pouss se derrumbó debido al desbordamiento del río. Decenas de aldeas fueron afectadas gravemente, y las viviendas, los cultivos y el ganado quedaron destruidos o desaparecieron bajo la crecida de las aguas. Los sobrevivientes fueron evacuados hacia los pueblos de Pouss y Guirvidig.

Fatimatou, de 30 años de edad y madre de seis hijos, vive en Pouss. Ella sobrevivió a las inundaciones de 2012, pero si el río se desborda otra vez su fortuna podría cambiar ya que su casa se encuentra a menos de 30 metros del dique.

Para que esto no suceda, el Banco Mundial financia un proyecto de emergencia como respuesta a las inundaciones en la región del Extremo Norte, y que tiene como objetivo reparar y reforzar el dique y trasladar a las comunidades que viven a menos de 30 metros del mismo. Estas comunidades serán reubicadas antes del inicio de las obras a lo largo del dique. Fatimatou y su familia se encuentran entre los beneficiarios del proyecto.


" Estoy contenta porque la casa nueva estará cerca de mi campo, así que podré ir más fácilmente. También estoy feliz porque gracias a las obras de protección contra inundaciones que se realizarán, ya no tendremos que preocuparnos de que el agua entre en nuestras casas y destruya todo. Mi familia y yo por fin podremos vivir en una casa realmente sólida "

Fatimatou


Image
© Odilia Hebga/World Bank

Tanto Fatimatou como su esposo se dedican a sembrar arroz, pero también a criar ganado. Como el cultivo de arroz es estacional, ella además planta mijo y tiene un pequeño huerto. Su familia recibió un pedazo de terreno en el cual podrán construir una casa permanente.

“Estoy contenta porque la casa nueva estará cerca de mi campo, así que podré ir más fácilmente”, afirmó. “También estoy feliz porque gracias a las obras de protección contra inundaciones que se realizarán, ya no tendremos que preocuparnos de que el agua entre en nuestras casas y destruya todo. Mi familia y yo por fin podremos vivir en una casa realmente sólida”.

El Proyecto de emergencia para responder a las inundaciones también tiene como objetivo rehabilitar 7500 hectáreas de arrozales irrigados por la Société d’expansion et de modernisation de la riziculture (SEMRY) y asegurar la expansión y modernización del cultivo del arroz, ya que el valle de Logone alberga un ecosistema frágil y está expuesto al duro clima del Sahel. Los principales medios de subsistencia de las comunidades en esta zona son la ganadería y el cultivo de arroz. “La vida es muy dura, incluso para los agricultores de arroz. Hay temporadas en las que no podemos cultivar por falta de agua. Por lo menos todavía tengo mi huerto y el mijo para ayudar a satisfacer las necesidades de mi familia”, explicó Fatimatou.

Se espera que con la rehabilitación de los arrozales, los miles de agricultores como Fatimatou podrán cultivar arroz dos veces al año. La restauración de la infraestructura de SEMRY y de los arrozales dará nueva vida a la región y, más específicamente, a las comunidades cuya subsistencia depende del cultivo de arroz. “Este proyecto es una gran ayuda para nosotros y cambiará mi vida y la vida de las personas de la aldea”, concluyó Fatimatou.