ARTÍCULO Febrero 23, 2018

Nuevo enfoque en políticas de empleo para integrar a mujeres y jóvenes trans

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La discriminación basada en el género y la orientación sexual es frecuente en Argentina, limitando la participación de ciertos grupos en los procesos de inserción laboral. Nuevas intervenciones buscan remover estas barreras para que estos jóvenes puedan acceder a capacitación, entrenamiento laboral, y otros servicios de empleo en sus ciudades.

Buscar empleo es un trabajo en sí mismo. Y resulta mucho más arduo siendo jóvenes, como parte de una comunidad indígena alejada del área urbana, o perteneciendo al colectivo de la diversidad sexual. A fin de promover la igualdad en el mundo laboral, durante el 2017 se puso en marcha un proyecto piloto en cuatro municipios del país – Córdoba Capital, La Plata (Buenos Aires), Machagaí Chaco) y Gualeguaychú (Entre Ríos)- para apoyar a jóvenes en la búsqueda de empleo.

“La discriminación basada en el género y la orientación sexual es frecuente en Argentina, lo que limita que ciertos grupos participen activamente en los procesos de inserción laboral. Nuestro objetivo es promover intervenciones que colaboren en remover esas barreras para que estos jóvenes accedan a capacitación, entrenamiento laboral, y otros servicios de empleo en sus ciudades”, explica Marcela Salvador, especialista en Protección Social del Banco Mundial.

Esta iniciativa forma parte del Programa de Apoyo para el Empleo de los Jóvenes, liderado por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, que está destinado a jóvenes de 18 a 24 años, desempleados y sin estudios secundarios completos, que encuentran dificultades para acceder al mercado de trabajo formal.

“El desempleo y la probabilidad de ocuparse en empleos de baja calidad crece sensiblemente en el segmento más joven de la población económicamente activa, y muestra brechas radicalmente injustas de desigualdad entre las mujeres jóvenes y entre lxs jóvenxs del colectivo de la diversidad sexual”, afirma María José Rodríguez, a cargo de la Asesoría de Género y Diversidad Sexual de la Secretaría de Empleo del Ministerio de Trabajo.

Para lograr alcanzar específicamente a este público, las oficinas de empleo locales fueron más creativas en la convocatoria, y realizaron cambios para atender la situación de vulnerabilidad de estos grupos, por ejemplo, ofrecer horarios flexibles, servicios de cuidado para niños y niñas, consejerías e instancias de apoyo y seguimiento.

“El primer desafío fue convocar a las personas trans de la ciudad, y para eso contamos con la asistencia de dos chicas trans, María José Murillo y Sandra Hidalgo, que las hiciese sentir parte del proyecto”, cuenta Lorena Arrozogaray, directora de Producción y Desarrollo Económico de la Municipalidad de Gualeguaychu.

El trabajo iniciado por el área de empleo permitió que se sumen servicios complementarios a la propuesta de capacitación laboral, para trabajar otros aspectos de la inclusión socio laboral trans: el derecho a la identidad de género, el cambio registral, la hormonización y otros aspectos de la atención de la salud. Para ello se articularon acciones con el área de género de la Municipalidad y otras instituciones locales como el Registro Civil, los Centros de Atención Primaria en Salud, y las escuelas. Además, se decretó este proyecto de interés municipal, como muestra del compromiso de la ciudad en pos de garantizar un empleo digno para todos.

“Como resultado del trabajo durante el año, 14 personas trans participaron de las actividades del Club de Empleo Joven, con el fin de crear un perfil laboral y trabajar sus perspectivas de futuro. De ellas, 3 ya están participando de algún tipo de entrenamiento laboral en empresas, otras 2 están perfeccionándose en gastronomía y peluquería, y algunas otras continuaron sus estudios”, explica Arrozogaray.


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En el caso de la Municipalidad de Machagai, en la provincia de Chaco, el objetivo fue incluir principalmente a mujeres de Colonia Aborigen, una comunidad rural a 10 kilómetros de la ciudad donde habitan integrantes de las comunidades qom y mocoví.

“Buscamos que en el programa participen mujeres jóvenes con hijxs, por lo que fue esencial coordinar con cuidadoras para los niños y niñas, mientras las madres participaban de las actividades”, detalla Mariel Lovey, coordinadora del proyecto en la Oficina de Empleo de la Municipalidad de Machagai.

En este caso, el proyecto alcanzó a 25 jóvenes (en su mayoría mujeres), quienes recibieron herramientas de introducción al trabajo. “Vimos que había mucho interés en el trabajo independiente y capacidades emprendedoras, por lo que en el 2018 vamos a continuar con cursos de gestión empresarial”, comenta Lovey.

Este proyecto piloto sirvió como puntapié para que los municipios, y en particular, las oficinas de empleo, fortalezcan sus vínculos con las comunidades originarias. “Gracias a esta iniciativa, la Municipalidad pudo además visibilizar otras necesidades y ahora puede apoyar actividades culturales y deportivas, por ejemplo”, sostiene Lovey.

La implementación de programas formales de empleo más inclusivos es clave para luchar contra la segregación ocupacional. “Valorar la diversidad de géneros y de situaciones de partida entre lxs jóvenes es un elemento central para que las políticas de empleo tengan alcance universal”, sintetiza Rodríguez.


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