ARTÍCULO Marzo 07, 2018

Llegó el momento para la igualdad de género en el Caribe

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Un Caribe fuerte y resiliente requiere de una participación equitativa de mujeres y hombres. El Caribe ha avanzado de forma significativa en igualdad de género en los últimos años, particularmente en la educación de las mujeres y en su participación en la fuerza laboral. Pero queda mucho por hacer para ampliar la frontera de la igualdad de oportunidades.

Conozca a tres mujeres que, a su manera, están rompiendo barreras y generando esperanzas de un mejor futuro para el Caribe:

“Estoy lista para ayudar a reconstruir Haití”

Tras el paso del huracán Matthew, Marie Carine François, de 32 años, perdió su negocio a causa de las inundaciones que devastaron el sur de Haití, donde vive junto a su hija de seis años y dos hermanos. Estaba ayudando a limpiar los escombros de su barrio cuando las autoridades locales que estaban en una misión de evaluación post catástrofe la invitaron a participar de una capacitación formal y así ayudar a la reconstrucción.

“Luego del taller, puedo ir a cualquier sitio de construcción y ofrecer mis conocimientos como modo de ganarme la vida”, dice Marie. “Ahora me siento más realizada porque estoy involucrada de manera activa en la reparación de mi casa, que sufrió la destrucción de una pared por el huracán. También estoy orgullosa de estar relacionada directamente en la reconstrucción de nuestro municipio”.

El taller en el que participó Marie forma parte de un proyecto financiado por el Banco Mundial que apoya la movilidad sostenible para todos en Haití, mediante la construcción de caminos e infraestructura resistentes al clima.

En América Latina y el Caribe, la participación de la mujer en la fuerza laboral aumentó en un 33 por ciento entre 1990 y 2014, en marcado contraste con el leve descenso de la tendencia global. Esta mayor participación en el mercado laboral ayudó a reducir la pobreza extrema en la región.  En Haití, el 63 por ciento de las mujeres forma parte de la fuerza laboral, un número mayor al promedio regional.

 “Somos las historias que nos contamos a nosotras mismas”

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La jamaiquina Kenia Mattis siempre tuvo una enorme pasión por la iniciativa empresarial social y la educación. “Somos las historias que nos contamos a nosotras mismas”, dice Kenia. En 2017, la joven creó una empresa subsidiaria especializada en juegos de aprendizaje. La empresa diseña plataformas en línea para ayudar a los más jóvenes a desarrollar aptitudes lingüísticas sólidas, encontrar inspiración y cultivar la creatividad. “Nos complace enormemente hacer que el aprendizaje sea divertido y accesible para todos”, afirma.

América Latina y el Caribe tiene la segunda tasa de iniciativa empresarial femenina en el mundo: el 40 por ciento de las empresas tiene participación femenina. Las tasas más elevadas de la región se encuentran en los países del Caribe, incluidos San Vicente y las Granadinas y Granada. En Jamaica, el 78 por ciento de las mujeres tiene una cuenta en una institución financiera formal, el número más elevado de la región. Sin embargo, las mujeres empresarias tienden a concentrarse en empresas pequeñas y medianas, en parte debido a la desigualdad de género que existe en la posesión de tierras y capital.

El año pasado, Kenia asistió a un programa de impulso para mujeres empresarias a través del programa Red de Mujeres Innovadoras del Caribe (WINC, por sus siglas en inglés), financiado por el gobierno de Canadá y llevado a cabo por el programa infoDev del Banco Mundial. Diseñado para impulsar a las empresas dirigidas por mujeres en la región, el programa ofreció orientación, capacitación y oportunidades de intercambio a empresarias locales.

El 94% de las niñas asisten a la escuela en el Caribe

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En una escuela de Santo Domingo Oeste, en República Dominicana, Mikeilis quiere convertirse en dentista cuando sea grande, como su prima. Inspirada por la historia de su madre, quien tuvo que abandonar la escuela secundaria cuando se embarazó de Mikeilis, la alumna de ocho años tiene decidido ir a la universidad para alcanzar su objetivo profesional.

En los últimos 30 años, más mujeres que hombres han terminado la universidad en muchos países, mientras que la inscripción femenina en educación en el Caribe ha mejorado de manera sostenida hasta alcanzar el 94 por ciento. Las niñas también suelen tener un mejor desempeño que los varones en los exámenes estandarizados. Sin embargo, el alto nivel de embarazo adolescente y la baja calidad de la educación se han convertido en la principal causa de abandono escolar.

El gobierno de la República Dominicana recientemente aprobó un Pacto Nacional Educativo que prioriza el aprendizaje y mejoras en la calidad de la educación. El Banco Mundial está apoyando esta reforma a través de captación y capacitación de docentes de primaria y secundaria, evaluación del nivel de aprendizaje de los estudiantes y servicios de desarrollo de primera infancia, así como descentralización de la administración pública educativa.

Mujeres como Marie Carine, Kenia y Mikeilis, han surgido como un motor de cambio en el Caribe. Ningún país puede alcanzar su potencial hasta que todos sus ciudadanos puedan alcanzar el suyo.

 


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