Septiembre 28, 2018

Maximizar el financiamiento para potenciar el desarrollo

Planta geotérmica central en Kamojang, Indonesia. © Akhmad Dody Firmansyah / Shutterstock

En Indonesia, alrededor de 20 millones de personas carecen de acceso a la electricidad —un desafío de grandes proporciones para este archipiélago tan diverso—. Al mismo tiempo, el país se esfuerza por responder a las crecientes demandas de energía de una economía de ingreso mediano, sin dejar de lado sus compromisos nacionales de producir el 23 % de la energía a partir de fuentes renovables para 2025 y reducir las emisiones de carbono en un 29 % para 2030.

Afortunadamente, la geografía de Indonesia ofrece una oportunidad singular: el país posee el 40 % de las reservas de energía geotérmica del mundo. El aprovechamiento de este recurso podría servir para brindar servicio eléctrico a zonas con gran demanda y aliviar la pobreza por medio de la electrificación en zonas rurales.

Hacer frente a desafíos costosos

A pesar de sus beneficios, un emplazamiento geotérmico trae consigo riesgos considerables y costos elevados que a menudo han resultado ser inasequibles para los promotores de este tipo de proyectos. La exploración puede costar entre USD 30 millones y USD 50 millones, y no hay forma de recuperar las pérdidas si los recursos geotérmicos resultan insuficientes. Las etapas posteriores de la explotación son menos riesgosas, pero más costosas: se necesitan hasta USD 400 millones para establecer una planta de 100 megavatios. Debido a que existen cientos de posibles emplazamientos geotérmicos en todo el país, harán falta miles de millones de dólares en inversiones para poder aprovechar el potencial de esta forma de energía en Indonesia.

¿ —y también a los conocimientos y las soluciones— que necesitan para llevar a cabo las inversiones esenciales, aunque costosas, que los pueden conducir a un desarrollo sostenible e inclusivo?

Con este tipo de desafíos en mente, el Grupo Banco Mundial está redefiniendo su concepción del financiamiento para el desarrollo. Tomando como base los esfuerzos por movilizar los recursos necesarios para los países clientes, aplica el enfoque denominado “maximizar el financiamiento para el desarrollo” (MFD) (i) para movilizar sistemáticamente todas las fuentes de financiamiento, conocimientos especializados y soluciones a fin de promover el crecimiento sostenible de los países en desarrollo.

Una nueva concepción del financiamiento para el desarrollo

Muchos países se enfrentan a desafíos complejos que traen aparejados altos costos. Según las estimaciones, Incluso cuando se combina la asistencia para el desarrollo con las remesas, la inversión extranjera directa y las obras de filantropía, el mundo se enfrenta a un déficit de financiamiento de USD 2,5 billones anuales.

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Es evidente que El enfoque MFD se centra en esfuerzos que aportan una combinación de recursos adecuada para ayudar a los países a avanzar rápidamente hacia el logro de sus objetivos de desarrollo. Esto incluye una participación mucho más importante del sector privado como fuente de financiamiento, innovación y conocimientos especializados.

Utilizando las capacidades de todas sus instituciones, el Grupo Banco Mundial procura, con el MFD, optimizar el aprovechamiento de los recursos públicos y ampliar las oportunidades de atraer y emplear recursos privados para cubrir las necesidades de desarrollo, sin sobrecargar a los países con deudas insostenibles o pasivos contingentes.

Acceso a la inversión del sector privado

El desafío geotérmico de Indonesia (i) es un buen ejemplo del modo en que el MFD puede respaldar el desarrollo en términos prácticos. Para reducir los obstáculos que plantea la explotación geotérmica, el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional (IFC) están trabajando con el país para que pueda acceder a inversiones privadas.

Para cubrir el déficit de financiamiento y mitigar riesgos, el Banco Mundial está ayudando al Gobierno a establecer un mecanismo de financiamiento innovador que canalizará USD 650 millones hacia la exploración geotérmica. Esto incluye USD 150 millones del Gobierno, USD 175 millones en financiamiento relacionado con el clima en condiciones concesionarias y USD 325 millones en préstamos del Banco Mundial. Debido a que respaldan el aprovechamiento geotérmico en sus primeras etapas, se espera que estos fondos abran las puertas a unos USD 4000 millones en posibles inversiones del sector privado.

Paralelamente, IFC ha proporcionado servicios clave de asesoría sobre cómo estructurar el mecanismo para lograr la convergencia con las necesidades del sector privado. La Corporación está preparando un instrumento de financiamiento que se aplicará una vez que los inversionistas privados hayan atravesado la fase de exploración, de alto riesgo. Este instrumento está diseñado para cubrir el déficit entre el financiamiento del Grupo Banco Mundial y el financiamiento necesario para una central geotérmica en pleno funcionamiento.

Se prevé que el respaldo del Grupo Banco Mundial, aunado al financiamiento privado, generará 1 gigavatio de capacidad a través de 20 nuevos emplazamientos geotérmicos distribuidos en todo el país —potencia suficiente para llevar electricidad a 1 millón de hogares, aproximadamente—.

 

Alianzas para lograr transformaciones en todos los sectores

El Grupo Banco Mundial reconoce que trabajar más estrechamente con el sector privado será crucial para ayudar a los países a cumplir sus objetivos de desarrollo; por eso, ha agilizado los procedimientos para aplicar el concepto de MFD en toda su cartera de operaciones. Ahora, reuniendo sistemáticamente las ideas, los instrumentos y los recursos que necesitan los países, está buscando la forma de que el enfoque de MFD pueda ayudar a generar transformaciones en todos los sectores.

En total, el Grupo Banco Mundial está trabajando activamente con nueve países (i) —Camerún, Côte d'Ivoire, Indonesia, Iraq, Jordania, Kenya, Nepal, República Árabe de Egipto y Vietnam— que han solicitado asistencia para atraer soluciones privadas a favor del desarrollo. Estos pilotos del enfoque MFD se basan en las alianzas existentes con estos países, destinadas a realizar nuevas actividades o volver a dar impulso y prioridad a actividades existentes para acceder a las oportunidades recientemente identificadas.

El Grupo Banco Mundial también ha creado una nueva herramienta, el Programa de Evaluación del Sector de Infraestructura, o InfraSAP. Con este instrumento, se asociará con Gobiernos de los países clientes para crear un plan de mejoramiento del desempeño en materia de infraestructura en diferentes sectores. Indonesia fue uno de los primeros países en solicitar un examen del InfraSAP, en el que se analizaron detenidamente cuatro sectores clave —energía, transporte, agua y desarrollo urbano— a fin de identificar oportunidades en el contexto de los objetivos del país y formular un plan para financiarlas y hacerlas realidad.

Transformación de sectores

Con el respaldo de los Principios de Hamburgo, adoptados por el Grupo de los Veinte en 2017, y de otros bancos multilaterales de desarrollo, el enfoque MFD ayudará a promover transformaciones en todos los sectores a nivel mundial.

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Alcanzar las ambiciosas metas internacionales

El Grupo Banco Mundial se ha comprometido a obtener los recursos necesarios para cumplir los objetivos de desarrollo del mundo. En el marco del enfoque “maximizar el financiamiento para el desarrollo”, busca movilizar la mejor combinación de soluciones, conocimientos especializados y financiamiento de los sectores público y privado para contribuir al crecimiento de las economías, la reducción de la pobreza y la ampliación de las oportunidades para todos.