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COMUNICADO DE PRENSA

Igualdad de género: es lo correcto e inteligente para reducir la pobreza

Marzo 08, 2012

GUATEMALA, 8 de MARZO, 2012 – “Una revolución en marcha”, así es como un nuevo estudio del Banco Mundial describe los avances conseguidos en años recientes para cerrar las brechas de género en Centroamérica. El estudio analiza el cambiante rol económico de las mujeres durante una década en Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, y encuentra que, a pesar de su baja participación en la fuerza laboral, la contribución de las mujeres a la economía ha crecido considerablemente en la región.

“Una revisión rápida revela tres tendencias contradictorias sobre género en Centroamérica”, dice Renos Vakis, economista sénior de la Unidad de Pobreza, Género e Igualdad del Banco Mundial para Latinoamérica y el Caribe, y líder del equipo autor del estudio. “Por una parte, solo un 40 por ciento de las mujeres en edad para trabajar están en la fuerza laboral en Centroamérica; no obstante, las mujeres contribuyen más que nunca a la economía: ellas aportan un 30 por ciento del ingreso familiar en la región, una tendencia que ha crecido significativamente durante la década pasada. Y aún más impresionante es que, por primera vez, las mujeres ganan más que los hombres en Centroamérica”.

El estudio Una (R)evolución de género en marcha: ampliación de las oportunidades económicas para las mujeres en América Central identifica tres razones principales para estas tendencias:

  • Avances en la educación han abierto más posibilidades para las mujeres en el mercado laboral. Hacia 2006 se cerraron algunas brechas de género en educación y en la mayoría de los países del Istmo las mujeres superaron a los hombres en términos de logros educativos.
  • Dinámicas de la estructura familiar, como menores tasas de fertilidad y el incremento de hogares donde una mujer es jefe de familia, han jugado un rol en la reducción de barreras o el cambio de preferencias de las mujeres respecto a su participación en el mercado laboral.
  • Cambios en actitudes y normas sociales en la región con respecto a mujeres trabajadoras pueden haber tenido un impacto en la remuneración y oportunidades laborales para las mujeres.

El estudio muestra que las mujeres pobres han sido las más beneficiadas. Mientras que mujeres pobres en Honduras y Nicaragua han experimentado reducciones más rápidas en las brechas de género con respecto a los ingresos; mujeres pobres en El Salvador y Panamá han igualado a los hombres tanto en ingresos como en participación en el mercado laboral. Guatemala es la única excepción, pues las mujeres pobres experimentaron una reducción en su participación en la fuerza laboral y un aumento de la brecha de ingresos con respecto a los hombres.

Aún así, los avances podrían ser mayores. El estudio señala que la participación de las mujeres en las actividades económicas se ha visto impedida por el limitado dinamismo del mercado laboral y la débil demanda de mano de obra producto del lento crecimiento que ha experimentado Centroamérica durante la década analizada. Otros obstáculos identificados por el estudio son la concentración de mujeres en industrias que son menos productivas o rentables y la limitada generación de plazas de trabajo.

“Ante los efectos de la crisis económica y de los impactos sobre el empleo y la pobreza, las mujeres emprendedoras deben tener un lugar prioritario en las políticas públicas, por las grandes capacidades que tienen para contribuir a crear oportunidades de empleo, emprendimientos y riqueza”, señala Rita Cassisi, Coordinadora de ONU Mujeres en Guatemala. “Hay que fomentar la participación plena de las mujeres en la esfera económica y política ya que es fundamental para la democracia y la justicia”.

¿Hacia dónde pueden apuntar ahora los gobiernos y formuladores de políticas públicas? El estudio identifica varias áreas para posibles intervenciones:

1)  Políticas activas que reduzcan barreras de acceso al mercado laboral, combinando capacitación e intermediación laboral o servicios de empleo. De la misma manera, una mayor disponibilidad de centros de cuidado infantil (guarderías) en todas sus modalidades –desde públicas hasta subsidiadas- reducirá las restricciones de tiempo y ocupación en el hogar de las mujeres. Finalmente, sistemas de microcrédito enfocados en mujeres empresarias pobres aliviarán las limitaciones crediticias, y serán más efectivos al ser combinados con programas de capacitación para mejorar sus habilidades comerciales.
2)  Políticas que modifiquen la asignación de recursos al interior de los hogares, poniendo más dinero en manos de las mujeres; incluyendo programas de transferencias monetarias condicionadas.
3)  Programas que faciliten interacciones sociales al aumentar la comunicación entre las mujeres beneficiarias, líderes y miembros de la comunidad pueden tener grandes impactos. Estas interacciones pueden promover el intercambio de conocimientos y cambios en comportamientos y actitudes, que a su vez puede traducirse en mejores resultados económicos.

“Reducir las barreras para que las mujeres participen en el mercado laboral puede ser clave para reducir la pobreza en Guatemala y Centroamérica”, indica Oscar Avalle, Representante del Banco Mundial en Guatemala. “El estudio del Banco Mundial estima que dos millones de centroamericanos saldrían de la pobreza si se aumentara un 10 por ciento la participación de las mujeres en la fuerza laboral".

Centroamérica es una región conocida por su abundancia de iniciativas privadas en pequeña escala y de programas de pequeñas organizaciones no gubernamentales (ONG) y otras organizaciones de la sociedad civil. Una mayor evaluación sistemática para entender cuáles iniciativas funcionan y cuáles no funcionan puede revelar rutas para mejorar el acceso de las mujeres a las oportunidades económicas en la región.

El estudio Una (R)evolución de género en marcha: ampliación de las oportunidades económicas para las mujeres en América Central fue presentado en el Palacio Nacional de la Cultura, en un acto presidido por la Vicepresidente de la República, Roxana Baldetti. Contó además con la participación de la Secretaria Presidencial de la Mujer, Elizabeth Quiroa; la Coordinadora de ONU Mujeres en Guatemala, Rita Cassisi; el Representante del Banco Mundial en Guatemala, Oscar Avalle, y el Director Ejecutivo de CACIF, Roberto Ardón.

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COMUNICADO DE PRENSA N.º
2012/002/GT