COMUNICADO DE PRENSA

Nuevo informe examina los riesgos de un aumento de 4 grados de la temperatura del planeta para finales de este siglo

Noviembre 18, 2012

En el informe Turn Down the Heat se advierte que si no se adoptan medidas de política los resultados podrían ser calamitosos: inundaciones de ciudades, aumento de la malnutrición, desaparición de arrecifes y olas de calor insoportables

CIUDAD DE WASHINGTON, 18 de noviembre de 2012. El mundo avanza precipitosamente por un camino que hará aumentar 4 grados la temperatura del planeta para finales del presente siglo si la comunidad mundial no adopta medidas frente al cambio climático. Tal situación desencadenaría una serie de cambios catastróficos, como olas de calor extremo, disminución de las existencias de alimentos a nivel mundial y una elevación del nivel de los océanos que afectaría a centenares de millones de personas, según un nuevo informe científico encargado por el Banco Mundial y dado a conocer hoy.

Todas las regiones del mundo se verían afectadas, unas más que otras, pero en el informe se concluye que los pobres serán los más perjudicados.

En el informe Turn Down the Heat, una reseña de los conocimientos en climatología más recientes preparada para el Banco Mundial por el Potsdam Institute for Climate Impact Research (PIK) y Climate Analytics, se señala que el mundo avanza por un camino que se traducirá en un aumento de 4 grados Celsius[1] (4°C) de la temperatura del planeta para finales del presente siglo, y que las actuales promesas con respecto a las emisiones de gases de efecto invernadero no contribuirán mucho a contener tal aumento.

“Se puede y se debe evitar un aumento de 4 grados de la temperatura mundial; tenemos que frenar el calentamiento del planeta para que no supere los 2 grados”, dijo el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim. “Si no se adoptan medidas con respecto al cambio climático se corre el riesgo de que el mundo que hereden nuestros hijos sea completamente diferente del mundo en que vivimos hoy. El cambio climático es uno de los mayores desafíos que enfrenta el desarrollo y tenemos que asumir la responsabilidad moral de actuar en beneficio de las generaciones futuras, especialmente los más pobres”.

En el informe se señala que un aumento de 4°C podría tener consecuencias devastadoras:  inundaciones de ciudades costeras; mayores riesgos para la producción de alimentos, lo que podría provocar un aumento de las tasas de desnutrición y malnutrición; mayor aridez en muchas regiones áridas, y mayor humedad en las regiones húmedas; olas de calor sin precedentes en muchas regiones, especialmente en los trópicos; marcado agravamiento de la escasez de agua en muchas regiones; aumento de la intensidad de los ciclones tropicales, y pérdida irreversible de diversidad biológica, incluidos los sistemas de arrecifes de coral.

“Las respuestas del sistema terrestre al cambio climático parecen ser no lineales”, señala el director del PIK, John Schellnhuber. “Si nos aventuramos mucho más allá de la barrera de los 2 grados y nos acercamos a los 4 grados, el riesgo de traspasar los puntos de inflexión aumenta marcadamente. La única manera de evitarlo es rompiendo el patrón de producción y consumo actual”.

No obstante, en el informe se observa que el aumento de 4°C de la temperatura mundial no es algo inevitable y que si se adoptan firmes medidas de política, aún es posible contener el calentamiento por debajo de los 2°C. Esta es la meta que ha establecido la comunidad internacional y ya está produciendo algunos daños y riesgos graves para el medio ambiente y las poblaciones humanas.

“El mundo tiene que abordar el problema del cambio climático de una manera más agresiva”, dijo Kim. “Es esencial intensificar las medidas de adaptación y mitigación del cambio climático, y existen soluciones. Necesitamos una respuesta mundial de igual magnitud que el problema del clima, una respuesta que nos coloque en una nueva senda de desarrollo y prosperidad compartida en que el cambio climático se aborde con inteligencia. Pero no tenemos mucho tiempo”.

En su labor relativa al crecimiento verde e inclusivo, el Grupo del Banco Mundial ha comprobado que cuando la energía y los recursos naturales se utilizan de una manera más eficiente e inteligente, existen oportunidades para reducir notablemente el impacto del desarrollo en el clima sin desacelerar el ritmo de alivio de la pobreza o de crecimiento económico.

“Si bien cada país elegirá un camino diferente para promover un desarrollo más verde y lograr un equilibrio entre sus propias necesidades de acceso a la energía y la sostenibilidad energética, cada cual tiene oportunidades para un crecimiento verde que puede aprovechar”, dijo Rachel Kyte, vicepresidenta de Desarrollo Sostenible del Banco Mundial.

Tales iniciativas podrían consistir en utilizar mejor los subsidios por valor de más de US$1 billón a los combustibles fósiles y otros subsidios perjudiciales; introducir la contabilidad del capital natural en las cuentas nacionales; aumentar el gasto tanto público como privado en infraestructura verde capaz de soportar condiciones meteorológicas extremas, y en sistemas de transporte público urbano que minimicen las emisiones de carbono y maximicen el acceso a los lugares de trabajo y a los servicios; promover la determinación de precios del carbono y los sistemas internacionales y nacionales de compraventa de derechos de emisión, y aumentar la eficiencia energética, especialmente en los edificios, y la proporción de la energía eléctrica producida a partir de fuentes renovables.

“Este informe reafirma la realidad de que la volatilidad climática actual influye en todo lo que hacemos”, señaló Kyte. “Redoblaremos nuestros esfuerzos para desarrollar la capacidad de adaptación y la resiliencia, y para encontrar soluciones al desafío del cambio climático”.

El informe Turn Down the Heat: Why a 4°C Warmer World Must be Avoided resume una variedad de consecuencias climáticas directas e indirectas ante la trayectoria actual de las emisiones de gases de invernadero a nivel mundial. A continuación se señalan las principales conclusiones del informe:

En muchas regiones habrá olas de calor extremo durante casi todos los meses de verano, fenómenos que en ausencia del calentamiento global se esperaría que ocurrieran una vez cada varios centenares de años. Los efectos no serían uniformes. El mayor calentamiento se produciría en superficies terrestres y variaría entre 4°C y 10°C. En el Mediterráneo, el Norte de África, Oriente Medio y partes de los Estados Unidos se esperarían aumentos de 6°C o más de las temperaturas medias mensuales durante el verano.

  • Es probable que el nivel de los océanos aumente de 0,5m a 1 m para el año 2100, y es posible que dicho aumento sea mayor. Algunas de las ciudades más vulnerables se encuentran en Mozambique, Madagascar, México, Venezuela, India, Bangladesh, Indonesia, Filipinas y Viet Nam.
  • Las regiones más vulnerables se encuentran en los trópicos, subtrópicos y hacia los polos, donde es probable que se combinen múltiples impactos.
  • Es probable que la agricultura, los recursos hídricos, la salud humana, la biodiversidad y los servicios que prestan los sistemas se vean gravemente afectados. Ello podría provocar un desplazamiento de poblaciones en gran escala y tener consecuencias para la seguridad humana y los sistemas económicos y de comercio.
  • Muchas islas pequeñas tal vez no puedan sustentar a sus habitantes.

En el informe se señala que los conocimientos científicos muestran inequívocamente que los seres humanos son la causa del calentamiento global, y que ya se están observando cambios de gran magnitud. La temperatura media del planeta ha seguido aumentando y hoy se encuentra alrededor de 0,8 °C por encima de los niveles de la era preindustrial.

Si bien un aumento de 0,8°C de la temperatura del planeta puede no parecer importante, en el informe se señala que ya han comenzado a aparecer muchos efectos del cambio climático, y que el avance del calentamiento de 0,8°C a 2°C o más plantearía problemas mucho más graves. Un aumento de 4°C de la temperatura media mundial se aproxima al conocido nivel histórico de cambio para el planeta, que se remonta a la última era glacial cuando gran parte de Europa central y del norte de los Estados Unidos estaban cubiertos por kilómetros de hielo y las temperaturas medias mundiales eran alrededor de 4,5°C a 7 °C más bajas. Pero, según el informe, este cambio climático contemporáneo inducido por el hombre se está produciendo a lo largo de un siglo, no de milenios.

“El Banco encargó al Potsdam Institute for Climate Impact Research y a Climate Analytics que prepararan un análisis resumido de los últimos conocimientos en climatología para poder comprender mejor el impacto que podría tener para los países en desarrollo un aumento de 4°C de la temperatura mundial”, explicó Kyte.

Actualmente, el Banco ayuda a 130 países a adoptar medidas frente al cambio climático. Durante el ejercicio pasado, duplicó el financiamiento destinado a abordar la adaptación al cambio climático. Los Fondos de Inversión en el Clima administrados por el Banco Mundial (US$7200 millones) operan actualmente en 48 países y movilizan otros US$43 000 millones en inversiones que promueven las tecnologías  limpias y la adaptación al cambio climático. En medida creciente, el Banco promueve la adopción de medidas concretas para financiar el tipo de proyectos que ayudan a los pobres a salir de la pobreza, a aumentar su resiliencia frente al cambio climático y a reducir las emisiones.



[1] 4 grados Celsius = 7,2 grados Fahrenheit

 

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COMUNICADO DE PRENSA N.º
2013/147/SDN