COMUNICADO DE PRENSA

BM insta a países en desarrollo a proteger el crecimiento económico mientras el camino por recorrer siga siendo espinoso

Enero 15, 2013

WASHINGTON, 15 de enero de 2013. Cuatro años después del inicio de la crisis financiera, la economía mundial sigue siendo frágil y los países de ingresos altos muestran un crecimiento magro. Las naciones en desarrollo deben concentrarse en mejorar el potencial de sus propias economías y al mismo tiempo fortalecer sus reservas para enfrentar los riesgos provenientes de la zona del euro y de las políticas fiscales adoptadas por Estados Unidos, según el recientemente publicado informe del Banco Mundial, Perspectivas económicas mundiales (GEP, por sus siglas en inglés).

“La recuperación económica sigue siendo frágil e incierta, de modo que enturbia las posibilidades de un rápido mejoramiento de la situación y del retorno a un crecimiento económico más sólido”, dijo Jim Yong Kim, presidente del Grupo del Banco Mundial. Las economías en desarrollo hasta ahora han mostrado una resistencia notable. Pero no podemos esperar hasta que las naciones de ingresos altos recobren la senda del crecimiento, de modo que debemos seguir ayudando a los países en desarrollo en sus inversiones en infraestructura, salud y educación. Esto creará las condiciones para el crecimiento más robusto que sabemos que pueden lograr en el futuro”, sostuvo.

El año pasado, los países en desarrollo registraron una de sus peores tasas de crecimiento económico de la última década, en parte a causa del aumento de la incertidumbre en la zona del euro en mayo y junio de 2012, Desde entonces, las condiciones de los mercados financieros han mejorado drásticamente. Se recuperaron los flujos de capital internacional hacia los países en desarrollo, que habían caído un 30% durante el segundo trimestre de 2012, y los diferenciales de los bonos se redujeron por debajo de sus niveles promedio a largo plazo de alrededor de 282 puntos base. Los mercados accionarios de estos países aumentaron su valor en 12,6% desde junio, mientras que los mercados de valores de las naciones de ingresos altos lo hicieron en 10,7%. Sin embargo, la economía real ha respondido de manera moderada. La producción se aceleró en los países en desarrollo, pero se ve frenada por la falta de inversión y la débil actividad industrial en las economías avanzadas.

“De las esperanzas de una recuperación en forma de U, a través de una con forma de W, el pronóstico del crecimiento global enfrenta un verdadero desafío alfabético. Dado que los gobiernos de los países de ingresos altos bregan por mejorar la sostenibilidad de sus políticas fiscales, los países en desarrollo deben resistir e intentar anticiparse a cada fluctuación en los primeros y, más bien, velar por la solidez y capacidad de adaptación de sus políticas fiscales y monetarias a sus propias condiciones”, señaló Kaushik Basu, vicepresidente superior y economista en jefe del Banco Mundial.

Las estimaciones del Banco Mundial indican que el PIB mundial creció 2,3% en 2012, en comparación con las expectativas de junio recién pasado que apuntaban al 2,5%. Se espera que el crecimiento se mantenga más o menos estable en torno al 2,4% en 2013, antes de fortalecerse gradualmente y llegar a 3,1% en 2014 y 3,3[1]% en 2015. Se estima que el PIB de los países en desarrollo creció en 5,1% en 2012 y se pronostica una expansión a 5,5% en 2013, llegando a 5,7% y 5,8% en 2014 y 2015, respectivamente. Los pronósticos para el crecimiento de los países de ingresos altos se han modificado a la baja a 1,3% durante 2012 y 2013, afirmándose en 2,0% en 2014 y en 2,3% en 2015. Actualmente, se proyecta que el crecimiento en la zona del euro solo regresará a cifras positivas en 2014, puesto que se espera que el PIB se contraiga en 0,1% en 2013, antes de terminar en 0,9% en 2014 y en 1,4% en 2015. En general, se apunta a que el comercio mundial de bienes y servicios, que solo creció 3,5% en 2012, se expanda en 6,0% en 2013 y en 7,0% en 2015.

“La debilidad en los países de ingresos altos está afectando el crecimiento de los países en desarrollo, pero la solidez de la demanda interna y los crecientes vínculos comerciales Sur-Sur han logrado mantener la resilencia de las naciones en desarrollo, al punto que en 2012, por segundo año consecutivo, estos países han sido responsables de más de la mitad del crecimiento mundial”, indicó Hans Timmer, director del Grupo de Perspectivas de Desarrollo del Banco Mundial.

Algunos de los riesgos que enfrenta la economía mundial son: la paralización del avance en la crisis de la zona del euro, problemas fiscales y de la deuda en Estados Unidos, la posibilidad de un recorte abrupto de las inversiones en China y la interrupción en el suministro mundial de petróleo. Sin embargo, se ha aminorado la probabilidad de que ocurran estos riesgos y sus posibles impactos y han mejorada las perspectivas de una recuperación más fuerte que la esperada en los países de ingresos altos.

Aunque la sostenibilidad fiscal en la mayoría de los países en desarrollo no es un problema, el déficit y la deuda pública son mucho mayores hoy que en 2007.

“Para garantizar la resilencia ante los riesgos de deterioro de la situación, los países en desarrollo deben reconstruir gradualmente sus reservas fiscales y monetarias y mejorar sus redes de protección social y la seguridad alimentaria”, dijo Andrew Burns, gerente de Macroeconomía Global y principal autor del informe.

La versión completa del informe y el conjunto de datos relacionados se encuentra en: www.worldbank.org/globaloutlook

 

Aspectos destacados a nivel regional

El crecimiento de Asia oriental y el Pacífico redujo su ritmo de 8,3% en 2011 a alrededor de 7,5% en 2012, en gran medida debido al debilitamiento de la demanda externa y a políticas destinadas a detener la inflación aplicadas por China. Excluido este país, el crecimiento de la región se redujo menos debido a la fuerte demanda interna. La actividad económica de toda la zona se aceleró hacia finales de año a medida que se estabilizaron los mercados financieros mundiales y las políticas adoptadas por China se hicieron más flexibles. Se prevé que el PIB de esta zona repuntará a 7,9% en 2013 para estabilizarse en torno al 7,5% en 2015, con una expansión de 8,4% de la economía de China en 2013 antes de reducirse a un 7,9% en 2015. Sin incluir a esta nación, se pronostica que el crecimiento regional promedio será de 5,9% durante el período 2013-15 gracias a la fuerte demanda interna y a la intensificación de los flujos comerciales internacionales.

Se estima que el crecimiento del PIB de Europa y Asia central se desaceleró abruptamente de 5,6% en 2011 a 3% en 2012, a medida que la región enfrentó condiciones desfavorables, incluida una débil demanda externa, la reducción del nivel de endeudamiento de parte de los bancos europeos, la sequía veraniega y las presiones inflacionarias inducidas por los precios de los productos básicos. El crecimiento perdió más impulso en los países con fuertes vínculos económicos con la zona del euro, pero se mantuvo relativamente firme en las economías ricas en recursos que se beneficiaron de los altos precios de los productos básicos. Según las proyecciones, el PIB regional crecería en 3,6% en 2013 y en 4,4% en 2015. Las perspectivas a mediano plazo dependerán fundamentalmente de los avances en la adopción de medidas para abordar los desequilibrios externos (grandes déficits en cuenta corriente) e internos (grave déficit fiscal, desempleo e inflación), la falta de competitividad y las restricciones estructurales.

El PIB de América Latina y el Caribe también se redujo a un estimado 3% en 2012 (a partir de 4,3% en 2011), a causa de la marcada contracción de la demanda interna en algunas de sus economías más grandes y al debilitamiento del entorno internacional. Brasil, la principal economía de ALC, se expandió solo alrededor del 0,9% en 2012. Se espera que un entorno normativo más flexible, flujos de capital más estables (principalmente de inversión extranjera directa) y un alza en la demanda externa impulsen el crecimiento regional a un promedio de 3,8% durante el período 2013-15. Las reformas laborales y tributarias iniciadas en algunas de sus principales economías y la determinación de aumentar la inversión en infraestructura ayudarán a hacer frente a parte de los problemas estructurales que han dificultado el desarrollo en la zona.

El crecimiento en la región de Oriente Medio y Norte de África aún está afectado por la incertidumbre política y los disturbios en varios países. Se estima que el PIB regional creció en 3,8% en 2012 (-2,4% en 2011), principalmente debido al repunte en la producción de petróleo en Libia y la sólida y sostenida expansión de Iraq. Sin embargo, el crecimiento de los países importadores de petróleo se mantuvo flojo en torno al 2,5% en 2012 (2,4% en 2011) debido a la baja en las exportaciones y el turismo y los problemas específicos de algunos países, como malas cosechas en Marruecos, dificultades fiscales en Jordania y una constante incertidumbre y débil posición de las reservas en Egipto. Se proyecta que el crecimiento del PIB regional disminuiría a 3,4% en 2013 para luego subir a 4,3% en 2015, suponiendo que la actual incertidumbre y los disturbios internos se atenúen, el turismo se fortalezca y las exportaciones de la región se recuperen a medida en que la demanda mundial continúe afirmándose. 

En Asia meridional, el crecimiento se debilitó hasta un estimado de 5,4% en 2012 (7,4% en 2011), principalmente como resultado de una abrupta desaceleración en India, donde el crecimiento del PIB (medido al costo de los factores) se proyecta en 5,4% para el ejercicio que finaliza en marzo de 2013. La floja demanda mundial exacerbó los factores específicos de la región, incluido el escaso crecimiento de la inversión, cortes de energía eléctrica, incertidumbre en materia de políticas públicas y un débil monzón. Se pronostica un crecimiento de 5,7% en el PIB regional durante el año calendario 2013 y de 6,4% y 6,7% en 2014 y 2015, respectivamente, gracias a reformas normativas en la India, más inversión, producción agrícola normal y mejoras en la demanda de las exportaciones. Se prevé que India crecerá (al costo de los factores) en 6,4% durante el ejercicio de 2013, para llegar a 7,3% en 2015.

El crecimiento en África al sur del Sahara se mantuvo sólido en 4,6% durante 2012. Al excluir a Sudáfrica, la economía más grande de la región, el PIB de la región se expandió en 5,8% en 2012 y un tercio de los países creció en por lo menos 6%. La fuerte demanda doméstica, precios aún altos de los productos básicos, mayores volúmenes de exportación (debido a nuevas capacidades en el sector de los recursos naturales) y flujos de remesas estables impulsaron el crecimiento en 2012. Sin embargo, la expansión se vio frenada por factores nacionales, como la previa imposición de políticas monetarias restrictivas (Kenya y Uganda), prolongadas conflictos laborales (Sudáfrica) y disturbios políticos (Malí y Guinea Bissau). Las proyecciones indican que durante 2013-15, la región crecerá a su nivel promedio de 5% previo a la crisis.

 

[1] Usando ponderaciones de la paridad del poder adquisitivo de 2005, el crecimiento mundial sería de 3,0%, 3,4% y 4,2% en 2012, 2013 y 2015, respectivamente.

 

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2013/221/DEC