COMUNICADO DE PRENSA

Dotación financiera de US$500 millones del Grupo del Banco Mundial para apoyar la reconstrucción de Filipinas tras el tifón

Noviembre 18, 2013

Los equipos de evaluación de desastres del Banco ayudarán a elaborar el plan de reconstrucción

MANILA, 18 de noviembre de 2013. El Grupo del Banco Mundial ha movilizado US$500 millones para el financiamiento y despliegue de expertos mundiales en desastres con el fin de apoyar los esfuerzos de Filipinas en la recuperación y reconstrucción tras la devastación causada por el tifón Yolanda (Haiyan).

“Tras el paso del tifón, estamos siendo testigos de los valientes esfuerzos del pueblo de Filipinas para recuperarse”, dijo Jim Yong Kim, presidente del Grupo del Banco Mundial. “Nos hemos comprometido a prestar nuestro apoyo al Gobierno en sus esfuerzos de recuperación y reconstrucción, y a ayudar a los filipinos a reforzar su capacidad de adaptación contra los fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes”.

En respuesta a una solicitud del Gobierno, se está ultimando un préstamo de emergencia de US$500 millones para el apoyo a la reconstrucción. El Grupo del Banco Mundial está dispuesto a proporcionar apoyo adicional mediante, entre otros, un programa de transferencias monetarias condicionadas con el que suministrar fondos a familias sin recursos. También podrían destinarse recursos para la provisión de refugio temporal y para ayudar en las tareas de desescombro, proporcionando trabajo de corto plazo a familias pobres.

El Grupo del Banco Mundial se coordina y trabaja en estrecha colaboración con la comunidad internacional para el desarrollo en Filipinas, así como con los principales organismos y departamentos del Gobierno, entre ellos el Ministerio de Finanzas, la Oficina de Defensa Civil, el Ministerio de Desarrollo y Bienestar Social, el Ministerio de Ciencia y Tecnología y la Dirección Nacional para la Economía y el Desarrollo.

Un equipo técnico se ha desplazado hasta Filipinas para ayudar al Gobierno a evaluar los daños y a recopilar información para la elaboración de un plan de reconstrucción integral.

“Dada la magnitud de la catástrofe, el país necesitará un plan de reconstrucción a largo plazo. Podemos aportar las enseñanzas extraídas del trabajo de reconstrucción que hemos realizado tras los desastres de Aceh, Haití y otras áreas, que podrían ser de utilidad para Filipinas”, afirmó Axel van Trotsenburg, vicepresidente para Asia oriental y el Pacífico del Banco Mundial. “Se están obteniendo imágenes de teledetección para que las utilice el equipo de evaluación en actividades de cartografía mediante las que ayudar a determinar el costo de la destrucción”.

El Banco también aporta asistencia técnica sobre opciones en diseños resistentes a los desastres para viviendas, centros de salud, escuelas y mercados públicos, para que soporten vientos de entre 250 y 280 kilómetros por hora y resistan grandes inundaciones.

“En medio de esta terrible tragedia, el Gobierno está decidido a incorporar mayor capacidad de adaptación en viviendas, edificios y carreteras para reducir los riesgos en el futuro, factor crucial para un país sometido a un creciente número de fenómenos meteorológicos graves”, señaló Motoo Konishi, director a cargo de Filipinas del Banco Mundial.

Además, la Corporación Financiera Internacional (IFC) está trabajando con sus bancos clientes e instituciones financieras en las zonas afectadas por el tifón para garantizar la ampliación de mecanismos para la distribución del riesgo y servicios de asesoramiento a bancos del sector privado con el fin de ayudar a la recuperación de las empresas pequeñas y medianas.

“La IFC está negociando con bancos internacionales, bancos rurales e instituciones de microfinanzas la elaboración de programas específicos para ayudar al sector privado a recuperarse de la devastación”, añadió Jesse Ang, representante residente de la IFC, la institución del Grupo del Banco Mundial que trabaja con el sector privado.

El tifón Yolanda (Haiyan) asoló Filipinas el 8 de noviembre, provocando graves estragos en varias islas de Visayas y Palawan, en Filipinas central, y causando a su paso la muerte de miles de personas y la destrucción de viviendas e infraestructuras.

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COMUNICADO DE PRENSA N.º
2014/192/EAP