COMUNICADO DE PRENSA

Las remesas hacia países en desarrollo crecerán 5% este año, aunque la migración forzada a causa de conflictos está en un nivel muy alto, según informe del Banco Mundial

Octubre 06, 2014

WASHINGTON, 6 de octubre de 2014 – Las remesas de los migrantes internacionales desde los países en desarrollo están en vías de experimentar un fuerte crecimiento este año, aunque al mismo tiempo la migración forzada a causa de la violencia y el conflicto alcanzó niveles sin precedentes, señala la última edición de la Reseña sobre Migración y Desarrollo del Banco Mundial, publicada hoy día.

Se espera que las remesas registradas oficialmente hacia los países en desarrollo alcancen los US$435 mil millones este año, lo que representa un aumento del 5% respecto de 2013. Este año, la tasa de crecimiento aumentó considerablemente más rápido que el crecimiento del 3,4% registrado en 2013, debido en gran medida a las remesas hacia Asia y América Latina.

Las transferencias hacia los países en desarrollo seguirán aumentando en el mediano plazo y alcanzarán un total aproximado de US$454 mil millones en 2015.

Las remesas mundiales, incluidas las que se destinan a países de ingreso alto, se calculan en US$582 mil millones este año, y aumentarán a US$608 mil millones el próximo.

Las remesas siguen siendo una fuente particularmente importante y estable de flujos privados hacia los países en desarrollo, ya que llevan grandes cantidades de divisas que ayudan a mantener la balanza de pagos. En 2013, estos envíos fueron significativamente mayores que la inversión extranjera directa (IED) hacia los países en desarrollo (sin contar a China), y tres veces más altas que la asistencia oficial para el desarrollo (AOD).

"Las remesas hacia los países en desarrollo crecieron 5% este año. Las entradas de remesas ofrecieron una cobertura estable de gran parte de las importaciones totales en países como Egipto, Pakistán, Haití, Honduras y Nepal. Por su parte, India y China lideran la lista de la proyección de flujos de remesas, con US$71 y US$64 mil millones, respectivamente, en 2014. Además, India y Filipinas disfrutan de tener emigrantes en el espectro más diverso de destinos, lo cual genera un verdadero colchón de protección contra crisis regionales. Dada la creciente importancia de este sector, la Reseña sobre Migración y Desarrollo del Banco Mundial se ha convertido en una herramienta esencial para los expertos mundiales en políticas de desarrollo”, sostuvo Kaushik Basu, vicepresidente superior y economista en jefe del Grupo del Banco Mundial.

La reseña señala que el costo global promedio del envío de remesas siguió su tendencia a la baja en el tercer trimestre de 2014 y se redujo a 7,9% del valor enviado, en comparación con el 8,9% un año antes. Sin embargo, el costo de enviar dinero a África sigue siento obstinadamente alto, por sobre el 11%.

Se espera que los flujos de remesas registren un crecimiento sólido hacia casi todas las regiones del mundo en desarrollo, salvo en Europa y Asia central, donde el conflicto en Ucrania y las sanciones asociadas están contribuyendo a una desaceleración económica en Rusia, hogar de un gran número de migrantes de la región. La región de Asia oriental y el Pacífico y Asia meridional seguirán atrayendo los mayores flujos.

India, que tiene el grupo de emigrantes más grande del mundo, 14 millones de personas, se mantendrá en el primer lugar este año, atrayendo cerca de US$71 mil millones en remesas. Otros grandes receptores son China (US$64 mil millones), Filipinas (US$28 mil millones), México (US$24 mil millones), Nigeria (US$21 mil millones), Egipto (US$18 mil millones), Pakistán (US$17 mil millones), Bangladesh (US$15 mil millones), Viet Nam (US$11 mil millones) y Ucrania (US$9 mil millones).

Como porcentaje del PIB (2013), los principales receptores de remesas fueron Tayikistán (42%), República Kirguisa (32%), Nepal (29%), Moldavia (25%), Lesoto y Samoa (24% cada uno), Armenia y Haití (ambos con 21%), Gambia (20%) y Liberia (18%).

En un análisis especial sobre la migración forzada, la reseña indica que los movimientos forzados debido al conflicto se encuentran en su nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial y afectan a más de 51 millones de personas. Otros 22 millones de personas se han visto obligadas a desplazarse a causa de desastres naturales, con lo que el total de afectados por la migración forzada llega al menos a 73 millones, de acuerdo con los últimos datos disponibles.

“A pesar del panorama alentador para los flujos de remesas, las circunstancias de muchos migrantes no dejan de ser preocupantes. Con tantas personas desplazándose en contra de su voluntad y muchos otros que emprenden viajes peligrosos y desesperados, queda claro que se deben hacer más esfuerzos para que la migración sea más segura y menos costosa explorando alternativas de políticas económicamente viables”, señaló Dilip Ratha, economista principal sobre migración y remesas, del Grupo de Perspectivas de Desarrollo del Banco Mundial y Jefe de la Alianza Mundial de Conocimiento sobre Migración y Desarrollo (KNOMAD, por sus siglas en inglés).

La migración forzada suele verse como una cuestión humanitaria, pero afecta el crecimiento, el empleo y el gasto público, tanto para los países de destino como de origen. El tema también debe ser analizado con una perspectiva de desarrollo, señala la reseña.

La migración forzada es un desafío importante en varias regiones. En Asia Central y Europa en desarrollo, un millón de personas han resultado desplazadas en Ucrania, mientras que los países de ingreso alto de Europa están recibiendo un número récord de personas que buscan asilo. Las postulaciones en toda la región se elevaron a más de 480.000, lo que representa un aumento del 68% desde 2009.

Pakistán e Irán encabezan la lista mundial de los países que acogen refugiados, ya que millones de personas del vecino Afganistán siguen desplazadas luego de los más de 35 años de conflicto. A finales de 2013, nueve de cada 10 refugiados eran recibidos en países en desarrollo.

La guerra en Siria ha desplazado a la mitad la población del país, con 3 millones de refugiados que han cruzado las fronteras y 6,5 millones de desplazados internos. La mayoría de los refugiados sirios huyeron hacia los países vecinos, El Líbano, Turquía y Jordania, uniéndose a los millones de refugiados iraquíes y palestinos que ya estaban allí. En 2014, los sirios sobrepasaron a los afganos como el segundo grupo de refugiados más grande, superados en número solo por los refugiados palestinos.

En África al sur del Sahara, el conflicto interno (lo que incluye episodios de inestabilidad en Sudán del Sur y las actividades de Boko Haram en Nigeria), junto con una sequía persistente en el Cuerno de África, se traducen en un aumento de la migración forzada en la región.

Tendencias regionales

El fuerte crecimiento de las remesas sigue apoyando la estabilidad macroeconómica y el crecimiento económico en la región de Asia meridional y el Pacífico (EAP). Se prevé que las remesas hacia la región aumentarán 7% este año, más rápido que cualquier otra región, para llegar a los US$122 mil millones. China y Filipinas son los receptores más grandes de la región, en términos de valor, pero las islas más pequeñas del Pacífico son las más dependientes de las remesas puesto que dichos flujos representan una parte importante del PIB. Se espera que las remesas hacia la región crezcan en 4,9% en 2015 y superen los US$127 mil millones.

El debilitamiento del crecimiento económico de Rusia, la depreciación del rublo y las sanciones impuestas por los países occidentales como resultado del conflicto con Ucrania disminuirían el crecimiento de las remesas hacia la región de Europa y Asia Central (ECA) este año, hasta el 2,2% (del 7,5% en 2013), con lo cual los flujos llegaron a US$49 mil millones en 2014. Rusia es la principal fuente de envíos a los países de la región, mientras que Ucrania es el principal receptor de ECA. La dependencia frente a las remesas también es elevada en varios países de ECA, en particular en Tayikistán, la República Kirguisa y Moldova. Se espera que las remesas hacia la región se mantengan prácticamente sin cambios en 2015.

Los flujos hacia la región de América Latina y el Caribe (LAC) tienen probabilidades de recuperarse este año, después de un débil 2013. La recuperación de Estados Unidos beneficiará a México, El Salvador y Nicaragua, que en conjunto representan más de la mitad de los flujos de remesas que llegan a la región. En contraste, el elevado desempleo en España está afectando negativamente las remesas hacia Bolivia, Colombia, Paraguay y Perú. Las remesas internas en la región desde Chile seguirán una tendencia al alza. Se espera que las remesas hacia la región aumenten en 5% este año, en comparación con 1% del año pasado, y alcancen US$64 mil millones, y US$67 mil millones en el año 2015.

En la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA), las remesas registradas oficialmente están en proceso de expandirse moderadamente este año, aumentando en 2,9% para llegar a US$51 mil millones en 2014. Los flujos permanecen volátiles, especialmente en los tres países receptores más grandes: Egipto, El Líbano y Marruecos. Después de la aguda caía de los envíos hacia Egipto en 2013, se espera una estabilización de los flujos en 2014 estimulados por oportunidades de inversión muy atractivas con la expansión planificada del Canal de Suez. La crisis económica en marcha y las elevadas tasas de desempleo en Europa seguirán moderando las remesas hacia Marruecos, Túnez y Argelia. Se espera que los flujos hacia la región se fortalezcan en los próximos años, aumentando en 4% en 2015 para llegar a los US$53 mil millones.

Las remesas hacia la región de Asia meridional están aumentando de manera más sólida este año y se aceleran del crecimiento más lento registrado en 2013. Aunque los flujos hacia India, el mayor receptor de remesas de la región, crecerá modestamente en un 1,5% en 2014, los datos parciales del año apuntan hacia un fuerte crecimiento en los flujos hacia Pakistán (16,6%), Sri Lanka (12,1%) y Nepal (12,2%). La expansión está siendo liderada por los flujos de los países del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC), donde trabajadores calificados y no calificados encuentran nuevas oportunidades de empleo. Como resultado, se espera que la tasa de crecimiento de las remesas hacia la región aumente más del doble este año, a 5,5% (a partir del 2,7% en 2013), aumentando los volúmenes a US$117 mil millones en 2014 y luego aún más, a US$123 mil millones en 2015.

El crecimiento de las remesas hacia África al sur del Sahara se está recuperando moderadamente este año. Su importancia varía mucho en toda la región. Las remesas como porcentaje del PIB son más significativas en Lesoto, Gambia, Liberia, Senegal y Cabo Verde. Los flujos como proporción de las reservas de divisas son más altos en Sudán, Senegal, Togo, Malí y Cabo Verde. Se espera que las remesas a la región lleguen a US$33 mil millones este año y a US$34 mil millones en 2015.



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COMUNICADO DE PRENSA N.º
2015/148/DEC