COMUNICADO DE PRENSA

Un informe del Banco Mundial aporta datos novedosos que contribuirán a garantizar que el crecimiento urbano beneficie a los pobres

Enero 26, 2015

SINGAPUR, 26 de enero de 2015. Entre 2000 y 2010 casi 200 millones de personas se trasladaron a áreas urbanas en Asia oriental, cifra que equivaldría a la del sexto país individual más poblado del mundo, según los nuevos datos hechos públicos hoy por el Banco Mundial.

Por primera vez, los datos comparan las áreas urbanas y su población de forma uniforme en toda Asia oriental, brindando a gobiernos y autoridades locales una mejor comprensión de la configuración y la magnitud del crecimiento, de tal forma que aquellos puedan abordar adecuadamente la urbanización y que generen oportunidades para todas las personas.

“El elevado ritmo de urbanización es un importante reto para Asia oriental, pero no se puede gestionar lo que no se puede medir”, afirmó Axel van Trotsenburg, vicepresidente para la región de Asia oriental y el Pacífico del Banco Mundial. “Publicamos estos datos con el fin de que las autoridades locales tengan una idea más clara de la situación y actúen para garantizar que el crecimiento urbano beneficia al creciente número de personas que se trasladan a las ciudades, y en especial a los pobres”.

De acuerdo con los datos analizados en el informe East Asia’s Changing Urban Landscape: Measuring a Decade of Spatial Growth (Cambios en el panorama urbano de Asia oriental: Medición de una década de crecimiento espacial), las áreas urbanas en Asia oriental crecieron a un promedio del 2,4 % anual durante el decenio objeto del estudio, alcanzando el suelo urbano una extensión de 134 800 kilómetros cuadrados en 2010.

La población urbana creció aún más rápido, a una tasa media anual del 3,0 %, alcanzando los 778 millones en 2010, es decir, es la región con mayor población del mundo. Según otras fuentes, en Europa, se tardó más de 50 años en urbanizar a esa misma cantidad de personas.

El informe concluye que existe una relación directa entre urbanización y aumento de ingresos, y muestra cómo en toda la región se incrementó la actividad económica per cápita conforme aumentaba el porcentaje de habitantes de áreas urbanas

También revela la existencia de 869 áreas urbanas con más de 100 000 habitantes en la región de Asia oriental. Se han identificado 8 megalópolis de más de 10 millones de habitantes: el Delta del Río de las Perlas, Shanghai y Beijing, en China; Tokio y Osaka, en Japón; y Yakarta, Seúl y Manila.

Al mismo tiempo, se produjo un crecimiento considerable en áreas urbanas de menor tamaño. De hecho, las 572 áreas urbanas más pequeñas (de entre 100 000 y 500 000 habitantes), así como las 106 áreas urbanas de tamaño mediano (con una población de entre 1 y 5 millones de habitantes), cuentan con una extensión total de suelo superior a la de las 8 megalópolis.

Además, un aspecto destacable de esta expansión es el creciente promedio de densidad demográfica de las áreas urbanas que, correctamente gestionado, puede ser medioambientalmente beneficioso y generar una prestación de servicios más eficiente a la población.

Sin embargo, a este crecimiento se le plantea un reto importante, derivado de la fragmentación metropolitana, dado que casi 350 áreas urbanas desbordan las fronteras administrativas locales. En algunos casos, varias ciudades se fusionan en una única entidad, pero siguen siendo administradas por separado.

A medida que la urbanización ha ido transformando la fisonomía de Asia oriental, los esfuerzos de Gobiernos y autoridades locales que han intentado comprender mejor la situación y darle respuesta se han visto dificultados por la ausencia de datos comparables a escala internacional porque los países utilizan definiciones distintas para las áreas urbanas y las poblaciones.

Este nuevo conjunto de datos se ha creado para abordar este reto mediante el uso de imágenes por satélite y técnicas de distribución demográfica a escala, cartografiando todos los asentamientos humanos para lograr una comprensión común de las tendencias de urbanización. Gracias a este planteamiento se puede determinar de forma sistemática dónde se produce la urbanización, a qué velocidad y cuál es la relación entre crecimiento demográfico e incremento en área de suelo urbano.

“Una vez construidas las ciudades, la conformación urbana y los modelos de uso de la tierra quedan bloqueados durante generaciones”, señaló Marisela Montoliu Muñoz, directora de prácticas globales en materia social, urbana, rural y resiliencia del Grupo Banco Mundial. “Mejorar la calidad de la información para comprender las tendencias en el ámbito de la expansión urbana es importante, de forma que los responsables de formular políticas puedan adoptar decisiones bien informadas con las que apoyar a comunidades sostenibles en un entorno en rápida evolución con acceso a servicios, empleos y vivienda”.

A pesar de este rápido y notable crecimiento, los datos ponen de manifiesto que menos del 1 % de la superficie total de Asia oriental está urbanizada y que únicamente el 36 % del total de la población es urbana, lo que sugiere que la expansión urbana de la región no ha hecho más que empezar. Si bien la urbanización de la región se explica en gran medida por las fuerzas del mercado, los responsables de formular políticas a nivel nacional y municipal tienen que desempeñar una función importante a la hora de garantizar que se hace de forma sostenible e incluyente:

  1. Preparar la futura expansión espacial facilitando el acceso a la tierra para que esa expansión se produzca de forma eficiente, utilizando mecanismos tales como el desarrollo territorial dirigido, la agrupación y reajuste territorial, el uso compartido del suelo y la transferencia de derechos de urbanización.
  2. Garantizar una urbanización económicamente eficaz abordando el conjunto del sistema de ciudades mediante estrategias nacionales de urbanización, respaldando las inversiones públicas en toda la variedad de ciudades grandes, pequeñas y medianas para promover la diversidad en la actividad económica.
  3. Realizar una urbanización incluyente planificando el crecimiento espacial para ayudar a reducir la desigualdad en el acceso a las oportunidades económicas y abordar las vulnerabilidades de los migrantes recientes.
  4. Promover la urbanización sostenible garantizando la correcta ubicación, planificación y coordinación de las áreas urbanas de alta densidad humana, para generar entornos transitables y habitables.
  5. Remediar la fragmentación metropolitana coordinando los servicios urbanos por encima de las fronteras municipales, recurriendo a las autoridades gubernamentales regionales y a otros mecanismos.

“Conseguir que la conformación urbana, su densidad demográfica y coordinación administrativa sean las correctas será fundamental para ayudar a acabar con la pobreza extrema y potenciar una prosperidad compartida”, concluyó Abhas Jha, gerente de prácticas globales en materia social, urbana, rural y resiliencia del Grupo Banco Mundial.

Este estudio ha sido posible gracias al generoso apoyo proporcionado por Australian Aid.

Para leer el informe completo en inglés, visitehttp://www.worldbank.org/eap/MeasuringUrbanExpansion

Para ver mapas y descargar datos, visite: Puma.worldbank.org

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Concurso para el análisis de datos sobre expansión urbana

Para mejorar aún más la comprensión de la expansión urbana, el Banco Mundial solicita la presentación de propuestas de 1) visualización de datos y de 2) un documento de investigación sobre políticas, haciendo uso del nuevo conjunto de datos presentado en el informe East Asia’s Changing Urban Landscape: Measuring a Decade of Spatial Growth. Para más información visite: http://www.worldbank.org/eap/MeasuringUrbanExpansion



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