COMUNICADO DE PRENSA

El aumento del crecimiento económico en los Estados frágiles puede contribuir a evitar futuras crisis de refugiados, según el presidente del Banco Mundial

Abril 05, 2016


BERLÍN, 5 de abril de 2016. El presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim, sostuvo hoy que las potencias mundiales deben prestar mayor atención a la necesidad de impulsar las economías en desarrollo y crear empleos en los países más frágiles para que los habitantes de esas naciones tengan más oportunidades y evitar de ese modo futuras crisis de refugiados.

Durante un discurso pronunciado en el Instituto Alemán de Investigación Económica, Kim señaló que es esencial impulsar un crecimiento económico inclusivo y reducir la pobreza extrema para evitar una crisis de refugiados aún mayor en los próximos años. Citó las proyecciones del Banco Mundial, que indican que si las tasas de crecimiento económico se mantienen similares al promedio de los últimos 10 años, para 2030 la pobreza extrema en el mundo solo se habrá reducido al 6 %, lo que significará que en los Estados más frágiles la tasa de pobreza seguirá siendo extraordinariamente alta: un 47 % de la población.

“Toda Europa y toda Alemania están abocadas actualmente, con justa razón, a afrontar la crisis de los refugiados en el continente, pero si en 2030, el 47 % de los habitantes de los Estados frágiles sigue viviendo con menos de 2 euros por día mientras que el mundo desarrollado prospera, el flujo de migrantes y refugiados no se va a detener”, sostuvo Kim.

Kim señaló asimismo que será necesario modificar el modo en que el Grupo Banco Mundial lucha contra la pobreza, y que las cuestiones de alcance mundial, como el desplazamiento forzado, conllevan consecuencias importantes para la labor futura del Banco Mundial.

"Por ejemplo, nuestro Directorio —en el marco de una decisión sin precedentes, adoptada el mes pasado— ofreció a Jordania, un país de ingreso mediano, tasas que reservábamos para los países más pobres debido a la enorme generosidad que mostró al recibir más de un millón de refugiados sirios", indicó Kim. "Hemos proporcionado un préstamo inicial de USD 100 millones a tasas concesionarias, normalmente reservadas solo para los países más pobres, y entregaremos entre USD 200 millones y USD 400 millones adicionales también en condiciones concesionarias con el fin de establecer una zona económica especial para empresas, que ayudará a crear muchos miles de empleos, tanto para los refugiados sirios como para los jordanos, en el curso de los próximos cinco años. Esta es una medida verdaderamente novedosa que ahora debe ampliarse y aplicarse en otros países".

Kim afirmó que el planeta se está volviendo cada vez más interdependiente, por lo que se requiere de la acción colectiva.

“Nunca antes había resultado tan dolorosamente claro que el mundo está interconectado", afirmó Kim. "Los problemas de gran envergadura que surgen en un país en desarrollo se extienden ahora a los países desarrollados (y viceversa) con mucha mayor rapidez que en el pasado: el cambio climático, las pandemias, los refugiados, el terrorismo y las crisis económicas se propagan sin impedimento alguno de una parte del mundo a otra".

Para abordar estas y otras cuestiones apremiantes, Kim instó a implementar tres grandes cambios en el modo en que trabaja el Banco Mundial.

Primero, para lograr nuestra misión será aún más crucial abordar el desafío de las amenazas mundiales que trascienden las fronteras y las regiones. Durante muchos años, el Grupo Banco Mundial se ha dedicado principalmente a responder a las necesidades de cada país en forma individual. Si bien este seguirá siendo el punto fundamental de nuestro enfoque, ya no será suficiente. Este enfoque centrado en los países debe complementarse con un compromiso mucho más sólido para lograr avances sustanciales y atacar de lleno los problemas que afectan a todo el planeta.

“Segundo, debemos centrarnos mucho más eficazmente en la gestión de los riesgos y la incertidumbre. En muchas de nuestras actividades en favor del desarrollo, ya se están modificando los programas para poner mayor énfasis en la gestión de riesgos de desastres, las inversiones específicas ante la incertidumbre climática y la ampliación del apoyo a mecanismos innovadores de protección social para las personas que apenas superan la línea de pobreza o están cerca de ella.

“Por último, un cambio fundamental para nosotros radica en que debemos trabajar mucho más para abordar los profundos bolsones de pobreza y el aumento de la desigualdad en los países, cualquiera sea su nivel de ingreso. Con ese fin es necesario realizar inversiones para respaldar a los países de ingreso mediano que enfrentan el desafío de la fragilidad, en particular cuando los efectos secundarios de esa fragilidad pueden poner en peligro tanto a sus vecinos como a los países que están del otro lado del mundo. Si no resolvemos estos problemas, el riesgo de que aumenten los conflictos y el extremismo en estos contextos se convertirá en una realidad, como ha sucedido en Oriente Medio, el norte de África y América Latina".

Además de la crisis provocada por el desplazamiento forzado, Kim mencionó que otro de los problemas es la amenaza de pandemias.

“En cuanto a la amenaza de pandemias, una encuesta realizada entre 30 000 especialistas en seguros de todo el mundo arrojó que las pandemias encabezaban la lista de riesgos extremos de largo plazo que más preocupaban al sector de los seguros”, sostuvo Kim. “La epidemia de ébola y ahora la pandemia de la enfermedad por el virus de Zika nos recuerdan a todos que no estamos en absoluto preparados para hacer frente a una pandemia que avance con más celeridad. ¿Qué ocurriría si hoy surgiera una pandemia tan veloz y letal como la gripe española de 1918? Los modelos muestran que se propagaría a todos los centros urbanos del mundo en dos meses, y que podría provocar decenas de millones de muertes y la pérdida del 5 % del PIB mundial, aproximadamente USD 4 billones”.

Kim señaló que para hacer frente a este desafío, los integrantes de siete equipos de trabajo del Grupo Banco Mundial (expertos en salud, agricultura, sector privado, operaciones de tesorería, financiamiento para el desarrollo, seguros y comunicaciones) están colaborando estrechamente con la Organización Mundial de la Salud, con organismos de las Naciones Unidas, compañías de reaseguros, especialistas en cadenas de suministro, Gobiernos y grupos de la sociedad civil para diseñar el Mecanismo de Financiamiento de Emergencia para Casos de Pandemia, que se pondrá en marcha en el curso de la primavera boreal.

Este nuevo mecanismo permitirá subsanar una falla letal del sistema internacional de financiamiento que quedó al descubierto con la crisis del ébola. En efecto, después del reconocimiento inicial del brote de ébola, la comunidad internacional tardó muchos meses en movilizar una respuesta en gran escala frente al desastre. Ahora tendremos un sistema que utiliza un mecanismo novedoso, basado en un seguro, con un conjunto de criterios predefinidos y transparentes que activarán la respuesta. Cuando estos criterios paramétricos específicos se cumplan, en pocos días el Mecanismo de Financiamiento de Emergencia para Casos de Pandemia entregará dinero a países en desarrollo y organismos internacionales para ayudar a detener el brote. En rigor, crearemos un sistema de respuesta que costará millones de dólares al año y podría salvar cientos de miles, incluso millones, de vidas, y ahorrar miles de millones, quizás billones, de dólares”.

Kim afirmó por último que en un planeta crecientemente interconectado, el Banco Mundial cambia a medida que cambia el mundo.

 “Nunca olvidaremos que el Grupo Banco Mundial es una cooperativa de países y que nuestra función consiste en trabajar con nuestros clientes para que estos puedan alcanzar sus máximas aspiraciones. Sin embargo, ahora está absolutamente claro que nunca pondremos fin a la pobreza extrema ni impulsaremos la prosperidad compartida a menos que enfrentemos amenazas mundiales tales como las pandemias, el cambio climático y los desplazamientos forzados con la colaboración de nuestros países miembros, una región, un país y una persona a la vez”.

 

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COMUNICADO DE PRENSA N.º
2016/329/ECR

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