COMUNICADO DE PRENSA Abril 08, 2019

Cifra sin precedente de remesas a nivel mundial en 2018

CIUDAD DE WASHINGTON, 8 de abril de 2019. Las remesas a países de ingreso bajo y de ingreso mediano alcanzaron una cifra sin precedente en 2018, según la última edición de Migration and Development Brief (Reseña sobre migración y desarrollo) del Banco Mundial.

El Banco estima que los flujos anuales de remesas a países de ingreso bajo y de ingreso mediano registradas oficialmente alcanzaron los USD 529 000 millones en 2018, lo que representa un aumento del 9,6 % con respecto al récord anterior, de USD 483 000 millones en 2017. Las remesas mundiales, que incluyen los flujos hacia países de ingreso alto, alcanzaron los USD 689 000 millones en 2018, en comparación con USD 633 000 millones en 2017.

A nivel regional, el crecimiento de los influjos de remesas fluctuó entre casi un 7 % en Asia oriental y el Pacífico y un 12 % en Asia meridional. El aumento general estuvo impulsado por la mayor solidez de la economía y el empleo en Estados Unidos y un repunte de los flujos de fondos provenientes de algunos Estados miembros del Consejo para la Cooperación en el Golfo y la Federación de Rusia. Sin incluir a China, las remesas hacia países de ingreso bajo y de ingreso mediano (USD 462 000 millones) fueron considerablemente superiores a los flujos de inversión extranjera directa en 2018 (USD 344 000 millones).

A nivel de los países, los principales receptores de remesas fueron India, con USD 79 000 millones, seguida de China (USD 67 000 millones), México (USD 36 000 millones), Filipinas (USD 34 000 millones) y Egipto (USD 29 000 millones).

Se prevé que en 2019 las remesas hacia países de ingreso bajo y de ingreso mediano alcanzarán los USD 550 000 millones y se convertirán en su principal fuente de financiamiento externo.

El costo mundial promedio que supone el envío de USD 200 aún es elevado: fue de alrededor del 7 % en el primer trimestre de 2019, según la base de datos sobre los precios de las remesas en el mundo que mantiene el Banco Mundial. La reducción de los costos de las remesas al 3 % para 2030 forma parte de la meta mundial 10.7 establecida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Los costos de las remesas en muchos corredores africanos e islas pequeñas del Pacífico siguen siendo superiores al 10 %.

Los bancos fueron los conductos más costosos para el envío de remesas: en el primer trimestre de 2019 aplicaban un cargo promedio del 11 %. Las oficinas de correos fueron el segundo mecanismo más costoso, con un cargo de más del 7 %. Los cargos aplicados sobre las remesas suelen incluir una prima en los casos en que exista una alianza exclusiva entre las oficinas nacionales de correos y un operador de transferencias monetarias. En el último trimestre de 2018, dicha prima alcanzó un promedio del 1,5 % a nivel mundial, y en algunos países llegó al 4 %.

Con respecto a las formas de reducir los costos de las remesas, Dilip Ratha, autor principal de la reseña y director de la Alianza Mundial de Conocimientos sobre Migración y Desarrollo (KNOMAD), señaló lo siguiente: “Todo indica que las remesas se convertirán en la principal fuente de financiamiento externo en los países en desarrollo. Los elevados costos de las transferencias monetarias reducen los beneficios de la migración. Renegociar las alianzas exclusivas y permitir que nuevos actores operen a través de las oficinas nacionales de correos, entidades bancarias y empresas de telecomunicaciones hará aumentar la competencia y rebajar los precios de las remesas”.

En la reseña se señala que las medidas de reducción de riesgos adoptadas por los bancos, que han dado lugar al cierre de las cuentas bancarias de algunos proveedores de servicios de remesas, están elevando los costos de estas últimas.

También se informa sobre los avances relativos a la meta establecida en los ODS respecto de la disminución de los costos de contratación pagados por los trabajadores migrantes, que suelen ser elevados, especialmente en el caso de quienes están poco calificados.

“Millones de trabajadores migrantes poco calificados son vulnerables a las malas prácticas en materia de contrataciones, que incluyen costos de contratación exorbitantes. Debemos intensificar los esfuerzos para crear empleos en los países en desarrollo, y tenemos que hacer un seguimiento y reducir los costos de contratación pagados por estos trabajadores”, dijo Michal Rutkowski, director superior del Departamento de Prácticas Mundiales de Protección Social y Trabajo del Banco Mundial. El Banco Mundial y la Organización Internacional del Trabajo están colaborando en la elaboración de indicadores de los costos de contratación pagados por los trabajadores, en apoyo del ODS relativo a la facilitación de la migración segura, ordenada y regular.

Tendencias regionales de las remesas

Las remesas destinadas a la región de Asia oriental y el Pacífico aumentaron casi un 7 %, hasta alcanzar los USD 143 000 millones en 2018, en comparación con un crecimiento del 5 % en 2017. Las remesas hacia Filipinas aumentaron a USD 34 000 millones, pero su crecimiento fue más lento debido a la disminución de las transferencias privadas provenientes de los Estados miembros del Consejo para la Cooperación en el Golfo. Los flujos hacia Indonesia aumentaron un 25 % en 2018, tras un débil desempeño en 2017.

Luego de registrar un crecimiento del 22 % en 2017, se estima que las remesas hacia Europa y Asia central aumentaron un 11 %, hasta alcanzar los USD 59 000 millones en 2018. A raíz del continuo crecimiento de la actividad económica, se incrementaron las remesas enviadas desde Polonia, la Federación de Rusia, España y Estados Unidos, las principales fuentes de remesas hacia la región. Los países más pequeños de la región que dependen de las remesas, como la República Kirguisa, Tayikistán y Uzbekistán, se beneficiaron del repunte sostenido de la actividad económica en la Federación de Rusia. Ucrania, el mayor receptor de remesas de la región, registró un nuevo récord de más de USD 14 000 millones en 2018, cifra alrededor de un 19 % más elevada que el nivel alcanzado en 2017. Esta alza registrada en Ucrania también es reflejo de la modificación de la metodología empleada para calcular el influjo de remesas, así como del aumento de la demanda de trabajadores migrantes en los países vecinos.

En 2018, los flujos de remesas enviadas a América Latina y el Caribe crecieron un 10 %, hasta alcanzar los USD 88 000 millones, impulsados por la solidez de la economía estadounidense. México siguió siendo el principal receptor de remesas de la región, con alrededor de USD 36 000 millones en 2018, es decir, un 11 % más respecto del año anterior. Colombia y Ecuador, que tienen migrantes en España, registraron un crecimiento de las remesas del 16 % y el 8 %, respectivamente. Otros tres países mostraron un crecimiento de dos dígitos de estos flujos: Guatemala (13 %) y la República Dominicana y Honduras (11 % cada uno), lo que refleja las cuantiosas remesas enviadas desde Estados Unidos.

Las remesas destinadas a la región de Oriente Medio y Norte de África se incrementaron un 9 %, hasta alcanzar los USD 62 000 millones en 2018. Este crecimiento estuvo impulsado por el rápido aumento (de alrededor del 17 %) de las remesas enviadas a Egipto. Después de 2018, se prevé que continúe el crecimiento de las remesas hacia la región, aunque a un ritmo más lento de alrededor del 3 % en 2019 debido a la moderación del crecimiento en la zona del euro.

Las remesas destinadas a Asia meridional se incrementaron un 12 %, hasta alcanzar los USD 131 000 millones, superando el 6 % de crecimiento registrado en 2017. Este repunte estuvo impulsado por la mayor solidez de la economía de Estados Unidos y el alza de los precios del petróleo, que tuvo un impacto positivo en las sumas enviadas desde algunos Estados miembros del Consejo para la Cooperación en el Golfo. Las remesas aumentaron más del 14 % en India, donde es probable que las inundaciones registradas en Kerala hayan impulsado la ayuda financiera enviada por los migrantes a sus familias. En Pakistán, el crecimiento de las remesas fue moderado (7 %), debido a la considerable disminución de los flujos procedentes de Arabia Saudita, su principal fuente de remesas. En Bangladesh, las remesas tuvieron un rápido repunte en 2018 (15 %).

Las remesas destinadas a África al sur del Sahara crecieron casi un 10 %, hasta alcanzar los USD 46 000 millones en 2018, impulsadas por las sólidas condiciones económicas de los países de ingreso alto. Al considerar las remesas como porcentaje del producto interno bruto, Comoras tiene la mayor proporción, seguido de Gambia, Lesotho, Cabo Verde, Liberia, Zimbabwe, Senegal, Togo, Ghana y Nigeria.

Para consultar la reseña sobre migración y desarrollo, así como los datos más recientes sobre la migración y las remesas, visite www.knomad.org. Para interactuar con expertos en migración, visite http://blogs.worldbank.org/peoplemove.

 


COMUNICADO DE PRENSA N.º 2019/148

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