Discursos y transcripciones

Palabras del presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim

World Bank Group President Jim Yong Kim

World Bank IMF Annual Meetings

Tokyo, Japón

Octubre 11, 2012

Alocución inicial

Gracias por venir. Sé que muchos de ustedes han asistido a Reuniones Anuales anteriores. Esta es para mí la primera vez, y espero con interés reunirme con los Gobernadores y partes interesadas.

Primero quiero agradecer al Gobierno y al pueblo de Japón. La planificación y el trabajo que realizaron y la hospitalidad que nos brindaron han sido asombrosos.

Creo que ello tiene un valor especial porque este año se cumplen 60 años de sólida relación entre el Banco y Japón.

Japón empezó siendo nuestro cliente en los años cincuenta y sesenta, y sus empréstitos fueron de un valor total de US$863 millones para 31 proyectos, incluidos proyectos insignia como el del tren bala, el de la presa Kuroyon y el de la autopista de Tomei. Ahora Japón es nuestro segundo principal accionista y el tercer donante más importante para la Asociación Internacional de Fomento, la institución del Banco dedicada a los más pobres. Es verdaderamente un caso de éxito y una muestra notable de generosidad.

Pero eso no es todo. Japón, en su evolución de país en desarrollo a país desarrollado, ha compartido sus conocimientos y su experiencia con el resto del mundo.

Ayer estuve en una de esas ocasiones, el Diálogo de Sendai. El Gobierno de Japón nos ha pedido que usemos el poder de convocatoria del Banco Mundial para ayudar al país a compartir las enseñanzas aprendidas en materia de gestión del riesgo de desastres con ocasión del terremoto y tsunami de marzo de 2011. Muchas naciones aprovechan las tragedias para mejorar. Grandes naciones como Japón aprovechan las tragedias para compartir con otros las enseñanzas aprendidas.

Sabemos que el mundo está interconectado. Los conocimientos adquiridos en una parte del mundo pueden aplicarse a otras. Lo que está sucediendo en un lugar del mundo, como en Europa, puede tener un enorme impacto en otras partes del mundo.

Estamos viviendo tiempos difíciles. El precio de los alimentos continúa siendo alto y volátil; el crecimiento en los países de ingreso alto es de un nivel bajo, y los países en desarrollo, que han sido el motor del crecimiento, no serán inmunes a la mayor incertidumbre de la economía mundial.

Los anuncios económicos de las últimas semanas invitan a la reflexión. En tiempos de incertidumbre la vulnerabilidad afecta a todos, pero especialmente a los pobres que tienen pocas redes de protección y pocos recursos, si es que tienen algunos, y que sobreviven día a día sin posibilidades de futuro. Nuestro trabajo en el Grupo del Banco Mundial es asegurarnos de que el crecimiento que hemos observado en los países en desarrollo de África, América Latina y Asia en los últimos cinco años no se pierda por el empeoramiento de la situación.

Como parte del inicio de un diálogo acerca de los obstáculos y las soluciones para erradicar la pobreza, el Banco Mundial ha iniciado antes de estas Reuniones una conversación en línea a nivel mundial: una campaña acerca de “Lo que hará falta para erradicar la pobreza”. Estamos recibiendo ideas y comentarios de multitudes a través de los medios de comunicación social y videos. Es una gran manera de mantener una conversación centrada en resultados reales y prácticos.

Porque en última instancia de lo que se trata es de los resultados. Les pregunto a nuestros equipos: ¿qué podemos hacer para torcer el arco de la historia y erradicar la pobreza absoluta más rápidamente de lo previsto en la actualidad?

Es nuestro trabajo tener un efecto catalítico en la pobreza. La buena noticia es que en el Grupo del Banco Mundial, la respuesta ha sido un categórico “sí, podemos inclinar el arco de la historia”. Es por esa razón que vinimos a trabajar al Banco Mundial: queremos luchar contra la pobreza y queremos influir en la historia. Ha sido la labor de mi vida y he trabajado en situaciones de gran pobreza y esta organización tiene esa misión fundamental.

Mi mandato se inició hace 104 días. Si bien estoy entusiasmado por lo mucho que el Banco ha cambiado en lo que respecta a apertura, resultados y rendición de cuentas, creo que la institución puede hacer más. Debemos ser más ágiles y debemos centrarnos más en la entrega. En el curso de estas reuniones, no solo compartiré mis ideas sobre esferas que podrían ser objeto de reforma, escucharé también las opiniones de las partes interesadas y buscaré maneras de introducir reformas eficaces.

Gracias.