Discursos y transcripciones

Palabras del Presidente del Banco Mundial Jim Yong Kim en las Reuniones Anuales del Banco Mundial y del FMI de 2016

Octubre 06, 2016


Presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim Banco Mundial-FMI Reuniones Anual 2016 Conferencia de prensa Washington, D.C., Estados Unidos

Texto preparado para la intervención

Buenos días.

Bienvenidos a las Reuniones Anuales de 2016 del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

En primer lugar, quiero referirme a Haití, que quedó devastado tras el paso del huracán Matthew. Acompañamos con nuestro pensamiento a los habitantes del país, muchos de los cuales aún se están recuperando del terremoto de 2010.

Nos hemos puesto en contacto con el Gobierno haitiano y le hemos ofrecido apoyo inmediato para dar respuesta a este desastre. Los miembros de nuestro personal en el terreno ya están trabajando con el Ministerio de Obras Públicas para comenzar a restablecer el acceso a las zonas más afectadas en el sur del país, donde, incluso, un puente de vital importancia fue arrasado por el agua. Aún es demasiado pronto para conocer el pleno impacto de la tormenta, ya que algunas de las comunidades más vulnerables viven en la zona costera y todavía no se puede llegar a ellas.

Los primeros indicios muestran que el Gobierno de Haití tomó medidas tempranas, advirtiendo a la población y abriendo 1300 refugios. Los integrantes de los Comités Municipales de Protección Civil, respaldados por nuestro programa en curso de la Asociación Internacional de Fomento, pasaron casa por casa en las distintas comunidades para alentar a la población a abandonar las zonas de alto riesgo.

Hemos decidido enviar un equipo de evaluación rápida que trabajará en coordinación con los asociados de Haití para establecer la magnitud del daño, y utilizaremos los fondos de las operaciones actuales para ayudar a remover los escombros, reparar puentes y caminos, ayudar a los niños a volver a la escuela y limpiar después de los aludes de lodo, lo que requiere maquinaria pesada y costosa.

Haití también ha solicitado una indemnización del Fondo de Seguro contra Riesgos de Catástrofe para el Caribe, que se creó con la asistencia del Banco Mundial para ofrecer seguros contra desastres naturales.

Queremos ofrecer nuestras condolencias y nuestra solidaridad al pueblo de Haití y a todos aquellos que se han visto afectados por el huracán Matthew en el Caribe.

Este tipo de desastres nos recuerda la necesidad de ayudar a los países a aumentar la resiliencia contra estas perturbaciones cada vez más frecuentes.

Los fenómenos meteorológicos extremos también ponen de manifiesto la urgente necesidad de la acción mundial de lucha contra el cambio climático.

Es por ello que la notable velocidad con que las naciones del mundo han ratificado el Acuerdo de París constituye un motivo de esperanza. Con la ratificación de los países de la Unión Europea esta semana, que se suma a la de muchos otros países, el Acuerdo entrará en vigor en menos de un mes. Esto es multilateralismo en su mayor expresión.

Ahora me gustaría pasar a referirme a los temas que discutiré con nuestros accionistas esta semana y, por último, responderemos sus preguntas.

Los países en desarrollo continúan luchando en el contexto de una economía mundial de crecimiento lento. Muchas naciones se han visto afectadas por la caída de los precios de los productos básicos y el estancamiento del comercio internacional.

El número de países en desarrollo que están actualmente en recesión es el más alto que se haya registrado desde 2009, y hemos estado trabajando para satisfacer el creciente número de pedidos de asistencia para que los países puedan hacer frente a los desafíos mundiales.

Una vez más, el Banco desempeña una sólida función anticíclica en la economía mundial.

Sin embargo, hay múltiples riesgos que ponen en peligro los logros que tanto ha costado alcanzar en muchos países, riegos que también pueden obstaculizar el avance hacia la consecución de nuestros objetivos de poner fin a la pobreza extrema a más tardar en 2030 e impulsar la prosperidad compartida.

A principios de esta semana dimos a conocer un informe sobre estos objetivos. Nuestras investigaciones muestran que la desigualdad sigue siendo demasiado elevada, tanto a nivel mundial como de cada país, lo que limita el crecimiento y genera inestabilidad.

Debemos centrarnos en el crecimiento y seguir reduciendo la desigualdad, y tenemos que lograr que el crecimiento sea más equitativo y más sostenible.

Dado que encaramos numerosas perturbaciones mundiales concurrentes —como el cambio climático, el desplazamiento forzado y las pandemias—, debemos intensificar nuestros esfuerzos de manera extraordinaria.

A efectos de lograr poner fin a la pobreza extrema antes de fines de 2030, debemos seguir orientando claramente nuestros esfuerzos y debemos enfrentar cada desafío mundial con la urgencia y en la escala acordes con el problema.

Esta semana, mi mensaje para los accionistas es que debemos dar tres pasos para cumplir nuestros objetivos:

Primero, debemos acelerar el crecimiento económico inclusivo y sostenible. La desigualdad aún es demasiado elevada, y el tipo de crecimiento que necesitamos debe poder compartirse mucho más ampliamente.

Segundo, para generar un crecimiento más inclusivo es fundamental invertir en capital humano, de modo que los países puedan competir en la economía mundial del futuro. Nunca será suficiente lo que se insista en destacar el rendimiento de la inversión en las personas.

Tercero, tal como lo hemos expuesto, tenemos que ayudar a promover una mayor resiliencia ante las amenazas y las crisis mundiales que pueden obstaculizar nuestro avance.

Dos objetivos, tres maneras de alcanzarlos.

Con gusto responderé sus preguntas. 

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David Theis
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