Gestión financiera

La gestión financiera (FM, por sus siglas en inglés), como una de las funciones del buen gobierno, forma parte integral del proceso de desarrollo en todas las operaciones financiadas por el Banco Mundial y las iniciativas de fortalecimiento de las instituciones de los países, y es esencial para el logro de los objetivos del Grupo Banco Mundial (GBM) de acabar con la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida de forma sostenible.

La labor del Banco en el área de la gestión financiera tiene dos propósitos que están estrechamente relacionados: dar apoyo a los países prestatarios para que mejoren su desempeño y capacidad de gestión financiera y, al mismo tiempo, promover la divulgación y la transparencia del sector público, y además ofrecer una garantía razonable sobre el uso de los fondos que presta el Banco. Una gestión consistente de las finanzas públicas asegura que la administración de los fondos públicos se realiza en forma responsable y eficiente, y es el pilar fundamental del buen gobierno y la lucha contra la corrupción.

Fortalecimiento de la capacidad de los países

A nivel nacional, el personal especializado en gestión financiera colabora a través de todo el GBM así como con organismos internacionales de contabilidad y auditoría y donantes asociados para ayudar a los países a fortalecer su capacidad en esta materia tanto en el sector público como en el privado. Los expertos en gestión financiera centran su ayuda a los países en las áreas de desarrollo de sistemas y prácticas financieras adecuados, incluyendo una profesión contable sólida capaz de presentar información financiera institucional de calidad, una prestación eficaz de los servicios y una mayor transparencia y rendición de cuentas en el uso de los fondos públicos.

Políticas de gestión financiera en las operaciones financiadas por el Banco

De conformidad con las políticas y los procedimientos operacionales (i) del Banco, sus expertos trabajan con los países asociados en la planificación de la gestión financiera y las disposiciones sobre los desembolsos, así como en la supervisión y apoyo del desempeño de las operaciones financiadas por el Banco. La actual cartera de operaciones del Banco consta de más de 2000 proyectos activos con compromisos que superan los US$182 000 millones.

Relaciones con asociados mundiales

A nivel internacional, el GBM participa en asociaciones mundiales con asociados en la tarea del desarrollo para fomentar normas de gestión financiera e iniciativas para el desarrollo de capacidad en esta área. Además, el personal del Banco desempeña funciones de liderazgo en las asociaciones con donantes multilaterales y bilaterales, en las que coordina y armoniza las políticas de gestión financiera y las prácticas operacionales, lo cual permite aumentar la eficacia en términos de desarrollo.

El Banco Mundial respalda iniciativas de desarrollo a través del financiamiento de proyectos, políticas y programas. A continuación, se detallan los elementos esenciales del planteamiento de gestión financiera que se aplica en estos distintos tipos de operaciones.

Financiamiento para proyectos de inversión (IPF)

La Política Operacional 10.00 (i) del Banco define los mecanismos de gestión financiera en los proyectos de financiamiento para proyectos de inversión (i) como la planificación y la presupuestación, la contabilidad, el control interno, el flujo de fondos, la información financiera y las disposiciones sobre auditoría acordadas entre el prestatario y la entidad responsable de la ejecución del proyecto. Los mecanismos de gestión financiera se basan en las instituciones y sistemas existentes del prestatario, con la debida consideración de la capacidad de esas instituciones.

Durante la fase de preparación, el personal experto en gestión financiera evalúa los riesgos en ese ámbito asociados a la consecución de los objetivos de desarrollo del proyecto, y determina la idoneidad de los mecanismos de gestión financiera propuestos en los niveles de los organismos de ejecución, además de otras medidas  necesarias para mitigar el impacto de la probabilidad de que un riesgo se materialice.

A lo largo de todo el ciclo del proyecto, los especialistas en gestión financiera de los equipos de trabajo colaboran con el país prestatario para asegurar una administración rigurosa de los fondos y una rendición de cuentas sobre los recursos del proyecto a fin de lograr los resultados de desarrollo deseados. Los expertos también trabajan con los prestatarios en el fortalecimiento de los sistemas y las instituciones para brindar garantías fiduciarias.

Recursos sobre IPF

Financiamiento para políticas de desarrollo (FPD)

La gestión financiera en el marco del financiamiento para las políticas de desarrollo (FPD) se centra en dos esferas principales: obtener una garantía razonable de que el sistema de gestión de las finanzas públicas (PFM, por sus siglas en inglés) del prestatario administra de forma apropiada los recursos presupuestarios, y que se apliquen mecanismos relativos al flujo de fondos que garanticen que los fondos de los préstamos lleguen a las cuentas bancarias designadas, y que en el sistema de gestión presupuestaria nacional se contabilicen dichos recursos.

Los fondos se desembolsan cuando se ejecuta satisfactoriamente un programa de políticas y acciones institucionales que fomentan el crecimiento, incluido el mantenimiento de un marco de política macroeconómica satisfactoria y el cumplimiento de las condiciones estipuladas para la liberación de los tramos. El prestatario se compromete a emplear exclusivamente en gastos admisibles los fondos para el financiamiento de políticas de desarrollo. El Banco normalmente desembolsa los fondos del préstamo en una cuenta integrada en las reservas oficiales de divisas del país (administrada generalmente por el banco central), y se abona una cantidad equivalente a los fondos del préstamo en una cuenta bancaria del Gobierno para financiar los gastos presupuestados.

Recursos sobre FPD

Financiamiento de Programas por Resultados (PporR)

Este instrumento de financiamiento se basa en los sistemas de los países y realiza desembolsos en función de resultados objetivos y medidos conforme a ciertos indicadores predeterminados.

En la etapa de identificación, el Banco trabaja con el país prestatario para determinar la definición y el alcance precisos del programa del Gobierno, así como la parte del programa o subprograma que recibirá financiamiento del Banco. Una vez alcanzado un acuerdo, el Banco identifica los resultados clave en términos de rendimiento y productos, así como los indicadores correspondientes vinculados con los desembolsos que se aplicarán para fijar la fecha y establecer el monto de cada desembolso.

Expertos en gestión financiera, adquisiciones y buen gobierno realizan en conjunto una evaluación de los sistemas fiduciarios (FSA, por sus siglas en inglés) y de las disposiciones relativas al programa. En la FSA se analiza en particular si los sistemas del programa en cuestión ofrecen una garantía razonable de que los fondos del financiamiento se emplearán para los fines previstos, prestándose la debida atención a los principios de economía, eficiencia, transparencia y rendición de cuentas.

Recursos sobre PporR

Diagnósticos de la gestión financiera

El conocimiento sobre el marco institucional de la gestión de las finanzas públicas (PFM) de un país se obtiene mediante las evaluaciones de diagnóstico que realizan el Banco, los donantes y las instituciones nacionales, y a través de la experiencia extraída de la ejecución de las carteras de proyectos. Esta información ayuda a identificar los riesgos fiduciarios a los que pueden estar expuestos los programas respaldados por el Banco, y el empleo de los fondos para el desarrollo, y determina la medida en que el Banco podría hacer uso de las instituciones nacionales o requerir mecanismos alternativos específicos para el proyecto. Los diagnósticos sirven de base para las iniciativas orientadas a mejorar el diseño y el desempeño de los sistemas de gestión de las finanzas públicas.

Marcos de alianza con los países (CPF)/Diagnósticos sistemáticos de los países (SCD)

Los marcos de alianza con los países (CPF, por sus siglas en inglés) (i) son el instrumento principal para revisar y orientar los programas nacionales del Grupo Banco Mundial y para medir su eficacia. Se aplican conjuntamente con los diagnósticos sistemáticos de los países (SCD, por sus siglas en inglés) (i) y, gracias a ellos, el GBM y un país —junto con la sociedad civil y otras partes interesadas— se centran en compromisos basados en resultados.

En los CPF, los expertos en gestión financiera se centran en los elementos esenciales de la gestión de las finanzas públicas, en la estrategia de gestión de los riesgos fiduciarios, los informes financieros empresariales y la arquitectura contable y en materia de auditoría en términos de la evaluación de su impacto en el logro de los objetivos de los CPF, así como en el entorno que brinda una garantía fiduciaria en el que tendrá lugar el financiamiento del Banco.

PEFA

El Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas Financieras (PEFA) (i) es una asociación de múltiples donantes que evalúa el estado de los sistemas de gasto público, adquisiciones y rendición de cuentas financieras de un país, y que elabora una secuencia práctica de medidas de reforma y fortalecimiento de la capacidad.

El PEFA incluye el marco de medición del desempeño en materia de gestión de las finanzas públicas (Marco del PEFA), (i) que brinda un enfoque integrado y armonizado para la medición y el seguimiento de los progresos del desempeño en materia de gestión de las finanzas públicas, al tiempo que respalda programas impulsados por los países para las reformas en esta área. El marco, que abarca el ciclo presupuestario completo, incorpora un conjunto de indicadores de alto nivel basados en normas internacionales, y un informe sobre el desempeño de la gestión de las finanzas públicas que posibilita que  los indicadores sean analizados y comprendidos dentro de un contexto específico.

ROSC A&A

Los informes sobre la observancia de normas y códigos (ROSC, por sus siglas en inglés) (i) son una iniciativa conjunta del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI) que sirve de ayuda a los países miembros para fortalecer sus sistemas financieros mediante la mejora del cumplimiento de códigos y normas reconocidas internacionalmente, como las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF)y las Normas Internacionales de Auditoría (NIA).

Con el módulo de contabilidad y auditoría de los Informes sobre la observancia de normas y códigos (i) se evalúa la solidez de las normas y prácticas de un país en los ámbitos de la contabilidad y la auditoría, así como las fortalezas y debilidades de su marco institucional para el respaldo de una información financiera de alta calidad. El examen suministra datos para los planes nacionales relacionados con el fortalecimiento de la capacidad, ayuda a los responsables de la formulación de políticas a respaldar el desarrollo del sector empresarial, y asiste a los inversionistas en la evaluación de la fiabilidad y transparencia de la información financiera empresarial.

Entidades fiscalizadoras superiores (EFS)

La entidad  fiscalizadora superior (EFS) de un país es la encargada de realizar la auditoría externa de los organismos del Gobierno. El Banco trabaja en estrecha colaboración con este tipo de organismos a través de convenios concebidos para mejorar la capacidad nacional y mejorar las instituciones internacionales.

Enlaces relacionados

Fondo de desarrollo de capacidades de las EFS (FDC-EFS)

En abril de 2014, el Gobierno de Suiza y el Banco Mundial firmaron un acuerdo (i) para el establecimiento de un Fondo de capacidades de las entidades fiscalizadoras superiores que, bajo administración del Banco Mundial, permite la incorporación de otros donantes y sus contribuciones.

El FDC-EFS complementa los programas bilaterales existentes de asistencia al desarrollo brindando a las entidades fiscalizadoras superiores apoyo financiero para el desarrollo de capacidades en consonancia con los principios del Memorándum de Entendimiento INTOSAI-Donantes.

El personal del Banco Mundial experto en gestión financiera colabora activamente con colegas de otras organizaciones asociadas en la tarea del desarrollo, como los bancos multilaterales de desarrollo (BMD), la Organización Internacional de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (INTOSAI), la Federación Internacional de Contadores (IFAC) y el sistema de las Naciones Unidas (ONU), en particular en el desarrollo de políticas de gestión financiera y otros aspectos institucionales y operacionales. El propósito de estas alianzas es adoptar un planteamiento coordinado sobre políticas, procedimientos y prácticas de gestión financiera como parte de la iniciativa de armonización mundial.

La gestión financiera apoya activamente el desarrollo de normas y códigos a través de la colaboración con órganos normativos y regulatorios internacionales. Entre esos órganos figuran la Junta Internacional de Normas de Auditoría y Verificación (IAASB, por sus siglas en inglés), el Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad para el Sector Público (IPSASB, por sus siglas en inglés) y el Comité de Normas Profesionales (PSC, por sus siglas en inglés) de la INTOSAI, con los que se fomenta la receptividad a sus declaraciones y procesos para las necesidades de los países en desarrollo.

Bancos multilaterales de desarrollo

El Grupo de trabajo sobre armonización financiera (FMHWG, por sus siglas en inglés) está integrado por representantes de cinco bancos multilaterales de desarrollo (BMD): el Banco Mundial (que ocupa actualmente la presidencia del grupo), el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Islámico de Desarrollo. El grupo se reúne trimestralmente para promover la armonización de sus políticas y prácticas en la gestión financiera y para implementar el programa de eficacia en términos de desarrollo. El grupo centra asimismo su actividad en el fomento de la colaboración en los trabajos de diagnóstico de la gestión financiera, la auditoría y presentación de informes financieros, la evaluación de los riesgos fiduciarios, la creación de capacidades de gestión financiera en los países clientes, y el uso de sistemas nacionales de gestión de las finanzas públicas.

Organización Internacional de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (INTOSAI)

La cooperación entre el Banco Mundial y la INTOSAI se rige básicamente por el Memorándum de Entendimiento INTOSAI-Donantes. Este documento busca aumentar y fortalecer el apoyo a la comunidad de entidades fiscalizadoras superiores, y reconoce su valor en el fortalecimiento del buen gobierno, la rendición de cuentas y la reducción de la pobreza.

El Comité Directivo, integrado por todos los donantes signatarios del Memorándum y las entidades fiscalizadoras superiores designadas por la INTOSAI, se encarga de la orientación estratégica y la implementación. La presidencia del Comité Directivo la ocupan de forma conjunta un representante de los donantes y otro de la INTOSAI. En la actualidad, la Oficina de Auditoría General de Arabia Saudita y el Banco Mundial ocupan las posiciones de presidentes conjuntos, mientras que las posiciones de vicepresidentes las desempeñan la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos (GAO) y el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido (DFID).

Federación Internacional de Contadores (IFAC)

En 2011, la IFAC, (i) el Banco Mundial y otros 11 signatarios (12 en la actualidad) de la comunidad de donantes y del desarrollo firmaron el Memorándum de Entendimiento para Fortalecer la Contabilidad y Mejorar la Colaboración (MOSAICO) (i). Este establece las bases para un enfoque armonizado mediante el cual  aumentar la capacidad de las organizaciones de los contadores profesionales y mejorar la calidad de los sistemas de gestión financiera en las economías emergentes.

En el último decenio, se ha registrado un aumento considerable del nivel de apoyo del Banco Mundial para las respuestas rápidas a crisis y emergencias, como la reconstrucción después de desastres y conflictos, así como a los esfuerzos internacionales de prevención, contención y mitigación de los efectos de pandemias mundiales. En todas estas áreas, los fondos y programas de las Naciones Unidas (denominados colectivamente organismos de la ONU) se han convertido en asociados clave del Banco.

La mayoría de la colaboración del Banco con los organismos de la ONU se encuadra en dos escenarios: a través de donaciones directas del Banco, es decir, mediante fondos fiduciarios administrados por el receptor (RETF, por sus siglas en inglés), en los que un organismo de la ONU es el beneficiario, o mediante los Gobiernos receptores, que trabajan con un organismo de la ONU sobre la base de un contrato. Los procedimientos y políticas del Banco en materia de gestión financiera se aplican de distinto modo según se trate de una u otra situación hipotética.

Organismos de la ONU beneficiarios de donaciones directas

En las donaciones directas a los organismos de la ONU, los convenios de gestión financiera se rigen por dos métodos: el acuerdo sobre principios fiduciarios de la ONU (UN FPA, por sus siglas en inglés) y el acuerdo marco de gestión financiera (FMFA, por sus siglas en inglés). Mientras el FPA limita su aplicación a fondos fiduciarios de países donantes únicos o múltiples, destinados específicamente a un país y constituidos para respaldar programas de recuperación en entornos escasamente capacitados con situaciones de crisis y de emergencia, el FMFA es aplicable a todas las operaciones financiadas por fondos fiduciarios, la Asociación Internacional de Fomento (AIF) y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF).

Los requisitos del Banco en materia de gestión financiera se dan por cumplidos cuando el organismo de la ONU recibe, gestiona, gasta y audita, y presenta informes sobre los fondos de las donaciones del UN FPA o del FMFA, conforme al propio marco de la ONU sobre procedimientos de gestión financiera, contabilidad y supervisión. El organismo de la ONU por lo general presenta al Banco un estado financiero anual sobre los ingresos y gastos de la donación.

Acuerdo sobre principios fiduciarios de la ONU (UN FPA)

El UN FPA se aplica a los fondos de las donaciones directas a un organismo de la ONU cualificado cuando:

  1. El proyecto se tramita conforme a la Política Operacional 8.00 (i) del Banco, y/o satisface los criterios del párrafo 12 de la Política Operacional 10.00 (i) en lo que respecta a mecanismos de ejecución alternativos en situaciones de escasa capacidad, y a pedido y aprobación del país cliente de la ejecución por parte de la ONU, y
  2. El proyecto se financia con fondos fiduciarios de países donantes únicos o múltiples (incluidos fondos fiduciarios financiados por contribuciones del ingreso neto del BIRF) que estipulan específicamente la aplicación del UN FPA (es decir, todos los donantes están de acuerdo en que se aplique dicho acuerdo).

Acuerdo marco de gestión financiera (FMFA)

El FMFA (i) se aplica a los fondos de las donaciones directas a uno de los organismos de la ONU que son actualmente signatarios del FMFA.

Organismos de la ONU que trabajan con los prestatarios sobre la base de un contrato

En los casos en que los prestatarios trabajan con un organismo de la ONU sobre la base de un contrato para la provisión de bienes específicos, asistencia técnica o servicios con arreglo a las disposiciones de las normas sobre adquisiciones o consultoría, los convenios de gestión financiera se rigen por los requisitos estándar del Banco en materia de gestión financiera.

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