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El Plan de Acción para África relativo al Cambio Climático: Una base para una rápida adaptación

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TITULARES
  • Un nuevo plan del Banco Mundial relativo al clima describe un conjunto de acciones concretas destinadas a aumentar la capacidad de adaptación al cambio climático y promover el desarrollo con bajas emisiones de carbono en África al sur del Sahara.
  • El plan tiene como objetivo acelerar la movilización de recursos para aumentar la capacidad de África de adaptarse a un clima cambiante, reduciendo al mismo tiempo las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • El nivel de financiamiento actual de unos USD 3000 millones por año para la adaptación al cambio climático es insuficiente, y no aumenta al ritmo que se requiere para satisfacer las necesidades futuras.

CIUDAD DE WASHINGTON, 10 de mayo de 2016. A medida que el cambio climático y la variabilidad del clima afectan de manera significativa el programa de desarrollo de África al sur del Sahara, un nuevo plan del Banco Mundial describe las acciones necesarias para aumentar la capacidad de adaptación al cambio climático y el desarrollo con bajas emisiones de carbono en un esfuerzo por mantener los actuales y proteger los futuros objetivos de crecimiento y reducción de la pobreza.

Teniendo en cuenta que el clima provoca la mayor parte de las crisis que mantienen a los hogares africanos en la pobreza o los hacen caer en dicha situación, el nuevo plan denominado Accelerating Climate-Resilient and Low-Carbon Development: The Africa Climate Business Plan (Acelerar el desarrollo con capacidad de adaptación al cambio climático y bajas emisiones de carbono: El plan de acción para África relativo al cambio climático) tiene como objetivo atraer y acelerar la movilización de recursos para iniciativas prioritarias de adaptación al cambio climático y bajas emisiones de carbono en la región.

“Las consecuencias del cambio climático son devastadoras para África y amenazan con empujar a millones de personas a la pobreza extrema para 2030, debido en gran parte a la disminución de los rendimientos de los cultivos y el aumento del precio de los alimentos, y los impactos negativos en la salud”, dice Benoit Bosquet, gerente de Prácticas del Departamento de Prácticas Mundiales de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Banco Mundial. “A la luz de la enorme brecha de financiamiento y la necesidad de una acción urgente, el Banco Mundial elaboró el Plan de Acción para África relativo al Cambio Climático como un paso importante para movilizar financiamiento de iniciativas climáticas y dar una respuesta rápida a las necesidades de adaptación al cambio climático existentes en África en el contexto de las prioridades de desarrollo”.

Según el plan, los factores relacionados con el clima harán que los países africanos tengan más dificultades para enfrentar la pobreza extrema en el futuro, debido a tres razones:

· El calentamiento es inevitable como un resultado de las emisiones de gases de efecto invernadero en el pasado, lo que provocará la pérdida de tierras de cultivo, una disminución en la producción de los cultivos, el empeoramiento de la desnutrición, mayores riesgos de sequía y una disminución del nivel de captura de peces.

· Un mayor calentamiento podría producirse, con consecuencias desastrosas para la región en forma de calores extremos, aumento del riesgo de sequías severas, malas cosechas cada dos años, una reducción del 20 % en el rendimiento de los principales cultivos alimentarios, y, hacia finales del siglo, una cifra de hasta 18 millones de personas afectadas anualmente por las inundaciones.

· Una incertidumbre considerable sobre cuál será el impacto del calentamiento en los patrones climáticos y los ciclos hidrológicos locales, lo que plantea retos extraordinarios para la planificación del desarrollo y para el diseño de proyectos relacionados con la gestión hídrica, como el riego y la energía hidroeléctrica y, más en general, con la infraestructura sensible a los efectos del clima, como los caminos y los puentes.

Para enfrentar el desafío del cambio climático en colaboración con los Gobiernos africanos y diversos asociados regionales e internacionales, el plan se centra en aumentar la adaptación a través de una decena de áreas prioritarias reunidas en tres grupos:

Fortalecer la capacidad de adaptación, que abarca iniciativas destinadas a mejorar el capital natural del continente (paisajes, bosques y océanos), el capital físico (infraestructura urbana y de transporte), y el capital humano y social, incluyendo mejorar la protección social para los más vulnerables frente a las crisis climáticas y abordar los factores relacionados con el cambio climático que aumentan la migración.

Impulsar la capacidad de adaptación, lo cual incluye oportunidades para aumentar las fuentes de energía con bajas emisiones de carbono dado que las sociedades con fuentes de energía inadecuadas son más vulnerables a las crisis climáticas, y

Facilitar la capacidad de adaptación, proporcionando datos esenciales, información y herramientas para la toma de decisiones con el fin de promover el desarrollo con capacidad de adaptación al cambio climático en todos los sectores mediante el fortalecimiento de los sistemas hidrometeorológicos a nivel regional y nacional, y a través de la creación de capacidad para planificar y diseñar inversiones resistentes al clima.

Los actuales niveles de financiamiento para la adaptación llegan a unos USD 3000 millones por año, lo que es insuficiente para financiar las presentes necesidades, y no aumenta al ritmo que se requiere para satisfacer las demandas futuras. El plan estima que la implementación a corto y mediano plazo costará unos USD 19 300 millones que se deben recaudar antes de 2020, de los cuales se espera que USD 8 500 millones provengan de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) y el resto de una variedad de fuentes, entre ellas fuentes bilaterales y multilaterales, fuentes especiales de financiamiento de actividades relacionadas con el clima, y el sector privado. El documento también señala que podrían lograrse más resultados para 2025 a un costo de unos USD 21 000 millones.