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Desarrollo social: Resultados del sector

Poner a las personas en primer lugar

Abril 14, 2013

Alrededor de 420 estudiantes van a la escuela Kalbajar #56 del asentamiento de Masazy en la región Absheron.  El Banco Mundial ha ayudado a mejorar las condiciones de vida y las oportunidades educativas de las personas desplazadas internamente en Azerbaiyán.

El desarrollo social adopta una estrategia que se concentra en la necesidad de “poner a las personas en primer lugar” en los procesos de desarrollo. Superar la pobreza no es solo un asunto de encontrar las políticas económicas correctas; se relaciona también con promover una evolución social que empodere a las personas, mediante la creación de instituciones y sociedades más inclusivas, cohesivas, resilientes y responsables. Por este motivo, el Banco Mundial incorpora estos principios en su financiamiento.
MULTIMEDIA
17 millones

de niños no escolarizados de India se matricularon a la escuela primaria, incluyendo niñas, primeras generaciones de personas de comunidades con necesidades y minoritarias que van a la escuela.

Desafío

El desarrollo sostenible exige equilibrar las necesidades de la generación actual con aquellas de las generaciones futuras, y constituye una creciente preocupación de la comunidad internacional. Hay tres factores cruciales -económico, ecológico y social- que predominan en los diálogos sobre crecimiento y reducción de la pobreza. En este sentido, la sostenibilidad social es un requisito fundamental para lograr un desarrollo a largo plazo que mejore significativamente la vida de los más pobres del mundo.

Las experiencias de desarrollo de los países clientes tanto del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) como de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) demuestran que superar la pobreza exige más que solo tener políticas económicas acertadas. Muchas de estas sociedades son afectadas por conflictos, fragilidad y violencia o desigualdad de oportunidades debido a factores de género, raza, etnia, entre otros. También problemas de gestión de gobierno, como la corrupción y la falta de voz y compromiso ciudadano, socavan la participación pública en la toma de decisiones en asuntos que inciden en el futuro de las comunidades.

Los países clientes del Banco Mundial tienen varios desafíos: la inclusión social, que permite que los segmentos vulnerables y marginados de la sociedad opinen a la hora de definir sus trayectos de desarrollo; una mayor conciencia global del comportamiento del clima y sus dimensiones sociales; la creciente preocupación por los problemas de ‘fragilidad’ de los países, Estados y sociedades y sus efectos en los pobres; la rápida urbanización y su impacto en las sociedades en desarrollo, y los cambios revolucionarios en las tecnologías de la información y las comunicaciones.

La labor del Banco Mundial en el tema de desarrollo social intenta comprender mejor y fortalecer los fundamentos analíticos necesarios para forjar instituciones inclusivas, cohesivas, resilientes y responsables. El Banco ha apoyado la investigación aplicada y el diseño de herramientas y métodos, así como la ampliación de sus operaciones.

Solución

El desarrollo social apoya medidas para que los pobres, mujeres y hombres excluidos y vulnerables, tengan igual acceso a oportunidades, contribuyan al progreso social y económico y se beneficien de este crecimiento. En este ámbito, la búsqueda de soluciones a las necesidades comunes, la superación de las restricciones y la consideración de los intereses diversos ayudan a mantener la cohesión y prevenir conflictos. La evolución social sustenta la organización de la comunidad y el empoderamiento para demandar instituciones y proveedores de servicios más eficaces, eficientes, transparentes y con capacidad de respuesta. Esta estrategia también ayuda a las comunidades a enfrentar una serie de crisis y tendencias negativas, sean estas económicas, políticas o ambientales.

Para vencer estos desafíos, el Banco Mundial contribuye sustancialmente a políticas y programas basados en pruebas a través de:

  • Realización de análisis más completos y oportunos de los riesgos sociales y políticos, incluidos estudios sobre pobreza e impactos sociales;
  • Ayuda para entender mejor la resiliencia de las comunidades e instituciones frente a una serie de eventos naturales o causados por el hombre, como crisis económicas, cambio climático, desastres naturales o conflictos violentos;
  • Fortalecimiento de los vínculos entre los ciudadanos y sus representantes en el Gobierno y promoción de estructuras públicas que respondan mejor a las necesidades de los prestatarios y que sean más responsables;
  • Empoderamiento de las comunidades entregándoles el control de las decisiones y los recursos destinados a reducir la pobreza mediante la aplicación del enfoque de desarrollo impulsado por la comunidad (CDD, por sus siglas en inglés);
  • Profundización de los impactos positivos, mitigación de los efectos negativos y manejo de los riesgos sociales y políticos, incluido el cumplimiento de las políticas de salvaguardia social del Banco sobre pueblos indígenas y reasentamiento involuntario, e
  • Incorporación de los aspectos de género y garantía de que las operaciones incluyan esta temática.

Bangladesh ya ha conseguido uno de los objetivos de desarrollo del milenio clave (ODM): la paridad entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria. El país está en camino de alcanzar la mayoría de los ODM, en parte debido a los programas que llegan a las mujeres, especialmente las mujeres rurales. Uno de estos programas es la Notun Jibon New Life, administrado por la Fundación de Desarrollo Social del país, con la asistencia del Banco Mundial. Hasta el momento, más de 1.000 aldeas de todo el país se han beneficiado de este programa impulsado por la comunidad. Vea video en inglés.

Resultados

Una de las principales contribuciones de la AIF y el BIRF en los últimos años ha sido prestar mayor atención al desarrollo socialmente sostenible que apoya instituciones inclusivas, cohesivas, resilientes y responsables. Un elemento fundamental para lograr este compromiso ha sido el análisis social de alta calidad. A nivel global, este análisis constituye los cimientos de la comprensión por parte del Banco de los procesos de cambio social y político que traspasan fronteras, tales como como la migración, los conflictos y los impactos sociales del cambio climático. A nivel de países, ayuda a entender e identificar las barreras sociopolíticas clave que dificultan la reducción sostenible de la pobreza. A nivel local, garantiza que los pobres obtengan la mayor cantidad posible de beneficios de los proyectos y políticas financiados por la institución. Además, las estrategias de desarrollo social centran su interés en los riesgos sociales y políticos que obstruyen el avance de los programas de desarrollo o impiden la inversión. Estas estrategias también apuntan a identificar y mitigar los impactos adversos durante la preparación e implementación de los proyectos. Los siguientes son ejemplos de resultados temáticos del sector.

Programa Global sobre Desplazamiento Forzado (GFPD, por sus siglas en inglés): El Programa Global sobre Desplazamiento Forzado contribuye a mejorar los conocimientos y las operaciones en la región de Europa y Asia central (ECA, por sus siglas en inglés). El GFPD proporcionó apoyo y asesoría técnica para un estudio (i) en Azerbaiyán sobre desplazados internos (IDP, por sus siglas en inglés) y formas de sustento llevado a cabo para entregar datos cualitativos y cuantitativos sobre pobreza, condiciones de vida y oportunidades económicas de los IDP. Este estudio contribuyó a diseñar una nueva operación financiada por la AIF de US$50 millones en el ejercicio de 2012, el Proyecto Condiciones de Vida y Medios de Sustento de los IDP en Azerbaiyán (i), destinado a mejorar las condiciones de vida y la independencia económica de este grupo de la población.

Centros Regionales de Excelencia en Desarrollo Social (RCESD, por sus siglas en inglés): El año pasado se crearon los Centros Regionales de Excelencia en Desarrollo Social, que apuntan a fortalecer la capacidad institucional de los países clientes para abordar integralmente las cuestiones de la sostenibilidad social, lo cualo va más allá del cumplimiento de las políticas de salvaguardia y mitigación de impactos, ya que busca identificar los riesgos sociales y mejorar los posibles beneficios. Estas instancias ayudan a instituciones locales de Bangladesh, China, Colombia, India y Uganda involucradas en la formación de capacidades para el desarrollo social en las naciones prestatarias mediante diálogo sobre políticas, trabajo analítico, capacitación y servicios de consultoría. En América Latina, en tanto, se ha diseñado un curso para profesionales sobre reasentamiento involuntario que se está incorporando en los programas universitarios de educación continua.

Análisis social del país (CSA, por sus siglas en inglés): El análisis social del país (CSA, por sus siglas en inglés) identifica factores sociales y políticos cruciales que afectan las perspectivas de desarrollo y reducción de la pobreza de un país. Este, de diversas formas, puede constituir la base de las operaciones del Banco Mundial y del diálogo con el Gobierno. En 2011, un CSA realizado en la República de Moldova identificó la exclusión de grupos vulnerables (comunidad romaní, desempleados por largos periodos, residentes de poblados pequeños y personas con discapacidad) como un problema clave en el desarrollo social. Las conclusiones de este estudio están presentes en el Informe de avance de la estrategia de alianza con el país para los ejercicios de 2009-2013 (i), de mayo de 2011.

REDD+: Hacer que la reducción de emisiones de la deforestación y la degradación de los bosques (REDD+) sea más equitativa. Compartir los beneficios con las comunidades locales y otros partícipes es un prerrequisito básico para tener iniciativas de REDD+ más ecuánimes. El análisis que realizó el Departamento de Desarrollo Social respecto de los componentes y criterios principales de los sistemas sostenibles en los que se comparten los beneficios aportó información a las operaciones de REDD+ en África, tanto a nivel de políticas como de proyectos. En República Democrática del Congo, la asistencia técnica en diversas opciones verticales y horizontales de participación en los beneficios fue fundamental para la integración de la problemática de la equidad al planificar la preparación del Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (i) (FCPF, por sus siglas en inglés). En Madagascar, el actual proyecto Fondo de BioCarbono de REDD para el Corredor Ankeniheny Zahamena (i) está elaborando un acuerdo integral de participación en los beneficios con diferentes comunidades locales ubicadas cerca del corredor. Ambos proyectos pretenden ofrecer a las personas que dependen de los bosques la oportunidad de participar de los ingresos y de otros beneficios generados por la disminución de las emisiones y de recibir recompensas por las actividades de custodia.

Los siguientes son algunos ejemplos de resultados de proyectos que usan temas de desarrollo social (CDD, inclusión social, prevención de conflictos, etc.) y que han sido posible gracias al apoyo de la AIF:

Viet Nam: Proyecto de Modernización Urbana en Viet Nam (i) (US$222,5 millones, con financiamiento adicional de US$160 millones de un préstamo para una inversión específica). Fue lanzado en 2004 con el propósito de aliviar la pobreza en áreas urbanas mejorando las condiciones ambientales y de vida de los pobres mediante una estrategia de CDD, que utiliza métodos de planificación participativa e influye en los procesos de planificación para hacerlos más inclusivos y favorables para los pobres. En cuatro ciudades, el proyecto apoyó iniciativas de mayor seguridad en la tenencia de tierras y acceso a servicios básicos para familias de ingreso bajo que hasta ese momento no se beneficiaban del proceso de desarrollo. Hasta agosto de 2012, cerca de 2 millones de residentes de bajos ingresos contaban con barrios remozados (más acceso a agua para 232.000 personas, servicio modernizado de drenaje y alcantarillado que sirve a más de 1.360.000 habitantes, mejor acceso a electricidad para unos 420.000 residentes y mejoras en un gran número de centros comunitarios y jardines infantiles); y se espera que las correspondientes obras en curso para modernizar la infraestructura básica favorezcan al menos a otros 2 millones. Se han otorgado más de 50.000 préstamos para refacción de viviendas de familias de ingreso bajo en comunidades específicas, con una tasas de reembolso del 98%. El valor de las propiedades en estas comunidades pobres aumentó entre dos y tres veces.

Rwanda: Proyecto de Reintegración y Desmovilización de Rwanda (i) (contribución total de la AIF de US$33 millones destinada a dos proyectos de préstamo de emergencia para recuperación). Ayudó a ex combatientes a regresar a sus comunidades y retomar una vida social y económica productiva. Hasta junio de 2012, se habían desmovilizado y otorgado las prestaciones de reintegración a más de 36.500 de ellos: más de 23.500 pertenecientes a las Fuerzas de Defensa de Rwanda (RDF, por sus siglas en inglés) y más de 10.000 integrantes de grupos armados de origen ruandés. El programa también ofrece apoyo adicional para la reincorporación de grupos objetivo específicos, incluidos niños, mujeres y ex combatientes con discapacidades. Hasta el 30 de junio de 2012, había asistido a más de 13.000 de estos últimos y 849 niños.

India: Proyecto de Educación Primaria en India (i) (Sarva Shiksha Abhiyan o SSA) (US$1.250 millones de la AIF destinados a dos préstamos para inversiones específicas). Es el ejemplo de una iniciativa orientada a grupos excluidos que pretende fomentar la matrícula de niños provenientes de familias pobres y grupos marginales, tribales y con necesidades especiales. Ayudó al Gobierno a matricular a más de 17 millones de niños sin educación, entre ellos niñas, primera generación de estudiantes de comunidades minoritarias o marginadas por largo tiempo y niños con necesidades especiales. El número de menores sin escolaridad disminuyó de 25 millones a 8,1 millones (menos del 5% del grupo etario de 6 a 14 años). Se identificó a unos 2,9 millones de niños con necesidades especiales que fueron incluidos, por ejemplo, en centros residenciales y programas de educación en casa. El acceso universal y la paridad de género ya están cerca de lograrse. Con estos esfuerzos, India avanza hacia su objetivo de asegurar que todos, niños y niñas sin distinción y en cualquier lugar del país, puedan completar la escuela primaria. Y lo estará haciendo realidad mucho antes del plazo de 2015, fijado para los objetivos de desarrollo del milenio (ODM).

Contribución del Grupo del Banco Mundial

En los últimos cinco años (ejercicios de 2008 a 2012), el financiamiento del BIRF/AIF para proyectos de desarrollo social se elevó a US$4.900 millones

Cerca de la mitad del financiamiento para desarrollo social del BIRF/AIF durante este periodo se centró en el tema de participación y compromiso cívico (que incluye desarrollo impulsado por la comunidad), seguido por prevención del conflicto y género.

Asociados

El Banco Mundial está en condiciones de usar su poder de convocatoria y amplia variedad de alianzas y contribuir así a avanzar en el programa social. Trabaja con diversos ministerios -como finanzas, asuntos sociales, asuntos internos/nacionales, planificación, obras públicas, gestión de recursos naturales y agricultura-, y organismos de coordinación nacional en la lucha contra la pobreza. En cuanto al trabajo analítico, el Banco se ha asociado con redes académicas y de investigación tanto a nivel internacional como en países específicos. Su labor en los ámbitos de fragilidad y conflicto, género y cambio climático ha significado forjar asociaciones con organizaciones multilaterales como Naciones Unidas (ONU) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), así como con contrapartes de entidades bilaterales de desarrollo (el Reino Unido, Estados Unidos, Australia, Japón, Noruega, Suecia, Finlandia, entre otros). Otros asociados importantes en su trabajo en pro del desarrollo social son algunas organizaciones no gubernamentales de desarrollo global, como grupos medioambientales y organizaciones de pueblos indígenas y ayuda humanitaria. 

Próximos pasos

Debido al persistente desafío de la pobreza, en una época en que hay cada día más personas necesitadas tanto en los países de ingreso mediano como en los Estados pobres y frágiles, los principios del desarrollo social de inclusión, cohesión, resiliencia y rendición de cuentas estarán siempre incorporados en toda la cartera del Banco Mundial. La institución y sus países clientes deberán trabajar de manera más integral para abordar las oportunidades, riesgos y resultados y así garantizar la sostenibilidad social de las políticas y actividades operacionales. Un marco sólido para el seguimiento de los resultados respaldará la formulación de políticas y programas basada en pruebas.

A la luz de los importantes desafíos que enfrentan los países clientes, el sector del desarrollo social seguirá haciendo un esfuerzo concertado para integrar la voz y la inquietud de los pobres en el proceso de desarrollo. Para los países de la AIF, esto significa abordar los problemas de vulnerabilidad, exclusión, aislamiento, violencia, instituciones que no rinden cuentas y falta de representación, todos aspectos fundamentales para superar la pobreza. En el caso de los países del BIRF, hay factores que exigen la adopción de mejores estrategias para manejar situaciones de crisis e incertidumbre, entre ellos mayor participación, impugnaciones y exigencias de rendición de cuentas, presencia constante de conflictos, políticas identitarias y fragilidad. La rápida urbanización, la creciente pobreza en las ciudades debido a la migración, la inseguridad y la violencia en asentamientos informales/barrios de tugurios exigen replantearse el modo de tratar los temas de pobreza, informalidad, privación y dignidad humana.

Beneficiarios

Bangladesh ha logrado llegar a las mujeres, en especial de zonas rurales, a través de varios programas de desarrollo. Uno de ellos es “Notun Jibon – Nueva vida”(i), administrado por la Fundación de Desarrollo Social del país, con asistencia de la AIF. Hasta ahora, más de 1.400 poblados se han beneficiado con este programa impulsado por la comunidad, el que ha entregado infraestructura vital para las aldeas, como escuelas, caminos y puentes y agua potable. En el marco de esta iniciativa, miembros de comités elegidos en los poblados deciden y supervisan las necesidades de la comunidad. Las mujeres obtuvieron un sorprendente 80% de todos los cargos directivos, hasta entonces controlados por hombres.

Beauty Ara, de Mohodipur, distrito de Gaibandha, es miembro de una comunidad favorecida. Ella afirma que hubo un cambio drástico en el rol de la mujer en el país. Como una niña criada en Bangladesh, su familia ni siquiera la dejaba asistir a la escuela. Ahora, participa en el proceso de toma de decisiones de su aldea y dice que trabaja para asegurar que todos, tanto hombres como mujeres, tengan las mismas oportunidades de recibir educación y postular a un empleo.

Morsheda Akhter Mili es del poblado de Ajhupipar, que también participó en el programa. Comenta que su aldea progresa constantemente. “Queremos embellecer con plantas los caminos que se están construyendo. Queremos ganar dinero cultivando peces en los estanques que nos arriendan en la aldea. Con nuestra organización, queremos instalar un almacén central donde cada uno pueda comprar lo que necesita. Ese es nuestro sueño”.