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Gestión de los recursos hídricos: Resultados del sector

Gestión de los recursos hídricos en un clima en constante cambio

Abril 15, 2013

El Banco Mundial es uno de los principales financistas externos para la gestión de recursos hídricos. La entrega de este financiamiento ha respondido a la necesidad de abordar los temas de desarrollo y administración a través del fomento de la planificación integrada del agua y la realización de reformas institucionales junto con la modernización de la infraestructura en diversos sectores. Las contribuciones han sido destinadas al manejo de inundaciones, energía hidroeléctrica, gestión de aguas agrícolas, control de la contaminación, gestión de aguas transfronterizas, adaptación al cambio climático y actividades de mitigación.
MULTIMEDIA
Ahorro de 15 millones

de metros cúbicos de agua extraídos anualmente del acuífero local como resultado de las mejoras de la zona de riego de Yemen

Desafío

El agua es una de las necesidades humanas más básicas. Con efectos sobre la agricultura, la educación, la energía, la salud, la igualdad de género y los medios de sustento, la gestión de este recurso está detrás de los retos más básicos del desarrollo. El agua experimenta una presión sin precedentes ya que el crecimiento demográfico y económico genera cada vez mayor demanda. Las aguas subterráneas se agotan más rápido de lo que se reponen y el empeoramiento en la calidad degrada el medio ambiente y hace subir los costos. El saneamiento y el agua segura siguen estando fuera del alcance de 2.500 millones y 780 millones de personas, respectivamente, lo que cobra miles de vidas al día y provoca pérdidas económicas (i) de miles de millones de dólares al año, las cuales, en algunos países, pueden alcanzar hasta el 7% del producto interno bruto (PIB). Es probable que estas estadísticas empeoren debido al cambio climático.

En la actualidad, existen muchas pruebas de que este fenómeno aumentará la variabilidad hidrológica (i), lo que provocará eventos climáticos extremos como sequías, inundaciones y tormentas graves. De este modo, seguirá teniendo un profundo impacto sobre la economía, la salud, la vida y los medios de sustento. Los pobres son los menos preparados y quienes sufrirán las peores consecuencias.

Dentro de este paisaje físico y socioeconómico en constante cambio, las prácticas del pasado ya no son adecuadas. Las naciones no pueden crecer ni el mundo podrá cumplir con las metas de sostenibilidad a largo plazo, ni fortalecer la resiliencia al cambio climático, sin una gestión hídrica que considere las mermas en materia de disponibilidad, calidad y distribución.

Algunos de los desafíos que enfrenta el mundo respecto del agua son:

  • La producción de alimentos es la principal actividad que requiere uso de agua, ya que representa casi el 70% de la extracción a nivel mundial, el 90% del uso consuntivo en el mundo y hasta el 95% de la extracción en los países en desarrollo. En 2050, alimentar a un planeta de 9.000 millones de personas requerirá doblar la disponibilidad de agua para la agricultura.
  • En los próximos 20 años, las ciudades de las naciones en desarrollo se duplicarán, al igual que su demanda de energía intensiva en uso de agua, como es el caso de aquella utilizada para la extracción de combustibles, la refrigeración y la generación de energía hidroeléctrica.
  • En los últimos 30 años, las pérdidas económicas generadas por desastres naturales prácticamente se triplicaron. En los países de ingreso bajo y mediano hubo 2,3 millones de víctimas fatales y daños por US$1,2 billones.
  • Los fenómenos extremos debido al cambio climático empeorarán la situación y, por consiguiente, el estrés hídrico. Los expertos calculan que en 2080, entre 43% y 50% de la población mundial vivirá en países con escasez de agua, en comparación con el 28% actual. Un nuevo informe del Banco Mundial sugiere que un aumento  de 4°C de la temperatura del planeta hará que la presión por la escasez de agua aumente en todas las zonas del mundo. Los 1.000 millones de personas que viven en las cuencas monzónicas y los 500 millones de habitantes de los deltas serán especialmente vulnerables.
  • Al menos 2.500 millones y 780 millones de personas siguen sin acceso a saneamiento y agua segura, respectivamente. Estas estadísticas podrían agravarse dada las proyecciones de posibles bajas en la disponibilidad de este recurso. 

Solución

El Banco Mundial se encuentra en una posición singular para realizar funciones clave y trabajar transversalmente en sectores, países, diversas instituciones y partes interesadas con el fin de ayudar a generar capacidad de adaptación al cambio climático mediante la gestión de los recursos hídricos (WRM, por sus siglas en inglés). En este sentido, es uno de los proveedores fundamentales de conocimiento y asistencia técnica sobre el tema. Se trata del principal donante multilateral para el desarrollo de los recursos hídricos; su cartera en el sector representa el 15% de su cartera total. En la actualidad, está definiendo una visión  en esta materia que se basa en la orientación planteada en su estrategia sobre el agua de 2003 y el examen de mitad de periodo realizado en 2010.

Miles de agricultores en Marruecos son ahora capaces de diversificar sus cultivos y aumentar sus ingresos a través de un nuevo sistema de riego.  Vea el video inglés.

Resultados

Los resultados en terreno en relación con actividades financiadas por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y la Asociación Internacional de Fomento (AIF) se pueden destacar en las siguientes áreas principales.

Marco legal y de políticas: Una gran proporción de proyectos de gestión de los recursos hídricos financiados por el Banco Mundial incluye componentes institucionales y/o de políticas. En Tanzanía, por ejemplo, el financiamiento de la AIF apoyó la formulación de una Política Nacional del Agua, que fue adoptada por el gabinete en 2002, y que posteriormente sentó las bases de la estrategia nacional del sector. Un proyecto de seguimiento ayudó al país a preparar planes integrados de desarrollo y gestión de cuencas fluviales y lacustres, incluida la explotación sostenible de un profundo acuífero recién descubierto que tiene el potencial de abastecer a Dar es Salaam. En Marruecos, el Préstamo para Políticas de Desarrollo del Sector del Agua financiado por el BIRF (i) (US$100 millones) en 2007 respaldó una completa reforma que abordaba los vacíos legislativos, de financiamiento y de planificación. Este trabajo generó un programa de cambios, en el cual la gestión de la demanda, la conservación y la administración del recurso se convirtieron en las nuevas ideas centrales de la estrategia sobre agua de Marruecos.

Instituciones y formación de capacidades: Las instituciones dedicadas a la gestión de los recursos hídricos abarcan toda la gama de niveles: local, cuencas, nacional e internacional. Con el apoyo del BIRF, Colombia (US$800 millones en total) introdujo varias reformas para mejorar la gestión medioambiental, incluidos los recursos hídricos. El Gobierno aprobó una Política Nacional del Agua y creó un grupo sobre recursos hídricos en el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. Se trata del primer grupo centralizado responsable de las actividades de planificación y elaboración de presupuesto relacionadas con la gestión de los recursos hídricos en el país. Al menos 25 municipios adoptaron planes de gestión de las cuencas hídricas en zonas afectadas por la escasez con el fin de mejorar la administración y el seguimiento de los valiosos recursos nacionales.  Muchos países de la AIF identifican la buena administración de las aguas subterráneas como la principal prioridad del sector. El Proyecto de Gestión de las Aguas de la Cuenca de Sana’a (i), financiado por la AIF (2003-2010, US$24 millones), fue la primera iniciativa en abordar la crisis del agotamiento de estas en la República del Yemen, reduciendo el uso agrícola en unas 4.000 hectáreas (ha) de tierras de regadío y aumentando la recarga de los mantos freáticos, con un ahorro superior a los 15 millones de metros cúbicos anuales de agua que se extraen del acuífero local.

Energía hidroeléctrica: En la actualidad, la energía eléctrica es la principal fuente mundial de energía renovable a un precio conveniente y con bajas emisiones de carbono; además, ofrece una protección contra las fluctuaciones en los precios. El Proyecto Hidroeléctrico Trung Son (i) de Viet Nam financiado por el BIRF (US$330 millones), aprobado en el ejercicio de 2011, busca proveer hidroelectricidad a menor costo y en forma medioambientalmente segura y sostenible. Se espera que cuando esté listo, el proyecto produzca en promedio 1.019 gigavatios hora (GWh) de electricidad al año, ayude a controlar las inundaciones anuales en la zona río abajo del valle y complemente el suministro de agua para uso agrícola durante la temporada de sequía. En el ejercicio de 2010, la AIF aportó US$85 millones en fondos adicionales para el Proyecto Hidroeléctrico Felou (i) (WAPP) en Senegal, Mauritania, Guinea y Mali, como un medio para aumentar el acceso a electricidad estable, confiable y conveniente para los ciudadanos de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental. La iniciativa aumentará el suministro de energía hidroeléctrica a bajo costo generando 60 megavatios (MW) adicionales y poniendo a disposición el 95% de la energía generada.
 
Agricultura y seguridad alimentaria: En muchos países de ingreso bajo, la agricultura da empleo a la mayoría de las personas y, por ende, es un sector de vital importancia para lograr las metas de reducción de la pobreza en todo el mundo. El Proyecto de Riego Agrícola (i) de la República Kirguisa (2000-2013, US$20 millones) fue diseñado para aumentar la producción mediante la distribución confiable y sostenible de agua en explotaciones agrícolas colectivas y anteriormente estatales en siete regiones administrativas. Una de las actividades principales ha sido fortalecer los servicios para unas 450 asociaciones de usuarios de agua, incluso con la entrega de capacitación y apoyo. En este sentido, se han conseguido logros importantes en la creación y el reforzamiento de estas asociaciones. Más de 50.000 personas recibieron formación y cerca de 450 asociaciones (166.000 miembros) se registraron formalmente para manejar superficies de riego de un total de 710.000 hectáreas, o alrededor del 70% de las tierras de regadío del país. El Proyecto del Subsector de Riego (i) de Perú, financiado por el BIRF (ejercicio de 1997, US$85 millones), aumentó la producción y la productividad agrícolas mejorando la sostenibilidad y la eficiencia de los sistemas públicos de riego vigentes. Como resultado, la eficacia en la conducción del agua subió en promedio entre 55% y 68% en los sistemas de riego mejorados y se formalizaron alrededor de 190.000 nuevos derechos de agua. El proyecto benefició a 135.000 familias de agricultores en un total de 435.000 hectáreas de regadío, generó 6.400 nuevos empleos y, en términos generales, aumentó la productividad de la agricultura. La producción por hectárea creció entre 20% y 50% en las zonas sometidas a mejoramiento agrícola.

Protección contra inundaciones y beneficios sociales y ambientales: El Banco Mundial sigue un programa integrado para el manejo de las inundaciones que incluye sistemas eficaces de alerta temprana, infraestructura y disposiciones institucionales para la acción coordinada destinada a abordar la mayor variabilidad y los cambios en los patrones de las inundaciones y escorrentías. En la República del Yemen, el financiamiento de la AIF (US$80 millones en total) hizo posible la construcción de estructuras altamente necesarias para el control de las inundaciones en Taiz (i) y sus alrededores. Antes del cierre del proyecto en 2008, los principales sitios de esta ciudad, incluido el centro, se transformaron en vecindarios habitables y seguros frente a anegaciones repentinas. El proyecto contribuyó a aumentar en más de 100% el valor de la tierra y reducir los daños en las propiedades residenciales y comerciales, de 160% y 660%, respectivamente, a cero. Además, las mejores condiciones para los peatones ayudaron a disminuir las muertes anuales de un promedio de seis personas a cero.  Las obras de protección contra inundaciones y las conexiones complementarias para aguas residuales sirvieron para mejorar la salud y las condiciones sanitarias reduciendo el flujo de aguas residuales hacia las wadis (riberas), que se habían convertido en zonas de reproducción de mosquitos que transmiten el paludismo. En Marruecos, como resultado del examen de diagnóstico de las salvaguardias y las evaluaciones medioambientales y sociales realizadas conforme al Proyecto de Saneamiento de Oum Er Rbia (i), ahora hay mayor transparencia y mejores formas de consulta y participación ciudadana para abordar dichas protecciones en las iniciativas del sector hídrico del país.  En China, el Proyecto de Gestión Integrada del Agua y el Medio Ambiente en la Cuenca de Hai (i), finalizado en 2011, logró promover un enfoque integrado del manejo de los recursos hídricos y el control de la contaminación en la zona, y contribuyó a la recuperación y protección del ambiente marino, el ecosistema y la biodiversidad en el mar de Bohai. Se implementó en 16 condados del norte del país, y benefició a más de 20 millones de personas. La mayor eficiencia en el uso del agua y el control de la polución eliminó en la cuenca los malos olores y mejoró la calidad de vida, la salud de los habitantes, y las condiciones estéticas y recreativas. Los agricultores se vieron favorecidos además con una gestión más eficiente del riego basado en el consumo, que aumentó la productividad del agua, la producción de cultivos y el ingreso familiar. A más largo plazo, los frutos también llegarán a pescadores y habitantes costeros del mar de Bohai a través de una mejor calidad del agua y mayores poblaciones de peces y biodiversidad.

Gestión transfronteriza de los ríos: Con 263 ríos internacionales en el mundo, apoyar la gestión conjunta es un aporte importante para promover las ganancias provenientes del uso de los recursos hídricos y contribuir así a aliviar la pobreza. El Banco Mundial respalda de diversos modos el manejo compartido de los cursos de agua transfronterizos (i), en especial en África.  En la Cuenca del Río Senegal, proyectos financiados por la AIF contribuyeron a una gestión más eficaz de los recursos de este curso de agua y a la incorporación de Guinea en la organización responsable de dicho manejo, lo que permitió administrar toda la cuenca en forma integrada. En la Cuenca del Río Nilo, el apoyo constante del Banco Mundial a la Iniciativa de la Cuenca del Nilo garantiza una gestión conjunta cada vez más eficiente y cooperativa de los recursos hídricos, a pesar de los graves desafíos que enfrenta la región. En la Cuenca del Río Mekong, la institución está brindando su apoyo a Estados ribereños como Camboya y la República Democrática Popular Lao en el fortalecimiento de sus capacidades de manejo integrado de los recursos hídricos y de gestión del riesgo de desastres, en estrecha cooperación con la Comisión del Río Mekong que administra la cuenca de forma conjunta.

Gestión multisectorial transversal: Es frecuente ver que los proyectos de gestión de los recursos hídricos involucran a más de un sector y combinan iniciativas de inversión que incluyen tanto desarrollo institucional como formación de capacidades. A fin de integrar el manejo del agua en programas nacionales y planes de desarrollo, el Banco Mundial preparó estrategias de asistencia a los países para los recursos hídricos (i) (CWRAS, por sus siglas en inglés). Las CRWAS de India y Pakistán sentaron las bases para un aumento importante en el financiamiento. En Etiopía, sirvieron para mostrar el vínculo entre sectores que usan agua y los impactos económicos de la variabilidad hidrológica. Esta conclusión generó un cierto realineamiento de la cartera del Banco Mundial y la identificación de las prioridades de inversión, incluso para el desarrollo de infraestructura hidráulica con múltiples propósitos, el abastecimiento de agua y saneamiento y la gestión de las cuencas.

Fortalecimiento de la calidad y el impacto del financiamiento para proyectos de inversión con apoyo de alianzas mundiales: El Banco Mundial fortalece la calidad de sus proyectos de agua para mejorar sus resultados a través del apoyo adicional de programas de alianzas mundiales (GPP, por sus siglas en inglés). El Programa de Asociación para el Agua (i) (WPP, por sus siglas en inglés) del Banco Mundial, un fondo fiduciario de múltiples donantes, contribuye a reducir la pobreza fomentando mejoras en la gestión de los recursos hídricos y la prestación de servicios de abastecimiento de agua para impulsar los resultados de proyectos financiados por el Banco e incorporando la gestión y los servicios al crecimiento ecológico y resiliente al clima. El programa apoya más del 40% de todo el trabajo analítico sobre el agua en todas las regiones y subsectores y aprovecha al máximo y moviliza prácticamente US$11.500 millones de financiamiento entregado por el Banco. A fin de responder a los complejos desafíos que trae el siglo XXI y tratar temas como el cambio climático y sus conexiones con los alimentos, la energía y el agua, más de la mitad de los recursos para abastecimiento de agua y saneamiento se destina al trabajo de gestión. Un estudio para analizar el alcance del mercado, financiado por el WPP, está teniendo un impacto directo sobre el Proyecto Municipal de Energía de Karnataka (i) en India, que cuenta con financiamiento del Banco Mundial. Mejorar la eficiencia energética en la prestación de servicios de suministro de agua representa dos beneficios: ayuda a los proveedores a bajar costos y contribuye con la mitigación y adaptación al cambio climático. La eficiencia energética en el sector de recursos hídricos urbano ha demostrado ser una forma eficaz de generar prácticas más ecológicas. El Proyecto Municipal de Energía Hídrica de Karnataka lanzó un proyecto experimental en cada uno de los seis municipios destinados a reemplazar las bombas anticuadas por modelos más eficientes. El costo del programa fue de alrededor de US$800.000 y se espera que reduzca entre 20% y 25% los costos operativos y permita el ahorro de 16 millones de kilovatios hora (kWh) al año. En 10 años, el proyecto experimental compensará las emisiones de CO2 en unas 135.000 toneladas.

La región de Taiz, en las tierras altas de Yemen finalmente se recupera de las inundaciones estacionales. Un nuevo proyecto está construyendo estructuras de protección.  Vea video en inglés.

Contribución del Grupo del Banco Mundial

El financiamiento del Banco Mundial para la gestión de los recursos hídricos alcanzó cerca de US$8.000 millones, los que fueron destinados a proyectos aprobados durante los ejercicios de 2002-2012.  En el ejercicio de 2011, al igual que en 2012, el financiamiento llegó a US$1.200 millones.

Asociados

El Banco Mundial colabora con asociados para apoyar la innovación en la gestión integrada de los recursos hídricos. Este tipo de cooperación ha sido importante debido al amplio alcance de las necesidades e iniciativas.

El WPP (i) es un fondo fiduciario de múltiples donantes financiado por el Reino Unido, los Países Bajos y Dinamarca. Este fondo busca mejorar los esfuerzos del Banco Mundial para reducir la pobreza a través del mejoramiento de la gestión de los recursos hídricos y la prestación de servicios de abastecimiento de agua. La iniciativa financia cerca del 40% de toda la labor analítica del Banco Mundial sobre el agua y, en la actualidad, apoya actividades en 55 países. El financiamiento del WPP pone atención especial en África, la igualdad de género, la reducción de la pobreza, además de la calidad de las operaciones crediticias. Se ha iniciado la segunda fase del programa, la cual es mayor en cuanto a tamaño y alcance.

La Iniciativa de Agua de Asia Meridional (SAWI, por sus siglas en inglés) es un fondo fiduciario de múltiples donantes lanzado en 2008 con el objetivo de fortalecer la gestión de los recursos hídricos dentro y entre los países de esta región, con énfasis en la cooperación y adaptación al cambio climático. Hasta la fecha, los donantes han comprometido un total de US$9,5 millones, de los cuales US$5,5 millones ya han sido transferidos al Banco Mundial.

En marzo de 2011, el Banco Mundial firmó un memorando de entendimiento con el Gobierno de Estados Unidos a fin de ampliar y mejorar la colaboración en el sector del agua. La institución trabaja en estrecha colaboración con 16 organismos estadounidenses para respaldar a los países en desarrollo en el manejo de las crisis mundiales del agua, tales como la falta saneamiento y agua potable segura, la reducción de los acuíferos, las sequías, las inundaciones y los impactos del cambio climático.

Próximos pasos

El liderazgo permanente del Banco Mundial y la consolidación de su apoyo serán fundamentales para garantizar los logros mencionados anteriormente y aumentar los beneficios para el alivio de la pobreza y el desarrollo sostenible. En la actualidad, el Banco Mundial está desarrollando una nueva visión de este tema, que fortalece las prácticas relacionadas con el fin de cumplir con las audaces aspiraciones de liderazgo y satisfacer la cambiante necesidad de los clientes. Esta perspectiva da un lugar central al sector hídrico para ayudar a las personas, economías y ecosistemas a prosperar y contribuir así a un mundo sin pobreza. Los próximos pasos del Banco Mundial serán:

  • Fortalecer las gestiones para abordar la variabilidad del clima en proyectos financiados por el Banco Mundial a través de un mejor sistema de almacenamiento, control de inundaciones y preparación para ofrecer respuestas de emergencia.
  • Dedicar más recursos a la exploración y fortalecimiento de los vínculos entre el agua y otros sectores, como energía, agricultura y medio ambiente, y garantizar que las consideraciones sobre el agua se incluyan en planificación sectorial del país.
  • Aumentar el apoyo a la energía hidroeléctrica y buscar más oportunidades que permitan mejorar la eficiencia de los sistemas de abastecimiento de agua.
  • Asegurar que el programa de la seguridad alimentaria considere el riego y trabaje con los clientes para mejorar la eficiencia de los actuales planes de regadío.
  • Fortalecer el uso y suministro de datos para la toma de decisiones y el diálogo entre países y facilitar la integración de tecnologías para contar con información más confiable.
  • Continuar con su sólido respaldo a las reformas institucionales y la formación de capacidades de organizaciones relevantes y fortalecer las asociaciones mundiales para generar un impacto permanente.

Beneficiarios

Es algo que Arwa Mohamed recuerda bien.  Cuando llovía, las calles de su vecindario en Taiz, República del Yemen, se inundaban tanto que las personas quedaban aisladas durante días. “Cuando llovía y los niños estaban en la escuela, teníamos miedo, porque el agua subía y cortaba las calles; quienes estaban en casa, normalmente las madres, esperaban a los niños mirando por la ventana para gritarles: ‘¡no crucen, es peligroso!’.  Una vez las aguas se llevaron a una anciana y a su nieto”. Por fin, comenta Arwa, “el vecindario es seguro. Sigue lloviendo, pero el agua ahora corre por debajo del vecindario (a través de un canal cubierto) y no por encima de él. Ahora contamos con estas calles bien pavimentadas y podemos cruzar incluso cuando hay inundaciones; antes, quedábamos completamente desconectados cuando llovía, ¿me comprende?”.

Para Amin Jibari, comerciante, el proyecto trajo seguridad a su hogar, que se encuentra en un sótano: “¡Se acabó! Ahora todo está bien después de que construyeron el canal y el muro de contención; ya no hay inundaciones, estamos relajados, ¡sin inundaciones!”. Amin señala que desde que se construyó el canal cubierto en las cercanías, ¡él y su familia de cinco personas ya no están en peligro!