Reseña de resultados Diciembre 01, 2017

Seguros climáticos

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Un programa de seguro contra riesgos puede contribuir a reforzar las actividades de socorro para países vulnerables y a acelerar la recuperación de Filipinas.

Desafío y oportunidades:

En una emergencia, los segundos cuentan. En las actividades de socorro, el acceso rápido a los fondos también puede marcar una diferencia, ya que permite tomar medidas tempranamente. Para quienes viven en situación precaria, esta posibilidad puede representar la salvación. En septiembre de 2017, apenas dos semanas después de que dos fuertes huracanes azotaran el Caribe, 10 países de la zona recibieron, por intermedio del Fondo de Seguro contra Riesgos de Catástrofe para el Caribe (CCRIF SPC), (i) más de USD 55 millones en pagos de seguros destinados a ayudar con la respuesta ante la emergencia e iniciar el proceso de recuperación.

, para restablecer los medios de subsistencia y reconstruir la infraestructura crítica, de modo que la población, las comunidades y las economías puedan recuperarse. El Banco Mundial y el Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR), (i) junto con sus asociados, están ideando soluciones mediante seguros y están suministrando financiamiento para ayudar a los países vulnerables a gestionar proactivamente los riesgos de desastre a través de una cartera de instrumentos financieros.

En 2015, por ejemplo, gracias a la póliza de seguros que adquirió por medio de la Iniciativa para la Evaluación y el Financiamiento de Riesgos de Catástrofe en el Pacífico (PCRAFI), (i) otro instrumento de financiamiento del riesgo respaldado por el Banco Mundial, Vanuatu recibió USD 2 millones para apoyar su recuperación apenas siete días después de que el ciclón Pam devastara el país. Si bien puede no parecer mucho dinero, el pago fue ocho veces mayor que el presupuesto público para emergencias. Resultó decisivo para trasladar por vía aérea hasta las zonas más afectadas a los enfermeros que prestaron asistencia vital.

Además de las soluciones soberanas (planes de seguro en los que el tenedor de la póliza es el propio Gobierno), los particulares y los hogares también pueden tener acceso a la cobertura de seguros contra los efectos de los desastres. Por ejemplo, el Mecanismo Mundial de Seguros Basados en Índices (GIIF), (i) del Grupo Banco Mundial, proporciona mecanismos de transferencia de riesgos de catástrofes y seguros basados en índices a pequeños agricultores, microempresarios e instituciones de microfinanzas de países en desarrollo. Ha facilitado cobertura de seguro por valor de USD 151 millones a unos 6 millones de personas, principalmente en África al sur del Sahara, Asia, y América Latina y el Caribe.

La Corporación Financiera Internacional (IFC) también participa activamente en este ámbito y mantiene una satisfactoria colaboración con PT Reasuransi MAIPARK, (i) de Indonesia, con el objeto de ofrecer, a las empresas agroindustriales del país, seguros contra las amenazas y los costos crecientes de los desastres naturales y los fenómenos climáticos.

Las soluciones proporcionadas por , y, en última instancia, a salvaguardar el desarrollo económico y las actividades de reducción de la pobreza. Se estima que, todos los años, unos 26 millones de personas quedan sumidas en la pobreza por desastres (i) tales como sequías, inundaciones, ciclones y terremotos. Cuando se calcula el impacto en el bienestar, se observa que los desastres acarrean a la economía mundial un costo estimado de USD 520 000 millones al año y que son los países vulnerables, en especial las comunidades más pobres, los que más padecen las consecuencias de los desastres.

A fin de acelerar las soluciones mencionadas, Alemania, el Reino Unido, el Banco Mundial, el GFDRR y más de 30 ONG y asociados del sector privado han puesto en marcha una nueva alianza mundial ─denominada InsuResilience─, (i) presidida conjuntamente por el Grupo de los Veinte Países más Vulnerables (V-20) y el Grupo de los Veinte (G-20). La alianza tiene como objetivo ampliar las soluciones de seguros y financiamiento relativas al riesgo climático en los países en desarrollo. Estimulará la creación de mercados eficientes de seguros contra los riesgos climáticos y el uso inteligente de planes relacionados con los seguros para las personas y los activos expuestos a riesgos en los países en desarrollo.

Acción transformadora:

Filipinas se cuenta entre los países más vulnerables a los desastres naturales. En agosto de 2017, estableció un programa de seguro contra riesgos de catástrofes, (i) el primero de este tipo a nivel subnacional, para otorgar a 25 provincias cobertura contra grandes tifones por valor de más de USD 100 millones agrupando los riesgos y transfiriéndolos a los mercados de reaseguros privados. Para el Banco Mundial, es la primera vez que celebra un acuerdo de reaseguro con un organismo del Estado y que ejecuta una operación en moneda nacional vinculada a riesgos de catástrofes.

En el marco de este programa, el organismo estatal de seguros, Government Service Insurance System, proporcionará un seguro contra riesgos de catástrofes tanto al Gobierno nacional como a las 25 provincias participantes. El Banco Mundial actúa como intermediario para transferir el riesgo del organismo a un grupo de reaseguradores internacionales elegidos mediante licitación pública: Nephila, Swiss Re, Munich Re a través de la subsidiaria NewRe, Axa y Hannover Re. Air Worldwide se encarga de modelizar los riesgos básicos de la operación.

Se trata del primer mecanismo subnacional de agrupación de riesgos. El programa forma parte de los constantes esfuerzos de las autoridades por fortalecer la capacidad nacional y local de gestión y respuesta ante los desastres. Es el corolario de seis años de intensa colaboración con el Banco Mundial, que incluyó la preparación del primer modelo de riesgos de catástrofes para el país y la aprobación de una estrategia de financiamiento de riesgos de desastres por el Departamento de Finanzas de Filipinas.

Resultados previstos:

A lo largo de los años, el Gobierno de Filipinas ha invertido en una cartera de instrumentos financieros que otorgan protección integral contra los efectos de los desastres y las perturbaciones climáticas, y entre los que se incluye una línea de crédito contingente del Banco Mundial. (i)

Según se prevé, los tifones ocasionarán al país pérdidas anuales de bienes por un valor promedio de USD 3500 millones. Este nuevo programa de seguro ayudará al país a reaccionar frente a los impactos de los desastres naturales de gran magnitud. Dará a 25 provincias rápido acceso al financiamiento, lo que les permitirá tomar medidas tempranas inmediatamente después de un desastre y ello, en definitiva, reducirá el impacto en las personas y en el desarrollo.

Cifras y datos básicos:

  • Se estima que,
  • Sin embargo, estas cifras no presentan el cuadro completo. Cuando se tienen en cuenta las consecuencias para el bienestar, en realidad los desastres cuestan a la economía mundial un 60 % más de lo que se suele informar, es decir, USD 520 000 millones al año.
  • Los instrumentos de protección financiera de rápido desembolso, como los créditos contingentes y los seguros, pueden reducir el impacto en el ámbito humanitario y ahorrar dinero, al facilitar rápidamente respuestas ante las crisis y actividades de socorro. En Etiopía, por ejemplo, cada dólar asegurado para responder sin demora a futuras sequías puede ahorrar hasta USD 5 en futuros costos.
  • En los últimos 10 años, 26 países de tres regiones ─África, el Pacífico, y América Central y el Caribe─ han pasado a integrar fondos soberanos de cobertura conjunta de riesgos de catástrofe.


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