Reseña de resultados Abril 18, 2018

Combate a la desnutrición en Perú: mejoras en la demanda, oferta y administración de servicios de salud y nutrición en tres regiones.

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Banco Mundial.


El uso de un enfoque multisectorial en las regiones de Amazonas, Cajamarca y Huánuco, Perú, estimuló la demanda de servicios de salud y nutrición entre las personas en situación de pobreza al aumentar la cobertura y calidad de estos servicios, mejorar el planeamiento presupuestario relacionado con la nutrición y dar seguimiento a los resultados. A través de estos esfuerzos el país redujo a menos de la mitad la desnutrición entre niños menores de cinco años, la cual pasó de 28 por ciento en 2008 a 13,1 por ciento en 2016.

Desafío

Desde mediados de 2000 y pese a ser una década de alto crecimiento económico y pobreza decreciente, los resultados peruanos en términos de desarrollo humano, en especial la desnutrición crónica infantil, continuaron rezagados. Luego de un estancamiento en los noventa, la tasa de desnutrición crónica en el país comenzó a declinar a principios de los 2000 al pasar de 30 por ciento a 23,8 por ciento en 2009, una cifra todavía preocupante. Paralelamente, entre 2005 y 2009, se produjo un aumento alarmante de la desnutrición crónica en áreas urbanas, de 13,5 a 16,2 por ciento, mientras que entre regiones siguieron registrándose grandes variaciones en las tasas. Por su parte, la falta de concientización entre los padres sobre el problema, la ausencia de rendición de cuentas entre los proveedores de salud y los escasos incentivos para mejorar los servicios contribuyeron a las elevadas tasas de desnutrición crónica.

A principios de la década de los años 2000, alrededor de medio millón de niños peruanos iniciaba sus vidas en condiciones desventajosas, las cuales trajeron consecuencias duraderas para los individuos y la nación: la desnutrición puede causar daños permanentes en el desarrollo intelectual de un niño y también pérdidas irreversibles en la formación de capital humano. Perú estaba arriesgando su capacidad de seguir mejorando en términos de reducción en la pobreza y desigualdad. Claramente era necesario tomar acción.

Enfoque

Uno de los resultados del enfoque sectorial de Juntos en el ámbito de la nutrición, fue la intervención innovadora —la primera de su tipo en el sector social peruano— que reconoció la desnutrición como un problema complejo, relacionado con una elevada prevalencia de enfermedades infecciosas y con la inadecuada atención tanto en alimentación como en prácticas de atención, así como también por el bajo peso de los niños al nacer. El programa Juntos preexistente proporcionaba efectivo a madres en situación de pobreza por llevar a sus hijos a exámenes periódicos de salud, crecimiento y nutrición, asegurándose también de que éstos asistieran a la escuela. Al ampliar la cobertura de Juntos a niños menores de 12 meses y mejorar el proceso de verificación para niños menores de 36 meses que ya estaban en el programa, Resultados en nutrición centró sus beneficios en el período crucial del desarrollo de un niño. Este programa, parte de un antiguo proceso de cooperación entre el Banco Mundial y el gobierno peruano, abordó la desnutrición crónica a través de diversas vertientes: un trabajo analítico sobre el sistema de salud del país, el apoyo de reformas bajo el Préstamo para políticas de desarrollo para resultados y rendición de cuentas (REACT DPL) y lecciones aprendidas durante al Proyecto ampliación del lavado de manos, una alianza coordinada por el Banco con 50 organizaciones peruanas que luchan contra la desnutrición y fomentan un cambio conductual en la higiene.

La experiencia de otros países muestra que la desnutrición puede reducirse a través de la combinación de intervenciones multisectoriales por el lado de la demanda, como las transferencias condicionadas en efectivo de Juntos y medidas orientadas a incrementar la cobertura y calidad de los servicios de salud y nutrición. Promover cambios conductuales en las madres respecto de la salud, higiene, atención y alimentación de sus hijos también demostró ser una alternativa efectiva para lograr resultados y prevenir la desnutrición en las nuevas generaciones de niños. A través de estos métodos ya probados, la operación apuntó a reducir la desnutrición infantil en las regiones peruanas de Amazonas, Cajamarca y Huánuco. Específicamente, la operación (i) estimuló la demanda de servicios de salud y nutrición al ampliar la cobertura de Juntos a niños menores de 12 meses, (ii) fomentó una mejora en la cobertura y calidad de los servicios de salud y nutrición en áreas geográficas seleccionadas y (iii) apoyó mejoras en el planeamiento presupuestario y el  seguimiento de resultados en servicios de nutrición del sector público.

Resultados

  • Entre 2011 y 2016 la tasa de desnutrición disminuyó en las tres regiones. De hecho, los descensos observados en Amazonas (10 puntos porcentuales), Cajamarca (8,2 puntos porcentuales) y Huánuco (11,7 puntos porcentuales) fueron más altos que el promedio nacional de 6,3 por ciento durante este período.
  • En las áreas de intervención la proporción de niños menores de 12 meses con vacunación completa pasó de 63,9 por ciento en 2011 a 86,4 por ciento en 2016, cabe apuntar que estos menores pertenecían a familias que recibieron apoyo para dar seguimiento a los indicadores de crecimiento, salud y nutrición de sus hijos, así como asesoría para promover cambios conductuales a través de sesiones demostrativas comunitarias (p. ej. Control de Crecimiento y Desarrollo o paquetes CRED). En relación a esto, es importante señalar que el porcentaje de niños menores de 36 meses que recibió paquetes CRED completos llegó a 70 por ciento en 2016 cuando en 2012 fue de  67 por ciento.
  • El porcentaje de beneficiarios menores de 24 meses de Juntos, que fue registrado en el sistema informático del programa a través de un certificado de nacimiento y un Número de Identidad Nacional y que fue afiliado al Seguro de Salud Integral peruano, aumentó de manera dramática al pasar de  18 por ciento en 2011 hasta 74 por ciento en 2016.
  • De no haber recibidido ningún equipo para brindar el paquete CRED ni vacunas en 2011, en 2016 el porcentaje de clínicas de salud dotadas con dicho equipo y vacunas alcanzó 91 por ciento, en las tres áreas objetivo.

Contribución del Grupo del Banco

El Banco, a través del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, proporcionó un préstamo de US$25 millones como contribución al costo de la operación y también administró dos subvenciones de fondos fiduciarios por un total de US$260.000 para respaldar el financiamiento de actividades relacionadas con la asistencia técnica.

Socios

El Banco trabajó en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo quien respaldó el programa Juntos a través de un préstamo de apoyo presupuestario y una subvención para asistencia técnica. El Banco también colaboró con la Comisión Europea, financiadora del EUROPAN, una subvención de respaldo presupuestario de €60 millones, destinada al gobierno peruano para apoyar el objetivo de reducir la desnutrición infantil. Se dio una fuerte coordinación con agencias bilaterales y multilaterales mediante la asistencia a mesas redondas temáticas realizadas por donantes. Estas incluyeron a la Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit alemana, la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional, el Departamento para Desarrollo Internacional del Reino Unido y la Agencia Japonesa para la Cooperación Internacional. En cuanto a la coordinación en aspectos relacionados a la nutrición de operaciones paralelas, esta incluyó a la Fundación Gates y la Iniciativa Nutrición (una coalición de ONG, las Naciones Unidas y agencias bilaterales). Asimismo, contó con apoyo adicional del Fondo Fiduciario Japonés para el Desarrollo Social y el Fondo Fiduciario Japonés para la Ampliación de la Nutrición, los cuales otorgaron subvenciones de US$180.000 y US$80.000 respectivamente, para financiar actividades de asistencia técnica.

Beneficiarios

Edith Zambrano Reyes y su hijo de 17 meses, Yharif, fueron beneficiarios directos de la campaña peruana que brinda a los niños el mejor comienzo de vida posible. “Él está al día en todos sus controles. Tuvo algunos problemas de bajo peso en los primeros meses de vida, pero no ahora. Las enfermeras son muy buenas explicando cómo estar alerta ante posibles enfermedades como el sarampión, tuberculosis o gripe”, dijo Reyes. “Durante mi embarazo, recibí muchos consejos del nutricionista respecto a qué comer y qué evitar”.

Hacia adelante

El éxito peruano en términos de reducción de la desnutrición es admirado en países de todo el mundo. Delegaciones de otros países vistan Perú de manera periódica para aprender cómo adaptar el enfoque peruano a sus contextos. A pesar de los logros del país en los últimos años, la desnutrición sigue siendo un desafío: 38 por ciento de los niños indígenas están desnutridos, lo que confirma la necesidad de intervenciones adicionales, mientras que la anemia es una preocupación creciente que afecta a 59 por ciento de niños de entre 6 y 11 meses de edad. Ambos problemas persisten entre las principales preocupaciones del gobierno peruano.


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Video: Dando la talla: El éxito del Perú en la lucha contra la desnutrición crónica

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