Reseña de resultados Julio 25, 2018

Promover la adaptación en México: protegiendo a las comunidades ante el impacto del cambio climático

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Comunicación Inecc


México abordó su continua vulnerabilidad ante el impacto del cambio climático impulsando medidas para fortalecer la resiliencia climática en los humedales costeros del golfo de México. Estas medidas incluyen la elaboración e implementación de planes de gestión de humedales, el planteo de hipótesis de impacto ante el cambio climático, el diseño de medidas de adaptación y prestación de asistencia técnica para fortalecer la coordinación técnica y la generación de datos y análisis.

Desafío

México es particularmente vulnerable a las consecuencias del cambio climático global, muchas de los cuales son irreversibles. Dichas consecuencias incluyen el constante aumento del nivel del mar, que afecta las áreas costeras y las cuencas interiores, una subida en la temperatura de la superficie del mar en el golfo de México, huracanes más potentes, cambios en el ciclo hidrológico que dan como resultado una mayor frecuencia de lluvias intensas y tormentas fuertes, sequías más prolongadas y frecuentes, y descensos netos en el agua de escorrentía.

A nivel regional, los ecosistemas más propensos a sufrir el impacto del cambio climático son los humedales costeros a lo largo del golfo de México. Las Comunicaciones Nacionales de México a las Naciones Unidas identificaron a los humedales del Golfo como una prioridad inmediata para la adaptación. Ubicadas en el curso bajo de los principales ríos tributarios del Golfo, estos humedales constituyen un ecosistema muy productivo para México. También brindan una variedad de servicios ambientales, incluidos un régimen de regulación hidrológica; protección de asentamientos humanos a través del control de inundaciones y amortiguación del impacto de las tormentas; conservación y reposición de aguas freáticas costeras; reducción de la contaminación; regulación y protección de la calidad del agua; y hábitats para peces, crustáceos, aves acuáticas y vida silvestre, incluidas aves migratorias.

Enfoque

El Proyecto Adaptación ante el Impacto del Cambio Climático en los Humedales Costeros del Golfo de México fue el primer intento del Banco Mundial y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial de respaldar las medidas de adaptación al cambio climático de México. El proyecto tuvo su origen en la estrategia mexicana para hacer frente a las consecuencias del cambio climático y constituyó un elemento importante en la estrategia de adaptación del gobierno. Debido a que el enfoque mexicano para el cambio climático se encontraba en una fase muy temprana cuando se elaboró el proyecto, el diseño del mismo se concentró en desarrollar un conjunto de actividades piloto en diferentes áreas a lo largo de la vulnerable costa del Golfo mexicano.

Se eligieron áreas piloto en los estados de Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Quintana Roo para conservar y recuperar ecosistemas marinos, costeros y dependientes del agua. (Las actividades propuestas para el piloto en Tamaulipas fueron canceladas más tarde debido al nivel de criminalidad e inseguridad imperantes en el estado.) El proyecto se centró en acciones que contribuirían a la adaptación de las poblaciones locales ante inundaciones, falta de agua potable, inseguridad alimentaria y conservación de manglares. La implementación del proyecto estuvo muy arraigada en la participación activa de las partes interesadas a nivel local, con subproyectos y actividades complementarias en las tres áreas piloto elegidas con aportes y la participación activa de las partes interesadas. Se hizo especial hincapié en el empoderamiento de las mujeres locales.

Resultados

En sus cinco años de duración (2011–2016), el proyecto ayudó a promover la adaptación a las consecuencias del impacto del clima en los humedales costeros del golfo de México mediante la implementación de medidas piloto en tres sitios: los estados de Veracruz, Tabasco y Quintana Roo. Sus logros principales fueron:

  • Se elaboraron planes de ordenamiento territorial que incorporan actividades de adaptación al cambio climático, que luego fueron implementados en la Laguna de Alvarado, en Veracruz y Tabasco. El plan de gestión de áreas protegidas de Sian Ka’an también fue revisado y examinado junto a las partes interesadas locales para que tuvieran en cuenta el cambio climático.
  • Como parte de las medidas de adaptación implementadas en los tres sitios piloto, (i) más de 50 hectáreas de ecosistemas de manglares y 10 hectáreas de zonas ribereñas fueron reforestadas en Veracruz y Tabasco; (ii) al menos 70 hectáreas de flujos de agua en el ecosistema manglar de El Playón en Sian Ka’an y al menos 3 kilómetros cuadrados en Papaloapan fueron rehabilitados; y (iii) los arrecifes de coral en Sian Ka’an fueron repoblados en seis áreas con genotipos de coral resistente a la temperatura. Cada una de estas medidas contribuye a la adaptación ante del cambio climático. El desarrollo de los manglares mitiga el impacto negativo de los episodios climáticos extremos, y el control de los flujos de agua minimiza el impacto de inundaciones potenciales. El repoblamiento de arrecifes de coral también contribuye a mitigar el potencial impacto negativo de los episodios climáticos extremos.
  • Las hipótesis en torno al impacto del cambio climático fueron elaboradas para cuencas específicas y para humedales costeros, respaldando la base de conocimiento necesaria para incorporar el cambio climático en el planeamiento y gestión de recursos hídricos y humedales. Las evaluaciones se llevaron a cabo bajo tres hipótesis diferentes de cambio climático en relación a las escorrentías superficiales a nivel nacional, mientras que se elaboró un modelo para analizar la ejecución de una medida adaptativa relacionada con la disponibilidad de agua en la Laguna de Alvarado (Veracruz). También se elaboraron modelos de flujo hidrológico para tres proyectos piloto en Quintana Roo, Tabasco y Veracruz.

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Contribución del Grupo del Banco

El Banco Mundial, a través del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, proporcionó US$4,2 millones para cubrir parte del costo de la operación. Asimismo, el gobierno de Japón, a través del Fondo Fiduciario para el Desarrollo de Políticas y Recursos Humanos (Policy and Human Resources Development Trust Fund, PHRD) —administrado por el Banco—, proporcionó US$0,51 millones en 2007 para apoyar la elaboración del proyecto.

Socios

Además de financiamiento del PHRD, el gobierno japonés aportó alrededor de US$350.000 de su Instituto de Investigaciones Meteorológicas y unos US$190.000 de la Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa para apoyar el monitoreo hidrológico.

México contribuyó de manera significativa al financiamiento del proyecto con US$17,14 millones. Se canalizaron US$350.000 en recursos de los prestatarios a través de la Estrategia de Protección Ambiental de PEMEX para el desarrollo de los humedales de Alvarado, mientras que una contribución de US$15 millones de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) apoyó mejoras en la calidad del agua en las áreas piloto. Estas actividades concluyeron en 2008 y 2009, respectivamente. El Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) realizaron donaciones en especie de infraestructura y recursos humanos equivalentes a US$1,25 millones y US$540.000, respectivamente.

La participación del INECC como órgano ejecutor fue de suma importancia. Su director siguió de cerca el desarrollo del proyecto, fortaleciendo de manera sustancial la participación de otras agencias y el esfuerzo de cabildeo. Otras agencias involucradas directamente en el proyecto incluyen la Comisión Nacional de Áreas Protegidas, CONAGUA, Nacional Financiera (NAFIN) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

INECC, junto a organizaciones internacionales, organizó la Reunión Internacional sobre Adaptación Basada en Ecosistemas 2016 en México para presentar los resultados y lecciones del proyecto a más de 70 representantes de agencias públicas, el ámbito académico, ONG, sociedad civil y especialistas y agencias internacionales (de Alemania, Perú, Brasil, Costa Rica, Colombia, Filipinas, Sudáfrica, Tailandia y Cuba) que trabajan en temas de adaptación.

Beneficiarios

Los principales beneficiarios del proyecto son las comunidades costeras locales en la región del Golfo donde las actividades piloto tuvieron lugar: residentes de y de los alrededores de la Reserva Biósfera Sian Ka’an Punta Allen en Quintana Roo, los humedales Carmen-Pajonal-Machona en Tabasco y los humedales de la cuenca del río Papaloapan en Veracruz. Los beneficiarios participaron de manera activa en la selección de las medidas de adaptación a ser ejecutadas en cada lugar, beneficiándose de la protección adicional resultante frente al impacto cada vez más negativo de los eventos climáticos extremos relacionados con el cambio climático.

Institucionalmente, los principales beneficiarios fueron INECC e IMTA, junto a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y los municipios donde se ubicaron los pilotos. Estas agencias y municipios se beneficiaron con equipos, financiamiento y una mayor capacidad técnica y operativa para identificar y ejecutar medidas de adaptación.  

Hacia adelante

Esta fue la primera iniciativa consolidada e integrada dirigida a abordar el tema del cambio climático en México; todas las instituciones involucradas aprendieron y evolucionaron en su enfoque general ante estos desafíos cruciales. Si bien a la fecha de finalización del proyecto no se había definido ninguna actividad de seguimiento, las conversaciones entre el Banco, el Ministerio de Finanzas mexicano, INECC, IMTA y NAFIN continúan, tendientes a proporcionar continuidad a los pilotos ya ejecutados y ampliar las lecciones obtenidas en este proyecto.