Panorama general

  • Los avances tecnológicos son una fuerza motriz del crecimiento económico, la participación ciudadana y la creación de empleo. En particular, las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) están reconfigurando muchos aspectos de las economías, los Gobiernos y las sociedades en todo el mundo.

    En este contexto, el acceso a Internet se ha convertido en un instrumento fundamental de desarrollo. La denominada Cuarta Revolución Industrial es una revolución digital que exige acceso universal y confiable a Internet. Sin dicho acceso, muchos países en desarrollo no podrán participar plenamente en una economía cada vez más móvil y digital.

    Los funcionarios públicos, las empresas y los ciudadanos de los países en desarrollo pueden aprovechar el poder transformador de las TIC para prestar servicios más eficientes, catalizar el crecimiento económico y fortalecer las redes sociales. El 95 % de la población mundial vive ahora en una zona cubierta por una red móvil o celular. En Tanzanía, por ejemplo, por cada intermediario financiero existen 10 agentes de dinero móvil. Más de la mitad de los tanzanos que viven con menos de USD 2 al día tiene acceso a tecnologías móviles.

    Pero aunque la revolución digital es un fenómeno mundial, todavía existen enormes desigualdades entre los países y dentro de ellos en lo que respecta a penetración, asequibilidad y desempeño de los servicios de TIC.

    Si bien casi la mitad de la población mundial tenía acceso a Internet en 2016, la tasa de penetración en los países menos adelantados (PMA) era solo del 15 %, o sea una de cada siete personas.

    Un factor que contribuye a ello es el persistente costo prohibitivo del acceso a Internet a través de banda ancha móvil o fija en muchos países en desarrollo, donde la falta de infraestructura de TIC y los obstáculos regulatorios entorpecen el desarrollo de la banda ancha. En diciembre de 2015, el costo de los servicios móviles de banda ancha era de alrededor del 17 % del ingreso nacional bruto (INB) medio mensual per cápita en los PMA, en comparación con tan solo el 5 % a nivel mundial.

    La velocidad de los servicios de banda ancha también varía. Comúnmente en los países desarrollados los servicios de banda ancha fija ofrecen una velocidad mínima de 10 10 Mbit/s; en cambio, en los PMA solo el 7 % de los servicios de banda ancha fija ofrece dicha velocidad a los usuarios.

    El mundo estableció una meta ambiciosa para el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 9, que consiste en "Aumentar significativamente el acceso a la tecnología de la información y las comunicaciones y esforzarse por proporcionar acceso universal y asequible a Internet en los países menos adelantados de aquí a 2020". Es evidente que los Gobiernos, el sector privado y la comunidad internacional aún tienen mucho por hacer para lograr esta meta y superar la brecha digital.

    Sin embargo, el avance es posible. Reformas eficaces de las políticas de TIC pueden suscitar un mayor volumen de inversión privada en infraestructura de banda ancha y disminuir los costos del acceso a Internet. Los Gobiernos también pueden garantizar una tributación justa para la industria de las telecomunicaciones y usar fondos del servicio universal para centrarse en la implementación de servicios de banda ancha en asociación con otros agentes y respetando los principios de acceso abierto para promover una competencia sana. Estos esfuerzos respaldarán de manera directa la reducción de la pobreza, y el fomento de la prosperidad compartida.

    Última actualización: Sep 27, 2017

  • El Banco Mundial considera que las TIC son una oportunidad trascendental para el desarrollo sostenible. Para ayudar a los países clientes a aprovechar los beneficios de las tecnologías digitales, el plan de actividades del Banco Mundial en el sector de las TIC para los próximos tres años (2016-18) tiene los siguientes propósitos:

    • Ampliar la conectividad digital, centrando la atención en el aumento del acceso asequible a banda ancha para todos, incluidas las mujeres, personas con discapacidad, comunidades desfavorecidas y habitantes de zonas rurales y remotas. Para lograr este objetivo, el Banco Mundial apoya los esfuerzos de los países destinados a establecer marcos normativos y regulatorios adecuados que promuevan un entorno competitivo para las TIC. El Banco Mundial también proporciona financiamiento para la construcción o la mejora de la infraestructura de las TIC.
    • Desarrollar soluciones y plataformas digitales que puedan mejorar la prestación de servicios públicos y lograr una mayor apertura, eficacia y responsabilidad de los Gobiernos.

    En el Informe sobre el desarrollo mundial 2016: Dividendos digitales (i) se indica que las tecnologías digitales, fundamentalmente la telefonía móvil e Internet, han contribuido a un grado considerable de crecimiento. Por ejemplo, se calcula que un aumento del 10 % en las conexiones de alta velocidad a Internet en los países en desarrollo es capaz de movilizar un aumento medio del 1,4 % del crecimiento económico.

    Las TIC tienen el potencial de impulsar el desarrollo económico de muchas maneras, por ejemplo, mejores servicios para los ciudadanos a través de proyectos de gobierno electrónico; generación de empleo en las industrias creativas y de alta tecnología, y más corrientes comerciales y oportunidades para que los pequeños productores de países en desarrollo se vinculen a cadenas de valor mundiales. Ampliar el acceso digital traerá aún más beneficios en materia de innovación, emprendimientos y creación de empleo.

    En el ejercicio de 2017, la cartera del Banco Mundial comprendía 156 proyectos independientes de TIC o proyectos con un componente de TIC, con compromisos totales que ascendían a USD 4000 millones. Cada vez son más los componentes de TIC que se incluyen en proyectos de diferentes ámbitos, como transporte, educación, salud, agricultura y gestión del sector público.

    En los últimos años, la Corporación Financiera Internacional (IFC) ha proporcionado más de USD 7000 millones para más de 400 proyectos de telecomunicaciones, medios de comunicación y tecnología en 86 países, con inversiones en tecnologías innovadoras en diversos ámbitos, como manufactura, infraestructura, salud, educación y comercio electrónico. La estrategia de inversión de IFC en el sector de las TIC se centra en el respaldo de la construcción de infraestructura para banda ancha con el objeto de aumentar el acceso a Internet, particularmente en África, Asia central y Asia meridional, donde se han planificado varias intervenciones conjuntas de IFC y el Banco Mundial. Otra prioridad clave de IFC es promover la innovación en la prestación de servicios digitales, como tecnología financiera, cibersalud, educación digital y comercio electrónico.

    Por su parte, el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) ha proporcionado garantías de inversión por un total de más de USD 2000 millones en el sector de las TIC en los últimos 25 años, USD 855 millones de ese monto se destinaron a proyectos en África al sur del Sahara.

    Para ofrecer soluciones digitales a los países en desarrollo y poner en práctica la ambiciosa agenda descrita en el Informe sobre el desarrollo mundial 2016, el Banco Mundial estableció recientemente la Alianza para el Desarrollo Digital (DDP, por sus siglas en inglés), una plataforma de innovación digital y financiamiento del desarrollo. La DDP reúne a asociados de los sectores público y privado con el fin de promover la creación y aplicación de estrategias de desarrollo digital y facilitar el intercambio de conocimientos mundiales sobre el desarrollo digital.

    La labor del Banco Mundial en lo que respecta a las TIC se basa en estudios analíticos exhaustivos. Las últimas publicaciones son las siguientes:

    Última actualización: Sep 27, 2017

  • La labor del Grupo Banco Mundial en el sector de las TIC tiene como propósito el empoderamiento social, económico y político de la población para reducir la pobreza y aumentar la prosperidad compartida. A continuación se presentan algunos ejemplos de proyectos que han reducido los obstáculos al acceso a la telefonía móvil e Internet, han promovido el empleo, y han mejorado la eficacia y la transparencia de los Gobiernos.

    En Kenya, el Proyecto de Infraestructura de las Comunicaciones y Transparencia (i) contribuyó a reducir de manera considerable el precio de los servicios de Internet de banda ancha, ampliando al mismo tiempo el alcance geográfico de la red. Paralelamente, el proyecto se valió del mejor acceso a Internet como una oportunidad para mejorar los resultados en múltiples sectores. En concreto, con el proyecto se aumentó la transparencia, la rendición de cuentas y la descentralización del sector público mediante la implementación del sistema integrado de información relativa a la gestión financiera en los Gobiernos de los 47 condados del país, poniéndose además a disposición del público en general 945 conjuntos de datos y 93 mapas digitales en un portal único. Otros centros de atención del programa fueron la educación y la creación de empleo: más de 190 instituciones de educación superior y 150 escuelas fueron equipadas con Internet de banda ancha y puntos de acceso a wifi. Nailab, una incubadora de emprendimientos, ha prestado apoyo a jóvenes emprendedores para el desarrollo de nuevos servicios y aplicaciones, la creación de planes de negocios sostenibles y la obtención de acceso a financiamiento.

    En la región del Pacífico, el Banco Mundial ayuda a los habitantes de islas remotas a obtener acceso a Internet de banda ancha, facilitando y reduciendo el costo de la conexión para que las personas se comuniquen con sus amigos y lugares de trabajo, y tengan acceso a los conocimientos. En agosto de 2013, mediante un nuevo cable de fibra óptica de 830 kilómetros de longitud (i) se conectó a Tonga —un archipiélago de 176 islas repartidas en más de 700 000 kilómetros cuadrados de océano— con Fiji y de ahí con redes mundiales de banda ancha. En consecuencia, el precio por hogar del servicio mensual de Internet, por gigabyte, ha disminuido el 60 %, y el uso del servicio de banda ancha se ha multiplicado por 10. Se espera que la llegada de la banda ancha a Tonga contribuya a crear más empleos a nivel local a través de la expansión de las empresas, y a facilitar el acceso a servicios de salud y educación a distancia. Se prevé que beneficios semejantes se extiendan en toda la región del Pacífico, a medida que otros países participen en el Programa de Conectividad Regional en el Pacífico.

    En Somalia, mediante el Proyecto de Apoyo al Sector de la Tecnología de la Información y las Comunicaciones (i) se ayuda al Gobierno federal a desarrollar un entorno regulatorio propicio para el sector de las telecomunicaciones, y se apoya la expansión equitativa y eficiente de la conectividad. El Gobierno ha habilitado salas modernas de comunicación y conectividad internacional en 15 ministerios de Mogadishu, y en la actualidad se encuentra ampliando los servicios a los ministerios de los seis estados administrados por el Gobierno federal. Después de la participación de 1800 hogares en la primera encuesta nacional sobre el uso de dinero móvil, el Banco Central de Somalia empezó a pagar los salarios a los empleados públicos a través de una plataforma experimental de pagos con dinero móvil. Además, como parte del plan de respuesta de emergencia del Banco Mundial ante la sequía en el Cuerno de África, dicha experiencia experimental se está ampliando para ofrecer transferencias monetarias a las comunidades afectadas por la sequía.

    En Afganistán, con un crédito por un monto de USD 22 millones se respaldaron reformas que aumentaron la competitividad del mercado de las telecomunicaciones, y atrajeron más de USD 1200 millones en inversiones privadas. Esto ayudó a que el número de suscriptores de telefonía pasara de 57 000 a 13,4 millones entre 2002 y 2010, y los costos de las llamadas telefónicas, de USD 2 a USD 0,10 por minuto.

    Otro proyecto por valor de USD 50 millones tiene como propósito ampliar el acceso de más habitantes del país a Internet, sobre la base del uso generalizado de teléfonos móviles para mejorar la prestación de servicios públicos y el respaldo para nuevos emprendimientos en el sector de las TIC. Hasta la fecha, se han instalado alrededor de 186 kilómetros de cable de fibra óptica, y se ha capacitado a unos 600 afganos para que se formen como profesionales especializados en tecnologías de la información.

    En Nicaragua, con un proyecto reciente se amplió el acceso a Internet de banda ancha y la cobertura de telefonía móvil a algunas de las zonas más remotas del país, y se redujo al mismo tiempo el precio de los servicios de telecomunicaciones. En particular, con dicho proyecto se facilitó la instalación de otros 104 puntos de acceso a Internet de banda ancha en 101 municipios.

    En Myanmar, el Banco Mundial ayudó al Gobierno a crear un entorno regulatorio adecuado y atraer inversión extranjera y, al mismo tiempo, desarrollar la industria local de las tecnologías de la información y crear empleos. En 2012, una tarjeta SIM costaba USD 2500, mientras que hoy cuesta solo USD 1,10 y los usuarios pueden elegir entre tres operadores. El Gobierno ha anunciado que pronto entrará al mercado un cuarto operador.

    En África occidental, el Banco Mundial ha ayudado a conectar a siete países con el sistema de cable submarino de fibra óptica de ACE (Africa Coast to Europe). En consecuencia, el precio del acceso a Internet se ha reducido extraordinariamente —en más de la mitad en la mayoría de los casos—, y eso permitió que más escuelas, hogares y empresas pequeñas y medianas se puedan conectar a Internet de mejor calidad. En Gambia, por ejemplo, el precio mayorista del acceso a Internet es inferior a la quinta parte de lo que solía costar en el pasado.

    En Moldova, el Banco Mundial y sus asociados han ayudado a cumplir con un ambicioso programa que tiene el propósito de transformar la prestación de servicios públicos mediante las TIC. Las medidas incluyen la instalación de la primera infraestructura de nube compartida por el sector público para un país cliente, y la puesta en marcha de servicios electrónicos en línea que han mejorado la interacción entre el Gobierno y los ciudadanos. Por su trabajo en este ámbito, Moldova ha recibido varios premios internacionales, entre ellos uno de Transparencia Internacional.

    Los periodistas que quieran saber más sobre la labor del Banco Mundial en materia de desarrollo digital pueden comunicarse con Mauro Azeredo, oficial superior de Comunicaciones, correo electrónico: mazeredo@worldbank.org.

    Última actualización: Sep 27, 2017


Recursos adicionales

Contactos en la oficina del país

Washington, DC
Xavier Muller
Online Communications
xmuller@worldbankgroup.org