Industrias extractivas: Panorama general

Alrededor de 3500 millones de personas viven en países ricos en petróleo, gas o minerales y es común que estos recursos se conviertan en una fuente de conflicto en lugar de ser una fuente de oportunidades. En muchos de estos países también existe pobreza y corrupción y se producen conflictos debido a la mala gestión de gobierno.

Los recursos minerales desempeñan una función preponderante en 81 países, que en conjunto representan una cuarta parte del producto interno bruto (PIB) mundial y la mitad de la población del mundo. África por sí sola posee alrededor del 30 % de las reservas minerales, el 10 % del petróleo y el 8 % del gas natural que existen en el mundo. Al mismo tiempo, cerca del 43 % de su población vive en condiciones de extrema pobreza.

El Banco Mundial ayuda a los países a aprovechar las oportunidades en materia de desarrollo, reducción de la pobreza y prosperidad compartida, concentrándose en la gestión eficaz de las industrias extractivas, aumentando la movilización de recursos nacionales, incrementando la transparencia, promoviendo el crecimiento inclusivo, y asegurando que las necesidades de las comunidades locales sean atendidas y se proteja el medioambiente.

Última actualización: Abr 10, 2017

La labor del Banco Mundial en el sector de las industrias extractivas se focaliza en tres pilares principales que respaldan los objetivos generales de poner fin a la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida. Estos son: 1) sostenibilidad financiera, 2) sostenibilidad social, y 3) sostenibilidad ambiental. Para lograr estas metas generales, el Banco utiliza una variedad de instrumentos, que incluyen financiamiento, estudios analíticos, servicios de conocimientos y alianzas mundiales.

Junto con el financiamiento básico, la labor analítica y los productos de conocimientos, el Banco Mundial administra varios fondos fiduciarios de múltiples donantes (MDTF) para alcanzar las ambiciosas metas del desarrollo. El MDTF del Servicio de Apoyo a las Prácticas Mundiales de Industrias Extractivas (EGPS) (i) proporciona respaldo a programas que abarcan desde temas como la transparencia y el buen gobierno hasta las reformas legales y regulatorias, la diversificación económica local, el fortalecimiento institucional, y la sostenibilidad social y medioambiental.

La Asociación Mundial para la Reducción de la Quema de Gas (GGFR) (i) es una iniciativa público-privada compuesta por empresas petroleras internacionales y nacionales, Gobiernos e instituciones internacionales. La GGFR tiene como objetivo poner fin a la quema regular de gas en sitios productores de petróleo en todo el mundo como una forma de aumentar el acceso a la energía, mejorar la eficiencia energética y mitigar el cambio climático. La asociación colabora con la industria y los Gobiernos de todo el mundo para aprovechar el gas natural asociado a la producción de petróleo y conservarlo o darle un uso productivo en lugar de desperdiciarlo en las operaciones de quema de gas, que generan millones de toneladas de emisiones de CO2.

Sostenibilidad financiera: el Banco trabaja con los Gobiernos para fortalecer los sistemas fiscales, eliminar los subsidios y mejorar la administración tributaria y la transparencia de los ingresos. Con esto, ayuda a fortalecer la resiliencia ante crisis económicas y disminuir las oportunidades de seguir una trayectoria de “maldición de los recursos”. También ayuda a los Gobiernos en la implementación de soluciones financieras estructuradas para reducir el riesgo de las inversiones del sector privado, fortalecer a las empresas y reforzar las alianzas público-privadas.

El Banco también trabaja con los Gobiernos en la formulación de políticas sobre los regímenes mineros, de petróleo y de gas, y en la formación de capacidades para mejorar la gestión. Esta labor comienza con el apoyo en la negociación de contratos e incluye marcos legales y regulatorios, administración de impuestos y regalías, y gestión de los ingresos.

Para promover la gestión transparente de los ingresos, el Banco apoya la implementación de la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI, por sus siglas en inglés) y lo hace entregando asistencia técnica a los países que publican y verifican los pagos de empresas y los ingresos gubernamentales provenientes del petróleo, el gas y los minerales. Un total de 51 países están aplicando las normas de la EITI, de los cuales 49 son países elegibles para recibir asistencia del Banco.

Con el apoyo a los Gobiernos para generar entornos propicios, mejorar el buen gobierno sectorial y reducir los riesgos, las industrias extractivas pueden movilizar grandes inversiones del sector privado mediante la intervención de la Corporación Financiera Internacional (IFC).

Sostenibilidad social: para obtener resultados de desarrollo efectivos, las comunidades locales deben participar activamente en las operaciones de las industrias extractivas, aprovechando la infraestructura del sector, la creación de empleos y las oportunidades para la pequeñas empresas con el fin de conseguir un desarrollo sostenible en el tiempo. Con ese propósito, el Banco promueve el crecimiento inclusivo y reúne a diversos actores para mejorar la rendición de cuentas y disminuir el impacto en las comunidades, las mujeres y las personas más vulnerables, particularmente en zonas frágiles. La institución también aprovecha proyectos de industrias extractivas para generar valor compartido y mejorar los medios de subsistencia.

Sostenibilidad ambiental: el Banco Mundial trabaja con los Gobiernos en la elaboración de evaluaciones estratégicas ambientales y sociales para adelantarse a los impactos en los sectores e incorporar prioridades ambientales y sociales en las recomendaciones de políticas y regulaciones para las industrias extractivas.

 

Última actualización: Abr 10, 2017

El Grupo Banco Mundial tiene presencia en las industrias extractivas en alrededor de 70 países y, por un margen importante, es el principal proveedor de asistencia para el desarrollo en este sector. La inversión total en los últimos 10 años es de aproximadamente US$9000 millones. En el ejercicio de 2015, las operaciones de financiamiento del Banco Mundial en estas industrias sumaron US$480 millones y estuvieron dirigidas a los países más pobres. A estos recursos se agregaron otros US$19 millones en cofinanciamiento aportado por otros donantes. De estos proyectos, la mayoría se ejecutó en África, uno en Asia meridional y uno en Asia oriental. Además, el Banco Mundial comprometió en el ejercicio de 2015 más de US$38 millones con cargo a fondos fiduciarios para reformas en el sector de las industrias extractivas.

Buen gobierno y gestión de los ingresos:

• Ghana: el Proyecto de Fortalecimiento de la Capacidad en el Sector del Petróleo y del Gas logró mejorar la capacidad nacional de regulación y promover la transparencia de los ingresos y los pagos en el sector. Al inicio del proyecto aún no existía la Comisión de Petróleo de Ghana (PCG, por sus siglas en inglés) y la iniciativa fue fundamental para ayudar a la PCG a asumir sus funciones como organismo regulador del petróleo y el gas. En la actualidad, la PCG tiene 68 funcionarios, de los cuales cerca de un tercio es personal técnico con formación en geología, geofísica e ingeniería. La PCG está comenzando a operar como un organismo regulador confiable de dos de sus mandatos principales: la gestión de los recursos y los asuntos de contenido local. En forma paralela y en colaboración con la EITI de Ghana, el Departamento de Petróleo y Gas del Ministerio de Finanzas recibió capacitación y equipamiento para apoyar la preparación de informes trimestrales sobre los ingresos provenientes de estos recursos. Estos informes ahora se publican periódicamente.

Diversificación de la economía local:

• Guinea: el Banco Mundial comenzó a financiar la elaboración de un plan de infraestructura minera para este país en el ejercicio de 2013, que exploró el principio de infraestructura compartida y multifuncional para las empresas mineras y la economía en general. En lugar de que cada mina desarrollara su propia infraestructura ferroviaria y portuaria, este modelo demostró que la infraestructura compartida y multifuncional es práctica y financieramente viable, y además genera ahorros importantes en los gastos de capital, reduce la huella medioambiental y trae beneficios económicos para el país. Se propusieron tres corredores de infraestructura: el septentrional (bauxita), el nororiental (oro) y el sudoriental (mineral de hierro). Guinea ha estado utilizando este modelo para promover la inversión en infraestructura en el país y coordinar los planes de infraestructura minera.

Sostenibilidad social y ambiental:

• Papua Nueva Guinea: como parte de un programa de asistencia técnica a la minería que se inició en el ejercicio de 2008, se brinda apoyo a pequeñas donaciones para mujeres y se creó y capacitó al Comité Técnico de Mujeres en la Minería en diferentes departamentos del país. Los programas de respaldo al empoderamiento de la mujer en comunidades donde se extrae petróleo, gas y minerales --que incluyen componentes de proyectos mineros pequeños y artesanales, alfabetización y aritmética, y empoderamiento de niñas adolescentes-- han apoyado hasta la fecha la capacitación de más de 1200 mujeres.

Última actualización: Sep 15, 2015

Para lograr los objetivos de sostenibilidad y buena gobernanza de las industrias extractivas, que en muchos países en desarrollo constituyen el motor del crecimiento económico y la reducción de la pobreza, el Banco Mundial ha establecido alianzas con diversas organizaciones del sector. Esto ayuda a armonizar los esfuerzos, al tiempo que se movilizan recursos y conocimientos especializados para poner fin a la pobreza y promover la prosperidad compartida.

 

Última actualización: Abr 10, 2017