Panorama general

  • Los sistemas financieros sólidos sustentan el crecimiento económico y el desarrollo y son cruciales para la misión del Grupo Banco Mundial de aliviar la pobreza e impulsar la prosperidad compartida.

    Además, es necesario aprovechar los mercados de capital para atraer fuentes adicionales que ayuden a financiar los objetivos de desarrollo mundiales, que según las proyecciones requieren “billones de dólares” en financiamiento.

    • La estabilidad financiera, tanto a nivel mundial como nacional, genera empleos y mejora la productividad. Además, da confianza a las personas que desean invertir y ahorrar. Sistemas bancarios y mercados de capital sólidos permiten el flujo eficiente de fondos hacia usos más productivos, ayudan a los Gobiernos a recaudar capital de inversión, mantienen redes de seguridad financiera y aceleran los pagos de manera segura a través de las fronteras.

    • Un buen acceso a financiamiento mejora el bienestar general de un país, ya que permite que la población prospere y maneje mejor sus necesidades, amplíe sus oportunidades y mejore sus niveles de vida. Cuando las personas son incluidas en el sistema financiero, es más fácil administrar el consumo, los pagos y el ahorro; tener mayor acceso a vivienda, atención de salud y educación; iniciar un pequeño negocio, y usar mecanismos de seguros frente a las crisis. El financiamiento también ayuda a tener condiciones equitativas, haciendo que la riqueza y las conexiones revistan menos importancia.

    • Los mercados de capital se están volviendo imprescindibles para el financiamiento de infraestructura como carreteras, centrales eléctricas, escuelas, hospitales y viviendas, y ayudan a gestionar riesgos imprevisibles. Son cada vez más importantes para los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que para cumplir muchos de ellos se requieren recursos a largo plazo que las fuentes tradicionales no podrán cubrir. Para ayudar al mundo a lograr estas metas globales, es necesario atraer inversiones y fondos del sector privado y ayudar a solucionar el enorme déficit de financiamiento.

     

     

     

  • El Grupo Banco Mundial trabaja para promover la estabilidad financiera y desarrollar sistemas financieros diversificados, eficientes e inclusivos, a nivel nacional y global.

    Apoya a los países en desarrollo y la comunidad mundial para que puedan enfrentar los desafíos del sector financiero más urgentes. Las consecuencias de la crisis de 2008 dejaron en evidencia la necesidad de fortalecer las normas internacionales para mejorar la resiliencia financiera.

    A nivel global, la institución participa en los programas dirigidos por el Grupo de los Veinte (G-20), el Consejo de Estabilidad Financiera y otras entidades normativas, además de las Naciones Unidas.

    También contribuye en la elaboración de normas internacionales y ayuda a los países a cumplirlas.

    A nivel nacional, asiste a los países clientes en la implementación de estrategias de desarrollo financiero sostenible.

    Trabaja en forma estrecha con los Gobiernos para desarrollar una infraestructura financiera sólida y un marco regulador propicio, establecer mercados de capital locales, promover el desarrollo del sector privado, y aumentar el acceso y la inclusión financiera de las personas y las pequeñas empresas.

    La asistencia que entrega consiste en una combinación de servicios de financiamiento, conocimientos, asesoría y convocatoria, adaptados a las necesidades de cada país.

    Como parte de la labor mundial en favor del desarrollo sostenible, cumple una función de liderazgo en el desarrollo de nuevas y novedosas fuentes de financiamiento a largo plazo, como el desarrollo de mercados de capital locales, para ayudar a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    El Grupo Banco Mundial se ha comprometido con tres mandatos generales del sector financiero:

    1. Énfasis en la estabilidad financiera y la integridad

      Su mandato global respecto del grado de estabilidad y de profundidad del sector financiero pone énfasis en el desarrollo sostenido de mercados e instituciones financieras y en la mitigación de las crisis.

      Las gestiones realizadas a nivel mundial para fortalecer la arquitectura financiera internacional como consecuencia de las crisis de 1999 y 2008 dieron lugar a la formulación de normas internacionales destinadas a la banca, los seguros, los mercados de capital, la integridad del mercado, la infraestructura financiera y otras áreas.

      Como miembro del Consejo de Estabilidad Financiera, (i) el Grupo Banco Mundial contribuye a las reformas regulatorias haciéndose eco de las inquietudes de los países en desarrollo y equilibrando los objetivos de desarrollo y la estabilidad del mercado.

      Junto con el Fondo Monetario Internacional (FMI), elaboró estudios de diagnóstico conjuntos fundamentales –el Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF) y los Informes sobre la Observancia de los Códigos y Normas (IOCN)– para supervisar el cumplimiento de estas normas y evaluar los avances en la creación de sistemas financieros que tengan un mayor grado de estabilidad y profundidad. En los PESF, (i) implementados en forma conjunta con el FMI, se realizan pruebas de tensión y simulaciones de preparación ante las crisis, que ayudan a los organismos reguladores a elaborar respuestas normativas adecuadas frente a las vulnerabilidades. Por otro lado, los IOCN (i) establecen parámetros para comparar a los países con normas internacionales específicas.
      El Grupo Banco Mundial ofrece asistencia técnica a los países para mantener directrices sobre mercados de bonos y mercados de capital eficientes y acerca de salvaguardias estabilizadoras, como seguros y seguros de depósito.

      Parte importante de su labor con los países se centra en la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo y en la asesoría en materia de reformas sobre buen gobierno institucional para mejorar la estabilidad financiera, garantizando una mayor eficiencia y transparencia.

      También ayuda a los países para que efectúen transacciones financieras de manera más eficiente y segura, mediante el desarrollo y el mejoramiento de los sistemas de pagos, lo que incluye sistemas de liquidación bruta en tiempo real (RTGS, por sus siglas en inglés).

    2. Énfasis en el acceso y la inclusión financiera de los hogares y las pymes

      El objetivo es ampliar el acceso al financiamiento de las personas que están excluidas del sistema financiero formal y regulado y de las pequeñas y medianas empresas (pymes) que necesitan conseguir mayor financiamiento y crédito.

      Más de 2000 millones de adultos (hombres y mujeres) aún carecen de acceso a los servicios financieros formales. El Grupo Banco Mundial se propuso el ambicioso objetivo de lograr el acceso universal a los servicios financieros (i) para 2020. Esta meta implica que los adultos de todo el mundo tendrán acceso a una cuenta de transacciones o un instrumento electrónico que les permitirá guardar dinero y enviar y recibir pagos. El acceso a los servicios financieros es el primer paso hacia una inclusión financiera (i) más amplia, en la cual individuos y empresas puedan utilizar en forma segura una gama de servicios financieros apropiados, como ahorros, pagos, créditos y seguros.
      Más del 50 % de las pequeñas y medianas empresas (pymes) (i) en los países en desarrollo no tienen acceso a financiamiento y crédito. Las pymes no cuentan con financiamiento suficiente ya que los bancos no se interesan en darles más crédito debido a la percepción de riesgos elevados y la falta de garantías. Teniendo en consideración que las pymes crean 4 de cada 5 nuevos empleos en los mercados emergentes, ayudar a los países a desbloquear fuentes de capital adicionales para las empresas locales es fundamental para el crecimiento y la generación de puestos de trabajo.


    3. Énfasis en el desarrollo de financiamiento a largo plazo y la gestión de riesgos

      El G-20 y el Comité para el Desarrollo solicitaron al Grupo Banco Mundial que cumpliera una función de liderazgo en el desarrollo de financiamiento a largo plazo.

      La inversión y el financiamiento del sector privado son la mayor fuente potencial de financiamiento adicional.

      La labor del Grupo Banco Mundial se centra en mejorar la resiliencia financiera de la sociedad, lo que incluye a Gobiernos, empresas y hogares, frente a diversos desastres naturales, así como en desarrollar soluciones financieras que ayuden a cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible[MIS1] , en particular en los ámbitos de infraestructura, vivienda, (i) agricultura, (i) riesgo de desastres, (i) cambio climático (i) y financiamiento para ayuda humanitaria.

    Última actualización: May 17, 2016

    • El Grupo Banco Mundial, en forma conjunta con el FMI, realizó 117 exámenes en el marco del Programa de Evaluación del Sector Financiero (i) entre el ejercicio de 2008 y marzo de 2015, ayudando a los países clientes a identificar vulnerabilidades en sus sistemas financieros y desarrollar respuestas normativas adecuadas. En el ejercicio de 2015, se realizaron 10 exámenes.

    • El Grupo Banco Mundial efectuó 29 ejercicios de simulación de crisis (i) entre 2009 y el ejercicio de 2015, con lo que ayudó a las autoridades del sector financiero a evaluar la eficacia de sus mecanismos de respuesta ante las crisis.

    • El Grupo Banco Mundial ha sido crucial en diversas iniciativas sobre establecimiento de normas encabezadas por el Comité sobre los Sistemas de Pago y de Liquidación (CSPL) impulsado por el Grupo de los Diez (G-10) y dependiente del Banco de Pagos Internacionales (BPI) y la Organización Internacional de Comisiones de Valores (OICV). En la última década, el Grupo Banco Mundial ha brindado su respaldo a la adopción mundial de normas internacionales que, cuando se cumplen, han aumentado la resiliencia ante las crisis financieras.

    • El Grupo Banco Mundial ayudó a establecer sistemas de liquidación bruta en tiempo real (RTGS) en más de 50 países.
      Su labor técnica en la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo ayudó a 65 países clientes a adoptar reformas que han mejorado sus sistemas en este ámbito. La mayor parte de estas reformas involucró leyes al respecto y más de 50 países establecieron o revisaron sus marcos legales en estas áreas para combatir el flujo ilícito de dinero.

    • En los últimos dos años, brindó asistencia a 46 países en la realización de evaluaciones nacionales de riesgos relacionadas con la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, y ayudó a diseñar una estrategia para hacer frente a posibles vulnerabilidades. En 2015, se completaron 20 evaluaciones y otras 26 se encontraban en curso.

    • En 24 países, se crearon unidades de inteligencia financiera, que ayudan a iniciar las investigaciones relativas a la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

    • El financiamiento que se rige por los principios del islam también puede ampliar el número de adultos que tienen acceso a los servicios financieros y mejorar en general el desarrollo del sector financiero. En el ejercicio de 2015, el Banco Mundial ayudó a Egipto y a Turquía[MIS1]  a diseñar marcos que se ajustaran a la Sharia y permitieran ampliar el financiamiento a las empresas pequeñas y medianas.

    • El Grupo Bando Mundial colabora con los países en la búsqueda de modos innovadores de desbloquear el acceso de las empresas locales a las fuentes de capital. Por ejemplo, con la ayuda de la Corporación Financiera Internacional (IFC), Liberia (i) creó en 2014 un registro de garantías para asegurar bienes muebles, lo que permite a los agricultores y a los empresarios utilizar dichos bienes como garantía para solicitar préstamos. En el lapso de menos de un año transcurrido desde su creación (la mayor parte del cual coincidió con la crisis del ébola), se registraron préstamos por valor de USD 227 millones. Una reforma similar realizada en China en 2007, que desbloqueó más de USD 3,5 billones en recursos, se amplió al apoyar el lanzamiento de una Plataforma de financiamiento de cuentas por cobrar impulsada por el Banco Popular de China (PBOC) y que atrajo más de 25 000 usuarios y facilitó el otorgamiento de USD 6700 millones en préstamos garantizados mediante cuentas por cobrar.

    • El Grupo Banco Mundial en conjunto con asociados de los sectores público y privado estableció el ambicioso objetivo de lograr el acceso universal a los servicios financieros (i) para 2020, con el fin de que los adultos de todo el mundo tengan acceso a una cuenta de transacciones o un instrumento electrónico que les permitirá guardar dinero y enviar y recibir pagos. El Grupo Banco Mundial –el Banco Mundial e IFC– se comprometió a lograr que 1000 millones de personas accedieran a una cuenta de transacciones a través de intervenciones dirigidas. Además, 14 asociados prometieron contribuir a lograr el acceso universal a los servicios financieros a más tardar en 2020.

    • En el ejercicio de 2015, el Grupo Banco Mundial movilizó USD 3400 millones en soluciones de financiamiento de riesgos destinadas a países vulnerables, y extendió el financiamiento de riesgos de desastres a nuevos países y regiones, como América Central y 10 Estados de África. Con el apoyo del Banco, en 2014 Panamá se convirtió en el primer país en implementar un marco integral de financiamiento y seguros contra riesgos de desastres. La institución también está creando nuevos mecanismos para acelerar la asistencia y desembolsar financiamiento en el caso de un desastre natural. Cuando el ciclón tropical Pam arrasó Vanuatu (i) en marzo de 2015, el Grupo Banco Mundial desembolsó USD 1,9 millones en pagos de seguros en menos de 10 días con el fin de facilitar el acceso rápido a efectivo y colaborar en la recuperación del país. El pago formaba parte de un programa de seguro contra riesgos de catástrofe que abarca a cinco países de las islas del Pacífico.
  • La labor de la institución en el sector financiero en los mercados emergentes también incluye varias alianzas que ayudan a ampliar el alcance del Grupo Banco Mundial:

    El Grupo Consultivo de Ayuda a los Pobres (CGAP) (i) es una asociación mundial de 34 organizaciones importantes que apuntan a promover la inclusión financiera. El CGAP desarrolla soluciones innovadoras a través de investigaciones prácticas y colaboración activa con proveedores de servicios financieros, autoridades normativas y entidades de financiamiento para posibilitar enfoques a escala. El CGAP combina un enfoque pragmático para el desarrollo responsable del mercado con una plataforma de promoción basada en datos empíricos para ampliar el acceso a los servicios financieros que necesitan los pobres para mejorar sus vidas.

    La Iniciativa de Reforma y Fortalecimiento del Sector Financiero (FIRST) (i) es un fondo de donaciones de múltiples donantes que brinda asistencia técnica a corto y mediano plazo para promover sistemas financieros más sólidos, eficientes e inclusivos.

    El Mecanismo Mundial de Seguros Basados en Índices (GIIF) es un fondo fiduciario de varios donantes que respalda el desarrollo y el crecimiento de los mercados locales de seguros basados en índices relacionados con fenómenos meteorológicos y desastres en países en desarrollo.

    La Iniciativa para la Recuperación de Activos Robados (StAR) (i) es una asociación entre el Grupo Banco Mundial y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) que respalda la labor internacional para terminar con los paraísos fiscales de fondos provenientes de la corrupción. StAR trabaja con países en desarrollo y centros financieros para prevenir el lavado de fondos derivados de actos de corrupción y facilitar la recuperación más sistemática y oportuna de los activos robados.

    Además, la institución colabora de manera estrecha con el FMI en los dos estudios de diagnóstico conjuntos fundamentales –el Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF) y los Informes sobre la Observancia de los Códigos y Normas (IOCN)– para supervisar el cumplimiento de estas normas y evaluar los avances en la creación de sistemas financieros que tengan un mayor grado de estabilidad y profundidad.


Recursos adicionales