Protección social

  • En un mundo lleno de riesgos y posibilidades, los sistemas de protección social ayudan a las personas y las familias, en particular los pobres y vulnerables, a hacer frente a las crisis, encontrar empleo, mejorar la productividad, invertir en la salud y la educación de sus hijos y proteger a la población de edad avanzada. El Grupo Banco Mundial apoya el acceso a la protección social universal, y lo considera un elemento central de sus dos objetivos de poner fin a la pobreza e impulsar la prosperidad compartida.

    La cobertura de protección social universal incluye: asistencia social a través de transferencias monetarias a quienes las necesitan, particularmente los niños; beneficios y apoyo para las personas en edad de trabajar en caso de maternidad, discapacidad, accidentes laborales o desempleo, y cobertura de pensiones para los ancianos. La asistencia se otorga mediante mecanismos de seguro social, beneficios sociales financiados con impuestos, servicios de asistencia social, programas de obras públicas y otros sistemas que garantizan la seguridad del ingreso básico.

    Los sistemas de protección social ocupan un lugar destacado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. (i) En el objetivo 1.3 se insta a: “Poner en práctica a nivel nacional sistemas y medidas apropiadas de protección social para todos, incluidos niveles mínimos, y, para 2030, lograr una amplia cobertura de los pobres y los vulnerables”.

    Si están bien diseñados e implementados de manera apropiada pueden ejercer gran influencia en los países, fortalecer el capital humano y mejorar la productividad, reducir las desigualdades, fortalecer la resiliencia y poner fin al ciclo de la pobreza intergeneracional. Los programas de protección social y laboral bien estructurados son eficaces en función de los costos y tienen un costo para los países de solo entre el 1,0 % y el 1,5 % del producto interno bruto (PIB).

    El financiamiento anual del Grupo Banco Mundial para programas de protección social en el ejercicio de 2016 llegó a USD 3600 millones, con un volumen crediticio de USD 2500 millones en los países de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo para los países más pobres del mundo. Estos recursos apoyan programas de seguridad social, como transferencias monetarias, obras públicas y programas de alimentación escolar.

    El empleo (i) también es fundamental para reducir la pobreza y promover la prosperidad. Todos los países, independientemente de sus ingresos, enfrentan desafíos en la creación y mantención de oportunidades laborales adecuadas para sus ciudadanos. El Grupo Banco Mundial garantiza que las personas reciban la formación y los conocimientos (i) adecuados para el mercado laboral.

    Última actualización: Mar 20, 2017

  • La estrategia de protección social y trabajo para el decenio 2012-2022 (PDF, en inglés) del Grupo Banco Mundial propone maneras para profundizar la participación, la capacidad, el conocimiento y el impacto de la prestación de programas de protección social.

    En la estrategia se insta a aplicar un enfoque sistemático que aborde la fragmentación y la duplicación de los programas, ayudando a crear mecanismos de financiamiento y gestión y soluciones adaptadas a los contextos de los países.

    Además, se plantea la importancia de tener redes de seguridad social eficientes que han demostrado ser eficaces para reducir la pobreza y la desigualdad; promover el acceso a la salud y la educación entre los niños pobres, y empoderar a las mujeres, y contar con programas de seguro social sostenibles que ayuden a amortiguar el impacto de las crisis en los hogares. Adicionalmente, en la estrategia se promueven políticas eficaces para el empleo productivo que ayudan a las personas a acceder a mercados laborales y adquirir competencias, luego de pasar por crisis económicas y durante épocas normales.

    Por último, en la estrategia se vela por que la labor que cumple el Grupo Banco Mundial en materia de protección social sea respaldada por conocimientos, generando evidencias y lecciones que contribuirán a políticas eficaces; promoviendo el intercambio de conocimientos sur–sur, (i) y desempeñando una función de liderazgo mundial en los ámbitos de la investigación, el análisis y la gestión de datos.

    En 2012, el Banco Mundial dio a conocer un atlas de protección denominado Atlas of Social Protection: Indicators social Resilience and Equity (ASPIRE),(i) la primera compilación de datos obtenidos en encuestas de hogares en que se documenta el ámbito de la protección social. Este atlas proporciona un panorama mundial de la cobertura, los beneficiarios y el impacto de las medidas de protección social en el bienestar de las personas, determinando los programas de los países y agrupándolos en categorías, armonizando los indicadores básicos, y describiendo en detalle el nivel de bienestar de la población. El Banco Mundial proporciona también datos nacionales sobre los sistemas de pensiones obligatorios existentes en el mundo.

    Última actualización: Mar 20, 2017

  • Con la asistencia del Grupo Banco Mundial a los programas de protección social se han logrado los siguientes resultados:

    • Para responder a la sequía extrema en la región de África meridional, (i) las transferencias monetarias se han convertido en la principal respuesta para apoyar la recuperación de la población afectada por desastres en Lesotho, Madagascar, Malawi y Mozambique.

    • El Programa de Red de Protección Social Productiva de Etiopía (i) llega a alrededor de 9 millones de personas pobres y hogares que sufren inseguridad alimentaria crónica en el país. El programa incluye ahora un plan de acción de género que apoya y beneficia a las mujeres participantes.
    • En Brasil, el programa Bolsa Familia (i) respaldado por el Banco Mundial cubrió a 12 millones de hogares pobres (alrededor del 25 % de la población), proporcionándoles pagos mensuales a las familias que envían a sus hijos a la escuela, cumplen con requisitos de vacunación y usan los servicios de salud. El programa también es fundamental para proteger y prevenir (i) que más brasileños caigan en la pobreza en vista de la actual crisis económica del país.
    • En México, el programa de transferencias monetarias condicionadas Prospera ha beneficiado a unos 6 millones de familias y se ha replicado en 52 países.
    • En Filipinas, (i) el programa de transferencias monetarias condicionadas Pantawid ha ayudado a mantener a los niños pobres en la educación básica y prestar atención médica a madres de familias pobres, lo que reduce la pobreza en el país.
    • En Bangladesh, (i) mediante un proyecto se proporcionan transferencias monetarias a 600 000 madres de hogares pobres. Estas transferencias sirven como fuente de ingreso y ayudan a mejorar la nutrición y el desarrollo cognitivo de los niños.
    • En Ghana, el Proyecto de desarrollo de tecnologías y competencias (i) permitió entregar más de 600 donaciones a pequeñas empresas y brindarles capacitación, promoviendo la innovación y el espíritu emprendedor entre los jóvenes.
    • En el documento The State of Social Safety Nets 2015 (Estado de las redes de protección social 2015) del Grupo Banco Mundial se indica que unos 773 millones de personas extremadamente pobres todavía carecen de cobertura de redes de protección social, en particular en los países de ingreso bajo y en las zonas urbanas. En el informe se insta a crear programas de redes de protección social más eficientes para subsanar el déficit de cobertura.
    • En los informes del Banco Mundial: Golden Aging: Prospects for Healthy, Active and Prosperous Aging in Europe and Central Asia (Edad de oro: Perspectivas para un envejecimiento saludable, activo y próspero en Europa y Asia central) (i) y Aging in East Asia (Envejecimiento en Asia oriental) (i) se destacan los desafíos de una población que envejece y se identifican oportunidades para tener una vida saludable y próspera.

    Última actualización: Mar 20, 2017

  • En septiembre de 2016, el Grupo Banco Mundial y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) unieron fuerzas en favor de la protección social universal. La nueva alianza ampliará las medidas de protección social en todo el mundo como parte de los esfuerzos destinados a combatir la pobreza y la creciente desigualdad de ingresos.

    El Banco Mundial recibe apoyo de la Federación de Rusia, Noruega, el Reino Unido, Australia y Suecia y, en la actualidad, proporciona asistencia a 80 actividades en todo el mundo a través del Programa de Respuesta Social Rápida (RSR). (i) Mediante este programa proporciona recursos catalizadores en montos pequeños para ayudar a los países de ingreso bajo a crear sistemas de protección social y empleo, a fin de que estén preparados para futuras crisis.

    Con el propósito de fortalecer los sistemas de protección social de los países, el Banco Mundial junto con asociados para el desarrollo pusieron en marcha las Evaluaciones interinstitucionales de los sistemas de protección social (ISPA). (i) Esta iniciativa agrupa una serie de herramientas que ayudan a los países a elaborar mecanismos de prestación estandarizados, permitiéndoles diseñar sistemas de protección social y prestar estos servicios a los beneficiarios de una manera más eficaz y coordinada.

    Última actualización: Mar 20, 2017


Recursos adicionales