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| Metodología
de evaluación para países |
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| Guía
a la metodología de evaluación para países
del GEI |
Esta nota metodológica
describe los elementos clave de la metodología de
evaluación para países del GEI (CAE por sus
siglas en inglés).
LA CAE evalúa los resultados
de los programas de asistencia del Banco, no el progreso
en el desarrollo de los países clientes.
La evaluación de los
programas de asistencia debe centrarse en cuán bien
se cumplieron los objetivos específicos, los cuales
suelen corresponder a un subgrupo de los objetivos de desarrollo
del cliente. Si el programa de asistencia es de gran envergadura
en relación con la gestión de desarrollo total
del cliente, los resultados del programa serán similares
al avance del desarrollo general del cliente. Sin embargo,
la mayor parte de los programas de asistencia aplicados
por el Banco proporcionan sólo una fracción
de los recursos totales que entregan los donantes, las partes
interesadas y el gobierno para el desarrollo de un cliente.
En las CAE, el GEI evalúa sólo el resultado
del programa del Banco y no los resultados del desarrollo
general del cliente, si bien los últimos son muy
pertinentes a la hora de juzgar los resultados del programa.
La experiencia adquirida en
las CAE confirma que en ocasiones los resultados del programa
difieren significativamente del avance del desarrollo general
del cliente. Las CAE han identificado programas de asistencia
que tuvieron:
-
resultados satisfactorios
que coincidieron con un buen desarrollo del cliente;
-
resultados poco satisfactorios
en clientes que lograron buenos resultados de desarrollo
general a pesar de que el programa del Banco fue inadecuado;
y
-
resultados satisfactorios
en clientes que no lograron resultados generales satisfactorios
durante el período de ejecución del programa.
Las
evaluaciones de los resultados de los programas de asistencia
y aquellas del desempeño del Banco no son iguales
Del mismo modo, los resultados
poco satisfactorios de un programa de asistencia no siempre
significan que el desempeño del Banco fue también
poco satisfactorio y viceversa, lo que se hace evidente
si consideramos que la contribución que hace el Banco
a los resultados de su programa de asistencia es sólo
parte de la historia. Los resultados del programa de asistencia
se determinan según el efecto conjunto de cuatro
agentes: (a) el cliente; (b) el Banco; (c) los asociaciones
y otras partes interesadas y (d) los factores externos (por
ejemplo, sucesos de la naturaleza, crisis económicas
internacionales, etc.). En las circunstancias correctas,
la contribución negativa de cualquiera de los agentes
podría superar los aportes positivos de los otros
tres y producir resultados poco satisfactorios.
El GEI mide el desempeño
del Banco principalmente sobre la base de las acciones contributivas
controladas de manera directa por la institución.
Por lo general, los juicios que tienen relación con
el desempeño del Banco consideran la pertinencia
y ejecución de la estrategia, la creación
y supervisión de las intervenciones de financiamiento
del Banco, el campo de aplicación, la calidad y seguimiento
del trabajo de diagnóstico y otras actividades analítiicas
y de asesoría (AAA), la coherencia del financiamiento
del Banco con las actividades no relacionadas con el financiamiento
y con las políticas de protección y las actividades
de asociación del Banco.
La evaluación
de los resultados de los programas de asistencia
Al evaluar los resultados (impacto
esperado en el desarrollo) de un programa de asistencia,
el GEI mide hasta qué punto los principales objetivos
estratégicos fueron pertinentes y se cumplieron sin
ninguna deficiencia. Por lo general, los programas expresan
sus metas en términos de objetivos de orden superior,
tales como la superación de la pobreza. La estrategia
de asistencia al país (EAP) puede establecer además
metas intermedias, tales como mejor focalización
de los servicios sociales o fomento del desarrollo rural
integrado, y especificar de qué modo se espera que
éstas contribuyan a lograr el objetivo de orden superior.
De este modo, la tarea del GEI es confirmar que los objetivos
intermedios produzcan beneficios netos satisfactorios y
que la cadena de resultados que se especifica en la EAP
sea válida. En caso de no especificarse por completo
los vínculos causales en la EAP, es tarea del evaluador
reconstruir esta cadena causal a partir de los datos disponibles
y evaluar la pertinencia, la eficacia y los resultados respecto
de los objetivos intermedios y de orden superior.
Para cada uno de los objetivos
principales, el CAE evalúa la relevancia del objetivo,
la relevancia de la estrategia del Banco en la obtención
del objetivo, incluyendo el balance entre los instrumentos
crediticios y no crediticios, la eficacia con la que la
estrategia se implementó y los resultados conseguidos.
Esto se realiza en dos fases. La primera fase es una evaluación
desde arriba sobre si el programa del Banco ha alcanzado
un objetivo particular del Banco u objetivo planeado y si
ha tenido un impacto sustentivo en el desarrollo del país.
La segunda fase es una revisión desde abajo de los
productos y servicios del Banco (préstamos, servicios
analíticos y de asesoría, y coordinación
de la ayuda) utilizados para conseguir el objetivo. Juntos,
estas dos fases prueban la consistencia de los resultados
de los productos y servicios, así como las dimensiones
de su impacto en el desarrollo. Seguidamente, se realiza
una recomendación acerca de la contribución
relativa de los resultados conseguidos por el Banco, otros
donantes, el Gobierno y otros factores exógenos.
Los evaluadores examinan también
en qué medida el cliente asume las prioridades de
desarrollo internacional, tales como los objetivos de desarrollo
del milenio, y las prioridades de promoción institucional
del Banco, tales como los resguardos. En el mejor de los
casos, cualquier diferencia que emerja al tratar estos temas
será identificada y resuelta por la EAP, lo que permite
al evaluador centrar su atención en descubrir si
las compensaciones adoptadas fueron las apropiadas. Sin
embargo, en otras instancias la estrategia puede pasar por
alto ciertos conflictos o evitar tratar limitaciones fundamentales
del cliente en términos del desarrollo, en cuyo caso
las consecuencias pueden incluir la disminución de
la pertinencia del programa, la pérdida de la autoría
por parte del cliente y/o efectos secundarios inoportunos,
tales como violaciones de los resguardos, todos los cuales
deben considerarse a la hora de juzgar los resultados del
programa.
Escala de clasificaciones
El GEI utiliza seis categorías de clasificación
para los resultados, las cuales varían
entre muy satisfactorios y muy poco satisfactorios:
| Muy satisfactorios:
|
El programa de asistencia
logró al menos un avance aceptable hacia todos
los principales objetivos pertinentes y tuvo un impacto
óptimo en términos del desarrollo en
uno o más de ellos. No se identificaron deficiencias
importantes. |
| Satisfactorios: |
El programa de asistencia logró
un avance aceptable hacia todos los principales objetivos
pertinentes. No se identificaron logros en términos
de prácticas recomendadas ni deficiencias importantes.
|
| Relativamente satisfactorios:
|
El programa de asistencia logró
un avance aceptable hacia la mayoría de sus
principales objetivos pertinentes. No se identificaron
deficiencias importantes. |
| Relativamente poco satisfactorios:
|
El programa de asistencia no logró
un avance aceptable hacia la mayoría de sus
principales objetivos pertinentes o logró un
avance aceptable hacia todos ellos, pero (a) no consideró
de manera apropiada una limitación clave en
términos del desarrollo o (b) generó
una deficiencia importante, como por ejemplo una violación
de los resguardos. |
| Poco satisfactorios: |
El programa de asistencia no logró
un avance aceptable hacia la mayoría de sus
principales objetivos pertinentes y (a) no consideró
de manera apropiada una limitación clave en
términos de desarrollo o (b) generó
una deficiencia importante, como por ejemplo una violación
de los resguardos. |
| Muy poco satisfactorios:
|
El programa de asistencia no logró
un avance aceptable hacia ninguno de sus principales
objetivos pertinentes ni consideró de manera
apropiada una limitación clave en términos
de desarrollo, y generó además al menos
una deficiencia importante, como por ejemplo una violación
de los resguardos. |
El impacto en el desarrollo
institucional (IDI) puede clasificarse como: alto,
sustancial, moderado o insignificante. El IDI mide
hasta qué punto el programa fortalece la capacidad
que tiene el cliente de utilizar sus recursos humanos, financieros
y naturales de manera más eficaz, equitativa y sostenible.
Los siguientes son algunos ejemplos de áreas que
se consideran al juzgar el impacto del programa en términos
del desarrollo:
- la solidez de la gestión económica;
- la estructura del sector público
y en especial la administración pública;
- la solidez institucional del sector
financiero;
- la solidez de los sistemas legal, normativo
y judicial;
- el alcance de los sistemas de seguimiento
y evaluación;
- la efectividad de la coordinación
de la ayuda;
- el grado de responsabilidad financiera;
- el alcance que tiene la formación
de capacidades en las ONG; y
- el nivel de capital social y ambiental.
La sostenibilidad
puede clasificarse como: muy probable , probable, poco
probable, muy poco probable o, si la información
disponible es insuficiente, como no evaluable.
La sostenibilidad mide la capacidad que tienen los beneficios
en materia de desarrollo del programa de asistencia al país
para adaptarse a los riesgos en el transcurso del tiempo,
y considera para ello los siguientes ocho factores:
- capacidad de adaptación técnica;
- capacidad de adaptación financiera
(incluidas políticas sobre recuperación
de costos);
- capacidad de adaptación económica;
- apoyo social (incluidas condiciones
sujetas a políticas de resguardo);
- capacidad de adaptación ambiental;
- autoría por parte del gobierno
y otros participantes clave;
- apoyo institucional (incluidos un marco
legal/normativo de apoyo y efectividad en términos
de organización y gestión); y
- capacidad de adaptarse a factores externos,
tales como crisis económicas internacionales
o cambios en el contexto político y de seguridad.
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