CASOS
Mecanismos Anticorrupción
Acción Eficaz contra la Corrupción
en un Programa de Gobierno Seccional Efectivo
Presentador de caso:
Fernando Callejas
Alcalde Cantonal de Ambato
El
fenómeno de la “Corrupción” es un mal que agobia a muchos países del orbe,
incluidos los latinoamericanos; manifestada en formas de impuntualidad,
mentiras, coimas, sobornos, etc., socava sus estructuras democráticas y resta
credibilidad y eficiencia a los entes gubernativos.
La
corrupción como tal se ha enquistado en todas las esferas de poder,
comprometiendo en sus intrincadas redes y por igual, tanto a funcionarios de
bajo rango, como a altas autoridades de alguna institución o entidad pública, a
tal punto que se la ha asumido por parte de la colectividad como un hecho
connatural al manejo político administrativo.
En
el Ecuador éste no es un fenómeno aislado, desde hace algún tiempo atrás,
nuestro país aparece en los listados de naciones en las cuales la corrupción
está presente con relativa importancia, afectando negativamente a su
desarrollo.
Pero,
igualmente y en forma paralela, en Ecuador se han iniciado acciones con el
propósito de eliminarla definitivamente; para ello, la sociedad civil con el
apoyo del Estado, ha constituido la “Comisión de Control Cívico de la
Corrupción”, organismo autónomo, que recepta y analiza las denuncias concretas
sobre casos de corrupción, provenientes de diferentes sectores de la
ciudadanía. Quizás ha sido éste uno de los primeros mecanismos que se han
adoptado para enfrentarla.
EL CASO DE AMBATO.
Ambato,
capital de la Provincia de Tungurahua, es la más importante ciudad intermedia
de la región central del Ecuador. Alberga a una población estimada en 287 mil
habitantes, y se caracteriza por su gran actividad comercial, originada en su
ubicación estratégica y en la dinamia propia de sus habitantes.
A
mediados del año de 1999, en Ambato se constituye el denominado “Frente
Cívico”, nacido de la iniciativa de diversos sectores de la comunidad,
promovida especialmente por los entes productivos del Cantón, agrupados en las
Cámaras de la Producción, por los Colegios de Profesionales y por las
Universidades asentadas en este territorio, congregando desde un principio, a
personas de diferentes tendencias ideológicas que deciden buscar un cambio de
la situación, cansados del continuismo de una administración pública corrupta.
Sus postulados son los de combatir frontalmente la corrupción que había echado
raíces en la ciudad y específicamente en el ámbito de la administración
municipal. Su propuesta es convocar a la ciudadanía para conformar un solo
“frente” de lucha y erradicar definitivamente este mal, a través de acciones
que rescaten la participación de la Sociedad Civil en el manejo político
administrativo y en la toma de decisiones en su propio beneficio.
Acuden
al llamado del Frente Cívico, prestantes personalidades de la comunidad,
reconocidos por su solvencia moral y honestidad a toda prueba, quienes
encuentran que uno de los medios para alcanzar los objetivos propuestos, es el
involucrar a los ciudadanos que tienen vocación de servicio voluntario a favor
de la colectividad, para invitarlos a que ejerzan cargos administrativos de
libre elección, sin que necesariamente estén alineados con los partidos
políticos existentes. Rompiendo de esta manera, con el criterio de que la gente
honesta no debe participar en política, debido al “estigma” con el que se ha marcado
de manera generalizada a todos los políticos a causa de que algunos de ellos,
sino la mayoría, propician la
corrupción.
El
Proceso electoral seguido para vencer un continuismo en la función pública que
en nada había favorecido a la ciudad, se da con una base social amplia, con el
apoyo y participación de 3 partidos políticos y actores sociales de los más
diversos estratos sociales, culturales y económicos. Se participó en la lid
electoral con la convicción de que si queremos que las cosas cambien, no
podemos ser meros espectadores, sino participar activa y decididamente en el
quehacer público, a pesar de todos los riesgos e implicaciones que esto
conlleva.
Esta
iniciativa es acogida por la comunidad toda, que respalda las acciones tomadas,
y en el marco de los procesos democráticos de renovación de autoridades,
entrega la responsabilidad de la administración de los gobiernos municipal y
provincial al Frente Cívico, reconociendo con ello la realidad que sufría el
Cantón y castigando en las urnas a los corruptos.
Llegamos
a la función pública sin compromisos electorales, con la única consigna de
recuperar la dignidad y honestidad del Ilustre Municipio de Ambato, y con el
compromiso de convertir a la institución Municipal en una entidad: HONESTA, EQUITATIVA,
PARTICIPATIVA y FACILITADORA; una Institución que bajo estos parámetros,
interviniera en lo social, económico, territorial y administrativo.
ACCIONES
DE LA ACTUAL ADMINISTRACIÓN MUNICIPAL PARA ATACAR LA CORRUPCIÓN.
Una
vez que hemos asumido la delicada tarea encomendada por la comunidad, se han
instituido una serie de acciones que han permitido continuar con la lucha
anticorrupción, sustentadas en las siguientes líneas estratégicas:
·
Recuperar
la noción de puntualidad en todos los ámbitos.
Se
establece la denominada “Hora Ambateña” de manera concertada con todos los
actores de la sociedad civil, promoviendo en la ciudadanía, la obligación de
respetar y valorar el tiempo útil de los demás, al implantar la sana costumbre
de dar inicio a todos los actos en la hora programada, rompiendo con el típico
retraso que ha caracterizado no solamente al ecuatoriano en general, sino a las
mismas autoridades, lo que se ha constituido en un ejemplo para todo el País.
Esta acción ha permitido además recuperar el recurso económico que se pierde a
causa de la impuntualidad.
·
Transparentar
el manejo de los dineros y bienes públicos en función del beneficio colectivo.
Se
establecen dos acciones importantes:
La
integración de los Comités de adquisiciones de bienes y contratación pública,
con representantes de diferentes instituciones públicas o privadas que además
de asesorar a la Municipalidad en el ámbito de sus competencias, garantizan la
confiabilidad de los procesos.
Se
instituye la modalidad del “Presupuesto Participativo”, mediante la cual, la
sociedad civil, organizada a nivel territorial (barrios, ciudadelas, etc.) o a
nivel sectorial (organizaciones públicas y privadas), define en asamblea
comunitaria, con el asesoramiento de técnicos municipales, las obras que deben
ser ejecutadas en la programación anual, considerando la prioridad de las
necesidades de cada sector y determinando los costos de las inversiones. La
comunidad se involucra también en la ejecución de las obras, comprometiéndose a
su supervisión o mediante el aporte voluntario de mano de obra o de materiales,
lo que reduce significativamente su valor final. Esto conlleva a que
desaparezca el clientelismo político, mediante el cual los ediles, supeditaban
la inserción de las obras en los planes operativos anuales y la ejecución de
las mismas en determinados sectores de gran población, a cambio de votos en
época de elecciones.
-
Los actores sociales en forma conjunta con
funcionarios municipales analizan las necesidades y sus soluciones,
estableciendo la prioridad de los ejes temáticos que anualmente debe encarar la
administración local.
-
Estas formulaciones planteadas se someten a
criterios de selección sobre la base de ponderaciones de tipo técnico,
económico, de equidad social, de población a
servir
y de aporte comunitario, lo que permite su ubicación dentro del listado de
obras y con ello, poder realizar lo prioritario dentro del alcance
presupuestario.
-
El primer año se da un vuelco a la manera de
conceptuar la decisión política. En las
parroquias rurales, por ejemplo, se
pasa de USD 33.000 invertidos en el año 2000 a USD 1’500.000 de inversión total
en los años: 2001 - 2002 en obras cuya prioridad ha sido establecida por la
misma comunidad.
-
La participación ciudadana en aportes, se valida en
materiales y / o mano de obra no
calificada para su misma obra, lo que ha permitido involucrar a los actores,
deslindándose del paternalismo y exigiendo mejores y más rápidos resultados de
las mismas.
-
El aporte en materiales permite disminuir los costos
en materiales de la obra en beneficio de la comunidad, al restar del porcentaje
de supervisión y fiscalización.
-
El ciudadano, también se encarga de fiscalizar la
calidad de las obras que la Municipalidad lleva a cabo en la zona donde habita,
generándose un importante mecanismo de veeduría social.
·
Democratizar
la Contratación de la Obra Pública.
Se
establece un sistema de asamblea pública, en la que se adjudican las obras
programadas por la Municipalidad a los contratistas previamente calificados,
mediante sorteo, con la presencia y supervisión de representantes de los
Colegios Profesionales de Arquitectos, de Ingenieros y de la Cámara de la
Construcción de la ciudad, evitando la conformación de círculos cerrados de
contratistas, generalmente allegados por razones de amistad o afinidad política
con las autoridades de turno. Esto genera además una mayor oferta de trabajo y
un incremento de mano de obra.

·
Brindar
mayor accesibilidad a la Información.
Todas
las normativas y regulaciones que la actual administración municipal ha
generado, se difunden a la ciudadanía a través de los medios de comunicación
colectiva. Igualmente se han dado a conocer ordenanzas y reglamentaciones
anteriores que durante mucho tiempo estuvieron celosamente guardadas en los
archivos de la Municipalidad, con el propósito de ser aplicadas
discrecionalmente, en función de proteger intereses particulares. La
información económica, relacionada con los montos obtenidos por recaudación de
tributos, así como los valores de contratación de obras y adquisición de
bienes, también se hace pública. Se está trabajando en la creación de la Página
WEB de la Municipalidad, con lo que se podrá difundir la información señalada,
a un mayor universo de población, también en el Intranet archivo único, punto
de información pública en el IMA.
-
Todo bien que adquiere la Municipalidad sigue un
proceso de confrontación de precios, lo que transparenta el uso de los
recursos.
·
Involucrar
a la Sociedad Civil en la Toma de Decisiones.
La
administración municipal cuenta con la participación de la comunidad para
definir las acciones que se deban desarrollar en su beneficio. Se han
constituido para el efecto, el Comité de Gestión Ambiental, los Concejos de
Turismo, de Salud, de la Juventud y la Comisión de la Mujer y la Familia,
órganos de gobierno municipal que conjuntamente con el Concejo Cantonal,
establecen las políticas y estrategias a seguirse en cada uno de sus ámbitos.
Se han suscrito convenios importantes con diferentes entidades del sector
privado para la ejecución de grandes proyectos de beneficio colectivo, pudiendo
citar entre ellos a: la remodelación del Mercado principal de la ciudad, la
reforestación de zonas erosionadas, la ubicación de elementos de señalización
vial y mobiliario urbano y la recuperación de áreas verdes y espacios
públicos.
·
Rendir
Cuentas de las acciones llevadas a cabo.
Por
primera ocasión en la historia de esta ciudad, el Alcalde, somete al examen
colectivo su gestión; convoca a una magna asamblea comunitaria (a la que pueden
asistir todos los ciudadanos sin excepción alguna) e informa a la comunidad
respecto del ejercicio anual de su mandato. Su informe es analizado y debatido
por los presentes, quienes libremente formulan sus apreciaciones, observaciones
y cuestionamientos al mismo. La ciudadanía en esta asamblea hace uso de su
derecho, casi siempre conculcado, de disentir con su mandatario y a la vez
puede proponer y sugerir los cambios y rectificaciones al accionar municipal,
que considera pertinentes. La veeduría social se hace una realidad
efectiva.
·
Mejoramiento
Institucional.
-
El programa de Modernización Municipal actualmente
en marcha como elemento de lucha anticorrupción responde a tres ejes
fundamentales en su accionar:
-
El involucramiento de los clientes internos y
externos de la institución en la formulación del Plan Estratégico
Institucional, con lo que evitamos la elucubración del futuro accionar del
mismo.
-
La formulación de una plataforma tecnológica que
automatice procesos internos comunicativos, transparentando la fluidez, tiempo
y efectividad de respuesta a los usuarios.
-
Preparación y capacitación de un verdadero capital
humano acorde a las exigencias actuales, capaz de responder a las plataformas
tecnológicas planteadas.
OBSTÁCULOS
El proceso de cambio, ha debido salvar no pocos
obstáculos: algunos partidos políticos cuyo Statu
quo definido era medrar de las instituciones públicas, encontraron en
nuestras propuestas, un enemigo peligroso que habría de postergar sus protervas
intenciones; controlaron algunos medios de comunicación que fueron utilizados
para desinformar y desorientar a la ciudadanía, respecto del trabajo municipal
en su beneficio; por fortuna, la acción decidida, y el liderazgo asumido han
permitido contrarrestar la maledicencia y los ataques de estos grupos.
Ambato se convirtió en “tierra de nadie” con el
amparo y permisividad de las mismas autoridades anteriores, pues muchos que
tuvieron “padrinos” enquistados en la función pública, o poderosos recursos
económicos, irrespetaron las normativas, regulaciones y ordenanzas que procuran
el crecimiento armónico y ordenado de la urbe,
satisfaciéndose el interés particular, en desmedro del interés
comunitario. Por ello, se perdió el principio de pertenencia de la Ciudad por
parte de sus habitantes, y el ciudadano común, perdió credibilidad en sus
autoridades, y en principio se hallaba renuente a prestar su apoyo a nuestra
gestión. Por este motivo, se debió en primera instancia, recuperar la confianza
de la gente en los administradores de sus recursos, lo que no siempre ha sido
fácil, pero que se ha logrado gracias al aporte de los gremios de
profesionales, de las cámaras de la producción, de los centros de educación
superior, de los directivos de los comités barriales y sus asambleas
comunitarias, que han visto en nuestras propuestas, el mejor camino para salir
adelante y vencer a la corrupción.
RESULTADOS DE LA GESTIÓN Y
PROYECCIÓN A FUTURO.
Con los avances y logros alcanzados, se ha iniciado
un cambio importante, que tiene varios niveles:
1. La ciudadanía confía en sus autoridades, la
comunidad empieza a aportar con ideas y propuestas y a pagar oportunamente sus
tributos para la ejecución de la obra pública; muchos sectores comerciales,
productivos y de servicio, se involucran en la gestión, generándose los
Concejos de Salud, de Turismo, de la Juventud, de Seguridad Ciudadana, el
Comité de Gestión Ambiental, los que se han institucionalizado mediante
Ordenanza, bajo el amparo de la Ley de Descentralización del Estado.
2. La formulación y suscripción de los Convenios de
Coparticipación con los Gremios Profesionales, las empresas privadas y
universidades para la realización de proyectos específicos; la integración de
los Comités de Adquisiciones de Bienes y de Contrataciones, con representantes
técnicos de otras Instituciones ha posibilitado la participación de la
Comunidad, debidamente organizada y representada, otro mecanismo de veeduría
social.
3. Los recursos que maneja la municipalidad ya no se
despilfarran, basta como ejemplo de lo manifestado, el incremento en el monto
de recaudación de impuestos y contribuciones registrado en estos dos años y la
reducción en el consumo de combustible de los vehículos que opera la
municipalidad; al disminuir el gasto corriente, se han invertido estos recursos
en mejorar la calidad de los servicios y ampliar su cobertura, especialmente la
recolección de desechos, la dotación de alcantarillado y la habilitación de
vías a parroquias rurales del cantón.
El Frente Cívico, por su
parte, ha ampliado su campo de acción, con lo que ha involucrado en la
consecución de sus objetivos, a partidos políticos serios y a otros movimientos
de carácter cívico, como el denominado “Ciudadanos Nuevo País” que tiene
alcance nacional. Sin embargo, se debe dejar en claro, que el Frente Cívico,
lejos de ser un partido político, o un movimiento que actúa solamente en épocas
electorales, para ubicar a sus representantes al frente de los gobiernos
seccionales, lo que en este caso ya ha conseguido, es ante todo, una fuerza
ciudadana comprometida con la búsqueda del bienestar colectivo, y para ello
aporta con iniciativas, ideas y proyectos al quehacer de las autoridades
elegidas y más que nada, fiscaliza su gestión, y se vuelve crítico de su
accionar.
El desafío de tornar a la
IMA en una institución facilitadora, que no hemos podido cristalizar al nivel
de nuestras aspiraciones, creemos se concretará cuando el proceso de
modernización concluya, en el plazo previsto de aproximadamente 10 meses, y con
esto se cumpliría los postulados que se había planteado al inicio de la
Administración.
Pero el mayor interés de la
actual administración es el de dejar sentadas las bases para que en el futuro,
la honestidad, la transparencia y la equidad en el manejo de los recursos de
los ciudadanos, sean una forma de proceder de todas las administraciones
municipales.
Solo allí podemos encarar
nuestra Misión y Visión por la que hemos luchado y trabajado.
MISION
La Municipalidad de
Ambato es un
gobierno local
regulador, planificador y
facilitador del desarrollo
cantonal; involucrando a la
organización social en
la
toma de decisiones, optimizando los recursos y servicios
en la ejecución de planes,
programas y proyectos
de
beneficio social.
VISION
La Municipalidad de
Ambato, será un
gobierno local
eficiente, efectivo, eficaz, económico y
ecológico; ejemplo
de
honestidad y trabajo;
promotor y facilitador de
competitividad, productividad y de
servicios eficientes;
líder en proyectos a nivel nacional.
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