CASOS
Reforma Judicial
“LA
GERENCIA DE PARTICIPACIÓN DE LA SOCIEDAD CIVIL
EN
EL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA DE VENEZUELA”
Presentador de caso
Adriana Lander Osío
A modo de introducción
En el área de la reforma
judicial, dos temas se vinculan con el “empoderamiento de los ciudadanos”.
En
primer lugar, el tema de la Participación Social en la Justicia, que forma
parte de los derechos políticos que pueden ejercer las personas individual o
colectivamente (a través de asociaciones civiles o grupos organizados de
personas). En este sentido, hablamos de Participación Ciudadana cuando hacemos
referencia a la posibilidad individual que tiene una persona para participar en
la toma de decisiones de gobierno o administración judicial, o propiamente, en
la actividad de administrar justicia. Hablamos de Participación de la Sociedad
Civil, cuando esta posibilidad o este ejercicio es colectivo.
En segundo lugar, el tema
de Acceso a la Justicia, que forma parte de los derechos civiles que pueden
ejercer las personas, individual o colectivamente, y que implica la posibilidad
real y efectiva de acceder a las instituciones y servicios del sector justicia.
En este orden
de ideas, el caso que presentamos, esto es, la Gerencia de Participación de la
Sociedad Civil (hoy Gerencia de Proyectos) está relacionado directamente con el
aspecto de la Participación Social en la Justicia y más específicamente, con la
Participación de la Sociedad Civil en la Justicia.
A partir de
las actividades desplegadas por un grupo de asociaciones civiles, más
específicamente, por un grupo de organizaciones no gubernamentales, en relación
con el Proyecto de Modernización del más Alto Tribunal de la República, se
abrió un importante espacio de diálogo y en algunos aspectos, de negociación,
que conllevó a la adopción de un conjunto de iniciativas relacionadas con
diferentes aspectos de lo que entendemos por “empoderamiento de la ciudadanía”,
nos referimos a actividades que implican “inclusión y participación”,
“capacidad efectiva”, “acceso a la información” y “rendición de cuentas”.
En este
contexto, es importante precisar que este caso se desarrolla en una de las
instituciones de más alta jerarquía dentro del Estado, específicamente, en la
institución de gobierno judicial, esto es, en la institución desde la cual han
de formularse las políticas de acceso a la justicia de los ciudadanos.
Al respecto,
es necesario precisar que el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela juega un
doble rol dentro del poder político del Estado, por una parte es el más alto
Tribunal de la República, lo que quiere decir que conoce y decide los casos de
mayor importancia en el país; y por la otra, tal como lo señalamos
anteriormente, es la institución de gobierno y administración judicial.
I.
CONTEXTO
1.
Los
roles y relaciones entre los distintos poderes y actores.
En la
década de los 90´s, a las iniciativas del Ejecutivo y del Congreso, se
incorporó la presión de organismos multilaterales (financistas del proceso de
reestructuración económica venezolano), a fin de reformar todas las
instituciones que tienen incidencia económica en el país.
En este
contexto, hay que hacer referencia a la visibilidad de diversos sectores y
organizaciones de la sociedad civil, que participaban activamente en el
tema.
Así, con
relación al préstamo que el gobierno de Venezuela firmó para el cofinanciamiento de un Proyecto de
Modernización de Tribunales, un importante grupo de organizaciones no
gubernamentales suscribió un documento en el que se señalaba: “Expresamos
nuestra disposición a colaborar en la consecución del éxito del Proyecto de
Reforma Judicial... Expresamos nuestra disposición a contribuir a divulgar los
alcances del Proyecto en los sectores en los cuales trabajamos, y a promover
procesos de consultas para acercar el proyecto a la población... Expresamos
nuestro interés en ejercer control social y seguimiento sobre el desarrollo del
proyecto... Manifestamos nuestra
voluntad de aportar a la construcción de una alianza de representantes
judiciales y de la sociedad civil...”.
Transcurridos dos años de
la entrega de este documento y un poco más de cuatro años de la firma del ya
referido contrato de préstamo, los dirigentes del órgano de administración de
tribunales reconocieron la necesidad de legitimar dicho proyecto ante estos
grupos organizados, incorporando un espacio de coordinación y diálogo con la
sociedad civil, a través de la incorporación como consultor en dicho proyecto
de uno de los más activistas en derechos humanos de más reconocimiento en el
país.
Paralelamente
a las actividades realizadas por este grupo de sectores y organizaciones de la
sociedad civil en el Poder Judicial, en septiembre de 1997, dichas
organizaciones aparecían en los principales medios de comunicación social,
presentando la constitución de la “Alianza Social por la Justicia” al
Presidente de la República. Así en un acto sin precedentes, más de 45
organizaciones sociales, empresariales, académicas y corporativas se reunieron
para presentarle al Ejecutivo Nacional los objetivos y estrategias que crearían
las condiciones por parte de la sociedad civil, para facilitar la reforma de
este sector, En este evento, el Presidente de la República se comprometió
públicamente a apoyar el proceso de reforma y reconoció que después de muchos
intentos, la vía para garantizar la reforma del sistema de justicia era una
decidida participación de la sociedad civil.
Ese mismo
mes, se realizó una reunión con la directiva de la Corte Suprema de Justicia,
en la que se reconoció la importante de la organización y de la presión de la
sociedad civil en la reforma judicial. Es por ello que, tomando en cuenta las
experiencia anteriores, en relación con las críticas surgidas respecto a los
bajos niveles de participación en estos proyectos gubernamentales con
financiamiento internacional, los abanderados de la modernización de la Corte
Suprema de Justicia, abrieron un importante espacio de diálogo desde la etapa
de diseño del Proyecto de Modernización de esta institución. Al igual que en el
Proyecto de Modernización de Tribunales, en el Proyecto de Modernización de la
Corte Suprema de Justicia (hoy Tribunal Supremo de Justicia), cofinanciado
entre el Gobierno de Venezuela y el Banco Mundial, se creó un espacio
especializado en canalizar las relaciones con la sociedad civil, denominado
“Gerencia de Participación de la Sociedad Civil”, a cargo de otra importante
activista en derechos humanos de reconocida trayectoria en el ámbito nacional e
internacional.
En ese período, la “Alianza Social por la Justicia”, coordinado para este
momento por quien realiza esta presentación, se presentaba como un espacio para
articular la unión de la mayor cantidad de grupos y organizaciones interesados
en el tema, realizaron una serie de actividades con los dirigentes de las
diferentes ramas del Poder Público del Estado, Universidades, así como con
agencias publicitarias, anunciantes y medios de comunicación social, tanto
públicos como privados, a fin de desarrollar una campaña institucional sobre la
reforma judicial y la participación ciudadana, y en tal sentido; existiendo el
interés y el apoyo de dichos medios por posicionar el tema como uno de los más
importantes en la agenda pública y política del país.
2.
Las
prácticas culturales y sociales.
Tradicionalmente
el Estado venezolano no había facilitado ni creado las condiciones para que los
ciudadanos puedan darle seguimiento y controlar el cumplimiento de la función
judicial. Esto se ha explicado, con relación a la poca relevancia que ha
adquirido el sistema de justicia en la vida de los ciudadanos, ya que, a pesar
de que constantemente se ha afirmado que la mayor parte de la población no
tiene acceso al sistema de justicia, esta situación nunca se ha constituido en
un reclamo prioritario de los ciudadanos. Al respecto, investigaciones
arrojaron que incluso, grupos que tenían la posibilidad de acceder a los
tribunales, preferían resolver sus conflictos fuera de ellos.
II.
DESCRIPCIÓN DEL CASO. LA CREACIÓN DE LA GERENCIA DE PARTICIPACIÓN DE LA
SOCIEDAD CIVIL EN EL PROYECTO DE MODERNIZACIÓN DEL SUPREMO TRIBUNAL
1.
Los objetivos principales y resultados esperados.
En el curso de los estudios preparatorios del Proyecto de
Modernización del Supremo Tribunal de Justicia se constató una falta de canales
de comunicación con la sociedad civil, cuestión que si bien puede asociarse
parcialmente a la necesidad de guardar una sana distancia frente a la sociedad
para ejercer su función jurisdiccional, le restaba canales de interlocución
pública en el desarrollo de sus funciones no jurisdiccionales. Finalmente, es
sabido que los procesos de reforma del sistema de administración de justicia
enfrentan una serie de resistencias que es necesario vencer y en ese sentido,
la sociedad civil constituía para el más Alto Tribunal una aliada en función de
asegurar el éxito y la continuidad del proyecto, más allá de los cambios y
posibles resistencias.
De
esta forma, a mediados del año 1998 se creó la Gerencia de Participación de la
Sociedad Civil, cuyo objetivo
principal fue el establecimiento de
un canal de comunicación con la sociedad civil, desde el que se identificaría
constantemente, la existencia de algún papel que la sociedad civil (o
particularidades de ésta) debía jugar en los proyectos desarrollados, así como,
la identificación de mecanismos, espacios y oportunidades que permitieran al
Máximo Tribunal un mayor acercamiento con la sociedad civil.
Con
base a estas consideraciones, se trazaron una serie de objetivos y resultados
esperados, que correspondían a necesidades sentidas en el Tribunal: i) La
sensibilización de la sociedad civil sobre el tema de la administración de
justicia, estimulando su participación constructiva en el proceso de reforma.
ii) El acercamiento entre el más Alto Tribunal y la sociedad civil. iii) La
construcción de alianzas sociales para asegurar el éxito y la continuidad del
proceso de reforma en general y del Proyecto de Modernización en particular.
2. La
metodología empleada.
Sin
lugar a dudas, la iniciativa de crear una Gerencia de Participación de la
Sociedad Civil constituyó una experiencia novedosa en el marco de las
instituciones públicas en general y del sector justicia en particular y al
efecto, se identificó la siguiente orientación, como primer paso de la
metodología empleada, esto es, el manejo de un concepto amplio de sociedad
civil, lo cual incluía a las ONG de reforma judicial, de derechos humanos y de
desarrollo social, así como a los sectores académico, empresarial, religioso y
gremiales diversos.
Igualmente,
se estableció el manejo de un concepto amplio de participación, el cual no
podía limitarse a compartir información sobre el desarrollo del proyecto, ni a
la preparación de eventos, sino que debía buscar involucrar a diversos sectores
sociales, cada uno desde su especificidad, en las etapas de diseño, ejecución,
seguimiento y evaluación de iniciativas desarrolladas por el Tribunal Supremo
de Justicia en el marco del proyecto de modernización.
Ahora
bien, es importante destacar en cuanto a la metodología empleada que las
actividades realizadas vienen precedidas de un análisis y evaluación de los
temas de interés para los diversos sectores de la sociedad civil sobre el
sector justicia. Luego, se pasa a planificar estas actividades conjuntamente o
coordinadamente con organizaciones sociales vinculadas al área de interés. Por
ejemplo, aspectos relacionados con la Transparencia Judicial han sido trabajado
con organizaciones de reconocida trayectoria en Venezuela.
A
lo interno, esta Gerencia se apoya en los recursos que manejan las diferentes
dependencias del Tribunal Supremo de Justicia, así, por ejemplo, las relaciones
con la prensa son canalizadas a través de la Oficina de Información y
Comunicaciones de esta institución.
3. El proceso, los roles de los diferentes actores y la
inversión en construcción de capacidades y el acceso a la información.
3. 1. En
cuanto a la inclusión y la participación.
Con la puesta en funcionamiento de la Gerencia de Participación de la
Sociedad Civil, se incluyó la opinión de grupos que tradicionalmente estuvieron
excluidos en el establecimiento de las prioridades y toma de decisiones por
parte del órgano de gobierno y administración judicial, nos referimos a organizaciones sociales de base e
intermedias, así como a las redes de organizaciones. De forma específica, nos
corresponde resaltar la interlocución con la red de organizaciones denominada
“Alianza Social por la Justicia”, constituida por diferentes grupos de
organizaciones no gubernamentales relativas a la promoción de los derechos
humanos, del desarrollo social y de la
participación ciudadana, así como por un conjunto de organizaciones vinculadas
al sector productivo.
3.1.1. De
forma específica, el Supremo Tribunal y la Alianza Social por la Justicia
trabajaron conjuntamente en: i) la presentación de propuestas a la Asamblea
Nacional Constituyente, en especial, en lo relativo a la existencia de un
porcentaje presupuestario mínimo obligatorio para el Poder Judicial, así como,
en la gratuidad de la justicia. ii) la implementación de reformas legales,
tales como la Ley Orgánica de Protección a la Niñez y la Adolescencia y el
Código Orgánico Procesal Penal, entre otras
3.1.2.
Paralelamente, el Tribunal Supremo de Justicia realizó un importante proceso de
difusión e información desde la perspectiva de los derechos humanos en conjunto
con la “Alianza Social por la Justicia”, a través de la realización de foros en
todo el país, en los que se han discutido los grandes temas que interesan al
país, cuya programación ha sido elaborada conjuntamente por el Tribunal y la
organizaciones sociales correspondientes. Recíprocamente, estos foros de
discusión y difusión política y académica han contribuido al fortalecimiento del Tribunal Supremo de Justicia como
espacio institucional y soporte logístico para la realización de actividades
que promueven la cultura de los derechos humanos y el conocimiento de los
principios constitucionales, los cuales han concluido en la presentación de
propuestas a las diferentes instituciones del sector público relacionadas con
el sector justicia, tales como, el Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo
y el Ministerio de Justicia, así como, al órgano legislativo. En estas
actividades han participado tanto organizaciones sociales como ciudadanos de
forma individual.
3.1.3. Como órgano de gobierno judicial,
esto es, como coordinador de las políticas judiciales en el país, al Tribunal
Supremo de Justicia le corresponde formular las políticas de acceso al sistema
de justicia, para ello, desde la Gerencia de Participación de la Sociedad Civil
se ha promovido la realización tanto de estudios de opinión como de
investigaciones socio-jurídicas que permiten la toma de decisiones racionales.
En este sentido, partiendo
de la presunción de la falta de conocimiento de la mayoría de la población
tanto de sus derechos como de los mecanismos con que cuenta para hacerlos
valer, se han realizado, en alianza con instituciones académicas y
organizaciones no gubernamentales, investigaciones acerca del Acceso a la
Justicia de los ciudadanos, que podrían ayudar a responder preguntas como
¿Quién está incluido?. ¿Cómo están incluidos y qué papel juegan?. Una de estas
investigaciones se denominó “Las Voces de los Pobres acerca de la Justicia”
y fue financiada a través de una premiación en un concurso organizado por el
Banco Mundial, denominado “Development
Marketplace Competition 2000”.
Estas investigaciones, que
vienen a corroborar la presunción inicialmente existente, en cuanto a la
existencia de una mayoría de la población venezolana que se encuentra excluida
del sistema, permiten orientar el conocimiento acerca de cuáles son las
necesidades de la población acerca del sector justicia. En estas
investigaciones, se ha consultado la opinión de los usuarios y potenciales
usuarios del sistema de justicia acerca de su percepción sobre el
funcionamiento del mismo, así como, la identificación de los problemas que
confrontan las personas con desventajas cuando tratan de obtener justicia. De forma tal que, las actividades de la
Gerencia de Participación de la Sociedad Civil también beneficiaron a
ciudadanos considerados individualmente.
3.1.4. Un
aspecto que merece especial atención es que, a esta Gerencia se le ha dado la
responsabilidad de coordinar la presencia del Tribunal Supremo de Justicia en
la instancia denominada “Cumbre de Presidentes de Cortes y Tribunales Supremos
de Justicia”, con la particularidad de que este año, dicha Cumbre en su VII
edición, se dedicará al tema del “Acceso a la Justicia”. Al respecto, tanto los
documentos elaborados de cara a esta Cumbre como la participación de Venezuela
en la misma, se han abordado desde la perspectiva de los derechos humanos, atendiendo
así, no sólo los intereses institucionales, sino a los intereses y las luchas
del sector no gubernamental en nuestro país por el reconocimiento y garantías
ciudadanas.
3. 2. Acceso a la información.
3.2.1. Tal
como quedó reflejado en el ya citado informe final del Proyecto de
Modernización, la relación con la sociedad civil también ayudó a expandir el
sector comunicaciones en el Tribunal Supremo de Justicia. Efectivamente, desde
esta Gerencia se ha venido trabajando coordinadamente con la Oficina de
Información y Comunicaciones, encargada de la estrategia comunicacional del
Tribunal. En este sentido, una de las iniciativas que merece resaltar es la
producción de publicaciones en forma de revistas, elaboradas por un equipo
interdisciplinario, en el que se explican las decisiones del Tribunal en
lenguaje accesible para la población en general.
Paralelamente, en alianza
con algunas organizaciones no gubernamentales, tal como, la organización de
derechos humanos, “Red de Apoyo por la Justicia y la Paz”, se distribuyeron
materiales informativos de alcance popular sobre el contenido de nuevas
leyes.
3.2.2.
Desde el año 2000 se estableció un programa destinado a la creación de Oficinas
de Orientación Ciudadana en los Palacios de Justicia del país. La primera que
se ha creado es la Oficina de Orientación Ciudadana en el Tribunal Supremo de
Justicia, cuya misión es la de brindar
orientación jurídica a todas las personas que requieren resolver los conflictos
que les aquejan y que no han introducido una demanda en los tribunales.
Constantemente se realizan estrategias comunicacionales que dan a conocer la
existencia y funciones de esta oficina. Hasta el 31 de agosto del presente año
2002, se han atendido 548 casos en dicha oficina. Al igual que en las demás
actividades desplegadas por esta oficina, los medios de comunicación social y,
en especial, periodistas especializados en cubrir la fuente judicial se
manifiestan como aliados en la difusión de nuestro trabajo.
3.2.3. Igualmente, la Gerencia de Participación de la
Sociedad Civil trabajó articuladamente con la Gerencia de Informática y
Telecomunicaciones del Tribunal Supremo de Justicia, en la instalación de un
centro de información documental en este Alto Tribunal, en el que los
ciudadanos que no tienen acceso a Internet, y por ello al sitio web del Tribunal (que contiene toda la
información que produce el Tribunal) pueden consultarla desde dicho centro, lo
cual ha redundado positivamente en la imagen del Tribunal, en cuanto ha
contribuido a mejorar la transparencia de las actuaciones del Tribunal Supremo.
Al respecto, cabe destacar en primer lugar que, este sitio web tiene en la actualidad
entre 6.000 y 7.000 consultas diarias. En segundo lugar, que en este sitio,
identificado como: www.tsj.gov.ve, aparece
toda la información relacionada con las posibilidades de participación social,
así como, la existencia de foros de discusión sobre temas de actualidad en los
que participan los ciudadanos interesados.
3.3.
Rendición de cuentas
3.3.1.
Desde finales del año 2000, esta Gerencia se ha involucrado en la rendición de
cuentas del Tribunal Supremo de Justicia, asumiendo la coordinación del Informe
que anualmente presenta el Poder Judicial a la comunidad nacional e
internacional.
3.3.2.
Desde el año 2001, en esta Gerencia se ha abierto un espacio de reflexión con
los responsables de elaborar los indicadores y estadísticas judiciales, en
cuanto a la transparencia en la gestión del órgano de gobierno y administración
judicial, así como con relación a la rendición de cuentas a la sociedad,
habiéndose organizado foros técnicos y políticos sobre este tema.
Todas estas actividades han
sido reflejadas en los órganos de difusión del Tribunal Supremo de Justicia y
en ciertos casos, en los medios de comunicación, a través de las estrategias
comunicacionales organizadas por la ya referida Oficina de Información y
Comunicaciones del Tribunal Supremo de Justicia.
4. La sustentabilidad, los
beneficiarios e indicadores.
Es importante señalar que,
para mediados del año 2001, el Proyecto de Modernización del Tribunal Supremo
de Justicia se encontraba en su etapa final de ejecución; sin embargo, dado el
vacío que llenó la Gerencia de Participación de la Sociedad Civil, en relación
con las funciones que desde allí se desarrollaron, el Tribunal Supremo de
Justicia contrató, con fondos propios, al personal que laboró para dicha
Gerencia, a la que se ha denominado Gerencia de Proyectos. De tal manera que se
logró uno de los objetivos inicialmente trazados, esto es, la continuación de
esta oficina más allá de la finalización del Proyecto de Modernización.
Paralelamente, el cambio
constitucional que significó la existencia de una única institución de gobierno
y administración judicial, el Tribunal Supremo de Justicia, así como, la
creación de nuevas Salas y, el nombramiento de nuevos Magistrados que comportó
nuevas directrices desde la Junta Directiva, que llevaron a cierta
“redefinición” de las funciones de esta Gerencia, sin embargo, puede afirmarse
que sus objetivos y metodología de trabajo se han mantenido durante este último
año, incluso, existe la voluntad manifiesta por parte del Presidente del
Tribunal Supremo de Justicia de continuar con esta oficina de forma permanente
a partir del próximo año 2003.
La Gerencia de
Participación de la Sociedad Civil, hoy Gerencia de Proyectos, como espacio que
apoya la relación interinstitucional del órgano de gobierno judicial con la
sociedad civil, ha promovido, desarrollado y fortalecido su trabajo a través de
alianzas tanto con organizaciones y redes de organizaciones que trabajan con
temas interés sobre el sistema de justicia, quienes son beneficiarios de las
iniciativas relacionadas con los tres aspectos antes descritos, esto es, con la
participación e inclusión, con el acceso a la información y con la rendición de
cuentas.
De tal manera que las
organizaciones beneficiadas directamente son organizaciones intermedias.
Organizaciones vinculadas al movimiento de derechos humanos, que promueven
derechos civiles y políticos (Red de Apoyo por la Justicia y la Paz, Vicaría de
Derechos Humanos), derechos económicos, sociales y culturales (Provea),
derechos del niño y del adolescente (Cecodap), derechos de la mujer (INAMUJER),
derechos de las personas encarceladas (Red de Organizaciones Una Ventana a la
Libertad), de promoción de la reforma judicial (Alianza Social por la Justicia,
Consorcio Justicia), de promoción y monitoreo de la democracia (Fundación
Momento de la Gente y Mirador Democrático, entre otras), de defensa de sectores
específicos (Acción Ciudadana Contra el Sida), organizaciones vinculadas al
sector productivo (CONAPRI, Cámara de Comercio Venezolana-Británica). En este
sentido, se ha creado un importante directorio de un centenar de organizaciones
que pueden, dependiendo del aspecto tratado, funcionar como contraparte de esta
Gerencia en particular y del Tribunal Supremo de Justicia en general.
A su vez, estas
organizaciones multiplican los logros obtenidos con organizaciones de base y
comunitarias, que aparecen como beneficiarios indirectos del trabajo
realizado.
En igual medida, puede
sostenerse que los logros obtenidos también han beneficiado directamente a los
ciudadanos que han sido consultados en los estudios de opinión, como en las
investigaciones socio-jurídicas.
5. La gobernabilidad para
el empoderamiento de los pobres y el potencial para replicar el caso en otros
sitios y/o desarrollarlo a mayor escala.
Es importante destacar que
la Gerencia de Participación de la Sociedad Civil se creó en el marco del
Proyecto de Modernización, el cual tenía unos objetivos precisos que fueron
cumplidos satisfactoriamente, pero que sin embargo, no había implicado una
reforma estructural básica del Poder Judicial en Venezuela. En este sentido,
tanto el Proyecto como la Gerencia de Participación de la Sociedad ha orientado
el camino para la solución de ciertas deficiencias como lo constituye la falta
de acceso a la justicia de la población venezolana y al respecto ha iniciado un
proceso para la construcción de un “Plan Nacional de Acceso a la Justicia”, de
tal forma que el caso que hemos presentado se relaciona con la “Democratización
de la Justicia”, como iniciativa que ha contribuido por una parte a aumentar
las capacidades de la sociedad, en su incidencia en el espacio político
judicial, así como, el haber establecido puentes entre los ciudadanos y el
órgano de gobierno judicial que se ha iniciado en el camino de tomar en cuenta
las voces de los pobres. En
democracia, se requiere generar algún
canal de comunicación entre los que ejercen el poder y los titulares de ese
poder, en este sentido se han desarrollado mecanismos que han permitido conocer
lo que la gente piensa sobre la
justicia, todo esto, si se desea que ese poder refleje los intereses de los
“dueños” de la facultad de administrar justicia.
En este orden de ideas, el indicador básico está representado por el
efectivo incremento en el nivel de interlocución entre los más altos niveles
directivos del Tribunal Supremo de Justicia y las organizaciones intermedias de
la sociedad civil que se han mostrado interesadas en esta temática, incluso
organizaciones que al comienzo de la experiencia no se visualizaban como
interesadas en el tema, debido al alto contenido técnico que parece involucrar
la reforma del sistema de justicia.
Ahora bien, tal como ha
quedado evidenciado en las reuniones efectuadas en el marco de la Cumbre de
Presidentes de Cortes y Tribunales Supremos, así como en el Encuentro de
Consejos de la Judicatura, esta es una iniciativa que no sólo es posible
replicar en otros países de Iberoamérica, sino que ha sido del mayor interés
por dirigentes judiciales de estos países, quienes nos han solicitado
información e incluso, extendido invitaciones para conocer esta experiencia y
evaluar su posible implementación.
Tal como hemos señalado,
este caso se inscribe específicamente en el Tribunal Supremo de Justicia, sin
embargo, uno de los desafíos más importantes está constituido, precisamente por
su implementación a una escala mayor, es decir, para que se manifieste en el
resto del Poder Judicial.
III.- LOS PRINCIPALES OBSTÁCULOS Y LOS ERRORES COMETIDOS
1.
Obstáculos
externos a la Gerencia.
1.1.
La falta de consistencia entre la actividad
institucional y la actividad judicial del Tribunal Supremo de Justicia. Así por
ejemplo, mientras que en el área institucional, específicamente, desde la
Gerencia de Participación de la Sociedad Civil, se han manejado criterios
amplios con relación a la concepción del término sociedad civil y a los
diferentes ámbitos en la que la misma puede participar; en el área de la
actividad jurisdiccional del Tribunal Supremo de Justicia, esto es, en algunos
de los casos de la más alta resonancia política que se han introducido en la Sala
Constitucional, estos criterios se han
restringido. Al respecto, si bien estas restricciones obedecen a
interpretaciones jurídicas en el orden procesal, para el colectivo, esta
diferencia de criterios genera cierta desconfianza en el ámbito institucional,
obstaculizando así la construcción de nuevas alianzas para la realización de
actividades institucionales o académicas.
1.2. A pesar
de que en ciertos momentos y oportunidades, ha existido una clara voluntad por
parte de los más altos dirigentes de la institución de abrir espacios para la
participación ciudadana, no han existido las condiciones legales o
institucionales en el Tribunal Supremo de Justicia que permitan el desarrollo
de estos postulados. Así por ejemplo, la falta de un espacio desde el que se
generen políticas judiciales, obstaculiza la participación de la sociedad civil
en la presentación de propuestas de políticas que contribuyan al acceso a la
justicia de los ciudadanos.
2. Errores
Más que un error ha existido cierta
debilidad en la ampliación de la convocatoria a las organizaciones, más allá de
las organizaciones sociales que tradicionalmente se han mostrado interesadas en
establecer alianzas institucionales con el Tribunal Supremo de Justicia.
IV.-
DESAFÍOS Y FORTALEZAS DE LA INICIATIVA
1.
Fortalezas
1.1. La relación con
estos sectores de la sociedad civil ha traído la incorporación de nuevos temas
a la agenda de transformación del Poder Judicial. Tres de estos temas son:
i) La transparencia y la rendición de cuentas
del Poder Judicial a la sociedad. ii) El acceso a la justicia. Tradicionalmente
en Venezuela la reforma judicial había estado vinculada a la lucha por la
Independencia Judicial, y más recientemente a la modernización judicial. La
participación de las organizaciones no gubernamentales incorporó el tema de
Acceso a la Justicia. iii) Los derechos humanos y, especialmente, el derecho
internacional de los derechos humanos.
En tal sentido, la participación de
la sociedad civil en la reforma de la justicia en Venezuela, ha puesto el
énfasis en los derechos de los ciudadanos, esto es, el poder al servicio de los
ciudadanos.
1.2. La existencia de
un equipo de trabajo interdisciplinario proveniente de importantes ONG´s de
derechos humanos y de promoción de la participación ciudadana, cuya metodología
y temas de trabajo se identifica con el de las organizaciones no
gubernamentales que fungen como contraparte.
2.
Desafíos
2.1.
En cuanto al equipo de trabajo. Se hace necesario mantener equipos de
trabajo interdisciplinarios que logren establecer un puente entre los
conocedores de la ciencia jurídica y el
resto de la sociedad. A pesar de la relación laboral con el Tribunal Supremo de
Justicia, el equipo debe mantener una relación de independencia, en cuanto a la
posibilidad de expresar y plantear sus ideas y en su caso, las críticas
pertinentes. Grupo éste que además, debe ser considerado un interlocutor válido
para las organizaciones de la sociedad involucradas en esta temática.
2.2.
La creación de un espacio institucional permanente dedicado al abordaje
y monitoreo de estos temas.
2.3.
La implementación de la agenda elaborada en esta Gerencia, a una escala
mayor, esto es, al resto del Poder Judicial.
Puntualizaciones
finales
En cuanto al futuro de
esta oficina, en un nivel político es preciso señalar que, tal como señalamos
anteriormente, existe la voluntad manifiesta tanto del Presidente y otros
Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, como del Gerente General de la
institución de continuar con esta oficina de forma permanente, ya que entre
otras razones, constituye un principio que se ve reflejado en diferentes normas
constitucionales, y más específicamente, constituyen derechos constitucionales,
tanto la participación ciudadana en la justicia como el acceso a la justicia.
En cuanto a la sustentabilidad, las
organizaciones con las que hemos venido trabajando durante estos años, han
expresado la importancia de este espacio de incidencia en las políticas
judiciales, lo cual supone que esta iniciativa tenga sujetos empoderados con la
misma.
En cuanto al nivel de inclusión, se
presenta un desafío que significa no sólo trabajar con organizaciones
intermedias, sino que su cobertura se pueda ampliar a un mayor número de
beneficiarios para que coadyuve al proceso de inclusión en la justicia.
En esta parte del
documento transcribimos extractos del artículo que presentáramos en la Revista
del Proyecto Regional de Justicia del Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo, denominada “Justicia y Sociedad”, acerca de la “Participación y
Justicia: El papel de las ONG en el proceso de reforma judicial en Venezuela”.
Nueva York, No.1, 1998
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