
Gillette Hall y Harry A. Patrinos |
A pesar de su creciente influencia política, los pueblos indígenas de América Latina han avanzado poco en materia económica y social durante la última década y continúan sufriendo altos niveles de pobreza, menor educación y mayor incidencia de enfermedades y discriminación que otros grupos, señala un nuevo estudio del Banco Mundial titulado Pueblos indígenas, pobreza y desarrollo humano en América Latina: 1994-2004.
El estudio considera cómo las condiciones sociales han evolucionado en los cinco países latinoamericanos con mayor población indígena (Bolivia, Ecuador, Guatemala, México y Perú) durante la última década, proclamada por las Naciones Unidas en 1994 como la Década Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo.
Más información:
Estudio: "Pueblos indígenas, pobreza y desarrollo humano en América Latina: 1994-2004"
Sitio web: El Banco Mundial y los pueblos indígenas de América Latina
William Blomfield: ¿Qué importancia le asigna usted a la participación política eficaz de los pueblos indígenas y, donde corresponda, a su autonomía y autogobierno a la hora de abordar los problemas de la pobreza y el subdesarrollo?
Gillette Hall: Es una pregunta muy interesante. Creo que la clave está en la palabra “eficaz”. Nuestro estudio muestra que si bien la participación política de los indígenas ha aumentado en el decenio 1994-2004, no hemos observado disminución en términos de resultados mesurables de la pobreza ni mejoramiento de otros indicadores socioeconómicos.
No estamos seguros de saber por qué esto ocurre, pero creemos que está relacionado con el hecho de que las políticas han cambiado y no ha pasado suficiente tiempo para ver el efecto de tales cambios. O tal vez los cambios no han sido suficientes o las comunidades indígenas no han podido sacar el máximo de beneficios del poder político adquirido. La autonomía y el autogobierno también es un asunto muy delicado en la región. En el mundo hay ejemplos, quizás no de autonomía propiamente tal, sino de gobiernos paralelos que han mejorado su condición económica dentro de un país, como los pueblos saami en los países escandinavos. Pero aun así no creo que contemos con pruebas suficientes para determinar con seguridad de que éste sea el camino a seguir.
Randall Wood: Tal como se hace patente en su informe, los pocos beneficios económicos obtenidos en América Latina, especialmente entre los pueblos indígena, ha generado cada vez más insatisfacción con el modelo económico neoliberal e intensificado las demandas de redistribución de la riqueza nacional a través de mayores impuestos e incluso la nacionalización.
Su plan de acción comprende componentes de educación, salud y capacitación y recomienda mejorar la responsabilidad en la prestación de servicios sociales a la población indígena. Los gobiernos nacionales de los países andinos son plenamente responsables del componente relacionado con la responsabilidad y la rendición de cuentas. Sin embargo, ¿sugieren ustedes en su estudio formas a través de las cuales la comunidad donante internacional y las ONG pueden contribuir a reducir la tensión social que resulta del aumento de la desigualdad entre los indígenas y aquellos que no lo son? ¿O creen los autores que es mejor tratar este asunto desde adentro, a nivel local?
Harry Anthony Patrinos: En primer lugar, no dijimos que no hubiera beneficios económicos durante el decenio, pues está claro que ha habido resultados positivos, especialmente en algunos indicadores sociales. Sin embargo, la desigualdad entre indígenas y no indígenas podría generar tensión social. Por lo tanto, es importante que la comunidad internacional preste atención no sólo los programas tradicionales de educación, salud y protección social, tal como recomienda el informe, sino que también ponga énfasis en el componente de responsabilidad del proyecto. Es decir, la responsabilidad que en un principio estaba en manos locales o nacionales, también puede ser parte de la prestación de servicios sociales que realizan los donantes. A nombre del Banco Mundial, creo que podríamos enfocarnos en los resultados más que en la influencia, lo que nos permitirá mejorar los resultados de nuestros proyectos y finalmente, obtener ganancias económicas y, a largo plazo, reducir la desigualdad en materia de pobreza entre los pueblos indígenas.
Hasnat Ahmad: Hola Gillete y Harry. El interesante tema del título me lleva a hacerles una pregunta desde mi propia perspectiva: ¿Cómo creen ustedes que la sabiduría y habilidades de los indígenas pueden contribuir a la erradicación de la pobreza? ¿Deberían los planes de alivio de la pobreza (sobrecargados de intervenciones tecnológicas) considerar la sabiduría indígena como parte integral de un enfoque cultural con miras a abordar los temas de la pobreza?
Gillette Hall: Me complace mucho esta pregunta porque es un tema al cual, personalmente, he dedicado mucho tiempo de reflexión. No estoy totalmente segura de la respuesta, pero sí creo que nuestro enfoque actual del desarrollo podría beneficiarse muchísimo del conocimiento de los pueblos indígenas sobre administración de la tierra y métodos ecológicos de utilización de los recursos del planeta. Ciertamente, los problemas que enfrentamos hoy debido al desarrollo generalizado, como la contaminación, tal vez nos indican que si pudiéramos recurrir más al conocimiento de los indígenas sobre formas alternativas de producir bienes a partir de los recursos del planeta, tendríamos mucho que ganar. Ahora bien, específicamente en términos de erradicar la pobreza, creo que la situación no es tan clara. La contribución que pueden hacer los pueblos indígenas está más bien relacionada con cómo abordar mejor el proceso de desarrollo.
Andy Albertson: En algunos de estos países, ha surgido la idea de descentralización política, administrativa y fiscal como una forma de potenciar a las comunidades indígenas rurales. Si bien estas comunidades han respondido de manera positiva, me preocupa que el sistema sea una forma de institucionalizar el aislamiento de grupos que marginados. Por ejemplo, en Guatemala, el sistema de Consejos puede ser tanto una instancia de “iguales pero separados” (como analogía a la experiencia estadounidense) en cuanto al diálogo sobre políticas publicas así como una herramienta para aumentar la influencia de la participación y los valores de los pueblos indígenas y de otros grupos tradicionalmente excluidos. ¿Cuál es su visión al respecto? En general, ¿las reformas de descentralización han implicado más participación para las comunidades indígenas o, por el contrario, han servido para disminuir la presión de la que son objeto las elites para emprender reformas a los procesos políticos centrales?
Harry Anthony Patrinos: Primero, en general, estoy de acuerdo en que la descentralización ha aumentado la participación y la conciencia de los grupos indígenas, al tiempo que han podido presionar más a las autoridades. Sin embargo, los casos varían según el nivel de descentralización. En muchos países, sólo se ha descentralizado desde el gobierno nacional a los gobiernos estatales, pero todavía falta mucho para lograr control local.
En estos casos, hay peligro, por lo menos a corto plazo, de reducir la presión sobre las elites toda vez que se otorga cierto nivel de descentralización pero no autoridad plena en el ejercicio del poder. La educación es un ejemplo donde, en el algunos países, la descentralización aún no llega al nivel escolar mientras que en otros surgen problemas relativos a la falta de capacidad a nivel escolar o comunitario y no se logran los resultados esperados; al mismo tiempo, otros grupos y comunidades más capaces han podido sacar provecho de la descentralización y han logrado mejoras.
Entonces se trata del nivel de descentralización y de si disponemos de mecanismos para aumentar la presión que las comunidades ejercen sobre las autoridades en función de mejorar los resultados. Una sugerencia podría ser continuar el proceso de descentralización para que ésta llegue al ámbito local.
Carlos Tarazona: Gracias por la oportunidad de plantear preguntas sobre el informe. Estoy totalmente de acuerdo con las recomendaciones específicas que se enumeran en el resumen ejecutivo. Sin embargo, quisiera conocer la opinión del equipo a cargo del informe sobre la expansión del racismo (especialmente en contra de los pueblos indígenas) en América Latina y su impacto en los pueblos indígenas en términos de la marginalidad y la pobreza. Gracias.
Gillette Hall: Nuestro informe no presenta pruebas concluyentes en relación con la discriminación. Utilizamos técnicas econométricas que apuntan a la presencia de tal fenómeno, particularmente en el mercado laboral, lo que significa que una persona indígena con las mismas habilidades, edad y educación que una persona no indígena, gana significativamente menos en el mercado laboral. Esa situación puede, y quiero subrayar la palabra “puede”, ser resultado de la discriminación.
Si queremos abordar este tema con seriedad, lo primero que necesitamos, en mi opinión, son pruebas específicas que generen datos concretos de la existencia de discriminación abierta en la región, a fin de analizar el tema y hacer recomendaciones sobre la base de tales datos. Si pensamos sobre lo que se puede hacer cuando la discriminación está causando pobreza, ciertamente, surgen varias alternativas. Una de ellas es la discriminación positiva, si bien no hay consenso definitivo sobre su eficacia. Tienen muchos partidarios y muchos detractores, hecho que se puede ver en la historia de Estados Unidos.
También es posible considerar campañas de conciencia pública y una tercera alternativa sería la de formular un plan de estudios multicultural, que significa cambiar la forma de pensar de las próximas generaciones sobre sus hermanos, hermanas y compatriotas.
Paola Espinosa: Poner en marcha programas de educación bilingüe y multicultural suena fácil, pero éstos están mucho más propensos a sufrir deficiencias en cuanto a calidad que otros programas educacionales, especialmente si los maestros no reciben capacitación ni incentivos apropiados. El sistema mexicano de educación bilingüe respeta los derechos lingüísticos de las minorías sólo en el papel, pero en la práctica pocos valoran la cultura indígena, incluso entre los mismos indígenas. Esto, sumado a la mala calidad de los programas de capacitación docente, significa que la instrucción rara vez recurre a las lenguas indígenas. Si tenemos esto en mente, ¿no sería mejor poner énfasis en el orgullo por el patrimonio indígena latinoamericano, entre los pueblos indígenas y el resto de la población, y en abordar las causas más profundas de la mala calidad de la educación, ante todo en la mala calidad de los maestros?
Harry Anthony Patrinos: Es verdad que los programas de educación bilingües son difíciles de ejecutar, un hecho evidente no sólo en América Latina sino que en muchos países del mundo. El principal problema es la capacitación docente y la falta de metodologías adecuadas.
Otro problema que encontramos en América Latina es la incompatibilidad entre los maestros y las comunidades donde se les envía a enseñar. En muchos casos, los maestros no hablan la lengua autóctona y sin embargo se hacen cargo de las labores de instrucción. En otros, los maestros hablan una lengua autóctona distinta a la de los niños o les enseñan a los niños a hablar en una lengua nativa que no se habla en la propia comunidad.
La educación bilingüe funciona mejor si los niños entran a la escuela y hablan en su lengua materna y la usan para aprender durante los primeros años, y en un plazo de unos cuatro o cinco años, se cambian a la lengua principal, el idioma de uso común en el país. Sin embargo, los maestros requieren capacitación sobre métodos apropiados para llevar a cabo programas bilingües y necesitan conocer la lengua materna de los niños.
Otro problema que ha surgido es la demanda por alfabetización en lengua materna. En muchas comunidades, los padres no quieren que los niños aprendan la lengua nativa en la escuela porque creen que esto va a limitar sus oportunidades. Pero una vez que ven que los programas bilingües los preparan mejor para la lengua de uso general del país, exigen más programas de este tipo. De modo que hay necesidad de aumentar la conciencia sobre los beneficios de la educación bilingüe, para asegurar la buena calidad de los programas.
Graciela González: 1. Me gustaría saber qué tan precisos son los datos correspondientes a los pueblos indígenas de México. 2. ¿Puede referirse a la metodología utilizada para deducir quiénes son indígenas a partir de la Encuesta nacional de ingreso y gasto de hogares (ENIGH)?
Gillette Hall: Muchas gracias por su pregunta. Pudimos incluir a México en este estudio, lo cual era importante porque el país registra la población indígena más numerosa de toda la región, porque combinamos los datos provenientes del censo y los de la encuesta por hogares. Hicimos esto porque la encuesta por hogares de México, a diferencia de otras encuestas similares de la región, no contiene información específica que identifique si un individuo es indígena o no. Simplemente no existe la pregunta. Por lo tanto, no había manera de utilizar sólo una encuesta para identificar o separar a la población indígena del resto de la población y analizar sus características.
Para explicarlo de manera simple, lo que hicimos fue utilizar los datos del censo que sí identifica a la población indígena y seleccionamos aquellos municipios mexicanos con 80% o más habitantes de origen indígena. Luego, cuando consideramos los datos provenientes de la encuesta por hogares, seleccionamos sólo aquellos municipios que, según los datos del censo, tenía mayoría de población indígena (80% o más) y a continuación utilizamos los datos del estudio para comparar esos municipios con el resto del país a fin de evaluar las características de los municipios indígenas en comparación con aquellos no indígenas.
Luego realizamos pruebas rigurosas de esta metodología para demostrar su seriedad. Con gusto podemos darle más detalles vía correo electrónico, si así lo desea.
Juan Reyes: La mayoría de los proyectos de inversión propiciados por los gobiernos de América Latina, especialmente en las áreas de la minería y la agricultura, no permiten la participación de la población indígena ni consideran fondos específicos para permitir su desarrollo. ¿Por qué el Banco Mundial y otros organismos multilaterales no propiciar mayor participación de parte de estas comunidades? ¿Cuál es su opinión al respecto?
Harry Anthony Patrinos: El Banco ejecuta muchos proyectos en América Latina donde las comunidades indígenas no sólo participan en la ejecución sino también en el diseño. Por ejemplo en educación, ejecutamos proyectos en los que grupos indígenas participan en las escuelas, en fondos de mejoramiento escolar y en convenios de gestión escolar, donde han sido invitados para mejorar el entorno físico de la escuela. En otros casos, también asisten en el propio diseño y ejecución de los proyectos específicos destinados al mejoramiento escolar. Aparte de estos componentes de los proyectos tradicionales del Banco, también existe un fondo específico para pueblos indígenas. Se trata de una donación pequeña, pero constituye sin duda un fondo específico en aras del desarrollo de los pueblos indígenas. Por último, el Banco cuenta con una política de promoción del desarrollo de los pueblos indígenas y específicamente, de su participación durante todo el proceso de desarrollo, no sólo durante el ciclo del proyecto.
Lars Harrysson: Según el Banco Mundial ¿de qué forma el modelo de sistema de pensiones de tres pilares puede constituir una base de cobertura de beneficios aceptable para la población indígena?
Gillette Hall: Un aspecto interesante respecto de las pensiones y los pueblos indígenas es que en los cinco países que abarcó el estudio, sin excepción alguna, encontramos que la cobertura en materia de pensiones a nivel de individuos era significativamente menor entre los indígenas. La principal razón de esto es que la población indígena tiene mucho menos acceso y mucha menor participación en el sector formal, que es donde se ofrecen estos beneficios. Puede que el hecho esté relacionado con la ubicación geográfica, aunque la población indígena de las zonas urbanas está creciendo, de modo que el factor geográfico no lo explica totalmente.
Con respecto a la solución de este problema, creo que la población indígena está casi en la misma situación que los individuos del sector informal, quienes constituyen el grueso de la población pobre, sean indígenas o no. El Banco Mundial está trabajando activamente en muchos países, y México ha tomado la delantera en este sentido, en cuanto a resolver cómo se aborda el problema de la mínima o nula cobertura de los sistema de seguridad social para los ancianos del sector informal.
MAJAMBERE Tharcisse: -¿Existe alguna conexión entre población indígena y minoría étnica? ¿Por qué las políticas de los donantes (el Banco Mundial) no consideran los asuntos indígenas del mismo modo que los temas de género, el medio ambiente y la correcta gobernabilidad?
Harry Anthony Patrinos: De hecho, el Banco Mundial fue la primera organización internacional en adoptar una política específica para los pueblos indígenas y justo la semana pasada, durante el Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, el Banco presentó su nueva política sobre pueblos indígenas, en la cual da un paso adelante en la promoción de la participación de estos pueblos en el desarrollo. Esta política es el resultado de años de consultas y debates con representantes indígenas, de ONG y gubernamentales y con otros donantes.
Por lo tanto, es un hecho que el Banco sí tiene una política y que es tan importante como las demás políticas que se mencionan en la pregunta.
MAJAMBERE Tharcisse: -Como ciudadano norteamericano y promotor de la lucha contra la pobreza en el seno del Banco Mundial, ¿qué políticas deberían formularse para mejorar el destino de los pueblos indígenas latinoamericanos? En África, ¿acaso no existen poblaciones indígenas? ¿Por qué no hablan ustedes de ellas?
Harry Anthony Patrinos: Primero, recomendamos más y mejor educación para mejorar las condiciones socioeconómicas de los pueblos indígenas, lo que significa más años de escolaridad y al mismo tiempo, educación de buena calidad, puesto que hay diferencias tanto en los años de escolaridad como la calidad de la educación.
En segundo lugar, recomendamos programas que le den ventaja a la población indígena, es decir, intervención temprana, programas de educación y nutrición para la primera infancia y de salud materna. En tercer lugar, recomendamos exigir más responsabilidad y rendición de cuentas en la prestación de servicios sociales, lo que se traduce en más participación para los pueblos y comunidades indígenas en su propia educación, salud y servicios sociales.
Finalmente, debido a las dificultades que enfrenta América Latina para construir una serie cronológica de datos coherentes sobre los pueblos indígenas, recomendamos que las encuestas por hogares incorporen preguntas que permitan a los investigadores identificar a la población indígena, especialmente preguntas sobre autoidentificación y lengua.
Como resultado de nuestra investigación, las Naciones Unidas declaró el decenio 1994-2004 como el Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas, lo cual resultó en mejoras de algunos indicadores sociales entre la población indígena de América Latina, pero pocos beneficios en términos de reducir la desigualdad entre la población indígena y no indígena en materia de pobreza.
Sin embargo, el estudio que realizamos en cinco países latinoamericanos es el único que conocemos que ha intentado evaluar la evolución de las tendencias sociales durante el decenio. No sabemos de estudios similares en otras regiones del mundo y durante el foro de las Naciones Unidas sobre cuestiones indígenas, que concluyó la semana pasada, no oímos ninguna presentación que evaluara los resultados obtenidos en este período.
Uno de los problemas que enfrentan las demás regiones del mundo consisten en que las encuestas por hogares y los censos no identifican a la población indígena como tal, de modo que será difícil que se haga un estudio regional en otras partes del mundo.
Por lo tanto, la primera consecuencia de nuestro estudio en otras regiones es revisar los datos y los recursos disponibles y encontrar la manera de mejorar los instrumentos a fin de identificar a la población indígena en esos países y realizar estudios similares en otras regiones del mundo.
Tony Sebiani: Estimados Gillette Hall y Harry A Patrinos, Para reducir la pobreza y mejorar el Desarrollo Humano de nuestros pueblos indígenas, me parece que los puntos señalados por su estudio son medulares para resolver el problema, principalmente la educación, salud y la necesidad de garantizar la entrega de servicios sociales. Sin embargo, lo difícil es hacer realidad estas ideas, la meta de erradicar la pobreza o reducirla y mejorar la calidad de vida de nuestros indígenas se ha quedado durante muchos años en el papel y las ideas. La falta de voluntad política es la culpable de que los indígenas Latinoamericanos en lugar de mejorar, empeoran su condición social. La falta de compromiso y solidaridad de los Gobiernos Latinoamericanos ha degenerado en la no permeabilidad de recursos y servicios básicos a nuestros indígenas, con el consecuente abandono y explotación en que hoy en día están inmersos. El compromiso de los gobiernos por realizar transferencias y gasto público focalizado a los puntos anotados en el estudio del Banco Mundial (salud, educación y servicios), son sin duda la única oportunidad que tienen los indígenas de sobrevivir. Es fundamental, que antes de proceder a capacitarlos gocen de alimentación y salud básica, una ves logrado esto proceder a mejorar su educación y capacidad productiva, dinamizando un cambio endógeno con rasgos externos pero sin afectar su idiosincrasia, es decir debemos enseñarles a ser productivos y diversificar su producción, sin que dejen de ser indígenas ya que hay que rescatar su herencia histórica. El proceso de educación que debe implementarse en estas comunidades deberá ser indigenizado, en ese sentido deberá capacitarse profesores y empresarios indígenas que se encarguen de difundir sus conocimientos en sus pueblos natales. Los Gobiernos deberán comprometerse a mejorar la infraestructura y carreteras para lograr comunicar estos pueblos con el resto de la sociedad y generar mecanismos que les permitan comercializar sus productos sin que sean explotados por intermediarios, de forma que mejoren sus ingresos y riqueza a lo interno de sus comunidades. A partir de lo anterior, me gustaría realizar las siguientes preguntas: ¿cómo hacer conciencia a los Gobiernos Latinoamericanos, que es importante generar desarrollo y bienestar social en los pueblos indígenas?, ¿Cómo capacitar indígenas para difundir conocimientos en sus comunidades, sin que estos deserten atraídos por el sueño de vivir en sociedades del centro donde hay mayor desarrollo y oportunidades personales?, ¿Cómo hacer para que los pocos indígenas que han logrado empoderarse, no olviden sus raíces y sean solidarios con el sufrimiento y explotación que viven sus pueblos?, ¿Cómo garantizar que la poca ayuda que los Gobiernos envían a estas comunidades no sean desviados por personas inescrupulosas y nunca lleguen a su destino?, y finalmente ¿Cómo comprometer a los Gobiernos para diseñar Políticas Económicas que mejoren su condición económico-social-ambiental sin destruir su herencia cultural? De todo lo anterior la base para resolver el problema, radica en el compromiso y la solidaridad con nuestros hermanos indígenas. Atentamente, Tony Sebiani S (Costa Rica)
Harry Anthony Patrinos:
Para hacer conciencia a los gobiernos latinoamericanos, recomendaríamos establecer la relación entre el desarrollo y bienestar social de los pueblos indígenas a los Objetivos de desarrollo del milenio a los cuales esos mismos gobiernos ya se han comprometido. Alcanzar los objetivos requiere que todos los estamentos de la sociedad progresen y, como los pueblos indígenas están evolucionando más lentamente que otros en este respecto, ésta sería una de las áreas más indicadas.
Respecto a sus dos siguientes preguntas, creemos que la educación continuada es aún importante, especialmente si toma en cuenta las cuestiones e idiomas indígenas. Es necesario ejecutar adecuadamente los programas educacionales.
En cuanto a garantizar que las ayudas lleguen a su destino, el estudio de México destaca el éxito de programas que están bien dirigidos, son directos y transparentes. Por ejemplo, el programa Oportunidades, un programa de transferencias monetarias condicionales, ha demostrado beneficiar a los pueblos indígenas, reduciendo la pobreza e incrementando la educación y los indicadores de salud. Hay evidencia de que este programa ha hecho un buen uso de los fondos públicos.
Luis Obregon: ¿Conocen estrategias (modelos) para el desarrollo de pueblos indigenas, que integren la participacion comunitaria orientada por emprendedores locales capacitados con nuevas reglas de juego y metodologia de campo que neutralice las conviciones del subdesarrollo, a fin de generar capitalización local? El Programa Berum (ver Google)ha creado y ejecutado uno para los indigenas de los Andes y Amazonia del centro del Perú, a partir de maestros rurales.
Harry Anthony Patrinos:
Ésta es un área importante sobre la que se ha discutido mucho, actualmente estamos llevando a cabo un estudio acerca de las oportunidades económicas para los pueblos indígenas a través de iniciativas empresariales.
Angel Arteaga Ayabar: Hola amigos quería preguntarles referente a por que en los paises de america latina con población indigena que habita en territorios extensos no se desarrollan programas en favor de estos seres humanos, que les ayuden mas que todo a conservar su territorio y evitar que por dar pase a la tala indiscriminada de los bosques, en nuestros paises latinos hasta se concesiona el terreno con comunidades indigenas enteras, y no se respetan sus derechos a vivir en el lugar que los vió nacer. Angel Arteaga Ucayali -Perú
Gillette Hall:
Sí, hay programas que alcanzan a las poblaciones indígenas y les reportan beneficios importantes, como Oportunidades en México. Sin lugar a dudas, estos programas no reciben los recursos suficientes y todavía no se aplican en la mayor parte de los países. Esperamos que nuestro trabajo impulse más atención y recursos para los programas que favorecen a los pueblos indígenas.
Ricardo Martínez: ¿Es la omisión de Venezuela, donde viven catorce (14) etnias, de las cuales Seis (6) son consideradas como tales por la ONU con lenguaje, historia y cultura claramente definida, una omisión involuntaria o responde a determinada corriente ideológica?
Gillette Hall: Hemos escogido para este estudio los cinco países con las mayores poblaciones indígenas, sea por el porcentaje que representan de la población total o por su número absoluto. Esperamos que nuestro próximo estudio incluya a más de los países de la región que tiene, como usted bien indica, poblaciones indígenas aunque no constituyan una gran proporción de la población.
Luis Enrique Monterroso: ¿Los derechos economicos sociales y culturales, son excluyentes a los pueblos indigenas?
Gillette Hall: Los derechos económicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas están en su mayor parte reconocidos legalmente, es decir por las constituciones, pero de hecho estos derechos están menos establecidos bien sea por falta de precedente legal o por las acciones sobre el terreno. También los pueblos indígenas tienen menos acceso a las cortes para defender sus derechos. Por ejemplo, un editorial en México que surgió de este estudio notó que aunque en México, por ley, los indígenas tienen derecho a un traductor en las cortes, actualmente ninguna ofrece este servicio.
Catherine Y. Chang Carías: Estoy muy preocupada por la población indígena de mi país, Honduras, debido a que nuestro gobierno no cuenta con los mecanismos para ayudarlos y son discriminados, ¿cuál es su opinión con respecto al pueblo indígena hondureño?
Gillette Hall: Primero, en Honduras hay un programa más bien innovador destinado a los pueblos indígenas. Hace algunos años, el Gobierno de Honduras creo una entidad separada a partir de su fondo social llamado FHIS, Fondo Hondureño de Inversión Social. Además se creó un fondo separado al que sólo podía acceder la comunidad indígena y que se rige por reglas diferentes respecto del programa principal del FHIS. Por ejemplo, permite que una comunidad indígena haga uso colectivo de los recursos asignados.
De modo que comparto su preocupación por el pueblo indígena de Honduras, debido a que me preocupan los pueblos indígenas en toda la región, pero Honduras sí es ejemplo interesante de un programa innovador creado para la población indígena y que transfiere recursos directamente a ella. Por cierto, es probable que ese programa no sea suficiente y quede mucho trabajo por hacer.
Gema Velasco: ¿Por qué si los pueblos indígenas cada vez tienen más influencia política no se han apreciado cambios significativos en sus condiciones económicas? ¿Cuándo comenzaron a organizarse políticamente las comunidades indígenas y cuál cree que será la evolución futura de estas organizaciones?
Gillette Hall:
Nosotros no sabemos con certeza por qué los cambios en términos de influencia política no se han apreciado en cambios en las condiciones económicas, pero podemos sugerir varios factores que incluyen a)la necesidad de que pase un poco más de tiempo, b)que aunque han tenido éxito en cambiar algunas políticas en forma escrita, éstas son aplicadas de modo irregular, y c) quizá el poder político que han alcanzado no está siendo utilizado en su propio provecho de un modo óptimo.
Carolina Canosa: 1. En cuanto a la recolección de los datos de la población indígena: ¿que sugieren ustedes para identificar los diferentes grupos existentes de indígenas y sus características teniendo en cuenta que hay un porcentaje relevante de ésta población de la que ni siquiera los gobiernos saben de su existencia? ¿Que sugieren para éstos casos? 2. Se ha sabido el caso de grupos indígenas en la selva amazónica brasileña, peruana y colombiana que están completamente aislados de la civilización (si se puede llamar así). ¿Creen ustedes que estos grupos deberían adherirse a la civilización o deberían seguir en su medio natural?
Gillette Hall: Nosotros recomendamos la autoidentificación como la mejor forma de identificar a individuos o pueblos indígenas. Su segunda pregunta es excelente: creemos que es posible y se debe respetar el derecho de cada persona a escoger su modo de vida y, cuando menos, trabajar para rebajar el impacto negativo que puede tener el contacto de grupos aislados con la civilización.
Arturo González: Las instituciones financieras mundiales, como el Banco Mundial, han respaldado políticas de liberalización económica y comercial como los nuevos motores del crecimiento de las economías de los países en desarrollo. Los informes publicados por el Banco Mundial, GATT/OMC, TLC, UNCTAD, OIT, entre otros, muestran resultados malos o modestos en términos de beneficios sociales y económicos en tales sociedades. Este nuevo informe sobre pueblos indígenas confirma la tendencia de poco avance en materia de bienestar, persistente desigualdad y un fenómeno marcado de migración. ¿Cree que ya es tiempo de cambiar el modelo económico que no alcanza a evitar la tragedia de tantas personas pobres? Felicitaciones por los resultados y gracias por su atención.
Harry Anthony Patrinos: Es verdad que en el último decenio los pueblos indígenas recibieron pocos beneficios, por lo menos en América Latina, lugar al que corresponde este exhaustivo estudio. A fin de progresar y alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio, la comunidad que trabaja en pro del desarrollo y los gobiernos, en su labor destinada a cumplir tales objetivos en países donde la población indígena es un segmento amplio de la población, deben reconocer que no se puede seguir ignorándolos. El primer decenio de atención a los pueblos indígenas terminó en diciembre de 2004 y no hubo objetivos prácticos factibles de medir. Ahora la comunidad internacional está reconociendo un segundo decenio para los pueblos indígenas, que concluirá en 2015, el mismo año en que se espera alcanzar los objetivos del milenio.
Por lo tanto, los pueblos indígenas deben tomar en cuenta la ventaja de vincular sus metas con los objetivos de desarrollo del milenio, lo que reforzará la atención de los gobiernos y donantes y hará que las estrategias sean más participativas, lo que aumentará las posibilidades de éxito con la participación de la población indígena. Por lo tanto, se pueden alcanzar dos metas con el mismo mecanismo.
(Fin de la charla. Muchas gracias por su participación)
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