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Día Mundial de la Alimentación
La amenaza a la biodiversidad que viene desde afuera

21 de octubre de 2004. La doctora Kathy MacKinnon, experta en biodiversidad del Banco Mundial, ha advertido que las plantas, los animales y otros organismos de carácter invasor representan una grave amenaza global para el suministro de alimentos en el mundo.

Esta advertencia surge en momentos en que organizaciones de todo el mundo celebran el Día Mundial de la Alimentación 2004 (16 de octubre), que este año destaca la función vital de la biodiversidad en la seguridad alimentaria.

La doctora MacKinnon afirma que una de las mayores amenazas que enfrenta hoy la biodiversidad proviene de la recientemente reconocida e insidiosa amenaza de las especies invasoras extranjeras.

“Las especies invasoras extranjeras o exóticas son especies ajenas, no nativas, que se introducen en forma accidental o intencional en áreas nuevas y que incluyen desde microbios hasta mamíferos”, señala la doctora MacKinnon.

Según Karen Luz, experimentada especialista en biodiversidad que trabaja con el Banco Mundial, el problema es que una vez que estas especies son introducidas en un área nueva, predominan sobre las especies nativas y las erradican, lo que incide de manera adversa en la agricultura y en la biodiversidad.

MacKinnon afirma que las especies extranjeras pueden afectar el rendimiento de las cosechas, obstruir los canales de riego, bloquear las represas hidroeléctricas y reducir la vida útil de las inversiones realizadas para impulsar el desarrollo.

Como consecuencia, según MacKinnon, estos invasores foráneos no sólo agravan las dificultades económicas, sino que además limitan el crecimiento económico, afectan el alivio de la pobreza, la seguridad alimentaria y la conservación de la biodiversidad.

Especies ajenas en aumento

MacKinnon sostiene que una de las características más inquietantes de este problema es que las especies extranjeras van en aumento en todo el mundo.

Y advierte que el problema se agravará con el cambio climático.

“El Banco Mundial está muy preocupado por este tema, debido a la amenaza que representa para la biodiversidad y el desarrollo”, señala.

Las pérdidas en materia de producción se elevan a más de US$100.000 millones al año en la India, se estiman en US$50.000 millones en Brasil y en unos US$7.000 millones en Sudáfrica.

OTROS EJEMPLOS
El moho del frijol de soya implica un costo de US$1.000 millones al año para Brasil
El ácaro verde y el aleurodio de la yuca generan pérdidas de 80% y 60%, respectivamente, en las cosechas
La medusa del Atlántico americano le cuesta a las pesqueras del Mar Negro US$1.000 a US$2.000 millones de ingresos no percibidos

El costo de los invasores

La doctora MacKinnon señala que las especies foráneas en algunos casos fueron introducidas en un país por personas que tenían buenas intenciones, pero con resultados desastrosos.

Un ejemplo clásico es el del gusano de la manzana Golden, que actualmente es considerado como una de las especies invasoras más devastadoras. Fue importado desde América Latina a Asia Sudoriental en los años 1980.

Con un alto contenido proteico y la capacidad de reproducirse con rapidez, el gusano era considerado como una fuente alimenticia ideal. Después de escaparse del control, el gusano se convirtió en una grave plaga en la región al devastar los campos arroceros.

Se estima que el costo de esta plaga fluctúa entre los US$55 y US$250 mil millones de dólares al año en el mundo, ya que se encuentra en muchos países.

Una planta acuática con una llamativa flor violeta, el jacinto de agua, era nativa de la cuenca del Amazonas y ahora es considerada la planta acuática más dañina de todo el mundo.

Según MacKinnon, la planta ha generado enormes problemas debido a su carácter sumamente invasor. “Afecta el flujo de las aguas, la generación de electricidad, el transporte, la calidad del agua y la biodiversidad autóctona".

“Es un riesgo para grandes inversiones internacionales de cooperación para el desarrollo del recurso hídrico. En 1997, 150 proyectos de gestión del agua del Banco Mundial con préstamos por un valor de US$16.000 millones se vieron afectados o en riesgo.

La acacia, emblema floral de Australia, se ha constituido en un problema enorme para Sudáfrica. La acacia y otros árboles están invadiendo las zonas de captación en las montañas que rodean a Ciudad del Cabo y, si continúan con la velocidad de reproducción actual, podrían reducir en un 30% el suministro de agua de la ciudad. El gobierno sudafricano puso en marcha un exitoso programa —Trabajemos por el Agua—, cuyo objetivo es la erradicación del problema. El programa de US$100 millones al año incluye la contratación de trabajadores no calificados de los municipios locales, lo que genera empleo en el ámbito local. Armados de motosierras, estos trabajadores cortan los árboles.

“La idea funcionó, ya que era mucho más barato invertir en este programa que construir represas nuevas. Fue beneficioso para el agua y para el empleo y tuvo un beneficiario máximo, la biodiversidad”, agregó MacKinnon.

El respaldo del Banco

El Banco Mundial es el mayor financista del mundo en el tema de la biodiversidad y para encarar el emergente problema global de las especies invasoras extranjeras, brinda su apoyo al Programa Mundial sobre Especies Invasoras (PMEI).

Con fondos concursables a través del Programa de Asociación entre el Banco y los Países Bajos (BNPP) y la Facilidad de Donaciones para el Desarrollo (DGF), el Banco ha creado una secretaría dedicada del PMEI en Sudáfrica, cuya finalidad es coordinar las actividades a través de un programa global.

El PMEI está trabajando en conjunto con el Programa Sudafricano "Trabajemos por el Agua" y otros asociados globales, como el Commonwealth Agricultural Bureaux International (CABI). CABI tiene mucha experiencia en el manejo de problemas relacionados con especies invasoras extranjeras y es uno de los centros que conforman el Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional (CGIAR, por sus siglas en inglés).

“Están realizando una enorme labor de formación de capacidades y capacitación, con la finalidad de enseñar a los países cómo pueden abordar de mejor modo estos problemas”, explica la doctora MacKinnon.

“Y en el marco de una nueva donación, trabajaremos para ayudar a identificar aquellas áreas que se encuentran en riesgo, especialmente debido al cambio climático".

“También examinaremos el costo económico asociado con algunas de estas especies invasoras, de modo que los países puedan realizar un análisis de rentabilidad de cuándo y dónde el intento de hacer algo al respecto resulta provechoso. Obviamente, la mejor opción es tratar de detener la invasión y en primer lugar evitar que llegue o bien actuar muy rápidamente para eliminarla. No obstante, si las especies invasoras ya están ahí, la interrogante es cómo manejarlas”, agrega MacKinnon.

En la región de África, el Banco además está prestando su apoyo a las actividades sobre el terreno para erradicar y controlar las plantas exóticas en hábitats montañosos de Sudáfrica y el monte Mulanje, Malawi.

El financiamiento del Banco Mundial y del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) está facilitando la implementación de un programa de control y erradicación de plantas invasoras en áreas protegidas cruciales, como Table Mountain, el parque nacional Cape Peninsula y las montañas Maloti-Drakensberg.

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