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AGOSTO 2012

Tendencias en los precios mundiales

Luego de dos meses de caídas consecutivas en mayo y junio, el Índice de precios de los alimentos del Banco Mundial se disparó en 10% en julio (gráfico 1). El índice, que mide el precio en dólares estadounidenses de diversos productos alimenticios comercializados en el mercado mundial, muestra fuertes alzas ese mes, salvo en el caso del arroz, que bajó en 4%. Los precios del maíz y del trigo aumentaron abruptamente en 25%, al igual que los del azúcar en 12% y los del aceite de soja en 5% (17% en el caso de los frijoles de soja) durante dicho mes (cuadro 1).

Gráfico 1: Índice mundial de precios de los alimentos del Banco Mundial

Fuente: DECPG, Banco Mundial.
Nota: El Índice mundial de precios de los alimentos pondera los precios de las exportaciones de una serie de productos alimenticios básicos en el mundo en precios nominales en US$, 2005 = 100.


Cuadro 1. Fluctuaciones de precios de productos alimenticios básicos esenciales
 Commodities Abril 2012 – Julio 2012 Junio 2012 – Julio 2012 Febrero 2011 – Julio 2012 Julio 2011 – Julio 2012
Indices
  Alimentos 7 10 1 6
    Cereales 18 16 10 11
    Grasas y Aceites 3 9 0 19
    Otros -1 5 -9 -7
    Fertilizantes -7 -2 10 -11
Precios
  Maíz 22 25 14 11
 Arroz (Thai, 5%) 5 -4 9 7
  Trigo (duro rojo de invierno de EE. UU.) 30 25 -1 14
Azúcar (mundial) 1 12 -22 -19
  Aceite de soja -5 5 -9 -7
  Petróleo crudo, promedio -15 7 -1 -10
Fuente: DECPG, Banco Mundial.

Dado los precios internacionales persistentemente elevados desde comienzos de año —señalados en la anterior edición del informe Alerta del precio de los alimentos (FPW, por sus siglas en inglés) en abril de este año— los recientes aumentos han llevado los precios del maíz y la soja comercializados a escala mundial a máximos históricos (gráfico 2). En julio, ambos productos superaron los niveles observados durante las alzas de junio de 2008 y febrero de 2011. Los valores del trigo y del arroz siguen por debajo de sus picos históricos, pero son comparables con los de 2011.

Los precios mensuales fueron inestables durante abril y julio. Aumentaron en abril, disminuyeron en mayo y junio y volvieron a subir abruptamente en julio. Esta volatilidad es similar al comportamiento observado durante los 12 meses anteriores, cuando se interrumpió el alza sostenida entre mediados de 2010 y febrero de 2011.  

En promedio, los precios mundiales de los alimentos aumentaron en 7% entre abril y julio, principalmente a raíz de las alzas en el valor de los cereales (18%) e incrementos más modestos de los precios de las grasas y aceites. El valor de otros alimentos disminuyó levemente durante el mismo trimestre 1.La baja sostenida en el precio del arroz debido a la abundante oferta 2acaba de detenerse debido a presiones sobre la demanda de parte de grandes importadores 3.

Los precios del crudo y de los fertilizantes —cuyos cambios están entre los que más inciden en las variaciones en el valor de los alimentos— han disminuido en los últimos tres meses en 15% y 7%, respectivamente.

Estas bajas están asociadas al debilitamiento y la ralentización de la demanda mundial 4, pero se han visto interrumpidas por un alza del 7% en el precio del crudo en julio debido a la creciente tensión con la República Islámica de Irán y la menor producción de Noruega a raíz de una huelga. El precio promedio del barril de petróleo crudo se situaba justo por debajo de los US$100 en julio, aunque ha comenzado a subir en agosto y ya ha superado la marca de los US$100. Si el alza se mantiene, tendrá efectos adicionales sobre los precios de los alimentos. 

Las condiciones climáticas son el factor fundamental detrás de los abruptos aumentos vistos en julio. Un verano sin precedentes 5 de altas temperaturas y falta de lluvias en las praderas y el cinturón maicero de EE. UU. causó daños generalizados en los cultivos de verano del maíz y la soja, productos de los cuales este país es el principal exportador mundial.

En momentos en que la zona del desastre se extiende a 32 estados de EE. UU, el Servicio Agrícola Nacional del Departamento de Agricultura (USDA, por sus siglas en inglés) calificó al 50% de los cultivos de maíz y al 37% de los de soja como malos o muy malos 6. Las proyecciones del rendimiento del maíz de EE. UU. han disminuido rápidamente desde junio y a mediados de agosto se ubicaban en 123,4 fanegas por acre 7. Esto implica un ajuste sin parangón del 25% respecto del cálculo inicial para el año 8, junto con leves reducciones en el pronóstico de las superficies cosechadas 9.Se trata del rendimiento más bajo desde las cosechas de 1995-96, según el USDA.

Los pronósticos relativos a la producción para 2012-13 se han reducido drásticamente a 274 millones de toneladas en agosto, alrededor de un 13% más bajo que la producción estimada para EE. UU. en 2011-12. Tal merma hace descender la producción mundial de maíz de 876 millones de toneladas en 2011-12 a 849 millones de toneladas 10. El efecto final de la sequía sobre la soja es menos claro, puesto que el periodo de desarrollo de este cultivo es posterior al del maíz y la baja en las temperaturas y las lloviznas de fines de julio y principios de agosto pueden haber aliviado en parte la situación.  

 

Gráfico 2. Precios nominales de alimentos básicos esenciales, US$/t, 2007 – 2012


Fuente: DECPG, Banco Mundial. Nota: Precios mensuales en US$ nominales (US$/tm).

Pero la sequía en EE. UU. no es el único fenómeno climático adverso que afecta a la producción. El verano seco en la Federación de Rusia, Ucrania y Kazajstán ha contribuido a las pérdidas proyectadas en la producción de trigo, que superan las 6 millones de toneladas o el 10% de la producción anual. Un monzón más seco en India, además de un 20% menos de precipitaciones en julio, podría reducir la cosecha de este año en 2,5% –aunque aún se estima que será la segunda más grande de la que se tiene registro 11. Lo que inquieta más es el aumento del temor por el surgimiento del fenómeno de El Niño durante los próximos dos meses (“es probable” según el Centro de Predicción Meteorológica de EE. UU. 12). Este acontecimiento podría tener potenciales efectos devastadores en las cosechas de trigo en Australia, aunque al mismo tiempo aumentaría los cultivos de maíz y soja en América del Sur. Pero su intensidad y duración siguen siendo inciertas.

Múltiples factores explican por qué las perturbaciones climáticas están teniendo efectos desmedidos en los precios mundiales de los alimentos. El uso del maíz para la producción de etanol (estimado en un nivel estable de 40% de la producción total en EE. UU.) y forraje (el mayor costo individual de producción para los ganaderos) genera una enorme competencia frente a su utilización con fines alimentarios. Las opiniones difieren en cuanto al impacto que tendría el levantamiento del mandato sobre el etanol en los precios del maíz dado los actuales precios del combustible, pero el debate se está intensificando. Al desviar una proporción considerable del cultivo de su uso como alimento y forraje, el mandato repercute en los precios. Sin embargo, algunos analistas insisten que a los precios actuales de los combustibles, la combinación sigue teniendo sentido económico, con o sin obligatoriedad13.La polémica está lejos de terminar y no hay pruebas concluyentes sobre la contribución precisa de los biocombustibles en el aumento de los precios. En cualquier caso, el USDA espera una disminución sustancial en el uso del maíz destinado a la producción de etanol este año en EE. UU 14. El creciente aprovechamiento del trigo como sustituto del maíz para forraje también aporta al incremento en el precio de dicho cereal 15.

En circunstancias en que las existencias mundiales de alimentos siguen siendo bajas —especialmente en el caso del maíz y la soja en EE. UU 16 —y se espera 17 y se espera una contracción adicional tanto para el maíz (hasta el nivel más bajo en los últimos seis años) y el trigo 18 —, las incertidumbres se magnifican, manteniendo una gran inestabilidad en los precios. Otros factores que aumentan la inseguridad son la crisis de la zona del euro, las políticas de austeridad, las restricciones presupuestarias, las repercusiones de la primavera árabe y los inversionistas en busca de mejores retornos de otras acciones distintas de las europeas 19 .

Hasta este momento no se han adoptado políticas de reacción ante el pánico –como prohibiciones a las exportaciones y compras por temor a la escasez– como las vistas en 2008, pero los mercados están muy atentos a cualquier movimiento de los principales países exportadores e importadores. La magnitud de la reciente adquisición de maíz estadounidense de parte de México no tiene precedentes para una única transacción y otro aspecto inusual es que una tercera parte del total corresponde al cultivo de primavera de 2013 que aún no ha sido sembrado. Esta compra puede ser un reflejo de los cambios en las expectativas sobre futuras bajas de precios y de la conducta de mantenerse a la espera adoptada hasta la fecha por otros grandes importadores, como Indonesia, la República Árabe de Egipto y Jordania.

Otros factores llaman a la calma. La gran oferta de arroz a raíz de cosechas extraordinarias y la creciente competencia de Tailandia (el mayor exportador mundial) han llevado a una reciente baja en los precios de este producto. La débil demanda de la zona del euro y una leve desaceleración en el crecimiento de China y el mundo en desarrollo en general (cuya proyección de crecimiento bajó de 6,1% en 2011 a 5,3% en 2012) son factores que favorecen la moderación de los precios 20. La disminución en los valores de los fertilizantes luego de cosechas extraordinarias también puede reducir las presiones sobre los precios, siempre y cuando se mantenga esta tendencia.

Pero aún no hay nada definido, por ahora. La producción mundial de trigo se ha revisado a la baja y hoy está por debajo de los niveles de 2011-12. La apreciación del dólar de EE. UU. puede jugar en contra de los precios internos, entre ellos los de los alimentos. El valor del petróleo crudo se mantiene susceptible a amplias fluctuaciones en el corto plazo debido a acontecimientos adversos en Oriente Medio. Las políticas que adopten los países exportadores clave determinarán si cunde el pánico. Las existencias mundiales continúan bajas y se espera que sigan cayendo este año. Los factores climáticos venideros —especialmente en relación con El Niño— afectarán la producción mundial, pero no está claro en qué dirección. Los mercados están claramente incluso más restringidos que hace algunos meses. Factores negativos – tales como, la aplicación de políticas para enfrentar el pánico por parte de los países exportadores,  un severo fenómeno climático de El Niño, malas cosechas en el hemisferio  sur o fuertes aumentos en los precios de la energía-, podrían provocar alzas en los precios de los cereales más significativas aún como las registradas en 2008. Se espera que los precios sigan altos e inestables en el largo plazo debido a una creciente incertidumbre en torno a la oferta, una mayor demanda de una población que va en aumento y una baja capacidad de respuesta del sistema alimentario 21. En ese contexto, la capacidad de mantener el crecimiento agrícola (alimentos) en condiciones climáticas adversas —por ejemplo, aumentando el uso de variedades resistentes al clima— determinará la extensión del daño que podría provocar en el futuro una crisis como la actual (además de otros factores como la apertura comercial o redes de protección social sólidas).

Tendencias en los precios internos

¿De qué manera inciden las alzas de los precios de los alimentos en EE. UU. en los precios internos a través del mundo? Aunque una parte considerable de los cultivos de maíz de este país tiene daños irreversibles, las proyecciones del USDA sobre la inflación de los alimentos para 2012 no han cambiado con respecto a los niveles previos a la sequía (entre 2,5% y 3,5%) y estos ya incluían una estimación más alta para el encarecimiento de la carne (3,5%–4,5%) 22. Como mayor exportador de maíz y soja, el alcance de las alzas de precios en EE. UU. en otros mercados internos dependerá del nivel de dependencia del país en las exportaciones, de su capacidad de protegerse de las crisis y de si permite que los precios internacionales se traspasen a su propio mercado 23.

A nivel global, Oriente Medio y África septentrional y al sur del Sahara tienen la mayor proporción de importaciones netas de cereales como porcentaje del consumo y de alimentos como porcentaje del gasto familiar total, especialmente entre los pobres (gráfico 3). Por consiguiente, estas regiones son las más vulnerables a las crisis internacionales de precios como aquellas provocadas por la sequía en EE. UU 24.

América del Sur 25, Asia meridional y, en menor medida, Europa oriental y Asia central, son posibles exportadores que pueden ganar en términos financieros, aunque también podrían enfrentar presiones de precios cada vez mayores de sus mercados internos 26.

But the final impact of U.S. price increases on each country will also depend on domestic factors such as local crop conditions, port access, and state of infrastructure; the occurrence of country-specific shocks, such as conflict and natural disasters; existing fiscal space; and the choice of policy instruments to protect from global price volatility, such as grain stocks, trade interventions, price controls, safety nets, and investments in agriculture.

Pero el impacto final que tenga el alza de precios en EE. UU. en cada país dependerá además de factores internos, como las condiciones locales de los cultivos, el acceso a puertos y las condiciones de la infraestructura, el surgimiento de crisis particulares (como conflictos y desastres naturales), el espacio fiscal disponible y la selección de instrumentos de políticas públicas para protegerse de la inestabilidad de los precios mundiales –como acumulación de existencias de cereales, aplicación de intervenciones comerciales y controles de precios, establecimiento de redes de protección social e inversión en agricultura. La interacción de tales factores, características y opciones en materia normativa difiere entre los países. Por ejemplo, muchas naciones de Oriente Medio y Norte de África enfrentan actualmente graves condiciones fiscales y políticas que limitan su capacidad de amortiguar los efectos de las alzas de precio. Las pruebas aportadas con anterioridad (FPW de noviembre de 2011) demuestran que la combinación de tales factores habitualmente ha generado precios internos más volátiles en los países de África al sur del Sahara que en América Latina, inestabilidad más marcada en los países sin litoral respecto de aquellos con acceso marítimo y mayor volatilidad interna en las naciones menos integradas a los mercados internacionales 27.

En general, el traspaso de los precios no es uniforme ni inmediato. Las pruebas recientes indican que, en promedio, tres cuartas partes del cambio en los precios de los cereales comercializados en el mercado mundial se transmitirán a los mercados internos y que la mitad del alza en los valores internacionales de los cereales tarda entre seis a siete meses en llegar a estos 28. Por región, los precios internos de los alimentos en África y Asia son menos propensos que en otras regiones a ir en paralelo con (en la jerga, a “cointegrarse” con) los precios internacionales y más proclives a que existan factores locales y regionales que determinen en gran medida los cambios inmediatos en los precios internos 29.

 

Gráfico 3. Vulnerabilidad de los países a las perturbaciones en los precios mundiales de los alimentos
Fuente: Banco Mundial (2011) Responding to Higher and More Volatile World Food Prices (Respuesta al alza e inestabilidad en los precios mundiales de los alimentos). Documento del Comité para el Desarrollo elaborado por el Departamento de Desarrollo Agrícola y Rural a partir de datos de FAOSTAT para las importaciones netas de cereales como proporción del consumo y del USDA para la proporción de los alimentos en el gasto familiar.

Los precios internos han continuado su fuerte escalada este trimestre, especialmente en África (cuadro 2). Además de la fuerte dependencia de las importaciones de alimentos en Oriente Medio y África septentrional y al sur del Sahara, los aumentos en los precios observados en el Sahel son el resultado de los efectos combinados de malas cosechas en 2011, continuas malas temporadas o conflictos 30.

En África oriental, la falta de lluvias durante la temporada de cultivos, la extensión de las malas temporadas, los altos costos de la energía y el transporte y las tensas condiciones humanitarias son todas causas que contribuyen al alza en los precios de los alimentos 31. La incertidumbre en las perspectivas para la estación de siega en África central y malas cosechas en África meridional (en partes de Malawi, Zimbabwe y Mozambique) pueden afectar los precios internos al margen de las tendencias estacionales normales. Mientras en América Central se observan las típicas caídas estacionales, existen perspectivas razonables para Asia central  que predicen patrones de precios estacionales normales 32.

Entre abril y julio de 2012, el precio del maíz sufrió alzas considerables incluso antes de la escalada en el precio del cereal producido en EE. UU. Los mayores aumentos 33 se registraron en África al sur del Sahara, con 113% en algunos mercados de Mozambique debido a malas cosechas, ciclones y patrones estacionales normales 34; y 47% en Malawi, en parte como reflejo de la alta inflación. En otras regiones, Rusia experimentó un alza de 24% en el precio del maíz, mientras que América Latina registró bajas generalizadas de hasta de 24% en México. Los aumentos en el valor del trigo han sido menores que los del maíz: 27% en Sudáfrica, 15% en Sudán y 14% en India. África también registró grandes subidas en los valores del arroz y el sorgo en el último trimestre (para el sorgo, el aumento fue de 29% en Sudán y de 20% en Níger); en tanto, el precio del arroz subió en 25% en India y en 16% en Camboya. No obstante, también se observaron caídas en el valor de este producto en otros países de esas regiones.

Increases in the price of wheat have been lower than for maize: 27% in South Africa, 15% in Sudan, and 14% in India. Africa experienced large price increases in rice and sorghum, too, during the quarter with the price of sorghum increasing by 29% in Sudan and 20% in Niger, and increases in the price of rice in India of 25% and by 16% in Cambodia. But rice price decreases were also observed across countries in those same regions.

Los precios nominales anuales de los cereales están más altos que hace un año. Los precios del maíz aumentaron un 174% en Malawi y un 129% en Mozambique desde julio de 2011. La experiencia en América Latina es diversa: los precios de este cereal se incrementaron en Perú (37%) y Haití (17%) , 35, pero cayeron en América Central. Asimismo, disminuyeron más del 20% en Ucrania y Rusia. En el caso del trigo, la mayor alza se registró en Sudán, con 52%, con incrementos menos marcados en otros países. Por el contrario, los precios bajaron en América Latina y Asia central. Por su parte, si bien la oferta de arroz es abundante, hay cierta escasez en el comercio internacional 36, de manera tal que los precios de este cereal son ahora más altos que hace un año. Estos habían registrado un aumento del 90% entre julio de 2011 y el mismo mes de 2012 en Malawi (y un 50% en Rwanda), mientras que en India y Pakistán la diferencia era de 30%. El año pasado hubo incrementos abruptos en el valor del sorgo en el Sahel y en África oriental (de hasta 220% en Sudán del Sur y de 180% en Sudán).

Cuadro 2. Principales variaciones en los precios nominales internos
Variaciones de precios trimestrales: Abril 2012 – Julio 2012
Trigo %
de variación
Maíz %
de variación
Sudáfrica - Randfontein - trigo - al por mayor (rand/t) 27 Mozambique - Milange - maíz (blanco) - al detalle (metical/kg) 113
Sudán – Jartum - trigo - al por mayor (libra sudanesa/local) 15 Malawi - Nsanje - maíz - al detalle (kwacha/kg) 47
India - Mumbai - trigo - al detalle (rupia india/kg) 14 Kenya - Kisumu - maíz – al por mayor (US$/t) 26
Ucrania – promedio nacional - trigo, 3.ª clase (oferta, EXW, procesamiento), al por mayor (Hryvnia/ t) -1 Perú - Lima - maíz (blanco) - al detalle (nuevo sol/kg) 25
Bangladesh - Dhaka - trigo (harina) - al detalle (taka/kg) -5 Federación de Rusia – promedio nacional - maíz (oferta EXW) al por mayor (rublo ruso/t) 24
Bolivia - La Paz - trigo (harina) – al por mayor (boliviano/local) -22 Mozambique - Montepuez - maíz (blanco) - al detalle (metical/kg) -10
    Ecuador - Quito - maíz (amarillo) – al por mayor (US$/kg) -17
    México - Culiacán - maíz (blanco) – al por mayor (peso mexicano/kg) -24
Arroz %
de variación
Sorgo %
de variación
India - Mumbai - arroz – al por mayor (rupia india /kg) 25 Sudán - Dongola – sorgo (feterita) – al por mayor (libra sudanesa/local) 29
Camboya - Phnom Penh - arroz (mezcla) – al por mayor (riel/kg) 16 Níger - Zinder - sorgo (local) – al por mayor (franco CFA/local) 20
Mali - Sikasso - arroz (local) – al por mayor (franco CFA/local) 11 Etiopía - Addis Abeba - sorgo (blanco) – al por mayor (birr etíope/local) 17
República Democrática Popular Lao– Capital Vientiane - arroz (glutinoso, grados 2), al detalle, (kip/kg) -10 Mali - Bamako - sorgo (local) - al por mayor (franco CFA/local) 14
Malawi - Mzuzu - arroz - al detalle (kwacha/kg) -28 Burkina Faso - Ouagadougou - sorgo (local) - al por mayor (franco CFA/local) -2
República Unida de Tanzanía - Dar es Salaam - arroz - al por mayor (US$/t) -30 Togo - Cinkassé - sorgo - al detalle (franco CFA/kg) -8
   
Variaciones de precios anuales: Julio 2011 - Julio 2012
Trigo %
de variación
Maíz %
de variación
Sudán - Kadugli - trigo - al por mayor (libra sudanesa/local) 52 Malawi - Liwonde - maíz - al detalle (kwacha/kg) 174
India - Mumbai - trigo - al detalle (rupia india/kg) 16 Mozambique - Milange - maíz (blanco) - al detalle (metical/kg) 129
Sudáfrica - Randfontein - trigo - al por mayor (rand/t) 15 Sudáfrica - Randfontein - maíz (amarillo) - al por mayor (rand/t) 41
Bangladesh - Dhaka - trigo (harina) - al detalle (taka/kg) 14 Honduras - San Pedro Sula - maíz (blanco) - al por mayor (US$/kg) -44
Etiopía - Bale Robe - trigo (blanco) - al por mayor (birr etíope/local) -14 México - Culiacán - maíz (blanco) - al por mayor (peso mexicano/kg) -45
Bolivia - La Paz - trigo (harina) - al por mayor (boliviano/local) -25 El Salvador - San Salvador - maíz (blanco) - al por mayor (US$/kg) -46
República Kirguisa - Bishkek - trigo harina (grado 1) - al detalle (som/kg) -25 Nicaragua – promedio nacional - maíz (blanco) - al por mayor (oro de córdoba/kg) -49
El Salvador - San Salvador - trigo (harina) - al detalle (US$/kg) -30    
       
Arroz %
de variación
Sorgo %
de variación
Malawi - Mzuzu - arroz - al detalle (kwacha/kg) 90 Sudán - Kadugli - sorgo (feterita) - al por mayor (libra sudanesa/local) 180
Rwanda - Kigali - arroz - al por mayor (US$/t) 50 Mali - Ségou - sorgo (local) - al por mayor (franco CFA/local) 108
India - Mumbai - arroz - al por mayor (rupia india/kg) 33 Burkina Faso - Ouagadougou - sorgo (local) - al por mayor (franco CFA/local) 64
Mozambique - Chokwe - arroz - al detalle (metical/kg) 31 Níger - Agadez - sorgo (local) - al por mayor (franco CFA/local) 63
Haití - Puerto Príncipe - arroz (local) - al detalle (gourde/local) -10 Etiopía - Addis Abeba - sorgo (blanco) - al por mayor (birr etíope/local) 62
Perú – promedio nacional - arroz (con cáscara) - al por mayor (nuevo sol/kg) -10 Haití - Puerto Príncipe - sorgo - al detalle (gourde/local) 29
República Democrática Popular Lao – Capital Vientiane - arroz (glutinoso, grado 2), al detalle, (kip/kg) -10 Togo - Anie - sorgo - al detalle (franco CFA/kg) 11
Bangladesh - Dhaka - arroz (grueso) - al por mayor (taka/kg) -22 El Salvador - San Salvador - sorgo (maicillo) - al por mayor (US$/kg) -33
Mozambique - Montepuez - arroz - al detalle (metical/kg) -23
   
Fuentes: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y Sistema Mundial de Información y Alerta (SMIA).

Impactos socioeconómicos de la sequía

Las sequías pueden tener enormes efectos en la economía, nutrición y pobreza. Los impactos pueden ser transitorios, permanentes y/o intergeneracionales. Algunas simulaciones realizadas sobre la base de datos históricos de Malawi 37apuntan a pérdidas promedio de 4,6% de su producción de maíz todos los años y a una pérdida en toda la economía de 1% del producto interno bruto (PIB). Una sequía grave que según el pronóstico sucede una vez cada 25 años multiplicaría 10 veces tales efectos 38. Según informes, las sequías más graves aumentan la pobreza en 17 puntos porcentuales y golpean especialmente a las comunidades pobres de pequeños agricultores. En Zimbabwe, los niños expuestos a la falta de lluvias en 1994–95 tuvieron menor rendimiento escolar y menor tamaño corporal cuando adultos; fueron víctimas de enfermedades crónicas a temprana edad y mortalidad prematura, y percibieron menos ingresos durante la adultez que los menores que no estuvieron expuestos a la catástrofe. Por su parte, las mujeres adultas más bajas experimentaron mayores complicaciones durante el parto, sus hijos nacieron con menor peso y enfrentaron mayores probabilidades de mortalidad infantil 39.

En Indonesia, está probado que la exposición a más precipitaciones durante las primeras etapas de la vida (entre 1954 y 1973) tuvo enormes consecuencias positivas en las mujeres adultas (pero no en los hombres) en el año 2000, registrándose menor incidencia de mala salud, mayor altura y mayor escolaridad 40. La magnitud de los impactos depende en gran medida del tamaño de la producción agrícola perdida a causa de la sequía. Las gigantescas pérdidas informadas en tres estados semiáridos de India, alrededor del 40% de la producción normal en épocas sin sequía entre 1970 y 2002 41, redujeron el ingreso anual familiar normal en 60%–80% en las comunidades afectadas y aumentaron la incidencia de la pobreza en aquellos estados en 19 puntos porcentuales 42.

Las decisiones que adopte el hogar antes (fecha de plantación, prácticas de fertilización), durante (búsqueda de oportunidades de empleo no agrícolas) y después de la sequía (liquidación de activos productivos, emigración) pueden contrarrestar en parte los efectos socioeconómicos de esta. Algunos cálculos realizados para India, Tailandia y China entre 1970 y comienzos de los años 2000 indican que los mecanismos usados para enfrentar la emergencia pueden resarcir entre el 25% y el 60% de los ingresos directos perdidos debido a un fenómeno climático de este tipo 43. Además, las políticas públicas pueden ser fundamentales a la hora de remediar y prevenir sus impactos. Por ejemplo, está demostrado que las intervenciones que facilitan la introducción de variedades resistentes a las sequías generan importantes beneficios económicos. En distritos propensos a estos eventos en India, la incorporación de variedades resistentes a las sequías mejoró la productividad promedio del cacahuate en 23% y redujo en 30% las fluctuaciones en el rendimiento en comparación con las variedades predominantes 44. También se han informado grandes incrementos en el rendimiento (de 20% o más) del arroz, trigo y maíz a lo largo de África meridional y oriental y América Latina 45.

Endnotes

1 Las tendencias trimestrales de “otros alimentos” reflejan bajas de precios para el azúcar y las bananas y valores estables para la carne de vacuno entre abril y julio de 2012 (Banco Mundial, Pink Sheet, DECPG, 3 de agosto de 2012).
2 Se esperan grandes suministros de Tailandia, Viet Nam e India (Red del Sistema de Alerta Temprana en Caso de Hambruna [FEWS NET], Alerta de precios, 12 de junio de 2012). 
3 Las presiones de la demanda vienen de grandes importadores como Bangladesh, la República Democrática Popular de Corea, Nepal, Filipinas y Nigeria (FAO, Reseña sobre demanda y oferta de cereales, 5 de julio de 2012; y FEWS NET, Alerta de precios, 12 de junio de 2012). Al mismo tiempo, hubo intervenciones nacionales en Tailandia conducentes a aumentar las existencias de arroz. Estas medidas se refieren específicamente a la extensión del esquema de hipoteca del arroz que garantiza a los agricultores un precio muy por encima del valor de mercado. Esto aumenta las reservas de arroz en manos del Gobierno. La extensión anual entró en vigencia el 1 de agosto de 2012.
4 La desaceleración de la demanda se asocia a una débil perspectiva económica, crisis soberana de la deuda y la ralentización del crecimiento en China y, en términos generales, en países no pertenecientes a la OCDE (más aquellos de la OCDE), (Banco Mundial, Perspectivas económicas mundiales, junio de 2012, Anexo sobre productos;Banco Mundial, Actualización sobre mercados de productos básicos, 4 de junio de 2012).
5 La ocurrencia y gravedad de la sequía fue imprevista y las proyecciones para la producción de maíz (tanto rendimientos esperados como superficie cosechada) se mantuvieron sólidas incluso hasta junio.
6 USDA, Crop Progress (Avance de los cultivos), Servicio de Estadísticas Agrícolas Nacionales, 13 de agosto de 2012.
7 USDA, World Agricultural Supply and Demand Estimates, 2012 (Estimaciones sobre la oferta y la demanda agrícola mundial), (WASDE 509), 10 de agosto.
8 Ibíd, p.2.
9 El USDA predice una baja de alrededor del 2% en la superficie cosechada estimada (WASDE 509, 2). Sin embargo, algunos analistas estarían esperando una reducción mayor cercana al 10%, según informa Reuters (Drought Seen Slashing U.S. Corn Crop to 5-Year Low, 7 de agosto de 2012). (http://in.reuters.com/article/2012/08/07/us-usa-agriculture-corn-idINBRE87603P20120807).
10 Estas cifras tienen en cuenta existencias iniciales de maíz más grandes de las previstas, que acaban de ser corregidas en EE. UU. y Brasil debido al aumento de la producción en 2011-12. La producción de maíz en otros lugares no ha sido modificada, puesto que los aumentos registrados en China, Argentina, Brasil y Sudáfrica compensan las bajas en la Unión Europea, Ucrania, India y Canadá (USDA, WASDE, 508, 509).
11 USDA, WASDE 508, 3.
12 Centro de Predicción Meteorológica, Climate Diagnostic Bulletin, julio de 2012.  http://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/CDB/Forecast/forecast.shtml.
13 S. Irvin y D. Good, Ethanol—Does the RFS Matter? 2 de agosto de 2012 (Etanol: ¿Importa el RFS?): http://www.farmdocdaily.illinois.edu/2012/08/ethanoldoes_the_rfs_matter.html; B. Babcock, Preliminary Assessment of the Drought’s Impacts on Crop Prices and Biofuel Production(Evaluación preliminar de los impactos de la sequía en los precios de los cultivos y la producción de biocombustible), Reseña de políticas de CARD 12-PB, julio de 2012, http://www.card.iastate.edu/publications/dbs/pdffiles/12pb7.pdf).
14 WASDE de USDA (509, 2) informa de una baja de 400 millones de fanegas de maíz, una enorme reducción adicional de 300 millones respecto de las estimaciones informadas por WASDE en julio (508, 2).
15 WASDE de USDA (509, 19) calcula que los 4,4 millones de toneladas de trigo destinados en 2011-12 en EE. UU. al forraje nacional aumentarán a 6 millones en 2012-13.
16 Según estimaciones de USDA para agosto, las existencias de maíz y frijoles de soja en EE. UU. son de 5% y 4%, respectivamente, para 2012-13. WASDE 509, 12, 15.
17 Consejo Internacional de Cereales, 2012, Informe del mercado de los cereales del 23 agosto de 2012.
18 En el caso de las existencias de trigo, es probable que sean o se mantengan ilíquidas si China e India deciden mantener grandes volúmenes para su propio consumo interno y no para fines de exportación.
19 Marc Sadler, Daily Market Report(Informe del mercado diario), Banco Mundial, 24 de mayo de 2012.
20 Banco Mundial, Perspectivas económicas mundiales, 12 de junio de 2012.
21 La reducida capacidad de respuesta es un problema particularmente grave en los países en desarrollo, cuyos mercados de insumos y productos se encuentran menos integrados y normalmente están menos preparados para protegerse de la volatilidad, lo cual limita la capacidad de reacción de la producción de alimentos ante alzas de precios (Banco Mundial [2001], “Respuesta a precios mundiales de los alimentos más altos y volátiles, 2011) http://iatrc.software.umn.edu/activities/annualmeetings/themedays/pdfs2011/2011Dec-S14-Delgado_paper.pdf).
22 Sin embargo, el actual aumento en EE. UU. puede estar más relacionado con la sequía registrada el año pasado en Texas que con la sequía actual, que evidenciará sus efectos más graves en algunos meses más. En la medida en que se sacrifique hoy en día ganado joven y aumente la oferta, es posible que los precios bajen antes de subir nuevamente cuando escaseen los inventarios (USDA, Perspectivas de los precios de los alimentos, 25 de julio de 2012).
23 Existen otros factores importantes que influirán en los precios internos, como los tipos de cambio y las condiciones de los cultivos nacionales.
24 Banco Mundial (2011). Responding to Higher and More Volatile World Food Prices. Development Committee Paper prepared by Agriculture and Rural Development Department (Respuesta a precios mundiales de los alimentos más altos y volátiles). Documento del Comité para el Desarrollo elaborado por el Departamento de Desarrollo Agrícola y Rural. Las demás regiones suelen tener una estructura más equilibrada de importadores o exportadores de alimentos o pueden consumir productos que no se comercializan tanto a nivel internacional, como el arroz.
25 Al contrario, América Central es una región muy dependiente de las importaciones netas de cereales y los hogares destinan una gran proporción de sus ingresos a alimentos.
26 M. Sadler y C. Delgado, “Brief on the Impact of the U.S. Drought on the World” (Reseña sobre el impacto de la sequía de EE. UU. en el mundo), Banco Mundial, 20 de julio de 2012.
27 Este hallazgo varía según el producto. En efecto, en el caso del maíz y trigo, la inestabilidad de los precios internos es mayor en países en que los precios mundiales se transmiten poco a los precios internos que en aquellos donde se transmiten directamente, mientras que la situación es la inversa en el caso del arroz (FPW, noviembre de 2011).
28 F. Greb, N. Jamora, C. Mengle y otros, “Price Transmission from International to Domestic Markets” (Transmisión de precios de los mercados internacionales a los precios internos), Documento mimeografiado del Banco Mundial, 2012.
29 El estudio citado revela que la cointegración de los precios internos con los internacionales no siempre es estadísticamente significativa. Conceptualmente, una mayor integración con los mercados internacionales puede implicar que las perturbaciones mundiales se transmitan más a los mercados internos, pero también que las crisis nacionales sean más suaves gracias al comercio global. No está claro cuál es el efecto predominante.
30 Banco Mundial, El Mundo y África al sur del Sahara — Actualización del precio de los alimentos, junio de 2012, AFTPM y AFTSN.
31 FEWS NET, Price Watch, 31 de julio de 2012; FEWS NET, “Food Security Worsens in Sudan/ South Sudan; Erratic Start of Kiremt Rains in Ethiopia” (La seguridad alimentaria empeora en Sudán/Sudán del Sur; inicio errático de las lluvias Kiremt en Etiopía), Actualización de las perspectivas sobre la seguridad alimentaria en África oriental, julio de 2012.
http://www.fews.net/docs/Publications/East%20Africa_FSOU_07_2012.pdf .
32 FEWS NET, Price Watch, 31 de julio de 2012.
33 Todos los aumentos de precios indicados en la Tabla 2 se refieren a mercados específicos y no a la inflación general registrada en los precios de los alimentos de ese país.
34 Banco Mundial, “Africa Food Price Update” (Actualización del precio de los alimentos en África), 12 de junio de 2012.
35 Los precios del maíz también bajaron en Nicaragua (49%), El Salvador (46%), México (45%), Honduras (44%), Guatemala (34%) y Bolivia (26%). 
36 FAO, “FAO Lowers Global Rice Forecast for 2012; But World Production Will Still Increase” (La FAO reduce las perspectivas mundiales del arroz para 2012; pero la producción mundial seguirá aumentando). Bangkok, Tailandia, 6 de agosto de 2012. http://www.fao.org/news/story/en/item/154122/icode/.
37 K. Pauw, J. Thurlow y D. van Seventer, “Droughts and Floods in Malawi: Assessing the Economywide Effects” (Sequías e inundaciones en Malawi: Evaluación de los efectos económicos generales). Documento de discusión del IFPRI 962, abril de 2010.
38 Los resultados en Malawi difieren según la región, dependiendo de la importancia de la agricultura y la vulnerabilidad de las variedades de cultivos a la sequía. También difieren por sector económico (algunos sectores no son afectados por las sequías) y, por ejemplo, se benefician de los menores salarios, mientras que otros sectores no agrícolas pueden sufrir por la escasez de productos agrarios.
39 Específicamente, las mediciones antropométricas de los niños de Zimbabwe que tenían entre 12 y 24 meses durante la sequía de 1994–95 revelaron menores tasas de crecimiento anual de entre 1,5 y 2 centímetros cuatro años después (J. Hoddinott y B. Kinsey, “Child Growth in the Time of Drought”, Oxford Bulletin of Economics and Statistics (Crecimiento infantil en periodos de sequía, Boletín de Oxford sobre economía y estadísticas), 63(3): 409–36 [2001]).
40 Las niñas que se “beneficiaron” del aumento en las precipitaciones eran 0,57 centímetros más altas y terminaban 0,22 más niveles escolares que aquellas que no lo hicieron. Es probable que estos efectos reflejen un impacto positivo de la lluvia en la producción agrícola, lo que lleva a una mejor disponibilidad de alimentos e ingresos y que en última instancia influye positivamente en las bebés (S. Maccini y D. Yang, “Under the Weather: Health, Schooling and Economic Consequences of Early-Life Rainfall” (Enfermizos: Consecuencias escolares y económicas de contar con lluvias en las primeras etapas de la vida, American Economic Review 99 (3): 1006–26 [2009]. Otro estudio encuentra pruebas preliminares sobre efectos positivos similares de las precipitaciones en el peso al nacer en Colombia. Azevedo, J.P., C. Rodriguez Castelan y V. Sanfelice (2012): How do climate change impact intergenerational mobility? Identifying the effects of weather shocks on weight at birth in Colombia (¿Cómo afecta el cambio climático la movilidad intergeneracional? Identificación de los efectos de las crisis climáticas en el peso al nacer en Colombia), documento mimeografiado, Banco Mundial.
41 S. Pandey y H. Bhandari, “Drought, Coping Mechanisms and Poverty: Insight from Rainfed Rice Farming in Asia” (“Sequía, mecanismos de superación y pobreza: Revelaciones del cultivo de arroz de secano en Asia), Monografía de IFAD (2009). Los tres estados cubiertos en el estudio son Chattisgarh, Jharkhand y Orissa.
42 Otro estudio informa de pérdidas del orden del 25%–58% de los ingresos familiares y efectos en la pobreza de entre 12% y 33% en India oriental (H. Bhandari, S. Pandey, R. Sharan y otros, “Economic Costs of Drought and Rice Farmers’ Drought-Coping Mechanisms in Eastern India” (Costos económicos de la sequía y mecanismos para enfrentar las sequías entre productores de arroz en India oriental), en Economic Costs of Drought and Rice Farmers’ Coping Mechanisms: A Cross-Country Comparative Analysis (Costos económicos de la sequía y mecanismos para enfrentar las sequías entre productores de arroz: Análisis comparativo entre países), ed. S. Pandey, H. Bhandari y B. Hardy [Los Baños: International Rice Research Institute, 43–112, 2007]).
43 P. Birthal, S. Nigam, A. Narayanan y K. Kareem, “Potential Benefits from Adoption of Improved Drought-Tolerant Groundnut in India” (Posibles beneficios de la adopción de la variedad mejorada de cacahuate tolerante a la sequía en India), Agricultural Economics Research Review 25 (1; enero-julio): 1–14 (2012).
44 Ibíd.
45 CGIAR, Climate, Agriculture and Food Security: A Strategy for Change (Clima, agricultura y seguridad alimentaria: Una estrategia de cambio): http://cgiar.bio-mirror.cn/pdf/CCAFS_Strategy_december2009.pdf (2009). Además, La Rovere y otros calculan ganancias económicas conservadoras de US$0,5 mil millones en 13 países africanos a partir de aumentos conservadores en la productividad (de hasta el 20%) y la variabilidad del rendimiento (reducciones del 10%). R. La Rovere, G. Kostandini, A. Tahirou y otros, “Potential Impact of Investments in Drought Tolerant Maize in Africa” (Posible impacto de inversiones en variedades de maíz tolerantes a la sequía en África), Centro International de Mejoramiento del Maíz y del Trigo, Addis Abeba [2010]).

Food Price Watch, produced by the Poverty Reduction and Equity department at the World Bank, is a series that seeks to draw attention to trends in domestic food prices in low- and middle-income countries and their policy implications. Contact: José Cuesta (jcuesta@worldbank.org)